OPERACIÓN CHAVÍN DE HUÁNTAR

   “CUANDO REINA LA PAZ E IMPERA LA CALMA, EL PUEBLO OLVIDA A DIOS Y DESPRECIA AL SOLDADO. CUANDO VIENE LA GUERRA Y CUNDE EL PELIGRO, EL PUEBLO IMPLORA A DIOS Y LLAMA AL SOLDADO”.  

Corría la noche del martes 17 de diciembre de 1996 en la ciudad de Lima. En el exclusivo barrio de San Isidro el embajador Morihisa Aoki recibía en su residencia a los huéspedes invitados a celebrar el natalicio de su majestad el Emperador del Japón. Ministros, edecanes, embajadores, congresistas, historiadores, catedráticos, se reunían con una sonrisa en los labios a presentar sus respetos a las más altas autoridades de gobierno del país del sol naciente. Sin embargo a pocas cuadras del lugar, un grupo de siniestros personajes que no habían sido invitados, rastrillaban sus armas y en silencio repasaban cada paso de su plan. El objetivo: Capturar al presidente de la república, (que a último momento se disculpo y no asistió) a los mandos militares, y políticos, dejar sin autoridades ni reacción al gobierno, y luego liberar a sus líderes de la cárcel. Una de las horas más oscuras de la historia de esta castigada república andina estaba por iniciarse. El golpe sería durísimo, y el mundo conocería estos acontecimientos como “La crísis de los rehenes”. 

EL DIABLO NO DESCANSA 

A pesar de las devastadoras derrotas militares que había sufrido el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA), pudieron reunir 14 jóvenes a quienes se organizó en un comando denominado “Edgar Sánchez”. Con estos hombres (entre los que había dos mujeres) se preparó durante varios meses el plan de asalto a la residencia del embajador del Japón, todo bajo las ordenes del terrorista Néstor Cerpa Cartolini. La acción terrorista estuvo impecablemente ejecutada y consiguió tomar como rehenes en un primer momento más de 600 personas, entre los que estaban la madre y uno de los hermanos del entonces presidente Alberto Fujimori, el Canciller de la república Francisco Tudela Van Breugel, el Viceministro de agricultura Rodolfo Masuda, el Ministro de Agricultura Rodolfo Muñante, el general Máximo Rivera Díaz General PNP jefe de la DINCOTE ( Dirección Nacional contra el Terrorismo) 2 cónsules, 5 ministros, 6 ministros consejeros,24 embajadores, 26 miembros de la fuerzas armadas entre generales, coroneles y edecanes, 6 congresistas de la república etc, en suma, un desastre para el país y un fiasco para las fuerzas de seguridad.Para la toma de la residencia los terroristas consiguieron infiltrar un vehículo hábilmente acondicionado como una ambulancia.  Encañonaron al vigilante de la casa ubicada en la zona posterior a la residencia y después de hacer detonar una carga explosiva que derribo un muro, entraron gritando y haciendo disparos. La sorpresa fue total y demoledora.  Si bien hubo un error muy grave en las fuerzas de seguridad al no tomarse las medidas disuasivas y necesarias para resguardar a los importantísimos funcionarios y dignatarios que asistirían al evento, también fue evidente que el protegido de Alberto Fujimori, Vladimiro Montesinos Torres usaba los servicios de inteligencia como el brazo armado de una mafia, que chanteajaba, corrompía, sobornaba, perseguía políticos opositores y robaba sin preocuparse para nada de la seguridad nacional ni de conseguir la información mínima necesaria para evitar tragedias de esta magnitud. Esta imprevisión criminal ya se había notado dramáticamente en la guerra del Cenepa en 1995. Sin embargo Fujimori decidió que este delincuente debía seguir a la cabeza del SIN, con el beneplácito de varios generales corruptos que asociados en una mafia vergonzosa, se dedicaron a asaltar a su propio país en sus horas mas negras. Las exigencias terroristas eran simples, terribles, y de alcances siniestros, se pedía la inmediata liberación de los principales líderes del MRTA presos y facilidades para trasladarse a la selva peruana. Aunque el gobierno peruano se negó en un principio, Fujimori viajo hasta Cuba para negociar con Fidel Castro el “asilo” a un grupo de estos delincuentes, que hipotéticamente serían liberados en compañía de los secuestradores de la residencia japonesa. A pesar de todo; un grupo de oficiales con talla de héroes, ya se estaba preparando a las horas de ocurridos estos hechos, para reclamar con su sangre, y su heroísmo, el derecho a devolver la honra, la esperanza, y la fe a su país. El mundo aplaudiría su hazaña, pero la historia los recordará con el nombre de “Comandos Chavín de Huántar”. 

LOS COMANDOS

Presionados por los acontecimientos y por el ridículo que habían hecho las fuerzas de seguridad, Fujimori y su “general victorioso” Hermoza Ríos ordenaron la organización de una fuerza militar capaz de hacer frente a esta crisis.  Los hombres elegidos fueron seleccionados rigurosamente. Debían tener entrenamiento comando, de preferencia con experiencia en combate real y expertos en su especialidad. Así, se unieron varios FOES de la marina de guerra, algunos de ellos veteranos de la guerra del Cenepa, en la que participaron con miembros del ejército y la FAP en la exitosa toma de Base Sur y de Cueva de los tallos, además de sostener duros enfrentamientos en Coangos y Tiwinsa sin recibir una sola baja. También estaban los heroicos integrantes de la DIFE del ejército con toda una pleyade de héroes y casi 20 años de experiencia en acciones de guerra, desde la nítida victoria de Paquisha contra Ecuador, pasando por la guerra del Cenepa, y la derrota de Sendero Luminoso. Ahora con sus compañeros de la GRUFE de la fuerza aérea se prepararon minuciosamente para dar la estocada final al MRTA. Los entrenamientos, la preparación, el análisis de inteligencia y la excavación de los túneles fueron minuciosamente planeados. Después de muchos días de ensayar cada paso del ataque en una réplica de la residencia del embajador japonés, los comandos rivalizaban en hacer cada vez más rápido y mejor sus movimientos. Este entrenamiento permitió probar decenas de formulas de ataque y ensayar la manera perfecta de rescatar a los rehenes sin sufrir bajas. Poco a poco estos 140 oficiales, resueltos a “VIVIR VENCIENDO O MORIR MATANDO” adoptaron a sus compañeros como su segunda familia, compartiendo profesionalismo y sacrificio.  A las 2:30 de la tarde del 22 de abril de 1997 los comandos tomaron posiciones de combate en los túneles esperando la explosión que daba inicio al asalto final. Intercambiaron miradas deseándose suerte. Agazapados en el más absoluto silencio, ninguno de ellos dudo en la victoria final.  

LA ESTRATEGIA 

1.-La vida de los rehenes es la prioridad absoluta.2.-No solo se sorprendería a los terroristas, se sorprendería al mundo. El secreto por tanto sería absoluto. 3.-Sólo se asaltaría la residencia de fracasar las negociaciones con los subversivos. 4.-Se buscaría sin embargo la participación de los rehenes hasta donde fuera posible para labores de inteligencia, tanto pasiva como activa.5.-Se construiría una réplica de la casa del embajador para ensayar una hipotética solución militar. 6.-Se “infiltraría” y se sembraría la residencia con micrófonos, así como se vigilaría de día y de noche a los terroristas para conocer sus rutinas. 7.-Se asaltaría el objetivo desde todos los puntos posibles, incluyendo el asalto subterráneo y el aerotransportado (Se cambió después por un ataque menos complicado usando escaleras)8.-Para agotar psicológicamente al grupo terrorista y camuflar el sonido de las excavaciones se usarían parlantes y música a todo volumen, según modelo tomado del asedio y captura al dictador panameño Manuel Antonio Noriega. 9.-Sólo se usarían granadas de estruendo no letales, pistolas reglamentarias del ejército Browning 9mm BDA, subfusiles Herstal P-90, y Heckler&Koch MP-5, fusiles AK-47, Uzis, y Galils, según el arma que acomode mejor a cada oficial. Adicionalmente cada comando estaría equipado con máscaras antigas, chalecos blindados, gafas protectoras, y en el casco una cinta adhesiva color verde intenso para distinguirse en un golpe de vista.  10.-Se ordeno repartir entre los rehenes camisas blancas, enviadas discretamente “por los familiares”. En realidad las enviaban los estrategas militares.  

LAS ARMAS DEL TERRORISMO  

En general este grupo terrorista estaba tan bien equipado como cualquier soldado regular de un ejército latinoamericano común, y estas armas estaban pensadas no sólo para soportar un largo asedio, sino además para rechazar el hipotético ataque de un vehiculo blindado. Cada uno de los integrantes del MRTA poseía:  -Un fúsil Kalashnikov AK-47 -Pistolas de cacerina de distintos tipos-Grandas Tipo “piña” y “palta”.-Cuchillos de combate-Equipos de comunicación “walkie talkie”-Una máscara antigasAdemás: -Por lo menos un RPG-7 (Rocket Propeled Granade) “bazooka” antitanque rusa.– Minas para sellar puertas.-Trampas improvisadas “cazabobos” para ventanas.  Uno de los objetivos del asalto sería entonces impedir mediante la sorpresa y la velocidad, el uso de estas armas en espacios tan restringidos como el interior de una vivienda. Pocas cosas sobreviven a la explosión de un proyectil RPG, mucho menos, dentro de una habitación. En esas condiciones los expertos europeos y norteamericanos consideraban que un 20% de muertos entre los rehenes serían una cifra “aceptable”.

  !!!PREVENIDOS TODOS…….VAMOS POR USTEDES!!! 

El 22 de abril de 1997 muchos de los rehenes no sabían nada. Jugaban tranquilamente alguna partida de damas, ajedrez o Ludo, sin sospechar que especialistas de la marina de guerra colocaban desde uno de los túneles subterráneos, una potente carga de explosivo plástico C-4, en el piso mismo donde dos equipos de fútbol “tupamaros” disputaban un ardoroso partido de fútbol. Ya pasados 126 días de aburrido asedio, el líder terrorista había anunciado el cese de las visitas médicas y por tanto la radicalización y el endurecimiento extremo de las condiciones de vida de los cautivos, dando el pretexto preciso para la intervención militar. Es en ese momento que se toma decisión de entrar a sangre y fuego para proteger la vida de los forzados huéspedes del MRTA.Sin embargo otros rehenes como el vicealmirante Giampietri sabían perfectamente lo que se venía. Ya lo habían tomado por loco al verlo conversar con flores, cuadros, y guitarras. Sin embargo, el marino, viejo zorro en tácticas de inteligencia estaba buscando micrófonos ocultos. Por favor pónganme “la cucaracha” dijo al rezarle a un crucifijo. Al día siguiente escucho desde los parlantes reventar la alegre tonada mexicana. Las órdenes las recibía en un beeper. Lo había logrado. Luego se dedicó a buscar colaboradores. El 22 de abril, minutos antes del asalto recibió el vibrante mensaje que estaba esperando hacía meses: “PREVENIDOS TODOS…….VAMOS POR USTEDES”. El militar y otros rehenes comenzaron a pasar la voz. “El rehén de enlace nos dijo con la voz bien baja: tranquilos, tranquilos que ya vienen a sacarnos dentro de tres minutos. Sigan haciendo sus cosas con normalidad. Después le indicó a Eduardo Pando que abriera la puerta de la habitación. Yo salí al pasillo y no vi ningún emerretista. (Samuel Matsuda congresista)*“Tres minutos antes alguien nos dice “parece que vienen por nosotros, quédense tranquilos” yo no hice caso. Creí que era un chiste de humor negro” (padre Juan Julio Witch, sacerdote)*“Quédate donde estas y no te muevas, y ustedes, ayúdenme a abrir la puerta, ya llegan a sacarnos” (Jorge Gumucio Embajador de Bolivia). Nerviosos cautivos se tendieron en el suelo, cerraban los ojos, alguno rezaba bajito. Pero en el fondo, más de uno pensó que podía no ser verdad.  

OPERACIÓN CHAVÍN DE HUÁNTAR  

La explosión que rompió tan violentamente la tranquilidad de la tarde de ese 22 de abril, no solo hizo pedazos a 6 emerretistas, sino además sorprendió al gobierno japonés, a los periodistas, a algunos rehenes y al mundo entero.  “Al oír la explosión, lo primero que pensé fue: mi vida terminó” ( Morihisa Aoki embajador del Japón “)*“La explosión en la llamada cancha de fulbito-justo debajo mio-no la sentí porque quede inconciente. Cuando desperté estaba a cuatro metros de donde me encontraba originalmente, en una oscuridad total. Estaba boca abajo y ni siquiera podía verme las manos”. (Juan Mendoza Marsano)* Como venidos del infierno los comandos comenzaron a emerger del fondo de la tierra y desde afuera del edificio, su vociferante carga no se detuvo en la puerta, la volaron y entraron disparando. En la terraza lateral los rehenes alcanzaron a abrir la puerta blindada. Sucesivamente comenzaron a escapar, uno de ellos era Francisco Tudela. Sin embargo, un terrorista al verlo salir lanza una granada y le dispara hiriéndolo en la pierna. Es allí donde el comandante Valer corre a defender al canciller, recibiendo una ráfaga a la altura del estomago. Sin dejar de hacer fuego, el valeroso comando logra que Tudela se ponga a salvo, pero ya estaba gravemente herido. Los otros oficiales, que seguían llegando, logran abatir al terrorista.  “El terrorista me ve rampando en la terraza y arroja una granada que estalla en el aire, de haber estallado en el suelo me hubiera matado instantáneamente. En cambio, sólo siento un pellizcón en la espalda; se me clavaron siete esquirlas” (Francisco Tudela, canciller)  “Supimos que la operación empezaba cuando oímos un helicóptero. En ese momento comenzaron las explosiones, las paredes se abrieron y vimos entrar a los comandos” (Jorge Gumucio embajador de Bolivia)* “Inmediatamente después de la explosión vi a un efectivo militar emerger en medio del humo. Se cercioró que éramos rehenes y nos pidió calma. Después abrió la puerta y dijo que saliéramos. (Samuel Matsuda, congresista)*  

 Segundos apenas después del estallido inicial, las tropas de élite surgieron corriendo desde el cráter dejado por esta explosión, barriendo a balazos las escaleras donde se encontraban Cerpa Cartolini y otro emerretista. Acompañados del segundo equipo comando que venía a la carrera desde la destrozada puerta principal subieron sabiendo que cada segundo podía significar un rehén muerto.

 Sin embargo en el segundo piso los terroristas ofrecieron resistencia:  “En el segundo piso, el ingreso fue verdaderamente impresionante: Los accesos corredores y puertas estaban preparadas con explosivos para impedir nuestro ingreso. La primera explosión que hicimos por ese lugar produjo el estallido de las trampas preparadas por los terroristas, lo que origino la caída de una pared, creándose una nube de polvo y gases tóxicos, volaron pedazos de ladrillo y cemento lanzando a un equipo de comando hacía atrás y el resto del grupo tuvo que retroceder unos metros. Pero allí dentro del equipo que retrocedió por la explosión escucho bramar a mis hombres con ese sentimiento que sólo tienen los hombres decididos y que llevan dentro de sí valores tan sublimes que los hacen grandes en esos momentos:  

ADELANTE CARAJOO!!! VAMOS COMANDOOOS ADELANTEEEE!!! 

Los hombres se levantaron como una ola incontenible y a la carrera fueron desapareciendo por la brecha abierta momentos antes, era verdaderamente emocionante ser testigo de ello, de este equipo que se lanzaba contra las granadas y el fuego enemigo, muere en ese ataque el capitán Jiménez por un trozo de metralla en la garganta e impactos de bala, perdió una pierna el comando Cruz, pero seguían avanzando, todos fueron heridos, los diez de este equipo, en mayor o menor intensidad”. “Otro comando encontró una ruma de muebles en el corredor del primer piso, sabía que podía estar minada sin embargo no le quedo alternativa y los retiro lo más rápido posible pues de ello dependía la vida de los rehenes, se encontró con lo temido, una explosión no le permitió continuar, otro compañero derribó a un terrorista que resistía, mientras que el herido pasaba a su lado arrastrándose como podía en busca del médico. Así, con heridos y dos caídos, ganamos la residencia y cumplimos nuestra misión”. (General de brigada José Williams Zapata, comandante en jefe de la operación, combatiente.)  Finalmente los comandos logran neutralizar el último foco de resistencia enemigo haciendo fuego desde el techo hacia el interior de la residencia de la residencia. Este tiroteo marcaría el final de la operación comando más exitoso en Latinoamérica.  Luego en un acto de desprecio y triunfo, las tropas arriaron la bandera del MRTA, entonaron el himno nacional y celebraron el final de la crisis.  Al costo de un rehén y dos valerosos comandos EP caídos, una veintena de heridos de diversa consideración entre las fuerzas del orden, y los 14 emerretistas abatidos, las fuerzas armadas peruanas se anotaron una victoria espectacular, que sería reconocido entre los rescates mas exitosos de rehenes dentro de la historia mundial, solo comparable en cuanto a objetivos conseguidos al raid israelí en Entebbe o al de los SAS británicos en la embajada irani en 1980.  

“COMANDOS PREPARADOS NO SÓLO PARA LUCHAR CONTRA EL ADVERSARIO, SINO PARA DAR LA VIDA POR LA VIDA”

(Uno de los lemas de la escuela de comandos)La gente en las calles comenzó a aplaudir cuando vieron a los cautivos salir en libertad. Luego muchos no pudieron reprimir la emoción y se volcaron a saludar el paso de los rehenes que se dirigían a encontrar con sus familias en el Centro Cultural Peruano Japonés. Finalmente en libertad, muchos rompieron a llorar al reencontrarse con los suyos, con los hijos, con la esposa. Después de 126 días de dolor, incertidumbre, y muerte en el alma, la angustia llegaba a su fin.  Dicen que los hombres no deben llorar, pero yo lo hice, lloré de emoción al sentir la libertad. Y mi llanto fue de hombre”(Marco Miyashiro Coronel PNP) “Abrace a mi padre gritando, y sentí que nunca más lo iba a soltar” (declaraciones de hija de uno de los rehenes a la televisión)  “Es realmente cuando ves de nuevo a los tuyos después de un momento así, que realmente valoras la vida, y por ellos bien vale la pena vivir”. (Jorge Gumucio embajador de Bolivia) El balance final fue 71 rehenes liberados, (de un total de 72) el MRTA castigado y derrotado definitivamente y un durísimo mensaje al terrorismo.  El vocal de la corte suprema Carlos Giusti, único rehén muerto, dejó además del recuerdo de hombre intachable, el recordatorio de como inocentes deben pagar los errores de gobiernos que permiten mafias macondianas o son cómplices de ellas.  Finalmente la crisis de los rehenes dejo también una esperanza, y una lección de valor bravura y heroísmo, el comandante Juan Valer Sandoval y el capitán Raúl Jiménez caído en cumplimiento de su deber, su juramento, y su palabra de comando: “Dar la vida por la vida”. 

UNA VICTORIA HISTÓRICA CONTRA EL TERROR QUE HOY CUMPLE ONCE AÑOS

HONOR Y GLORIA A LA OPERACIÓN DE COMANDOS CHAVÍN DE HUÁNTAR  

http://angamos.blogspot.com/2005/01/operacin-chavn-de-huntar.htmlhttp://www.youtube.com/watch?v=eZWH2fUFZvUhttp://www.youtube.com/watch?v=WoPrQ3yshE4&feature=relatedhttp://www.larazon.com.pe/online/indice.asp?tfi=lrespecial01&td=22&tm=04&ta=2008  

DR. LUIS ANTONIO, ROMERO YAHUACHI

CHILE APOYO A GRAN BRETAÑA EN LA GUERRA DE LAS MALVINAS

Entrevista al ex-General de la FACH Fernando Matthei Aubel

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General de la Fuerza Aerea Fernando Matthei Aubel, miembro de la Honorable Junta Militar desde 1977-1989 despues de la partida del Gen. Leigh. Estuvo involucrado en ayudar a nuestros aliados Britanicos durante la guerra de las Falklands en 1982.

El próximo domingo 2 de abril se cumplirán 20 años del comienzo de la guerra de las Malvinas. En el conflicto, desencadenado tras la invasión de soldados argentinos a las islas Falklands ordenada por el general Leopoldo Galtieri, murieron 700 soldados transandinos y 255 británicos. El episodio, que por lo absurdo sigue siendo un pasaje traumático de la historia reciente argentina, forzó a la Junta Militar que gobernó ese país entre 1976 y 1983 a renunciar y convocar, elecciones.

Dos décadas después quedan muy pocos secretos por develar sobre la guerra. Uno de los principales tiene que ver con la amplia colaboración que las Fuerzas Armadas chilenas encabezadas por el general Augusto Pinochet brindaron a los militares ingleses a lo largo de los dos meses y medio que duró el conflicto. El general Fernando Matthei, ex comandante en jefe de la Fuerza Aérea de Chile y miembro de la Junta Militar entre 1977 y 1989, revela en esta extensa entrevista -realizada en julio del ’99 en el Centro de Investigación y documentación de la Universidad Finis Terrae- gran cantidad de detalles inéditos de esa ayuda, la forma en que se gestó y la gran cantidad de equipamiento y armas que el régimen militar chileno recibió a cambio.

Margaret Thatcher, la ex Primer Ministro británica, ya había agradecido públicamente la colaboración chilena en 1999, en un intento por influir sobre la opinión pública de su país y demostrar que el general Pinochet, por esos días detenido en Londres, había sido un aliado clave de Inglaterra durante la guerra. Sin embargo, no entregó ninguno de los datos explícitos que esta vez proporciona Matthei (ver recuadro).

Durante la detención de Pinochet en Londres, Margaret Thatcher dejó en claro que en 1982 el gobierno chileno ayudó a los ingleses en el conflicto con Argentina.

¿Cómo se gestó esa ayuda y qué papel le correspondió jugar a usted?

En primer lugar, debo decir que la guerra de Las Malvinas -y eso es grave- nos tomó a todos por sorpresa. Me enteré de ello leyendo El Mercurio por la mañana. Sabíamos que estaba la posibilidad y cómo se fue desarrollando, pero jamás pensé que los argentinos serían tan locos. Años después conversamos con un amigo que fue comandante en jefe de la Fuerza Aérea Argentina -Omar Grafiña Rubens- y él tampoco lo supo allá. Recién se había retirado y estaba como sucesor el brigadier mayor Arturo Basilio Lami Dozo. Incluso durante una reunión en la que había participado, lo dejaron fuera y trataron las cosas por su cuenta. Debo reconocer que fue un secreto muy bien guardado por parte de los argentinos. Nadie lo supo. Tomaron a los ingleses completamente por sorpresa, y a nosotros también…

¿Cuál fue su reacción y la del gobierno?

Tomar nota y estar alerta. Dos días más tarde se presentó mi oficial de inteligencia, el general (Vicente) Rodríguez (ex jefe del Servicio de Inteligencia de la Fuerza Aérea) informándome que había llegado un oficial inglés enviado por el jefe del Estado Mayor de la Real Fuerza Aérea británica. Le dije que lo recibiría. Se trataba del Wing Commander (comandante de escuadrilla) Sidney Edwards, un personaje que no parecía inglés para nada y que hablaba español perfectamente (ver nota).

¿Cómo lo describiría?

Era un hombre joven, de unos 35 a 40 años. Sumamente activo y nervioso, desplegaba un montón de adrenalina. Venía con una carta de Sir David Great, el comandante en jefe de la Fuerza Aérea inglesa, para ver en qué podíamos ayudarlo. Tenía plenos poderes para coordinar conmigo cualquier cosa que pudiéramos hacer juntos, lo que a mí me pareció muy interesante. Me dijo que tenía plenos poderes para negociar, y que lo que a ellos más les apremiaba era información de inteligencia. Los ingleses no se habían preocupado para nada de Argentina. Sabían todo lo inimaginable sobre Unión Soviética, pero de Argentina no sabían nada. Edwards me preguntó en qué podíamos ayudarlos. Le contesté que no me mandaba solo y que hablaría con el general Pinochet.

¿Habló con Pinochet sobre este “ofrecimiento”?

Conversé con él en términos muy generales, informándole que teníamos una gran oportunidad. A nosotros no nos interesaba que los argentinos les pegaran a los ingleses, porque entonces -ya lo había dicho Galtieri- seríamos los siguientes. Recién estábamos digiriendo el discurso de la Plaza de Mayo, en el cual -rugiendo ante las multitudes- había manifestado que Malvinas sería sólo el comienzo. Parecía Mussolini.

¿Ese discurso los había dejado preocupados?

Nos preocupó que después de las islas apuntaran hacia acá. Después de todo, ellos calificaban que territorios nuestros también les pertenecían. En general, Pinochet estuvo de acuerdo en que yo trabajara con los ingleses, siempre que no se supiera, y ambos estuvimos de acuerdo en que por ningún motivo debía enterarse de ello ni siquiera el Ministerio de Relaciones Exteriores.

¿Al Ejército y a la Marina no le había llegado de la parte inglesa una solicitud similar?

Nada.

¿Por qué cree que los británicos optaron por la Fuerza Aérea?

Buena pregunta. A mí me conocían, porque había sido agregado aéreo en Inglaterra entre diciembre de 1971 y enero de 1974.

Aprovecharon los vínculos personales con usted…

Yo había estado visitando sus industrias de material de guerra y tenía contactos con los altos mandos británicos. Mientras estaba allá, firmé contratos por seis aviones Hawker Hunter, y compramos también seis aviones de caza Vampire. Me conocían, teníamos una relación fluida. Estando en Londres, cuando me tocó ir a la Unión Soviética, les pasé a los ingleses una copia del informe que redacté para la Fach sobre lo que había observado en materia de armamentos. Ellos sabían que era su amigo, pese a que Chile -recuerde que estábamos en la Unidad Popular- lo consideraban parte del bloque del Este. También influyó el hecho de que yo hablara inglés, que hubiese volado en alguna oportunidad en una unidad de ellos y que conociera de la Real Fuerza Aérea hasta lo que ellos mismos no conocían. En resumen, tenían bastantes referencias mías y por eso me llego a mí la petición.

¿Qué hizo después de reunirse con Pinochet?

Con el general Pinochet quedamos en mantener esto en absoluto secreto, y luego volví a reunirme con Sidney Edwards, informándole que tenía carta blanca en el asunto y que operaríamos de acuerdo con mis criterios. Edwards me dijo que tanto el agregado de Defensa inglés -un marino- como la Embajada Británica no sabían de su existencia y que no debían enterarse. Edwards viajó entonces a Inglaterra para analizar qué podíamos hacer nosotros y a su regreso trajo autorización para que les diéramos información de inteligencia.

¿Qué recibiría Chile a cambio?

Ellos nos venderían en una “libra” -entre comillas- aviones Hawker Hunters, los cuales se traerían de inmediato a Chile por avión. Y también un radar de larga distancia, misiles antiaéreos, aviones Camberra de reconocimiento fotogramétrico a gran altura y también bombarderos. El material era muy importante, sobre todo los aviones de reconocimiento, porque en la Fuerza Aérea chilena no teníamos ninguno. Vuelan muy alto, como los U-2 norteamericanos y tienen unas inmensas cámaras fotográficas. Además, mandarían un avión de inteligencia, comunicaciones y espionaje electrónico. Se trataba de un avión Moondrop a chorro, parecido al 707 de pasajeros, pero transformado.

¿Cómo reunía información de inteligencia sin contar con equipos sofisticados?

Nosotros habíamos transformado aviones más livianos en nuestra propia industria y con equipos propios, pero no volaban con la altitud necesaria, porque eran aviones turbo hélices chicos, del tipo 99 Alfa. Habíamos transformado dos, con unos equipos llamados Itata, desarrollados en conjunto por la Marina y la Fuerza Aérea. Dichos equipos, montados a bordo de estos aviones bimotores livianos, podían detectar todas las señales de radar, analizarlas y clasificarlas. Pero las señales de radar -al igual que la luz- se proyectan en línea recta, sin quebrarse. Y no se captan a menos que se vuele a unos 40 mil pies de altura. Como primera medida, entonces, los ingleses mandaron ese avión, con el cual realizamos un reconocimiento completo a nuestro lado de la frontera. Hacíamos vuelos a gran altura sobre territorio chileno, pero captando señales del otro lado que nuestros equipos no eran capaces de captar por la cordillera y la baja altura.

¿Cómo puede llegar un avión de esas características y tamaño hasta el aeropuerto de Pudahuel o cualquier base aérea, sin que nadie se dé cuenta?

Ese avión venía como cualquier aparato civil, con un plan de vuelo normal.

¿Y los argentinos no lo detectaron en su espacio aéreo?

Es que no pasó por Argentina. Todos estos aviones llegaron a través de la Isla de Pascua y Tahiti.

¿Y los espías argentinos?

No había espías argentinos, tal como nosotros no teníamos espías en Argentina. Con este avión se hacían vuelos a gran altura sobre territorio chileno, captando señales del otro lado. Los nuestros, en cambio, debido a la Cordillera y al tipo de aviones que eran, no podían volar tan alto como para captar las señales.

¿Quiénes pilotearon el avión?

Los ingleses, aunque iba un par de observadores nuestros a bordo. Nos pasaron la información necesaria sobre los equipos argentinos, pero nada que nosotros no supiéramos ya. Ese vuelo no nos sirvió, pero se realizó y para la historia es bueno saberlo. No arrojó informaciones que ya no tuviéramos, lo cual en cierta forma era bueno. Los ingleses quedaron impresionados por lo que vieron, por nuestros sistemas de escucha en el sur y por el radar de gran alcance que teníamos detrás de Punta Arenas.

¿Con ese radar espiaban al otro lado?

En un cerrito habíamos instalado un radar de 200 millas de alcance comprado en Francia. En tierra teníamos puestos de escucha en varias partes, que captaban todas las señales y comunicaciones radiales argentinas. También habíamos desarrollado en Punta Arenas, cuando llegué a la comandancia en jefe, un puesto de mando blindado bajo tierra, bien protegido, al cual llegaban todas las informaciones graficadas y clarísimas, como un teatro. En ese puesto se reunían todas las informaciones captadas por el radar grande y los más chicos, y por los escuchas. Allá se instaló Sydney Edwards.

¿Cómo transmitía Edwards esos datos a sus superiores?

Tenía un equipo de comunicación satelital directa con la Marina Real británica en el comando central de Northwood, cerca de Londres. Lo que pasaba aquí, de inmediato lo sabían los ingleses.

Inglaterra no podría haber encontrado un mejor aliado

Imposible. Nosotros avisábamos, por ejemplo, que desde una base determinada habían salido cuatro aviones en dirección a tal parte, que por su velocidad parecen Mirage. Una hora antes de que llegaran, los ingleses ya estaban informados de su arribo.

¿A usted le iban informando sobre lo que se entregaba a los ingleses?

Yo tenía otras cosas que hacer, pero al final de cada día me informaban lo que había ocurrido.

¿Alcanzaba a contarle a Pinochet el desarrollo de los acontecimientos?

Nunca le contaba nada. Empecé a no contarle por una sola razón: si “saltaba la liebre”, quería que Pinochet estuviera en condiciones de jurar que él no sabía nada. De esa forma, podría decir que el culpable era el imbécil de Matthei y que lo echaría de inmediato. Nosotros siempre vamos a ser vecinos de Argentina, por eso no podíamos echar a perder para siempre esas relaciones.

Imagino que, de todas formas, los argentinos sospechaban.

Antes incluso de que llegara Edwards, ya había conversado con el agregado aéreo argentino. Le dije que pidiera autorización a sus jefes, porque quería mandarlo para allá con un mensaje. Delante de otras personas, le pedí que transmitiera a Lami Dozo, el comandante en jefe de la Fuerza Aérea Argentina, lo siguiente. Primero, que nunca en mi vida pensé que podían ser tan idiotas. Teniendo todas las posibilidades en mi cabeza, ésta fue la única que no ingresé en mi computador mental. Segundo, que ante esta situación le garantizaba que la Fach nunca atacaría por la espalda a Argentina. Tenía mi palabra de honor de que Chile no atacaría, bajo circunstancia alguna. Tercero, que cuando hay un incendio en la casa del vecino, el hombre prudente agarra la manguera y vierte agua en su propio techo. Por eso, en este momento haría todo lo posible por reforzar la Fuerza Aérea de Chile y su defensa, porque no hacerlo sería un acto irresponsable de mi parte.

Pero eso equivalía a alertarlos…

Significaba que compraría aviones, radares y misiles donde me fuera más fácil y rápido obtenerlos, es decir, en Inglaterra. Lo demás no se lo dije, obviamente, y nunca lo habría dicho si no fuera porque pasó toda esta lamentable situación que vivió el general Pinochet en Londres. Me habría quedado en silencio para siempre. Ahora le damos el crédito al general Pinochet, pero yo… no es que se lo haya escondido a propósito, sino de buena fe, porque tenía que estar en condiciones de culpar a otro si pasaba una trampa como esa. Pinochet, o el gobierno chileno, no se podían “fregar” por este motivo. Uno está dispuesto a hacer esas cosas.

Las negociaciones entre usted y Gran Bretaña tomaron en algún momento un cariz político?

Nunca hicimos un planteamiento político. Ambas partes estábamos de acuerdo en que no queríamos “political commitments” (compromisos políticos) de ningún tipo. No había una mayor alianza, se trataba estrictamente de que “el enemigo de mi enemigo es mi amigo”. Tan sencillo como eso: oportunismo.

Puro pragmatismo.

Llámelo como quiera, pero ésa fue la situación. No hubo mayores compromisos por ambos lados. Ni siquiera recibí una condecoración británica u otro tipo de reconocimiento.

¿Cuánto duró esta situación?

Se extendió durante toda la guerra. Nosotros nos quedamos con el avión, con los radares, los misiles y los aviones. Ellos recibieron a tiempo la información y todos quedamos conformes…

¿Hasta luego y muchas gracias?

Claro. Y a Sidney Albert Edwards lo despidieron al día siguiente por motivos de índole personal y entonces lo echaron. Después supe que estuvo metido en el tráfico de armas a Croacia (ver recuadro ).

Mientras sucedía todo esto, ¿alguien más de la Fuerza Aérea y de las otras ramas de las Fuerzas Armadas se enteró de lo que usted estaba haciendo?

La Fach, en general, tampoco sabía demasiado. Lo único que se dio cuenta la Fuerza Aérea fue que había llegado armamento y equipos nuevos. Llegaron en aviones de transporte ingleses, a través de la Isla de Pascua. Un día, por ejemplo, apareció un Hércules C-130 que decía Fuerza “Area” de Chile. Se trataba de un avión que tenía el mismo número de uno de los nuestros y al cual sólo le faltaba la letra “e” de Aérea. Eso llamó la atención. Estaba pintado con los colores de la Fach y tenía que llevar el radar a Balmaceda, donde se instalaría para tener visión hacia las instalaciones argentinas en Comodoro Rivadavia (ver mapa). Cuando terminó la guerra lo saqué de ese lugar, porque no era mayormente útil y lo trasladé a otro -donde funciona hasta el día de hoy- para vigilar el tráfico hacia la Antártica.

¿Cuándo terminó la guerra, informó más detalladamente al general Pinochet?

Sí. Ahí le conté a Pinochet que le habíamos comprado todo ese equipo a los ingleses, a sólo dos “chauchas”. Tenía que saberlo. Me miraba con una cara… Pero no le conté todo con detalles.

¿Por qué cree que la colaboración chilena terminó por saberse?

La destapó la señora Margaret Thatcher, pues ella obviamente lo sabía. El mismo Sidney Edwards me dijo que la Thatcher estaba muy agradecida porque conocía en detalle la ayuda prestada por Chile. En julio del ’99, ella le dio públicamente las gracias a Pinochet por haber ayudado a Inglaterra durante la guerra. Pinochet, en todo caso, no tenía mucha idea. Conocía el tema en forma general, aunque sabía que nosotros habíamos operado y que yo había pedido autorización en términos muy amplios.

Episodios clave
La reveladora entrevista al general Fernando Matthei que publica en este número Reportajes de La Tercera fue realizada en julio de 1999 por la historiadora y doctora en Historia de la Universidad Complutense de Madrid, Patricia Arancibia Clavel. Junto a ella participaron la periodista Isabel de la Maza y el investigador Jaime Parada.

Patricia Arancibia Clavel dirige el Centro de Investigación y Documentación en Historia de la Universidad Finis Terrae. La entidad, enfocada desde 1990 a recoger testimonios clave de los protagonistas de la historia reciente de Chile, ha acumulado una serie de registros grabados con personajes como el general Augusto Pinochet y el almirante José Toribio Merino, entre muchos otros.

La entrevista con Matthei publicada hoy no es sino un extracto de la serie de conversaciones que el ex comandante en jefe de la Fach sostuvo con Patricia Arancibia Clavel, y fue publicada con la autorización del general.

Comandos en Punta Arenas
La única prueba tangible de que Chile algo tuvo que ver con Inglaterra durante el conflicto fue el episodio de un helicóptero británico que cayó a tierra cerca de Punta Arenas, y cuyos tripulantes fueron rescatados por uniformados chilenos…

Un día llegó Sidney Edwards a confesarme que un helicóptero inglés había caído en territorio chileno. Le pregunté qué había pasado, en vista de que habíamos acordado que ellos no efectuarían operaciones militares hacia Argentina desde territorio chileno, y que ningún avión inglés que hubiera operado contra Argentina aterrizaría en Chile. Ese era el acuerdo fundamental al que habíamos llegado.

¿Qué había sucedido?

Ellos organizaron una operación -no de comandos, sino de “súper” comandos- para destruir los aviones Super Etandard franceses de la Marina argentina, que eran los que portaban los misiles Exocet. Los ingleses sabían que los argentinos tenían seis Exocet y ya habían comprobado su efectividad: con uno solo liquidaron al destructor Sheffield, un día después de que ellos hundieron al Belgrano. Pero los comandos que habían mandado para allá se perdieron, sin encontrar nada mejor que aterrizar en Chile. Lo hicieron al oeste de Punta Arenas, cerca de un camino, en el claro de un bosque. En seguida, decidieron incendiar la nave y aunque nadie los había visto descender, el humo se propagó en dos minutos, llegaron los carabineros, en fin.

¿Qué ocurrió con los comandos?

Tras quemar el helicóptero desaparecieron, comunicándose con Sidney Edwards por radio para saber qué hacían. Le contesté que llegaran hasta un determinado punto de nuestra base aérea, donde los esperaba un oficial de inteligencia nuestro. Allí les darían una tenida de civil y los pondrían a bordo de un avión Lan Chile o Ladeco hacia Santiago, para que desde aquí tomaran otro hacia Inglaterra. Eso fue exactamente lo que se hizo. Deberían haber quedado internados acá, porque esa es la ley, pero les propuse otra salida. Por eso, la señora Thatcher también mencionó la salvación de vidas humanas.

¿Los argentinos no se enteraron del incidente?

Sí y nosotros tuvimos que darles largas explicaciones, jurando “de guata” que nada sabíamos. No sé si nos creyeron o no, pero la verdad es me enojé muchísimo con los ingleses y tuve que poner la cara con Pinochet, diciéndole: “Mire lo que hicieron estos imbéciles”. El general tuvo que llamar al Ministerio de Relaciones Exteriores y el Ministro tuvo que dar explicaciones.

¿Quién era el ministro en 1982?

René Rojas Galdames. Al comienzo ambos estuvimos de acuerdo en que Relaciones Exteriores no lo supiera, pero en este caso tuvimos que confesar -no toda la operación, sino que los ingleses habían cometido un error-. Pudimos jurar de buena fe que no estábamos al tanto de la operación.

Un conflicto traumático
¿Cómo era la relación de la Fach con la Fuerza Aérea Argentina durante el período previo al conflicto de las Malvinas?

Buena y franca, en general. Después en Argentina vino todo el mea culpa, la Junta cayó…

¿Usted se encontró después con alguno de ellos?

No, pero después tuve buenas relaciones con el general Ernesto Crespo (ex comandante en jefe de la FAA entre 1985 y 1989, y jefe de las unidades de combate durante las Malvinas). También fui invitado oficialmente a Argentina a visitar su Fuerza Aérea. Nosotros dijimos una sola cosa: “Lo sucedido en esa época fue el resultado de la locura adquirida por algunos señores en su país, pero eso no tiene nada que ver con las relaciones permanentes. Estuvimos casi en guerra, ambos lo sabemos, pero fue una locura. Cerremos ese libro y empecemos nuevamente a construir. Como Fuerza Aérea, tanto ustedes como nosotros hicimos todo lo posible para que no hubiese guerra. Fueron los otros quienes armaron este lío, especialmente la Marina y el Ejército. Parchemos el asunto”.

¿Cuán traumática fue la guerra para los militares argentinos?

Cuando viajé a Argentina invitado por Crespo, constaté que había una animosidad muy grande de la Fuerza Aérea argentina contra el Ejército y la Marina de su propio país. Fueron arrastrados a un conflicto por las otras instituciones, a un conflicto con el cual no estaban de acuerdo como Fuerza Aérea, siendo al final los únicos que realmente pelearon. Perdieron la tercera parte de su Fuerza Aérea y a muy buena gente, mientras el resto -fuera del Belgrano, al cual torpedearon por andar paseando- no tuvo bajas. El Ejército peleó mal, hizo el ridículo. La animosidad que existía en la Fuerza Aérea Argentina no era contra los chilenos, sino contra las instituciones hermanas. Expresaron que todos se habían condecorado, pero que ellos no habían querido hacerlo por desprecio a los otros. Estaban muy molestos. Entendieron que nosotros habíamos cumplido con nuestro deber, siendo absolutamente necesario ante una situación de ese tipo. Una cosa es la amistad y las buenas relaciones con Argentina, que siempre he buscado, pero antes viene mi responsabilidad por defender a Chile. Lo entendieron de lo más bien y, como siempre lo dije, nunca hubo un mayor resentimiento.

Los primeros indicios
La colaboración chilena con las fuerzas británicas durante la guerra del ’82 había dado pie a muchas interpretaciones y versiones sin confirmar. Sin embargo, la primera en admitir públicamente la alianza Santiago-Londres no fue otra que Margaret Thatcher, la ex Primer Ministro británica que decidió, bajo su gobierno, recuperar las islas y declarar la guerra a Argentina.

Su revelación surgió el 9 de octubre del ’99, durante la conferencia anual del Partido Conservador británico. La “Dama de Hierro” decidió tomar la palabra para defender al general Augusto Pinochet, a punto de cumplir un año detenido en Londres. Junto con condenar la actitud del gobierno laborista de Tony Blair y del juez español Baltasar Garzón, decidió revelar cómo el régimen militar chileno le había ayudado durante la guerra de las Malvinas. La razón: imponer en la opinión pública de su país la idea de que Pinochet había sido un aliado clave de Inglaterra, y que a los aliados no se los mantiene cautivos.

En un extenso discurso, reveló algunos detalles de la colaboración chilena en el conflicto: “Chile es nuestro más viejo amigo en Sudamérica. Nuestros vínculos son muy estrechos desde que el almirante Cochrane ayudó a liberar Chile del opresivo dominio español. El debe estar hoy revolcándose en su tumba al ver cómo Inglaterra respalda la arrogante intromisión hispana en asuntos internos chilenos. Pinochet fue un incondicional de este país cuando Argentina invadió las islas Falklands. Yo sé -era Primer Ministro en esa época- que gracias a instrucciones precisas del Presidente Pinochet, tomadas a un alto riesgo, que Chile nos brindó valiosa asistencia. Yo no puedo revelar los detalles, pero déjenme narrarles al menos un episodio”.

“Durante la guerra, la Fuerza Aérea Chilena estaba comandada por el padre de la senadora Evelyn Matthei, quien está aquí esta tarde con nosotros. El entregó oportunas alertas de inminentes ataques aéreos argentinos que permitieron a la flota británica tomar acciones defensivas. El valor de esa ayuda en información de inteligencia se probó cuando faltó. Un día, cerca ya del final del conflicto, el radar chileno de largo alcance debió ser desconectados debido a problemas de mantenimiento. Ese mismo día -el 8 de junio de 1983, una fecha guardada en mi corazón- aviones argentinos destruyeron nuestros buques Sir Galahad y Sir Tristram. Eran barcos de desembarco que trasladaban muchos hombres y los ataques dejaron entre ellos muchas bajas.

“En total unos 250 miembros de las fuerzas armadas británicas perdieron la vida durante esa guerra. Sin el general Pinochet, las víctimas hubiesen sido muchas más”.

Luego de la finalización de las Guerra de las Malvinas, que enfrentó a Argentina e Inglaterra por la soberanía de las islas, la versión de que Chile había colaborado con los europeos estuvo siempre presente, hasta que se convirtió en una historia oficial en 1999.

En dicho año, el ex Comandante de la Fuerza Aérea de Chile, Fernando Matthei reconoció haber ayudado a Inglaterra y contó detalles de las operaciones, luego de que Margaret Tatcher agradeciera públicamente la ayuda chilena, develando el secreto, no muy bien guardado. En 2005 Matthei volvió a ratificar que apoyó a los ingleses y dijo que en las mismas circunstancias volvería a hacer los mismo.

Articulo de La Tercera, S.A.

http://www.geocities.com/chilenationalist/Matthei-Aubel.html

http://granimpetu.com/articulos/la-ayuda-chilena-a-inglaterra-en-la-guerra-de-las-malvinas/

FRATERNALMENTE.

DR. LUIS ANTONIO, ROMERO YAHUACHI.1

CHILE ES EL DUODÉCIMO PAÍS DEL MUNDO QUE MÁS INVIERTE EN ARMAS

Gastó entre 2003 y 2007 casi lo mismo que países como Pakistán y EEUU. Venezuela apenas llegó al 62% del desembolso que hizo el gobierno de Santiago.

Carolina Martín.

 

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En ascenso. La carrera armamentista en Latinoamérica alcanza niveles insospechados, aunque siempre desiguales.
 

Los gastos militares de Chile en los últimos cinco años (2003-2007) se han multiplicado por más de trece, y han colocado al país del sur en el puesto número doce del ranking mundial de los principales gobiernos importadores de armas, muy cerca de naciones como Pakistán o Estados Unidos (EEUU) –en los puestos once y diez, respectivamente–, indicó el último informe del Instituto Internacional de Investigación para la Paz (SIPRI por sus siglas en inglés), con sede en Suecia.

Chile habría dado así un salto cuantitativo en esta clasificación mundial quinquenal, pues en el período anterior –entre 1998 y 2002– se situó en un más discreto puesto número treinta y ocho (veintiséis puestos por debajo del actual).

Según SIPRI, esta notable variación en su gasto militar se debe sobre todo a la recepción en 2006 y 2007 (la era Bachelet) de 10 nuevos aviones caza F-16C de EEUU, 18 aviones de combate F-16 y cuatro fragatas de segunda mano de Holanda, y de tres fragatas de segunda mano de Reino Unido.

El documento refleja que Chile debe recibir en los próximos meses más material militar de Canadá, Francia, Israel, España y el Reino Unido.

EL PRIMERO DE LA REGIÓN

Chile se convierte así, con un gasto de US$ 2 mil 283 millones (en 2003 el monto fue de US$ 175 millones), en el primer país de América del Sur en inversión militar, muy por delante de Venezuela, país que ocupa el segundo lugar en la región y el puesto número veinticuatro en el resto del mundo.

El gobierno de Hugo Chávez es otro de los que han incrementado de forma espectacular su gasto militar (lo ha multiplicado por 109), pasando de gastar US$ 13 millones en 2003 a US$ 1417 en 2007. En ese período el 92% de las importaciones de armas de Venezuela vinieron de Rusia, incluida la recepción de aviones de combate SU-30MKs y helicópteros Mi-35, Mi-26 y Mi-17.

En el ranking de SIPRI, Perú se sitúa en el puesto número treinta y cuatro del mundo y en un modesto cuarto lugar en la región, por detrás de Brasil y por delante de Argentina (56), Colombia (61), Ecuador (77) o Bolivia (108).

Perú, desde 2001, recibió cuatro fragatas Lupo que adquirió a Italia en 2005 por US$ 60 millones, y actualmente está negociando la reparación de varios aviones Antonov.

PETRÓLEO POR ARMAS

Los fuertes incrementos en las compras de armamento de Chile y Venezuela tienen su explicación. En el primer caso se debe al aumento de ingresos procedentes de la venta del cobre, que han ayudado a las fuerzas armadas de ese país a financiar su programa de modernización, con el que Santiago espera en 2010 tener fuerzas armadas equiparables a las de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), señaló el SIPRI.

En el caso de Venezuela, la mayor inversión en armamento se explica por el aumento de los ingresos procedentes del petróleo, lo cual hace suponer que Caracas, en los próximos años, seguirá escalando puestos en el ranking mundial de países importadores de material militar, dado que el precio del barril de petróleo ya superó hace tiempo la barrera de los US$ 100.

SIPRI posee, desde 1950, una importante base de datos sobre las compras y ventas de armamento entre los estados, organizaciones internacionales y grupos armados paramilitares. Anualmente, además, publica un ranking de dichas transacciones militares a nivel mundial que compara con los gastos de los últimos cinco años.

RANKING 2003-2007

Clasificación mundial de países según su gasto en armamento. En millones de dólares. (Fuente_ SIPRI)

1. CHINA 13,464

2. INDIA 9,105

3. UAE 7,467 4. GRECIA 7,170

5. COREA DEL SUR 5,536

12. CHILE 2,283

24. VENEZUELA 1,417

32. BRASIL 818

34. PERÚ 801


¿Quién vende, quién compra?

Los cinco países que entre 2003 y 2007 vendieron más armamento a terceros fueron Estados Unidos, Rusia, Alemania, Francia y Reino Unido. Entre todos ellos suministraron el 80% del material militar.

Se estima que EEUU vendió un estimado de unos 80 aviones de combate F-15 y F-16 a Chile, Israel, Polonia, Corea del Sur y Emiratos Árabes. Rusia, por su parte, suministró 51 aviones de combate MiG-29SMT, Su-27SK y SU-30MK a Algeria, China, India, Malasia y Venezuela.

Los principales destinatarios de las armas pesadas que se venden en el mundo son China, India, Emiratos Árabes, Grecia y Corea del Sur. Ellos representan el 36% de las importaciones. SIPRI estima que en los próximos años Taiwán estará entre esos cinco primeros puestos.

http://www.larepublica.com.pe/content/view/215258/483/

FRATERNALMENTE. Dr. LUIS ANTONIO, ROMERO YAHUACHI

BALCANIZACION DE BOLIVIA

17 Enero 2007 0:28
Bolivia: Bush envía a su embajador de la Limpieza Étnica, por Wilson García Mérida
clasificado en: Actualidad.
Presentó sus cartas credenciales ante el presidente Evo Morales el pasado 13 de octubre; pero tres meses antes de su arribo a Bolivia, cuando aún se encontraba en Pristina desempeñándose como jefe de la misión de Estados Unidos en Kosovo, ya se decía que el nuevo Embajador norteamericano designado por George Bush para este país andino, Philip Goldberg, vendría para tomar partido en el proceso separatista que comenzaba a gestarse en pos de horadar al régimen boliviano.

El 13 de julio del 2006, el periodista de El Deber de Santa Cruz Leopoldo Vegas publicó un reportaje indicando que “en criterio de tres politólogos consultados después de conocer la decisión de la Casa Blanca, la experiencia que adquirió Goldberg en la región del este europeo donde se produjeron luchas étnicas después de la separación de la ex Yugoslavia puede ser utilizada en Bolivia, en ocasión de los cambios que pretende introducir el actual Gobierno”.

Uno de los entrevistados por Vegas fue el académico Róger Tuero, ex director de la carrera de Ciencias Políticas de la Universidad Autónoma René Gabriel Moreno (Uagrm) de Santa Cruz, quien asegura que los perfiles de cada embajador son determinantes para la diplomacia estadounidense. “No es por azar que este señor es trasladado de Kosovo a Bolivia”, señaló Tuero.

El embajador Goldberg es hoy uno de los principales sustentos políticos y logísticos del todavía Prefecto de Cochabamba Manfred Reyes Villa, quien gestó la peor crisis étnica, social, regional e institucional de la que nunca se tuvo memoria en la historia republicana de Bolivia.

¿Quién es Philip Goldberg?

De acuerdo al currículum vitae distribuido oficialmente por la Embajada de Estados Unidos en La Paz, Philip Goldberg participó desde los comienzos de la guerra civil yugoslava que estalló en la década de los noventa, hasta la caída y enjuiciamiento del presidente serbio Slobodan Milosevic.

Entre 1994 y 1996 se desempeñó como “oficial de escritorio” del Departamento de Estado en Bosnia, coyuntura en la cual estalló el conflicto entre los separatistas albaneses y las fuerzas de seguridad serbias y yugoslavas.

En ese mismo periodo se desempeñó como Asistente Especial del Embajador Richard Holbrooke, quien fue artífice de la desintegración de Yugoslavia y la caída de Milosevic. “En ese último cargo” —informó la Embajada— “fue miembro del equipo negociador estadounidense en la preparación de la Conferencia de Paz de Dayton y Jefe de la Delegación Estadounidense en Dayton”.

El Embajador Goldberg fue también funcionario político y económico en Pretoria, Sudáfrica, posteriormente funcionario consular y político en la Embajada de Estados Unidos en Bogotá, Colombia, donde comenzó a interesarse en la política latinoamericana.

Tras ejercer el cargo de Ministro Consejero de la Embajada de Estados Unidos en Santiago de Chile del 2001 al 2004, Goldberg retornó a los Balcanes para dirigir la misión estadounidense en Pristina, capital de Kosovo, desde donde apoyó el enjuiciamiento en el Tribunal de La Haya del ex dictador Milosevic (fallecido el 11 de marzo del 2006).

De Kosovo a Bolivia

Antes de su traslado a Bolivia, Goldberg trabajó desde Kosovo para la separación de los Estados de Serbia y Montenegro, que se produjo en junio del año pasado como el último resabio en la desaparición de Yugoslavia.

La desaparición de Yugoslavia se desarrolló durante una sangrienta década de guerra civil gestada a partir de procesos de “descentralización” y “autonomías” que se impusieron finalmente con la intervención militar norteamericana y la presencia de tropas de la OTAN y la ONU que ocuparon los Balcanes para pacificar esa región.

La guerra civil yugoslava tuvo como rasgo principal la llamada “limpieza étnica” que consistió en la expulsión y aniquilación de los tradicionales grupos étnicos que componían los territorios de Yugoslavia. El más cruel de este exterminio racial se produjo entre serbios y croatas.

Bolivia, a sólo tres meses de la llegada del Embajador Goldberg, comienza a sufrir un exacerbado proceso de racismo y de autonomías separatistas, como en los Balcanes, que se gestaron desde la ciudad oriental de Santa Cruz, donde gobierna una élite integrada, entre otros, por empresarios de origen croata que crearon un movimiento federalista denominado “Nación Camba”.

Uno de los principales líderes cruceños de aquel movimiento separatista es el empresario agroindustrial y socio de capitalistas chilenos Branco Marinkovic, quien asumirá el próximo mes de febrero la conducción del Comité Cívico de Santa Cruz, ente que motoriza este proceso ejerciendo presión movilizada contra el gobierno de Evo Morales.

La Autonomía Separatista

La “Nación Camba” de Marinkovic arrastra junto a Santa Cruz a los departamentos de Beni, Pando y Tarija (donde se encuentran los mayores reservorios de gas natural en Bolivia), cuyas poblaciones votaron a favor de las autonomías departamentales en un referéndum celebrado en julio del año pasado, conformando la llamada “media luna” que representa la mitad oriental del país.

Los departamentos occidentales de La Paz, Chuquisaca, Potosí, Oruro y Cochabamba votaron por el No a esa autonomía, manteniendo su vinculación directa con el gobierno central de Evo Morales y separados en los hechos de los cuatro departamentos autonómicos de la “media luna”.

Este separatismo “autonómico” —que deberá ser reconocido por la nueva Constitución Política del Estado en virtud a una Ley de Vinculariedad con la actual Asamblea Constituyente— se agravó con una decisión improvisada por el gobierno del ex presidente Carlos Mesa, en el 2004, cuando la “Nación Camba” había presionado mediante cabildos y huelgas cívicas para la elección en urnas de Prefectos (gobernadores departamentales). Anteriormente los prefectos eran designados directamente por el Presidente de la República manteniendo la unidad del Poder Ejecutivo, atribución que no podrá ejercer el nuevo presidente Evo Morales quien se ve obligado a gobernar casi en forma separada de los cuatro prefectos autonómicos.

En Cochabamba, Departamento que se halla exactamente al centro entre oriente y occidente —y donde comenzaba a gestarse una alternativa integradora al separatismo con el planteamiento de autonomías megaregionales en vez de las autonomías departamentales— su prefecto Manfred Reyes Villa, abusando su condición de autoridad electa, pretendió desconocer los resultados del Referéndum del 2 de julio y forzar ilegalmente una nueva consulta para anexar Cochabamba a la “media luna”, rompiendo el frágil equilibrio entre autonómicos y no autonómicos.

La razzia de Cochabamba

Pese a ser cosa juzgada en las urnas, Reyes Villa trató de forzar la realización de un nuevo referéndum autonómico para unir Cochabamba con Santa Cruz, movilizando a los sectores urbanos más conservadores de la sociedad cochabambina.
El movimento popular y sobre todo las organizaciones agrarias e indígenas de las 16 provincias de este Departamento, que venían exigiendo una cogestión campesina en la administración prefectural ante la forma excluyente, prebendal y corrupta con que Reyes Villa gobernaba desde la ciudad de Cochabamba (capital del Departamento), llegaron aquí para exigirle al Prefecto una rectificación de su política.

Más allá de atender el justo reclamo de las provincias, Reyes Villa promovió la organización de grupos fascistas juveniles, asesorados por la Unión Juvenil Cruceñista que opera en Santa Cruz, con el objetivo de “expulsar a los indios de la ciudad”. Así estalló la jornada trágica del 11 de enero, el pasado jueves, cuando se suscitó una violenta razzia que culminó con dos muertos y 120 heridos de gravedad, en su mayoría campesinos. Tras los luctuosos hechos, la Plaza 14 de Septiembre (sede de la Prefectura y símbolo del poder departamental) ha sido ocupada por más de 50.000 indígenas provenientes de las 16 provincias exigiendo la renuncia de Reyes Villa.

El día en que miles de “hijitos de papá” perpetraron aquella la razzia armados con cachiporras, bates de béisbol, palos de golf, tubos de fierro e incluso armas de fuego, Reyes Villa abandonó la ciudad y se dirigió a La Paz para reunirse con los cuatro prefectos autonómicos y con personeros de la Embajada norteamericana.

Pese a que el gobierno abrió todos los espacios de diálogo posibles, Reyes Villa se negó sistemáticamente a concertar con los representantes provinciales, “autoexiliándose” en Santa Cruz, desde donde pretende hoy convertir el problema en un explosivo conflicto nacional, amenazando contra la estabilidad y la democracia de este país presidido por un indígena.

La CIA y Reyes Villa

La influencia de la CIA y del embajador Goldberg en la conducta política de Reyes Villa (un ex capitán de Ejército ligado a las dictaduras de Banzer y García Meza) es inequívoca.

El prefecto separatista ha impedido sistemáticamente la solución pacífica del conflicto y su entorno desarrolla una sañuda campaña desinformativa que busca crear las condiciones para un enfrentamiento a escala nacional.

La Embajada norteamericana está desplegando una logística de adoctrinamiento colectivo en contra de la emergencia indígena, promoviendo un odio racial y separatista que se hizo patente en la jornada del 11 de enero, en concomitancia con organizaciones empresariales como la Cámara de Industria y Comercio (Cainco) de Santa Cruz, que apoya abiertamente a Reyes Villa y sus “asesores”.

Pero la injerencia norteamericana durante este conflicto no solamente se produce desde el frente ultraderechista, sino también mediante infiltraciones en el propio gobierno del MAS.

El pasado fin de semana el matutino La Razón de La Paz publicó una foto que revelaba el desvío de víveres y vituallas pertenecientes al organismo estatal de Defensa Civil (que son destinados a damnificados de desastres naturales) hacia las multitudes campesinas concentradas en la Plaza 14 de Septiembre.

Se estableció que un ex agente de la NAS (el órgano logístico y financiero de DEA norteamericana en programas antidroga) identificado como Juan Carlos Chávez, quien extrañamente oficiaba como asesor del Ministerio de Justicia, se inmiscuyó en Defensa Civil sin tener competencia para ordenar ese desvío de recursos estatales. La fotografía del hecho irregular tomada por extraños, fue curiosamente publicada por un medio de La Paz, distante a más de 650 kilómetros de Cochabamba. Chávez fue destituido en el acto y deberá aclararse cómo un ex agente de la DEA ejercía alta influencia desde el Ministerio de Justicia.

La campaña mediática de desprestigio contra la movilización indígena de Cochabamba es parte de una guerra sicológica al típico estilo de la CIA, y es un puntal en la estrategia separatista que encabeza desde Santa Cruz el todavía prefecto cochabambino Manfred Reyes Villa.

La balcanización de Bolivia parece estar comenzando.

——–

Wilson García Mérida es periodista del Servicio Informativo Datos & Análisis, y tiene residencia en Cochabamba. Su correo es: llactacracia@yahoo.com

Fuentes:
http://www.bolpress.com/art.php?Cod=2007011514&PHPSESSID=59c11815e9b51b66f3203e67e85589bb
http://www.llactacracia.org/node/64

http://www.servindi.org/archivo/2007/1547

Dr. LUIS ANTONIO, ROMERO YAHUACHI

EL DESPERTAR DEL HOMBRE

EL DESPERTAR DEL HOMBRE

SAMAEL AUN WEOR

“QUIEN SE APODERA DEL CARBUNCIO ROJO TENDRA EL ELIXIR DE LARGA VIDA
LA MEDICINA UNIVERSAL Y EL PODER PARA TRANSMUTAR EL PLOMO EN ORO”

PREFACIO

Ser un desorientado no es difícil, es uno más en el montón, es una unidad que consume, es un esclavo al servicio de las tinieblas: vicios, placeres, tristezas, desolación y muerte.

En este pequeño libro encontrarás orientación para saber quién eres. La sabiduría Gnóstica te da el punto de partida, la palanca que pedía Arquímedes para mover el Universo; Ese punto de apoyo es tu propio cuerpo, aprende a conocerlo y moverás el universo.

La educación que recibirnos es totalmente material, por medio de ella adquirirnos el conocimiento básico para nuestro comportamiento en sociedad y el manejo de las cosas que el hombre acepta como conocidas.

Nuestro organismo tiene cinco sentidos, estos sentidos son nuestros informantes, son los instrumentos que tenemos a nuestro servicio para conocer.

El conocimiento intelectivo corresponde a la lectura que acumulamos en nuestra memoria para servimos de él y en parte transforma nuestro organismo físico y nos abre el camino para adquirir una recia personalidad. Los sentidos físicos pueden mejorar nuestra personalidad, pero nada pueden hacer en favor de los poderes del Maestro Interno.

Nosotros los Gnósticos nos valemos de esos cinco sentidos, pero mejorándolos para que los informes que nos suministren sean exactos. Además usamos siete sentidos más que nos permiten conocer el vehículo en que andamos (cuerpo físico), conocer a fondo las funciones de este vehículo y aprender a gobernarlo. Cuando somos dueños de este cuerpo en lo físico, moral y espiritual ya poseemos el punto de apoyo, por medio del cual podemos mover el universo.

En este pequeño libro se habla de los tres factores de la revolución de la conciencia, esos tres factores nos permiten libertar nuestra conciencia. Para nosotros la conciencia corresponde a la vida vivida a través de cientos de existencias en el peregrinaje que hace el espíritu en la materia, pasando por tres reinos: mineral, vegetal, y animal.

Las religiones le dan el nombre de ALMA a esta sabiduría que tenemos almacenada en los 33 cañones de la columna vertebral.

MEJORAMIENTO DE LOS SENTIDOS EXTERNOS E INTERNOS

Cuando el hombre llega al estado humano, adquiere el don del libre albedrío para poder elegir voluntariamente e involuntariamente el bien y el mal, pero sus sentidos son totalmente erróneos debido a los defectos adquiridos a través de su existencia. A estos defectos les dan el nombre de pecados algunas religiones, esos defectos hacen defectuosos nuestros sentidos, es decir nuestros informantes. Así, el mentiroso hace que sus sentidos no puedan ver la realidad tal como es y hace que cada ladrón juzgue por su condición y la Biblia dice: “PRENDEN AL IMPIO SUS PROPIAS INIQUIDADES”

Nosotros para mejorar nuestros sentidos hacemos una lista dc nuestros defectos, una vez conocidos, los analizamos y nos damos cuenta que podemos vivir sin necesidad de ellos.

El hombre o la mujer iracundos pueden darse cuenta que toda su personalidad mejora si son capaces de combatir la ira. La ira es odio y el que odia peca contra el HIJO que es Amor, de modo que jamás la persona que odie podrá sentir la gracia del AMOR, con la cual podemos manejar las fuerzas de la naturaleza.

El que miente peca contra el PADRE que es Verdad y jamás podrá recibir las dádivas que el PADRE da, como la PAZ, SABIDURÍA, etc. Entre más mienta, más imperfectos serán sus sentidos, mas se aleja del ser al cual busca.

Se habla también sobre la castidad científica, es decir, el aprovechamiento de la ENERGIA CREADORA en su totalidad. La sabiduría Gnóstica le enseña a transformar su propia simiente en luz y fuego. Con la LUZ de ese FUEGO, podemos salirnos del laberinto que hemos formado a través de nuestras mal orientadas existencias. Podemos formar al Cristo Interno en nuestro corazón y conquistar el camino ANGELICO o DEBICO o por lo menos, llegar a hacer un Superhombre.

Si un zoospermo tiene el poder de producir un organismo tan complicado como es el cuerpo humano, que no hacemos con los millones que nos reservamos para darnos vida a nosotros mismos. Aquí conocemos la Sabiduría de la transubstanciación de la Santa Unción y el Tercer Factor de servicio a la humanidad con el cual producimos Darma (moneda diametralmente opuesta al Karma) Este capital nos permite curar enfermos y hacer milagros incalculables. Lee este librito, lector ocasional y puedes estar seguro que ha llegado a tus manos una Sabiduría que puede convertirte en Superhombre, que te da poder para romper todas las cadenas que te atan a vicios y p1aceres, caminos que conducen a la devastación.

Aquí tienes el punto de apoyo que pedía Arquímedes para mover el universo.

Julio Medina Vizcaíno
Movimiento Gnóstico Cristiano Universal.

http://www.gnosishoy.com/libros/basicos/buscar.php?ur=5

FRATERNALMENTE. Dr. LUIS ANTONIO, ROMERO YAHUACHI

BOLIVIA JOVEN INFORMA

EL “PLAN ALPACA”

Aníbal Aguilar Peñarrieta

A los 100 años de la pérdida de nuestra costa del Pacífico en 1979, un patriota boliviano, abogado laborista, consultor de la Organización Internacional de Trabajo (OIT) y Ministro de Trabajo, Previsión Social y Salud Pública, además de Canciller a.i. en la década de los años 53 al 64. Decano de la facultad de Derecho e internacionalista, defensor de los trabajadores bolivianos y asesor de organizaciones laborales, autor de las leyes del trabajo y de seguridad social en Bolivia, presentó una contundente denuncia, acerca de la existencia de un “Plan Alpaca y la carpeta Bolivia”. Congruente con esta denuncia, el 7 de marzo de 1979, el Dr Aguilar Peñarrieta inicia ante la Corte Suprema de la Nación un juicio contra el ex-presidente de facto Gral. Hugo Banzer y su sucesor, Gral. Juan Pereda Asbúm, y los ex-embajadores de Bolivia en Chile, señores Guillermo Gutiérrez y Adalberto Violand, por delitos cometidos en el ejercicio de sus funciones e influencias del poder, por el delito de traición a la patria, por la propuesta de canje territorial de los Lípez por un pequeño corredor en Arica (Hoy retomando como gran novedad por nuestros canciller Ignacio Siles del Valle, nacido en Valparaíso).

Aguilar Peñarrieta, tuvo la visión y oportunidad de denunciar en varios medios de comunicación como el Diario, Presencia, el Semanario “Aquí” dirigido por Luís Espinal y otros, la existencia de un “Plan geopolítico” denominado “ALPACA”. Posteriormente publica un libro en el exilio mexicano durante la dictadura de Luís García Meza, combinando sus labores de docente en la Universidad Obrera de Cuernavaca con la sistematización de importante información estratégica, en la cual denuncia sistemáticamente los detalles del Plan Alpaca, denuncia en el libro “narcotráfico Política” datos y documentos que aprueban la veracidad de sus afirmaciones.

La lectura de los documentos de la valiente denuncia en 2001, motivó que un grupo de patriotas bolivianos retome el ejemplo del Dr. Aguilar Peñarrieta, por lo cual impulsaron las redes ciudadanas “Gas para Bolivia”, en la lucha por impedir que el gas natural boliviano sea entregado a la voracidad de la geopolítica chilena, desde la opción a la entrega del gas a Chile por Jorge “Tuto” Quiroga (según Lagos la existencia de acuerdos concretos con Tuto) hasta octubre 2003. Con la salida de Goni, las reflexiones del Dr. Aguilar inspiraron la defensa de la patria, hoy vemos azorados como se concreta la entrega de GLP a Chile a precios inferiores del GLP consumido en Bolivia, el petróleo se regala a Chile, mientras se importa diesel de Chile por valor de 160 millones de Dólares.

¿QUE TRATA EL PLAN ALPACA” EN LA CARPETA BOLIVIA Y SU INCREÍBLE ACTUALIDAD?

Consiste en la penetración sistemática de ciudadanos chilenos de los cuales un buen porcentaje se concentraría en acciones de inteligencia estratégica, inspirados en la tesis de Augusto Pinochet. Recordemos que durante el año 1976 Banzer en el abrazo de Charaña, sello el acuerdo para el canje territorial.

EL PLAN COMPRENDE LOS SIGUIENTES ASPECTOS

1. Plan de penetración.

2. Relevantamiento del territorio, carreteras e información estratégica de Bolivia.

3. Destrucción sistemática de instituciones bolivianas.

4. Penetración en territorio boliviano, mediante canje territorial o penetración estratégica, para lo cual es necesario ganar a la población.

5. Intento de general conflicto interno y entre regiones en Bolivia para promover una intervención externa.

Fue increíble en esa oportunidad, que la denuncia del Dr. Aguilar fuera confirmada por el Gral. Juan Pérez Tapia, que en su condición de Secretario Permanente del CSDN, desarrolló los estudios que determinaron que la inteligencia estratégica había penetrado las siguientes instituciones:

UNIVERSIDAD Y TELEVISIÓN TARIJEÑA

COMPONENTES DEL PLAN ALPACA

Un año antes del célebre “abrazo de Charaña” y un mes antes de la reunión de Brasil o sea enero de 1974, los servicios secretos de espionaje y contraespionaje de las fuerzas Armadas Chilenas recibían una “Orden del Día” en la que se disponía la formación de una cúpula de inteligencia estratégica para planificar, dar seguimiento y dirigir todas las actividades de información estratégica de INTELIGENCIA exclusivas en Bolivia.

Esta primera medida daba el inicio de trabajo de espionaje que el gobierno de Pinochet iba a instalar en parte de los países del cono sur, particularmente en Argentina, Perú y Bolivia, con los cuales se desarrollaba en el marco del Plan Cóndor, acciones coordinadas, sin embargo, se organizaron otras acciones estratégicas para lograr el control de Bolivia.

En lo que se refiere a nuestro país, los estrategas del ejército y el espionaje chileno comenzaron a reclutar y entrenar aproximadamente a 500 personas, los cuales fueron escogidos entre los más prestigiosos técnicos y especialistas militares y civiles, empleándose en la preparación de estos “espías” a extranjeros de varias nacionalidades bajo, el asesoramiento y aval de un alto oficial de servicios especializados.

LOS ESTUDIOS DE CHILE, A LOS TERRITORIOS INTEGRALES DE BOLIVIA

Se asignaban el mecanismo secreto de información e Inteligencia chilena, para su efectiva labor, la suma de QUINIENTOS MIL DÓLARES MENSUALES, además de la cooperación de todos los servicios del Estado, para que se hagan estudios integrales en todos sus aspectos de las áreas territoriales, de mayor interés para Chile. Debiendo comprometer la investigación y determinación de áreas, población, clima, orografía, hidrografía, producción agropecuaria, minera, influencia y posibilidades de comunicaciones dentro de Bolivia y hacia Chile, región por región, lugar por lugar además de conseguir penetrar los ámbitos de alto, medio y bajo nivel de toda Bolivia.

Los trabajos integrales de estudio por parte de Chile hacia nuestro territorio se realizaron en las siguientes regiones: Departamento de La Paz, especialmente áreas de frontera, la región del Lago Titicaca, Los Lípez en Potosí y a la que la diplomacia chilena le da mayor prioridad para un trueque, Tarija, Oruro y Santa Cruz.

Para lograr estudios detallados del territorio boliviano, se utilizaron aviones especiales de vuelo a baja y gran altura, dotados con instrumentos sofisticados, para conseguir de esta manera más de 30 mil exposiciones de las regiones mencionadas, asimismo, se formaron más de cien grupos de investigaciones especiales mutidisciplinario, para que presenten estudios del potencial económico, político, social y los vectores GEOPOLITICOS de las regiones anotadas; grupos de militares de montaña examinaron detenidamente la cordillera Occidental, así como grupos mixtos de civiles y militares, mimetizando como comerciantes, Industriales, artistas, inversionistas y hasta contrabandistas, hicieron las investigaciones de nuestro territorio, población y factores psicosociales, determinaron más de 20 puntos de acceso a territorio boliviano sin correr peligro.

Los documentos informativos y técnico, fueron acumulados secretamente en 200 volúmenes con miles de gráficos, mapas, planos, croquis, fotografías, películas, además de abundante literatura técnica y especializada de las regiones bolivianas, que son continuamente procesadas (hasta el día de hoy, ver los viajes del Alcalde de Iquique a quien el SNC entregó mapas de carreteras).

EL PLAN EN MARCHA

El denominado Plan Alpaca Clave con que se conocía en los centros de información e inteligencia confidencial y la “Cartera Bolivia”, clave dentro de las esferas también secretas de la inteligencia y cancillería chilena estaba en marcha, aunque hacía falta contar con la colaboración de algunos bolivianos, para lo cual se pudieron tomar contactos a todo nivel, logrando la participación de unos pocos, quienes directamente o indirectamente desde diversas esferas de gobierno representaban a la quinta columna incrustada en lugares claves de nuestra economía, actividades de seguridad interna y grupos empresariales. La cooperación del gobierno dictatorial, entregando bolivianos a Chile, quienes se interrogaba no por temas políticos, sino sobre su conocimiento de Bolivia.

BOLIVIANOS ANTICHILENOS SON FICHADOS

Según el “plan alpaca”, se han efectuado más de medio miliar de filiaciones completas de bolivianos notables que tienen influencia en la opinión pública y que son contrarios al canje o trueque territorial, entre ellos se encuentra casi en su totalidad directores y periodistas de órganos y prensa escrita y oral. Así mismo, se ha promovido dentro el aspecto migratorio el ingreso Bolivia de 60.000 súbditos chilenos, diferentes niveles y capacidades, de los cuales hasta el pasado año se encontraban en territorio nacional cerca de 45.000. (Es impresionante ver que en la reforma constitucional sea a priorizado el tema de la nacionalidad artículo 38). El aspecto primordial del espionaje chileno: “La Colonia de chilenos integrales” para lograr penetrar en los diferentes campos de la actividad social, economía y social (según información posterior la reforma educativa, las universidades, maestría si diplomados han sido lugares privilegiados, apoyados por autoridades boliviana y grupos secretos de poder.

ESTUDIO DEL BOLIVIANO

Además de un estudio psicológico del boliviano, a quien lo considera lleno de complejos que deben ser explotados hábilmente, se propusieron desarrollar una labor sistemática de control y seguimiento de instituciones, la penetración en el área educativa, será de vital importancia, así como, el control de instituciones, entidades cívicas, grupo de poder económico.

En los últimos años, Chile se ha esmerado por desarrollar estudios antropológicos, lingüísticos, que permitirán consolidar las operaciones desde la década de los años 70. Increíblemente contando con grupos de poder bolivianos.

BASES PRINCIPALES DE LA ESTRATEGIA CHILENA

Preparar al pueblo chileno para la acción geopolítica, que ampliará su espacio vital terrestre y abrirá canales para salir del estrangulamiento físico con un avance pacífico a ricas zonas bolivianas o sea integrar la realidad económica de Bolivia a los requerimientos de Chile.

Praxiología Cientifica para la definición de tácticas y estrategias.

Desarrollar conceptos para que la cultura, el desarrollo y la historia dejen su carácter regional.

Conceptualización de que la democracia y el desarrollo, sólo son viables por el derecho al poder de las FFAA. constituidas en poder político.

Encausar las categorías estratégicas hacia Bolivia y que comprendan tiempo, espacio, movimiento, sorpresa, economía, libertad de desplazamiento, información efectiva y otros elementos. Debiendo entenderse como estrategia el estudio permanente y al fondo del espacio, el tiempo, la población, al la nación, la política internacional, la clase de armamentos y soldados, la región, el terreno, las épocas.

O sea que, el ejército chileno, sin ninguna batalla ni disparar un tiro, debe conseguir los fines políticos a que aspira a la nueva patria chilena.

Colocar dentro de Bolivia ojos y oídos a todos los niveles para un servicio de inteligencia e información militar y de espionaje completo y eficiente, en todas partes, para tener siempre datos veraces y frescos por canales diferentes.

Servicios de enlace en información separados, asimismo mecanismos de provocación destinados a confundir y dividir la opinión boliviana. (Que recientemente han tratado de promover un estado de guerra civil en Bolivia).

CONTROL ESTRATÉGICO Y FRACTURA TERRITORIAL DEL SUR BOLIVIANO.

Lo grave es que ellos con el “plan alpaca”, que para la cancillería chilena se llama “carpeta Bolivia” han logrado desgraciadamente avances más hay de lo previsto, en base a relaciones con el gobierno, Banzer, Tuto Quiroga con los acuerdos con Lagos sobre la salida del gas natural boliviano.

En realidad el general Banzer sustituyó el concepto de soberanía por el concepto propietarista “el estado soy yo”, pretendiendo tener bajo su mando absoluto a todos los ámbitos, se olvidó de los objetivos nacionales permanentes y de la soberanía nacional.

Se olvidó que Bolivia era una república y, contrariamente, el y la considero su finca y el que tiene una finca puede hacer cualquier cosa.

Cabe recordar que el general, dijo públicamente que el se hacía responsable de todo y cuando fue a la reunión de los “cien”, efectuada en Cochabamba,84 “bolivianos” doblaron la columna vertebral y felizmente 16 salvaron la dignidad de la patria.

En CONAMAR, fueron 300 los que directa o indirectamente cayeron en el ardit de Banzer Pinochet, llegando incluso a la desfachatez de apoyar públicamente a las pretensiones “chilenómas” indicando que “no se podía malograr la única oportunidad de Bolivia de volver al mar”. Una posición terrible por cierto, que si hubiera existido en ese entonces justicia y estarían todos en la cárcel.

Lo increíble, es que las últimas administraciones de éste 2000 al 2004, insisten en favorecer a Chile con la entrega de gas natural por vía Argentina o el envío de GLP a precios inferiores que en Bolivia, el plan alpaca continúa en marcha.

http://www.boliviajoven.org/texto_perpetuo/planalpaca.php

Dr. LUIS ANTONIO, ROMERO YAHUACHI

CUANDO CHILE ESTUVO A ESCASOS MINUTOS DE LA GUERRA

El diferendo por las islas australes Picton, Nueva y Lenox pudo terminar en una “carnicería”, recuerdan oficiales de la época. Argentina confiaba en la superioridad de sus armas, pero Chile tenía preparada una resistencia feroz, que sólo se detuvo a último momento.

PABLO SOTO GONZÁLEZ

En los meses de noviembre y diciembre de 1978, los niños de Puerto Aysén se acostumbraron a una escena poco común para la zona: cazabombarderos surcaban periódicamente los cielos, irrumpiendo con el ruido de sus motores en la apacible vida de este pueblo de 15 mil habitantes de la XI Región.

Otras señales indicaban que una situación de máximo peligro estaba cerca, aunque los pequeños jamás se dieron cuenta de que la guerra estaba golpeando la puerta.

En los colegios, se repetían una y otra vez ejercicios de evacuación, y los techos de los hospitales fueron pintados con cruces rojas para ponerlos a resguardo de potenciales bombas.

Todos los padres de familia con instrucción militar fueron movilizados a la frontera, a cavar trincheras y esperar la guerra, pero las mamás, al igual que hizo el gobierno de la época, se esforzaban para evitar que la alarma se apoderara de las vidas.

Allí, en el sur de Chile, el país se preparaba para resistir la embestida argentina, durante el periodo de conflicto más crítico de nuestra historia reciente que, de haberse concretado, pudo transformarse en el peor escenario de guerra que recuerde América Latina.

Mientras en Santiago la cancillería, a cargo de Hernán Cubillos, hacía esfuerzos para evitar una guerra que parecía inminente, en el sur se ultimaban preparativos para impedir que Argentina saliera indemne de una guerra que ellos mismos amenazaban con iniciar.

El conflicto por las islas Picton (96 kms2), Nueva (103 kms2) y Lenox (144kms 2) en el canal Beagle, entraba en ese entonces en su etapa decisiva, luego de que Argentina desconociera el laudo arbitral de Gran Bretaña que favoreció a Chile y que, en cambio, lo declarara “insanablemente nulo”.

La postura Argentina de buscar un nuevo escenario de negociación, a pesar de haber desconocido un laudo que ellos mismos se habían comprometido a aceptar, chocó con la firmeza chilena, que se basaba en que el país no estaba dispuesto a perder ni un centímetro de su territorio.

EN EL FRENTE CHILENO, UN PATRIOTISMO QUE DESBORDABA

En Punta Arenas, en el extremo sur de Chile, los preparativos de defensa eran vertiginosos. La capital regional y pueblos cercanos, vivieron de cerca la posibilidad de guerra, y estaban dispuestos a enfrentar el conflicto en forma decidida.

El coronel de Ejército Sergio Silva, a cargo del regimiento Pudeto, tenía bajo su mando a alrededor de 3 mil hombres, una fuerza desplegada en la frontera desde Porvenir a Punta Arenas.

En esa época, Silva tenía 44 años –hoy tiene 70- y recuerda la actitud con que la población enfrentó el conflicto. “Nos juntamos con la población, se les habló en el gimnasio de Punta Arenas y se les dijo que el que quería podía tomar sus cosas e irse, porque había un peligro de guerra. Pero todos quisieron quedarse y participar. Había un patriotismo muy grande”, relata.

Con un escenario internacional adverso al gobierno que encabezaba Augusto Pinochet y con restricciones a la venta de armas a Chile, las fuerzas chilenas enfrentaban a un rival superior en cuanto al equipamiento y tecnología bélica, pero existía clara conciencia entre el mando militar respecto de la ventaja en la capacidad de su personal.

Según los cálculos de los estrategas chilenos, Argentina iniciaría el conflicto con un potente ataque aéreo a blancos estratégicos para mermar la capacidad chilena. En esa época, la fuerza aérea trasandina era su flanco más fuerte, como quedaría en evidencia en la posterior guerra de Las Malvinas, donde a pesar de una estrepitosa derrota con los británicos , se anotaron algunos éxitos en el aire.

Después, los argentinos intentarían invadir con blindados, momento en el que se encontrarían con la resistencia chilena.

Como contraposición, Chile esperaría ese primer golpe, pero un momento dado, la idea era avanzar y conquistar territorio enemigo, para después negociar potenciales canjes. Las versiones sobre esa estrategia nunca han sido oficializadas, pero oficiales de la época concuerdan en esta posibilidad, que incluso consideraba la ocupación militar chilena de la isla grande de Tierra del Fuego.

Para contrarrestar las limitaciones para adquirir material bélico –regía entonces la enmienda Kennedy que restringía la venta de pertrechos a Chile-, las fuerzas chilenas recurrieron a la inventiva.
El coronel Silva recuerda que se crearon diferentes sistemas, como “la moto cazatanques”: “Cada moto podía llevar cuatro cohetes desechables, que de pegarle bien a un tanque, lo liquida de inmediato, porque lo daña en las orugas”.

“Ellos tenían una fuerza aérea más grande que la nuestra, pero aquí también se trataba de entrar por tierra. El problema lo tenían ellos por la zona fangosa. Había un solo camino de Punta Arenas a Río Gallegos y ese era el único acceso que tenían los blindados. Con un solo acceso, es más fácil de lo normal poderlos detener”, explica Silva.

Jorge Feliú, quien en ese entonces era teniente coronel y jefe del Departamento Logístico de la V División de Ejército de Punta Arenas, explica el fervor que se vivía: “En el regimiento Pudeto hacían colas para que les pasaran uniformes y armas. Había mucho patriotismo”.

Feliú, que en esa época tenía 43 años –hoy tiene 69-, cuenta algunos errores de los argentinos que afectaron la moral de sus tropas. “Llegó a Río Gallegos una columna de camiones llenos de ataúdes. Si se está a punto de entrar en conflicto y aparecen unos ataúdes, la moral se va al suelo”, explica.

ARGENTINOS ALARDEABAN CON LA GUERRA

Al otro lado de la frontera, los preparativos se hacían con aspavientos. Se consideraba que Chile era un rival de armas inferior, y varios de los miembros de la Junta de Gobierno que encabezaba Jorge Rafael Videla lo desautorizaron en más de una ocasión.

En momentos en que parecía que todavía la paz era posible, los “duros” de la administración trasandina se encargaban de imponer sus ideas de que la guerra era inevitable.

A diferencia de Chile, donde los preparativos de guerra se hicieron en medio de gran reserva para no alarmar a la población, los argentinos se movilizaron en medio de sonoras concentraciones al grito de “el que no salta es un chileno”, con oscurecimientos en sus principales ciudades, varias de ellas inalcanzables para el rango de vuelo de los envejecidos aviones de guerra de la fuerza aérea chilena, que estaba una generación atrás de la argentina.

El triunfo argentino ante Holanda en el Mundial de Fútbol de 1978, no hizo sino exacerbar los ánimos nacionalistas, que se dispararon con las declaraciones de las autoridades de la época.

Al referirse a la supuesta facilidad con que vencerían a los chilenos, algunos jefes militares argentinos incluso llegaron a hablar de “tomar champaña en La Moneda” para después ir a “orinar a Valparaíso”.

Sus colegas chilenos recordarían, años después, el costo de esa soberbia tras la derrota en la guerra de Las Malvinas.

De estallar la guerra, Chile tenía la certeza de que era más que probable que se incorporaran Perú y Bolivia, alimentados por el deseo de reivindicar territorios que perdieron en la Guerra del Pacífico. Es lo que se conoce en términos militares como Hipótesis Vecinal 3, o HV3, que implica librar una guerra en tres flancos.

Frente a esta posibilidad, las autoridades chilenas resolvieron mantener el poderoso contingente que actúa como disuasivo en el norte y no mover ni uno solo de sus efectivos.

El flanco sur, sin embargo, fue reforzado desde la zona central del país, con numerosos efectivos que eran llevados en vuelos que despegaban a diario. Así, el número de efectivos llegó a ser respetable en el sur, aunque los argentinos seguían teniendo una amplia superioridad numérica.

Según cifras de la época, Chile tenía un contingente de 80 mil hombres, contra los 135 mil de Argentina, que en sus cálculos más alegres sostenía que era capaz de movilizar a 500 mil efectivos.

EL “DÍA D” ARGENTINO, LA GRAN BATALLA QUE NO FUE

En las islas Picton, Nueva y Lenox, la infantería de marina Chilena se había hecho fuerte, a la espera de un desembarco que los argentinos amenazaban con concretar. Teniendo en cuenta las características de esta fuerza, que tiene una naturaleza ofensiva, era lógico pensar que los chilenos no esperarían mucho después de recibir el primer golpe.

“Habría sido una carnicería”, han declarado responsables militares de la época.

En el mar, la escuadra chilena aparecía en mejor pie que el resto de las fuerzas chilenas en comparación con las argentinas. Con tres cruceros, cuatro destructores, dos fragatas y tres submarinos, tenía la mejor dotación para oponerse a cuatro destructores, cuatro fragatas, dos corbetas, cuatro submarinos y el crucero Belgrano. Este último, sería hundido después, durante la Guerra de Las Malvinas.

Argentina tenía, eso sí, un arma que podía resultar desestabilizadora: el portaaviones “25 de mayo”. Sin embargo, las tempestuosas aguas australes dificultaban las maniobras de esta nave, que llevaba a bordo aviones de combate que, en otras circunstancias, podían haber causado grandes daños a las fuerzas chilenas.

Bajo el mando del almirante Raúl López Silva, la escuadra nacional se había preparado durante un año para vencer a los argentinos, por lo que cuando se supo que el ataque era inminente, recibieron la orden de salir a encontrar y frenar ese avance.

La fecha del ataque era clara: 22 de diciembre de 1978, a las 22 horas.

“El momento más difícil fue cuando anunciaron que al día siguiente se iba a iniciar el ataque. Nosotros estábamos ahí mismo, así que sabíamos como era el asunto”, dice el coronel (r) Silva.

Coincide el coronel (r) Feliú: “Poco antes del 22 de diciembre estábamos todos preocupados, sabíamos lo que podía haber sucedido”.

En el mar, donde probablemente comenzaría a definirse la guerra, los marinos chilenos vieron que la hora pasaba y que la agresión nunca llegó.

Varias versiones circulan para entender por qué la mecha de la guerra se apagó a último momento. Una de las más conocidas dice que la escuadra argentina se vio sorprendida por una tormenta en el mar que dejó muy maltrecha a su tripulación como para garantizar el éxito de la embestida inicial.

Otra versión, que circula en medio militares chilenos, dice que los argentinos se enteraron de que había submarinos nacionales en el área en que pasarían, por lo que vieron en ese momento la posibilidad cierta de ver notoriamente reducida su fuerza de mar por un ataque sorpresa.

La versión oficial argentina, sin embargo, dice que horas antes de iniciar el ataque se recibió la orden de frenar la ofensiva y aceptar la mediación del Papa Juan Pablo II.

El jefe de la escuadra, almirante López Silva, contaría después la frase con la que se despidió de su tripulación una vez que le guerra se alejó: “Les dije que, si bien el año 78 nos exigió estar muy lejos de nuestras familias y de nuestros amores, también nos permitió el privilegio de estar muy cerca de la gloria”.

ESPÍAS ARGENTINOS CAPTURADOS EN SUELO CHILENO

Durante la época de mayor tensión con Argentina, muchas versiones se multiplicaron hasta el nivel de mito. Algunas hablaban de enfrentamientos menores entre dos enemigos que llevaban meses apuntándose, pero no hay registros claros acerca de la intensidad de estas escaramuzas.

En cambio, hay hechos concretos, como la captura de espías argentinos en suelo chileno.

El coronel Sergio Silva, a cargo en esa época del regimiento Pudeto en Punta Arenas, cuenta de primera fuente el episodio: “Tuvimos prisioneros argentinos, entre ellos un oficial, a cargo de una patrulla”.

“Él se pasó con una patrulla del límite, por ahí cerca de Punta Arenas y Porvenir se les pescó. Se capturó a la patrulla y a un oficial. Eran 7 hombres. Fue sin tiroteo. Se les rodeó, y se les capturó. A la patrulla se le llevó al regimiento y al oficial también”, recuerda Silva.

“El oficial argentino contó todo. Era de inteligencia. Contó la distribución de las tropas, todo. Y después, cuando lo entregamos, dijo que lo habían torturado, pero era mentira. Pasando al otro lado, lo dieron de baja”, cuenta el coronel Silva.

http://www.emol.com/especiales/tratado_chileargentina/guerra.htm

Dr. LUIS ANTONIO, ROMERO YAHUACHI

CHILE Y BOLIVIA: UN NUEVO PARADIGMA DE INTEGRACIÓN

Por Carlos Gutiérrez P.
Director Centro de Estudios Estratégicos

CARTA DE OPINIÓN

Nº 7 – 3 de Julio de 2006

I. UNA MIRADA RETROSPECTIVA CRÍTICA

La tradición occidental -hegemónica, en los dos últimos siglos, sobre temas estratégicos- nos dice que la guerra es la continuación de la política por otras vías; por lo tanto, adquiere el estatus de recurso legítimo de los Estados en la proyección de los llamados intereses nacionales.

La experiencia histórica, en cambio, nos dice que la guerra nunca ha resuelto un problema de fondo en el espacio de las relaciones interestatales; a lo que se agrega que las modalidades autoritarias y coercitivas, aplicadas al término de los conflictos, han seguido siendo fuente de nuevos problemas y han prolongado los conflictos en el tiempo, asumiendo representaciones culturales y simbólicas que se transmiten “hereditariamente” en los cuerpos sociales.

A esta modalidad de análisis hay que sumarle la tradición de la teoría de relaciones internacionales, basada en el realismo político, que se ha sustentado en la proyección del papel del Estado como un competidor más de una escena compleja y conflictiva, que genera tensiones naturales porque están en un estadio de disputa permanente por el choque de intereses y necesidades en un mundo acotado y escaso.

Sin lugar a dudas, bajo esta mirada, lo que prima es un mundo internacional hobbesiano, que requiere de la proyección de la fuerza para la defensa de un identificado y auto referente interés nacional que sería inmanente.

Quizás un ejemplo clásico de este paradigma lo constituye el largo conflicto franco-alemán. Desde finales del siglo XIX en que los territorios de Alsacia y Lorena (ricos en recursos primarios, necesarios para el auge industrial que vivían ambos países en la disputa de la segunda revolución industrial) se ubicaron como la fuente de conflicto fundamental de la propia guerra franco-prusiana de 1870, que se prolongó en la dos guerras mundiales. Entremedio, dependiendo de avance victorioso de las partes en cada guerra, era el estatus nacional que asumían estos territorios. Este conflicto se reprodujo en el cuerpo social respectivo, que no pudo ser detenido por los acuerdos políticos cupulares.

Sin embargo, la solución definitiva la encontró Europa por otro camino. Fueron los primeros pasos de la integración económica, que comenzó por el acero y el carbón, en la cual se privilegiaron las oportunidades comunes, los que abrieron el camino para que hoy se haya accedido a la integración de superestructuras políticas y culturales.

En cambio, en el conflicto chileno-boliviano del siglo XIX, fueron aquellas lógicas de predominio hobbesiano las que se impusieron.

Una guerra que tuvo un claro carácter de disputa económica, por intereses privados entonces hegemónicos, que se tradujo en un conflicto que adquirió fuertes ribetes nacionalistas y que, a su término, resultó en la anexión de territorios por parte de Chile, que no eran la razón principal de la disputa. En este caso, la incorporación de territorios adquiere la figura de botín de guerra, pasando a administrar una zona económicamente estratégica.

Esta situación de facto se legaliza a través de los acuerdos de 1904, que consagran la imposición de los términos por parte del vencedor. Está claro que la asimetría del acuerdo reproduce el estado de las fuerzas del momento, y prolonga históricamente una solución por la fuerza.

Bajo esta realidad, también hoy es discutible y factible la posibilidad de una revisión ponderada de este tratado. La dirección del esfuerzo debe encaminarse a un análisis nuevo que contenga la evolución histórica y la realidad contemporánea que está marcando el desarrollo de los pueblos. No puede estigmatizarse el destino de las sociedades con cargas históricas eternas, más cuando las tendencias principales están orientándose hacia las integraciones y cooperaciones.

Hay momentos y contenidos en que el revisionismo histórico no solo es posible, sino que incluso perentorio, para botar lastre y poder seguir caminando ágilmente en las tareas de alcanzar el desarrollo. La imbricación entre memoria y futuro debe ser dialógica, para asegurar el justo equilibrio de la condición humana.

II. PROBLEMAS DE DESARROLLO COMUNES

Desde la década de los sesenta se ha venido teorizando con mucha fuerza y sistemáticamente acerca de los problemas de desarrollo latinoamericano, llegando a contar con muchas entradas teóricas y respuestas políticas concretas.

Lamentablemente todavía no podemos decir que tenemos resuelto el dilema. Incluso, las actuales estrategias en la mayoría de los países de la región han puesto el énfasis político y mediático exclusivamente en resultados de crecimiento económico, confundiéndose con los índices de desarrollo, y estableciendo una relación dependiente y unívoca entre ambas, que ha llevado a la perversión de una lógica del crecimiento como un fin en sí mismo, alejado de una base material y humana de sustentabilidad.

Aún considerando las diferencias y asimetrías entre las estructuras económicas de nuestros países, y los niveles de crecimiento en las últimas décadas, seguimos teniendo un listado histórico de problemas comunes de desarrollo, que debieran plantearnos seriamente puntos de encuentro de diseños de políticas de largo alcance.

Podemos nombrar entre éstas:
a) Potencial natural considerable, con una explotación sumamente imperfecta y parcial.
b) Una marcada desindustrialización, que se suma a la histórica débil industrialización, que se manifestó como un fenómeno incompleto, incoherente y no acumulativo.
c) Falta de organización de los intercambios interiores. No se comercializan producciones locales que podrían ser complementarias y extremadamente útiles.
d) Una parte esencial de la vida económica depende de fuerzas de decisiones que les son exteriores. A esto se suma un aspecto cada vez más determinante como son los flujos de capitales.
e) La considerable importancia del contraste que existe entre la riqueza de una pequeña minoría y la miseria de la mayor parte de la población. La enorme concentración de la renta nacional en pocos grupos económicos.
f) La proyección de una oligarquía del poder económico sobre la política y las instancias mediáticas, generando la consecuente presión sobre modelos, decisiones y representaciones políticas.
g) Otra característica fundamental es la amplitud y diversidad de las formas del desempleo y subempleo, llegando en algunos casos a ser una realidad estructural. Esto genera escasa productividad de las poblaciones y estrechez del mercado interior.
h) Importantes sectores de la población con bajos y /o deficientes niveles de instrucción, que viven en pobres condiciones sanitarias.
i) Falta de articulación entre los diversos actores sociales. La escasez o ausencia de integración en las estructuras económicas, sociales y culturales fundamentales.
j) Disparidad del crecimiento demográfico, y una creciente urbanización caótica.
k) La permanencia de fronteras interiores y exteriores que obstaculizan flujos comerciales y humanos.

Este abanico de dificultades y obstáculos, que tiene distintas expresiones y gradualidades, es posible abordarlo bajo un nuevo prisma, que tiene que ver más con evaluaciones a escalas mayores que las estrictamente locales y que requiere una nueva propuesta frente a las políticas tradicionales de integración.

Cada vez más, a propósito de las dinámicas de globalización, los flujos e impactos materiales e inmateriales adquieren grados de inmediatez y descontrol territorial, que exigen respuestas de los actores estatales y sociales novedosas y esencialmente cooperativas, superando instancias burocráticas tradicionales.

III. UNA NUEVA MODALIDAD

El papel monopólico del Estado en las relaciones internacionales ha sufrido un desgaste creciente. Han entrado en escena actores sociales nacionales e internacionales, grupos de presión privados y públicos en las mismas escalas, etc. Todo esto ha configurado una realidad más dinámica y compleja, en muchos casos positiva, pues da cuenta de mejor forma de las complejidades de las redes societales.

Hoy los Estados deben tener más en cuenta el rol protagónico de sus pueblos y personas, en específico, como sujetos de derecho en los planos humano, económico, social y cultural, lo que redunda en poner al centro sus intereses.

Cada vez más las fronteras y soberanías cerradas dan paso a esquemas abiertos, que promueven la cooperación, la integración y la confianza mutua. Cada vez más hay una relación directa entre las contigüedades geográficas, asumiendo que los procesos y fenómenos que transcurren en la vecindad repercutirán directamente en la propia realidad local.

Ya no existen las posibilidades de procesos autárquicos ni de obstaculización de los desplazamientos en general, solo queda la alternativa de la conjunción de esfuerzos en los distintos niveles que permita la factibilidad del desarrollo en escalas supranacionales. Es un cambio de paradigma, que tiene como centro la comunidad de intereses de la persona humana, como singular genérico.

Analizar el conflicto chileno-boliviano bajo este prisma conceptual nos podría conducir en una dirección muy distinta a la actual, permitiendo abrir espacios a salidas compartidas para los problemas históricos.

IV. UNA NUEVA GEOGRAFÍA POLÍTICA

La realidad dominante, que nos está hablando de una reconfiguración de las inseguridades apremiantes para nuestros pueblos, traducidas en riesgos explícitos y latentes, nos demanda una interpretación nueva del territorio, donde el eje sufre un corrimiento desde los territorios burocratizados a los territorios incógnitos.

La dimensión territorial adquiere en la política, tanto nacional como internacional, un aspecto relevante, pues nos habla de las localizaciones específicas de planes y programas, que asumen toda la importancia que tiene la consideración de la realidad sobre la que se actúa.

El territorio burocratizado es el que obedece a la lógica de los estados, que es definido desde la perspectiva de limitaciones fronterizas, dentro del cual se ejerce a plenitud una soberanía estatal (aunque hoy mediatizada por su doble tensión entre lo global y lo local) y que se expresa en calidad de conflicto, en la medida que su integridad delimitada es puesta en cuestión por otra unidad estatal con las mismas características y ante un eventual interés común incompatible.

Esta dimensión de lo territorial actualmente no está tensionada, ya que por una parte las disputas fronterizas esenciales están resueltas y, por la otra, porque cada vez más el rol de los organismos supra estatales regionales tienen un papel más activo en prevenir y resolver este tipo de conflictos, quedando menos espacios de maniobra para acciones de fuerza como mecanismo privilegiado de solución.

Este mapa sigue estando configurado por los estados latinoamericanos, con una pérdida importante de la antigua geopolítica, y ha dado pasos a estructuras de integración subregionales, particularmente en el área económica atendiendo a sus propias sensibilidades geográficas y políticas (Pacto Andino, MERCOSUR y CARICOM).

En cambio aparece una nueva dimensión del territorio compuesto por tierras incógnitas que van quedando al margen de las integraciones de los nuevos flujos económicos y de desarrollo, donde se materializan las interacciones de riesgos para las personas, y que tienen como rasgo principal estar por sobre las delimitaciones estatales, generando una cualidad de fronteras porosas interestatales. Hay una definición que las caracteriza muy bien:

“Muchos territorios explorados, cartografiados, fotografiados en el último siglo o siglo y medio se han vuelto, de nuevo, inexplorados, inaccesibles, desconocidos, inseguros, misteriosos, hostiles a toda penetración exterior. Son regiones que se alejan, que se apartan del mundo, que se descartografían. Los dramas humanos que ahí se viven apenas son conocidos en el resto del mundo. La opacidad, es sin duda, uno de los rasgos más destacables de estas nuevas tierras incógnitas”.[1]

Aquí es donde radica el nuevo desafío para identificar y operar sobre estas tierras incógnitas, que nos va a remitir a realidades económicas, sociales y políticas. Hay que producir un cruce de los riesgos y las oportunidades con los territorios concretos, que arrojará dinámicas geográficas que impulsarán a los distintos estados a desarrollar políticas cooperativas, atendiendo a estas particularidades, pero por sobre todo al carácter interestatal de estas realidades.

Del mismo modo es que aparece un territorio que es factor de oportunidades, por cuanto enlaza variables que trascendiendo las fronteras administrativas políticas, es capaz de configurar una coherencia tanto económica, como cultural, social y humana. Es la configuración de micro regiones que debieran tener un tratamiento especial de cooperación interestatal, en cuanto a que la existencia de similares problemas y oportunidades, de pie para coordinar políticas trans-estatales, que genere un eje de desarrollo con capacidad de réplica.

Así es como aparece un nuevo mapa latinoamericano que nos habla tanto de los desafíos para identificar las inseguridades, como de las oportunidades para afrontarlas en base a la cooperación. Es un mapa más específico, sobre el cual se puede operar con herramientas más oportunas y eficientes; ya no es la generalidad de un hemisferio que no comparte absolutamente los mismos riesgos, intensidades, escalas, ni satisfactores y que tiende a perderse ante las imposiciones externas del poder hegemónico.

Esto mismo plantea desafíos inéditos para las organizaciones regionales, que más allá de asentar principios generalistas necesarios (como, por ejemplo, la definición del sistema democrático como el régimen político más acorde con la soberanía popular, los derechos humanos, económicos, sociales y culturales, etc.), se requiere canalizar apoyos, respuestas y políticas específicas. Así se podrían ir identificando y clasificando estas zonas de acuerdo a distintos anillos. Un primer anillo estratégico, ligado a percepciones geopolíticas y geoeconómicas, posteriormente se pueden identificar estos anillos menores relacionados con los riesgos específicos, como por ejemplo: para el tema de las migraciones; para el tema de tráficos ilegales de mercancías; para el tema de los desplazados y las contaminaciones o epidemias o desastres naturales.

Es por este sendero que debemos seguir avanzando, así los esfuerzos mancomunados, que significan entre otros racionalizar y hacer más eficientes los escasos recursos que disponemos, tendrán impactos más positivos en la resolución efectiva de las demandas de nuestras sociedades.

V. LA NECESIDAD DE LA DIPLOMACIA DE LOS PUEBLOS

Una nueva polémica en la política exterior chilena se ha alzado a propósito del viaje de un grupo de parlamentarios de la Concertación a Bolivia, que terminó en una pequeña declaración de buenas intenciones sobre las relaciones entre ambos países.

Las críticas que han surgido desde distintos sectores políticos reflejan los resabios del conservadurismo en nuestras relaciones vecinales, que en cambio se despejan absolutamente cuando se trata de buscar acuerdos con las grandes regiones del mundo en el campo económico. En la elite chilena han recibido con espanto la tesis de la “Diplomacia de los Pueblos” que ha planteado el gobierno boliviano como un camino estratégico en la búsqueda de nuevos espacios de diálogo y de soluciones en la centenaria entrampada política bilateral.

Nadie ha cuestionado que el Poder Ejecutivo y, particularmente, la Presidenta de la República, conduce la política exterior de nuestro país, pero de allí a sacar como conclusión que es el único pertinente de opinar sobre nuestras relaciones hay una distancia sideral. Justamente si se trata de profundizar cada vez más nuestra democracia, un apoyo importante es que representantes de otro pilar del Estado, como lo es el Poder Legislativo, también tengan una actitud más dinámica y pro activa para ampliar el espectro de los diálogos, los temas y hasta las sensibilidades políticas. Incluso aunque ésta tuviera diferencias sutiles o profundas con las que lleva adelante el Ejecutivo. El Parlamento chileno tiene definidos ámbitos de responsabilidad en la política exterior, y lo mejor para su aporte pasa efectivamente por un conocimiento más directo de las problemáticas centrales que hoy día se afrontan en ese aspecto.

De la misma forma es que debiera incentivarse que las relaciones, prioritariamente entre los vecinos, tuvieran un espectro mayor de actores en juego, como lo pueden ser justamente organizaciones sociales, culturales, académicas, deportivas, que aportan también una mirada y un lenguaje. Porque al fin y al cabo las relaciones son precisamente entre pueblos y personas y, en muchos casos, estos vínculos son un enorme aporte para generar mayor confianza en la elaboración de las políticas oficiales y legales. En este sentido entiendo esta diplomacia de los pueblos, para romper otro de los reductos del elitismo que encapsula estos espacios a burocracias especializadas retocadas de aires palaciegos y formatos de protocolos.

Una buena pregunta a responder sería cuánto más se podría avanzar en las relaciones entre pueblos, si el interés por ellas y las posibilidades de influir fueran justamente un patrimonio de todos los ciudadanos organizados, y adquirieran centralidad otras áreas relevantes para el desarrollo de los pueblos, donde el comercio fuera uno más y no el exclusivo acaparador de la atención y los esfuerzos ministeriales.

Por lo tanto lejos de transformarse en un problema, estas instancias deben constituirse en toda una oportunidad, porque tampoco puede olvidarse que la política exterior también es una política pública que debe estar abierta a la discusión nacional, abierta, transparente, contradictoria y que en tanto más participativa, de mejor manera pueda representar efectivamente un “sentir nacional”.

Bajo este mismo precepto, si bien siempre es más deseable que haya estabilidades y continuidades en las políticas, particularmente aquellas que requieren tiempos largos de solidificación, no es posible asumir como argumento, para rehuir el debate, un enlazamiento con principios pre-argumentativos e inmutables. Para el caso de Bolivia esto ha sido demasiado patente. Desde el comienzo de las discusiones se ha declarado irrevisable el Pacto de 1904, a pesar que se hizo en un contexto de inmediatez de la post guerra con toda la presión política evidente, así como el constante rechazo chileno de llevar este tema a legítimos organismos multilaterales, que siempre ha constituido un recurso de política internacional para la resolución de conflictos, más cuando hay mucha cerrazón entre las partes. Debemos asumir los cambios junto con los tiempos históricos, en tanto la política exterior también es una construcción que debe dar cuenta de los requerimientos y necesidades concretas, y no instalarse en una retórica del “interés nacional”, que se presenta como vacuo y particularmente sospechoso.

Si hoy día recurrimos al precepto de proteger el interés nacional en las relaciones con Bolivia, entonces tendríamos que concluir que es de la mayor importancia tener relaciones fluidas y expeditas, en base a que compartimos una frontera que está inserta en una región que tiene características comunes en el plano físico, económico, étnico, cultural y social, que tiene un gran impacto en las poblaciones de ambos países. La particularidad de las relaciones vecinales, es que las políticas tienen un doble efecto, en la escala nacional y en la escala regional. Las posibilidades de incentivar a nivel local un comercio fronterizo para una región que así lo requiere, producir controles compartidos frente a problemas de seguridad pública, tener protocolos comunes frente a desastres naturales propios de la zona, desarrollo de programas culturales y educativos multiétnicos, inversiones articuladas en infraestructura, se pueden acompañar de políticas generales en cuanto a estrategias de conectividad subregional, estrategias energéticas, intercambio comercial, políticas de cooperación en el ámbito de la defensa, etc., alejando así todos los fantasmas de la inseguridad y generar las condiciones materiales y subjetivas necesarias para una integración compleja y eficiente.

La diplomacia de los pueblos y las opiniones que éstos expresen, y en ese contexto entiendo la relación que generó este grupo de parlamentarios chilenos, debiera ser un camino que se incentivara y se reconociera. No está de más recordar la opinión que mayorías nacionales de distintos países hicieron presente frente a la invasión de Irak, que significó una importante ola de manifestaciones públicas multitudinarias, que no fueron escuchadas por los gobiernos que terminaron sumándose a la invasión estadounidense al margen de las Naciones Unidas. Allí, los respectivos poderes ejecutivos, hicieron patente esta tradición de ser los conductores de la política exterior y no se preocuparon del llamado “interés nacional”, y no tuvieron la sensibilidad de esos pueblos que sí dimensionaron los efectos negativos de una decisión basada en la tozudez y la mezquindad política de las elites.

Al final, algunos de ellos fueron y otros están siendo castigados por esos mismos pueblos que fueron desairados.

La preocupación principal del gobierno no debiera ser si se amplían las voces que participan e interrumpen el monólogo oficial, sino estar lejos de la voz de los ciudadanos cotidianos. La democracia de a poco deja de ser solo un recurso electoral. CEE

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[1] Nogué Font, Joan y Rufi, Joan Vicente: Geopolítica, identidad u globalización. Ariel Geografía, España, 2001, pág. 115.

FRATERNALMENTE. DR. LUIS ANTONIO, ROMERO YAHUACHI

http://www.cee-chile.org/index2.htm

HEPATITIS B EN EL PERÚ: REVISIÓN 1970-2002

RESUMEN

La infección por hepatitis B es un problema de salud pública a nivel mundial. El Perú, ubicado en una zona de endemicidad intermedia, no es ajeno a esta realidad. El propósito del presente artículo es presentar la evolución de las investigaciones sobre dicha enfermedad, se revisaron 60 referencias (1970-2002), no se observó una secuencia en las investigaciones sobre prevalencia, además se usaron distintos marcadores. Los resultados sobre la presencia del HBsAg variaron entre costa (0-4,8%), sierra (13,8-16%) y selva (3-17,1%), sin tener investigaciones globales. Sobre los estudios en grupos de riesgo, las guarniciones militares en zona de selva han reportado brotes e identificado al HbsAg hasta en 43,2% de su población. En trabajadoras sexuales, los estudios muestran prevalencia en los marcadores de 51,5 a 89,3%. En personal de salud, se reportó el HBsAg entre 0 y 7,8%, teniendo los servicios de banco de sangre, nefrología, odontología y gastroenterología, mayor número de casos. Las investigaciones sobre respuesta serológica a la aplicación de vacunas se iniciaron en 1987, en comunidades nativas selváticas; posteriormente se aplicó un programa piloto apoyado por OPS/OMS en Abancay. Desde 1996, el MINSA estableció inmunizaciones a menores de un año en zonas de alta y mediana endemicidad, ampliando el 2003 la vacunación de este grupo a todo el país. Se concluye que a pesar de los avances en el control de la hepatitis B, se requiere una visión conjunta de todos los sectores involucrados para establecer acciones concretas y continuas tanto en análisis de costos, epidemiología y educación.

Palabras clave: Hepatitis B/epidemiología, transmisión, prevención & control; Perú (fuente: DeCS BIREME).
INTRODUCCIÓN

La infección por hepatitis B es un problema de salud pública a nivel mundial, ya que tres cuartas partes de la población se encuentra viviendo en zonas con significativos niveles de infección, se estima la existencia de más de 300 millones de personas infectadas, de las cuales entre una o dos millones mueren anualmente por alguna enfermedad hepática relacionada con este virus (hepatitis crónica, cirrosis o hepatocarcinoma) 1,2.

En la literatura internacional se puede apreciar reportes sobre hepatitis B desde la guerra civil norteamericana (1861-65), donde se notificaron 32 154 casos posibles. Asimismo, se registran datos de esta enfermedad en la guerra franco-prusiana (1870-71), en las epidemias de la Primera y Segunda Guerra Mundial, y en la guerra de Corea, en 1950 3. De esta manera, la transmisión de la enfermedad al hombre, comprobada mediante experimentos de contagio voluntario 4, así como la transmisión parenteral, quedó demostrada durante las últimas guerras en Europa y EE.UU. en el siglo XX.

En 1947, MacCallum diferencia dos tipos de hepatitis 4-6, de acuerdo con el medio de transmisión: hepatitis A, que se propaga a través de alimentos y agua contaminadas (llamada hepatitis infecciosa, hepatitis de incubación corta, enfermedad de Botkins, hepatitis MS-1), y la hepatitis B, que se propaga a través de la sangre (denominada hepatitis a suero homólogo, hepatitis de incubación larga, hepatitis MS-2)6,7.

Blumberg y Alter, tras evaluar las reacciones sexológicas de diferentes orígenes y países, en 1963, descubrieron una proteína (antígeno) en la sangre de un aborigen australiano que reaccionó con la sangre de un hemofílico de Nueva York, llamándolo antígeno Australia (Aa), conocido posteriormente como HBsAg 5. A fines de la década de 1960, otros investigadores coincidieron que el Aa está relacionado con este virus, iniciándose estudios para preparar una vacuna contra la hepatitis B 3. Además, empiezan a aparecer publicaciones en las que se introducen pruebas específicas para la detección del antígeno, como la electroforesis a contracorriente, el complejo-fijación, y la inmunodifusión radial 8.

En 1970, Dane et al., con la ayuda del microscopio electrónico, descubren partículas enteras del virus en muestras de sangre 3 e identificaron su cubierta externa de lipoproteínas y su núcleo central de ADN y polimerasa 7,9. Posteriormente, Krugman et al. encuentran que el suero con Aa inactivado por calor era inmunogénico (no infeccioso)10, lo cual indujo al desarrollo de vacunas mediante la purificación del plasma 11. En esta misma década, EE.UU. aprueba leyes que exigen realizar análisis de sangre de donantes buscando la presencia del HBsAg 3.

A principios de la década de 1980 se formula la hipótesis de transmisión de la hepatitis B, por medio de insectos hematófagos, la cual se ve reforzada por estudios en África 12, donde encuentran positividad para el HBsAg en 28 grupos de mosquitos, la mayoría Aedes aegypti 12-14. Además, empieza a hacerse mención de la asociación de hepatitis B con carcinoma hepático primario 15-18. Por otro lado, se desarrolla una vacuna con subunidades del virus obtenidas de suero sanguíneo, demostrándose su eficacia 19, y en 1983, aparece otra vacuna obtenida de la levadura, que también es aprobada para su uso 5.

El Perú, ubicado en una zona de endemicidad intermedia, no es ajeno a esta realidad, por lo que desde hace ya tres décadas se empiezan a emitir diversos artículos científicos sobre el tema. Consideramos relevante, debido a los diversos resultados observados en las publicaciones, tener una vista panorámica de estas, que proporcione un mayor alcance del conocimiento de la hepatitis B en nuestro país.

ANTECEDENTES

Los primeros datos sobre prevalencia de esta enfermedad en nuestro país recién son publicados a partir de 1970 20 en un estudio a nivel mundial (12 000 sueros), que reportó el más alto porcentaje de portadores crónicos en el Perú (10%), la muestra obtenida fue de una tribu aislada de la selva, a orillas del río Curanja. Sin embargo, ya en 1818, José Manuel Valdéz, en un escrito pionero, se refiere a la hepatitis B como «fiebre efímera», o «tifus icteroide», describiéndola como un proceso de vómitos biliosos y color amarillo intenso de la piel. Incluso, su presencia fue observada en las tropas que lucharon por la independencia del Perú (1821) y posteriormente en la guerra de los montoneros en el conflicto con Chile, en 1880 3.

Arica, en 1972, analizando muestras de donantes del banco de sangre del Hospital Central del Empleado (actual Hospital Edgardo Rebagliati Martins), en Lima, obtuvo 1% de portadores del HBsAg 21. De manera similar, Aguilar encuentra 1,33% en el Hospital Militar 22. El mismo año, Garrido realiza el primer trabajo en las tres regiones del país, Costa (Lima), Sierra (Cerro de Pasco) y Selva (Iquitos), tomó 630 muestras, e informó 3% de portadores en Iquitos y 0% en los otros departamentos 23.

Madalengoitia, en 1975, con 2593 muestras sexológicas de pobladores de la zona oriental del país y del departamento de Tumbes, obtuvo una prevalencia de 1,4%8. Méndez, en 1979, estudia a nivel nacional personas aparentemente sanas, describiendo prevalencias de 1 a 3,5%, sin embargo, en poblaciones endémicas (Abancay, Iquitos) llegó a 4%. Dos años después, obtiene nuevas muestras en Abancay y encuentra 5,23% de respuesta positiva para HBsAg 24 26.

En 1980, en el VII Congreso Peruano de Gastroenterología, Soriano refiere haber encontrado una prevalencia de 0,8% de HbsAg en muestras de donantes del Hospital Central del Empleado 27. En esta misma década, Méndez continuó sus estudios, realizando pruebas serológicas a 3601 muestras de personas aparentemente sanas de 14 de los 24 departamentos del Perú. Llamó la atención la variabilidad de prevalencia de algunos marcadores entre Huaraz (5,7%) y Abancay (90,7%). El HBsAg fue más alto en la selva (4,9%), mientras que el Anti-HBs tuvo mayor prevalencia en Abancay (86,9%), Loreto (58,2%) y Madre de Dios (57,3%)28.

De igual forma, entre 1977 y 1985, en el Instituto Nacional de Salud (INS) se examinaron 1512 muestras de enfermos ictéricos de las tres regiones del país, identificándose HBsAg en 24,9%. Según los archivos del INS, entre 1982 y 1986, el promedio anual de casos comprobados de hepatitis B notificados ha sido de 3927 en la costa, 2184 en la sierra y 883 en la selva 28.

Colichón, a mediados de la década de 1980, estudia dos grupos (peruanos y suizos) en una comunidad de residentes Cashibo, en Pucallpa, e informa marcadores positivos de hepatitis B de 85,7% y 30,7% respectivamente 29. Otro estudio diseñado para identificar HBsAg en 1800 personas de 18 ciudades del país, informó de manera preliminar una prevalencia global de 3,8% en 7 ciudades. Chiclayo e Ica tuvieron la mayor prevalencia (4,9% y 4,8% respectivamente), seguidos por Iquitos (4%)30.

Una de las poblaciones más estudiadas con relación a esta enfermedad es la provincia de Huanta, en Ayacucho. Aquí se reporta la hepatitis desde la década de 1960, con la limitación del diagnóstico clínico, ya que recién desde 1985 se realizan estudios serológicos, demostrando que los casos correspondían a hepatitis B 31. Entre 1960 y 1982, se investigó los registros de defunción en la Municipalidad de Huanta, encontrando 7996 defunciones, de las cuales, 8,16% correspondían a enfermedades hepáticas 32. En 1989, en 100 pacientes con diagnóstico clínico de hepatitis, 29% correspondió a hepatitis B. De ellos, 14% tuvieron un curso fulminante 33.

Otro estudio serológico, realizado por Colichón en 1989, en 987 aborígenes de tres grupos idiomáticos: Jíbaros (selva occidental), Panoas (selva central) y Arawakas (selva sur), aparentemente sanos, obtuvo 82,9% de presencia serológica del virus, y 17,1% de portadores asintomáticos 34. Un estudio similar en 1991, con 214 muestras de la ciudad de Abancay, incluyendo a niños, personal de centros educativos, orfanatos, asilos, religiosas de clausura, personal del cuerpo de bomberos y personas que acudían a centros médicos (este es el primer estudio donde se menciona solicitud de permiso a los participantes para su evaluación), notificó 9,8% para HBsAg siendo esta prevalencia más frecuente en varones y menores de 30 años 35.

En 1994, un nuevo estudio en Huanta, con 143 escolares, encontró 16% de portadores del HBsAg y 81,8% para Anti-HBc, evidenciando la hiperendemicidad de esta ciudad 36. También se realizó otro estudio en 270 escolares del departamento de Huánuco, mostrando 3% de portadores del HBsAg y 23% para Anti-HBc 37. Debido a las altas prevalencias en comunidades indígenas de la Amazonía, se desarrolló, entre julio y octubre de 1996, un estudio que incluyó 870 pobladores de 37 comunidades de 12 cuencas de la Amazonía Peruana. Se notificaron 82 portadores de HBsAg (9,4%) así como 59,7% con Anti-HBcAg lo que evidencia infección previa 38. En el año 2000, un estudio de prevalencia de marcadores serológicos para hepatitis B, en 130 escolares de ocho localidades del valle del río Pampas, entre Ayacucho y Andahuaylas, ubicado entre 2300 y 2600 msnm, notificó HBsAg en 13,8% y Anti-HbcAg en 71,5%2.

Durante las dos últimas décadas del siglo pasado, se iniciaron en el Perú una serie de estudios referentes a la infección por el virus de la hepatitis B en tres grupos de riesgo, particularmente en personal de las fuerzas armadas, trabajadoras sexuales y personal de salud. En estos grupos se observa la dificultad de realizar investigaciones, por su difícil acceso (grupos descentralizados en todo el país), así como por las dificultades de generar reclutamiento y consentimiento para la participación en los estudios. Posteriormente, ya a finales de la década de 1990, se inician estudios en relación con la transmisión del virus y uso de la vacuna en contra del mismo.

ESTUDIOS EN GRUPOS DE RIESGO

FUERZAS ARMADAS

Informes sobre la prevalencia de Hepatitis B en militares peruanos entre los años 1961 y 1977 indican un significativo incremento de la enfermedad de 55,67 a 230 por cada 100 000 39. Asimismo, entre 1977 y 1981 se registraron dos brotes en Loreto, en guarniciones militares fronterizas. En el primer brote se recogieron 459 muestras de suero de reclutas aparentemente sanos y 17 con antecedentes de hepatitis, observándose al HBsAg en 7,8% de sanos y 47,06% del otro grupo, con una letalidad de 12,9%. En el siguiente brote se tomaron muestras de 100 reclutas aparentemente sanos y 22 con antecedentes de hepatitis, obteniéndose 28% en los aparentemente sanos y 40,7% en los que tenían antecedentes, con 27,7% de letalidad.

Adicionalmente, se realizaron pruebas serológicas entre los reclutas restantes, reuniendo 153 muestras de la zona urbana de Iquitos, 358 de guarniciones rurales y 201 muestras de reclutas recién ingresados. Se encontró HBsAg en 7, 8 y 5% respectivamente 28.

En 1985, se notificaron 7 casos en una guarnición militar en Amazonas, identificando HBsAg en seis muestras, con una tasa de letalidad de 21,4%28. Ese mismo año, Ruiz et al.40 investigaron una población mixta de 164 individuos (98 civiles y 66 militares), residentes de Ampama, departamento de Amazonas, identificando HBsAg en 43,2% y Anti-HBc en 50,6%; el 10,3% de estos últimos presentaron reactividad IgM (indicador de infección actual de la hepatitis B). Además menciona en una de sus conclusiones que la hepatitis podría transmitirse a través de vectores naturales, lo cual, sin embargo, no ha sido comprobado en estudios posteriores.

TRABAJADORAS SEXUALES

En nuestro país el primer estudio en trabajadoras sexuales se realizó en Trujillo, en 1985, se seleccionó a las registradas en el Hospital Regional Base de dicha ciudad. De 70 examinadas, la prevalencia para marcadores de Hepatitis B (HBsAg, IG total, HbcAb) alcanzó 51,5%41.

En 1987, se realizó el estudio serológico de 56 trabajadoras sexuales registradas en el Hospital Zonal de Chimbote del Ministerio de Salud, determinando la presencia de tres marcadores, HBs-Ag, HBs-Ab y Hbc-Ab, encontrando una prevalencia total de 89,3%; además 5,4% fue positivo al HBs-Ag, 62,5% al HBs-Ab y 21,4% al Hbc-Ab 42.

TRABAJADORES DE SALUD

En 1984, en el Hospital Militar Central (Lima), se evaluó la presencia de marcadores de hepatitis B en 309 de sus trabajadores, hallándose HBsAg en 1,6%, mientras que 18,7% presentaron Anti-HBc y HbcAg. Los grupos que presentaron mayor número de casos de positividad fueron odontoestomatología (27,6%), laboratorio de hematología (27,4%) y cirugía (27%)43.

El mismo año, en el Hospital «Edgardo Rebagliati Martins» del Instituto Peruano de Seguridad Social, hoy denominado EsSalud, se estudió la presencia del Anti-HBc y HBsAg en 136 personas que laboraban en los servicios de gastroenterología, nefrología, hemodiálisis, cuidados intensivos y banco de sangre, se halló 30,9% de respuesta positiva a Anti-HBc y 8,7% a HBsAg. El personal de hemodiálisis (Anti-HBc -52,7%; HbsAg-10,7%), gastroenterología (Anti-HBc -27,3%; HBsAg-8,3%) y cuidados intensivos (Anti-HBc-20,0%; HBsAg-15,4%), fueron los de mayor número de casos 44.

El primer estudio en un hospital fuera de Lima, lo realizó Vildósola 45 en 1988, en el Hospital de Apoyo de Iquitos. Se realizó una encuesta serológica en 119 trabajadores aparentemente sanos (26,98% del total), entre personal de salud y administrativo. La prevalencia total del HBsAg fue de 3,36% y 20,1% para Anti-HBc. No se encontró diferencias significativas entre el grupo asistencial y administrativo, y fueron los del personal de lavandería, odontólogos y enfermeras los que presentaron mayor proporción de casos.

En 1989, se publica una investigación realizada en el personal del Hospital de la Fuerza Aérea del Perú (Lima), que labora en áreas consideradas de alto riesgo (odontología, cirugía, laboratorio, nefrología, gastroenterología, patología y banco de sangre) para adquirir infección por hepatitis B. De 123 voluntarios aparentemente sanos, 0,8% (un individuo) presentó HBsAg, 6,5% Anti-HBs y 4,8% Anti-HBc. Los servicios con mayor proporción de afectados fueron gastroenterología, nefrología y odontología 46.

El mismo año, en un estudio de casos y controles en personal del Hospital General Base Cayetano Heredia (Lima), con el fin de identificar factores de riesgo para infección con hepatitis B, con un total de 492 personas voluntarias, se halló respuesta positiva a HbsAg (0,41%) y Anti-HBc (8,13%). Al seleccionar 35 casos y 82 controles, encontraron que el contacto con sangre y el lavado de agujas hipodérmicas incrementaban el riesgo de infección. Asimismo, el personal de sala de esterilización tenía 5,8 veces mayor riesgo de infección que el resto de trabajadores 47.

En 1990, se investigó la prevalencia y el efecto de la inmunogenicidad inducida en 103 pacientes de tres centros de hemodiálisis en Lima y 41 miembros del personal de salud de dichos centros. Se encontró HBsAg en 21,36% de los pacientes y 2,4% del personal, mientras que Anti-HBcAg se detectó en 47,57% y 48,78% respectivamente. La vacunación se completó en 24 pacientes y 9 miembros del personal, evidenciando respuesta protectora en 54,16 % y 88,88% respectivamente 48.

Mejía, en 1993, realiza la evaluación serológica de 400 trabajadores del Centro Médico Naval «Cirujano Mayor Santiago Tavara», donde no halló ningún caso con HBsAg, mientras que 11,75% presentó Anti-HBc 49,50.

ESTUDIOS ACTUALES: TRANSMISIÓN Y VACUNACIÓN

TRANSMISIÓN

A partir de la década pasada se empezaron a realizar estudios que evalúan la transmisibilidad de la hepatitis B. En 1996, se investigó el riesgo de transmisión en un estudio con 106 gestantes en tercer trimestre que acudían al Hospital de Huanta, se obtuvo 82% de prevalencia para Anti-HBc y 8,5% para HBsAg 51. Cabezas et al., en 1997, publican un estudio sobre transmisión horizontal o intrafamiliar en un asentamiento humano de familias migrantes en Huanta. Se eligieron aleatoriamente 215 personas de 40 familias, a quienes se les informó del procedimiento, firmando un consentimiento. Se midieron marcadores de infección (HBsAg; AntiHBcAg totales y Anti-HBcAg IgM), encontrando 4,2% de portadores crónicos de HBsAg, de los cuales el 2,3% nacieron en Lima y nunca viajaron a zonas endémicas 52.

Entre 1996 y 1997, se realizó un muestreo sexológico a 2086 gestantes del Instituto Materno Perinatal de Lima, 217 del Hospital de Apoyo La Merced de Chanchamayo, 221 del Hospital Guillermo Díaz de la Vega en Abancay y 126 en el Hospital General de Huanta, se hallaron prevalencias del HBsAg de 0,38, 1,38, 1,36 y 3,2%, respectivamente 53.

En la segunda fase del estudio realizado en el valle del río Pampas, por Segovia et al., se evaluó el riesgo de transmisión horizontal. Los casos fueron los familiares de los niños reactivos al HBsAg y los controles fueron los familiares de los escolares no reactivos (relación 1/1). No se halló diferencia entre los marcadores serológicos de hepatitis B entre casos y controles 2. Asimismo, Hidalgo et al. reportaron en Huánuco, en el año 2000, factores de riesgo asociados a la infección del virus, con una encuesta epidemiológica, encontrando significancia en la asociación de tener vivienda de adobe y presencia del HBsAg (OR=5,1, p=0,045), así como el tener relaciones sexuales y la presencia de Anti-HBcAg (OR=6,49, p=0,003).37

VACUNACIÓN

El Programa Ampliado de Inmunizaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en 1987, recomendó que en países con tasas de portadores crónicos de hepatitis B mayores de 2%, debería incluirse la vacuna contra esta enfermedad en el programa de inmunización infantil, tan pronto como sus recursos lo permitan 54. Paralelamente, en nuestro país se investiga la respuesta serológica a la aplicación de la vacuna antihepatitis B (Vacuna DNA recombinante derivada de la levadura (ENGERIX B)-Lab. Smith Kline Rit. Belgium), usando tres dosis, en 108 voluntarios de seis diferentes comunidades Jíbaros de la selva amazónica. Todos fueron HBsAg negativos, con seroconversión hacia el anti-HBs en 80% de los participantes 55.

Cabezas et al., a través del Instituto de Medicina Tropical de la UPCH y con apoyo de la OPS/OMS, entre 1991 y 1992, instauraron un programa piloto de inmunización contra hepatitis B en Abancay, con el objetivo de limitar su incidencia, y como una estrategia para mejorar las coberturas del Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI). Se logró la inmunización de 1262 menores de un año y 2529 entre 1 y 4 años, 97% y 72,5% de la meta programada respectivamente 56.

La búsqueda de información sobre los efectos de la vacuna contra hepatitis B en comunidades de la Amazonía peruana, llevó a Colichón 57 a investigar sus efectos en seis comunidades Jíbaros y tres Arawakas. Luego de la aplicación de la vacuna DNA recombinante ENGERIX-B, a 226 voluntarios, se observó la seroconversión a anti-HBs-Ab en 84,9% y el 73,5% alcanzó títulos de seroprotección mayores de 10 mUl/ mL.

Con el fin de evaluar los efectos (seroconversión: cualquier valor de anti-HBs mayor de cero; seroprotección: mayor de 9; hiperrespuesta: mayor de 99 UI/Lt) de la vacuna recombinante contra hepatitis B, derivada de la levadura y producida en el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología de La Habana, Cuba, se realizó en 1995 un estudio multicéntrico nacional en 211 trabajadores de salud de cuatro Hospitales del IPSS (EsSalud), de Lima, Chiclayo y Arequipa. Los participantes fueron seleccionados de acuerdo con su susceptibilidad, obtenida de los resultados con marcadores de hepatitis B (HBsAg, anti-HBs y anti-HBc). La vacuna utilizada, bajo el esquema de 0, 1 y 2 meses, mostró una seroprotección, luego de la segunda dosis, de 72%, y luego de la tercera, de 97 %, recomendándose su uso 58.

En 1994, Cabezas et al.59 con el apoyo de la OPS/OMS y FONCODES instauraron un programa piloto de inmunización contra hepatitis B, adaptado del PAI, en seis de los siete distritos de la provincia de Huanta (departamento de Ayacucho, en la sierra central del Perú, a 2000 msnm), considerada zona hiperendémica. Se aplicaron tres dosis a 1386 niños menores de un año, y 4353 niños de 1-4 años. En 1997, se evaluó la vacunación realizada en Huanta, observando una significativa mejora en la cobertura y reducción en la tasa de infección de niños de 3-4 años (de 24,4 30,4% en 1994 a 2,3 5,1% en 1997), concluyendo que la inclusión de la vacuna en el PAI para una zona hiperendémica es segura y eficaz 59.

Desde 1996, el Ministerio de Salud ha establecido la inmunización de menores de un año en zonas de alta y mediana endemicidad del país, lo que representó aproximadamente 120 000 niños 52. De esta manera, en 1997 se tuvo una cobertura de 47,1% en estas zonas, la que fue aumentando cada año, para llegar a 92,3% en el año 2001. Debido a la eficiencia de las campañas y de la inmunización, a partir del 2003 el MINSA, en colaboración con el INS, inició la aplicación de la vacunación contra hepatitis B a todos los menores de un año de nuestro país, aproximadamente 600 000 niños, y a todo el personal que pertenece al Ministerio de Salud, esperando que el siguiente año se continúe con dicho proceso, lo cual sería un gran avance en la erradicación de esta enfermedad, más aún si se puede avanzar hacia la universalización de la vacunación a menores de 5 años de todo el país.

CONCLUSIONES

El curso de la hepatitis en el Perú ha seguido una ruta paralela a los primeros reportes de enfermedades hepáticas registrados en el siglo XIX. Es recién en los inicios de la década de 1970 que empiezan los estudios serológicos para la identificación del antígeno de superficie del virus de la hepatitis B, dedicados especialmente a los grupos de riesgo identificados en el país (personal militar, trabajadoras sexuales y personal de salud); a partir de allí se llevaron a cabo una serie de estudios en distintas regiones del país, que básicamente desearon obtener la prevalencia de esta enfermedad. Dichos estudios, lograron identificar zonas en el país, de distinta endemicidad (considerándose al Perú, un país con endemicidad intermedia para este virus). Sin embargo, debido a que estos estudios son aislados, y no han sido producto de un plan nacional sistematizado que permita conocer una prevalencia nacional en un tiempo determinado, no se ha logrado conocer la prevalencia en muchas zonas del país, teniendo sólo datos parciales, por distritos o provincias, muchos de ellos no actualizados, haciéndose necesario realizar estudios multicéntricos de prevalencia a nivel nacional.

En relación a los métodos utilizados en el diagnóstico, se ha avanzado a lo largo de los últimos años, los cuales podemos considerar como confiables en la actualidad, aunque no disponibles en todas las regiones del país. No todos los departamentos cuentan con un laboratorio y recursos apropiados para realizar un diagnóstico confiable y rápido, optando por el envío de las muestras a Lima, con los riesgos posibles de pérdida y demora en respuesta. Es necesario fortalecer e implementar los laboratorios regionales del país, capacitando a los recursos humanos en las técnicas de diagnóstico de los distintos tipos de hepatitis.

En la actualidad, más de una década después de contar a nivel internacional con vacunas confiables, se aplican programas piloto de vacunación en algunos departamentos de nuestro país, identificados como de alta y mediana endemicidad, sin existir hasta la fecha un programa de vacunación universal contra dicha enfermedad. Los estudios actuales se encuentran orientados al enfoque de los medios de transmisión, principalmente horizontal, y a la necesidad de establecer políticas de implementación de la vacuna. Se hace prioritario realizar estudios de costo-efectividad y costo-beneficio para la implementación de la inmunización universal de menores de 5 años de edad.

Por último, se observa la poca difusión de la información sobre la situación de la hepatitis B en el país, tanto a profesionales, a través publicaciones científicas, como a la población, mediante informativos. Por otro lado, aún cuando no se cuentan con datos censales desde 1990, han existido, hace unos 10 años, un conjunto de datos de una tendencia de alta migración de la población, por motivos sociales y económicos, que pudiera afectar el mapa de endemicidad del Perú 60. Se hace necesario crear un sistema de información masivo y de fácil acceso para profesionales de salud, así como un mapa epidemiológico actualizado sobre la hepatitis B en el Perú.

Revista Peruana de Medicina Experimental y Salud Publica
ISSN 1726-4634 versión impresa
Rev. Perú. Med. Exp. Salud publica v.21 n.4 Lima oct. /dic. 2004

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LA INVASIÓN ARGENTINA DE LAGUNA DEL DESIERTO EN 1965

El laudo de 1902 dejaba la totalidad del terreno inexplorado de laguna del desierto dentro de la soberanía chilena. Sin embargo, con la progresiva llegada de colonos chilenos a partir de 1921 y con el trabajo de levantamiento fotométrico realizado por la fuerza aérea de los estados unidos en la zona en 1947, los argentinos comenzaron a alegar que la frontera no debía pasar por el cordón montañoso fijado en 1902, sino por uno nuevo, descubierto mas al oeste y al lado occidental de laguna del desierto. Entre 1949 y 1959 comenzaron a hostigar prepotentemente a los colonos chilenos de la zona, amenazándolos con expropiar sus propiedades si no se presentaban a declararlas en río gallegos. Finalmente, más de cien gendarmes argentinos atacaron a mansalva un puesto de cuatro carabineros, el 6 de noviembre de 1965, dando muerte al teniente Hernán Merino Correa y ocupando ilegalmente el territorio chileno sin volver a abandonarlo.

Los primeros hostigamientos a los colonos chilenos

El fallo arbitral británico, representando en el Laudo de 1902, establecía que todo el territorio al suroeste del lago San Martín y al occidente del cordón Martínez de Rozas, pertenecía a Chile. Este es el principal fundamento de la soberanía chilena en Laguna del Desierto, comarca de la Patagonia austral de unos 530 kilómetros cuadrados que se comenzaría a ser colonizada por los chilenos a partir de 1921, con la llegada de don Vicente Ovando Vargas.

Desde la dificultosa instalación del Hito 62 en la ribera del lago San Martín, en 1903, nunca hubo alguna clase de problemas con Argentina en relación a Laguna del Desierto. Los colonos chilenos comenzaron a llegar progresivamente al lugar para dedicarse a la labores de ganadería y agricultura, en especial después de la creación de la Provincia de Aisén, en 1929, durante la presidencia del General Carlos Ibáñez del Campo. Sin embargo, un estudio trimetrogónico encargado a la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, en 1947, significó un drástico giro en los conocimientos que hasta entonces se tenían de la geografía en la zona, permitiendo descubrir una serie de nuevos accidentes geográficos y reconocer oficialmente la existencia de Laguna del Desierto.

Enterados de estos trabajos, en Argentina se retomó la línea de investigación desarrollada sesenta años antes por el Perito Francisco P. Moreno, sobre lo que llamó el “encadenamiento principal” de Los Andes, por donde, a su juicio, debía correr la frontera chileno-argentina. Los estudios nuevos habían demostrado la existencia de otro cordón montañoso paralelo al Martínez de Rozas por donde corría la frontera, pero más hacia el Oeste, en pleno territorio chileno y del lado occidental de Laguna del Desierto, en cuyas cumbres comenzó a anidar una nueva pretensión expansionista y estratégica.
Tendría lugar, a partir de entonces, los primeros hostigamientos y las amenazas contra los colonos chilenos por parte de Gendarmes Argentinos. Un audaz ex conscripto chilote del Regimiento Magallanes llamado Pedro Callumán, pero conocido como “don Vidal” y que sirviera de guía a la famosa expedición del Padre De Agostini en 1937, contó que a fines de 1949 llegó hasta Laguna del Desierto el primer grupo de gendarmes argentinos, al parecer procedentes desde Río Turbio, informando a los colonos que debían dirigirse a Río Gallegos a presentar todos sus documentos y a legalizar sus propiedades, bajo amenaza de confiscación de sus bienes. Esta clase de prepotencias no era inusuales entre los uniformados argentinos: similares episodios habían tenido lugar en Palena, territorio sobre el cual la Argentina también había iniciado una disputa.

El 6 de marzo de 1950, estos atropellos fueron comprobados por el Prefecto de Punta Arenas, Teniente Coronel Luis Jaspard Da Fonseca, en oficio reservado que dirigió a la Quinta División del Ejército, basado en un informe sobre un patrullaje en Laguna del Desierto realizado por el Teniente Tucapel Vallejos Reginatto, futuro General y Ministro de Agricultura del Gobierno Militar, uno de los mejores secretarios de esta cartera en la historia de Chile.

Enviado de vuelta a la zona, Vallejos llegó a catastrar a duras penas los asentamientos chilenos, confirmando que ninguno de ellos estaba en territorio argentino.

Se gesta la invasión militar argentina

No hubo más noticias de mayores asperezas fronterizas hasta la creación del Retén Lago O’Higgins en 1861, cuando los colonos comenzaron a ser amenazados nuevamente por gendarmes argentinos.

En 1965 le tocó el turno a los chilenos Héctor y Juana Sepúlveda, que habían recibido sus tierras de su padre, don Ismael Sepúlveda. Oficiales de Gendarmería Argentina alegaron que se encontraban ocupando territorio argentino y que debían concurrir a Río Gallegos para notificarse. Los Sepúlveda se negaron, recibiendo una nueva visita de otros dos gendarmes: tenían un plazo de una semana para abandonar sus tierras. Angustiado por la situación, Domingo Sepúlveda partió al retén de carabineros a pedir protección para sus hermanos Héctor y Juana.

Notificado el Gobierno de la actitud de Gendarmería de Argentina, el 11 de octubre, se dispuso la salida de una patrulla de Carabineros hasta el sector Sur de Laguna del Desierto, en la casa de doña Juana. Se designó para esta labor al Prefecto de Coihaique, Mayor Miguel Torres Fernández, que partió acompañado del Teniente Hernán Merino Correa y otros diez carabineros. Coincidentemente, llegó la noticia de que gendarmes argentinos habían atacado violentamente a un colono chileno en el valle de California, en Palena, donde Argentina sostenía otra controversia tras una ocupación ilegal, como hemos dicho más arriba.

En este crítico ambiente, el Presidente Eduardo Frei Montalva suspendió una visita a Mendoza y exigió explicaciones por la actitud belicosa que estaba adoptando la Argentina. Nunca hubo respuesta, ni siquiera con la breve visita del Canciller argentino Zavala Ortiz, a quien su par chileno, Gabriel Valdés Subercaseaux, hizo saber del malestar de La Moneda. Sin embargo, al comunicar Zavala Ortiz la molestia chilena al Presidente Illía, éste dispuso el traslado inmediato del alférez que dirigía la patrulla argentina responsable del incidente de Palena, medida que fue suficiente para cambiarle el ceño a Santiago y Frei Montalva viajó, finalmente, a Mendoza, donde fue bien recibido el día 30 de octubre.

En la ocasión, se firmaron acuerdos importantes sobre los trabajos de la Comisión de Límites en la zona y un posible arbitraje para el Canal del Beagle. Tanto Frei Montalva como Illía convinieron en que debía esperarse un pronunciamiento de la Comisión Mixta sobre el límite en Laguna del Desierto antes de cualquier nueva resolución o medida al respecto.

Una Declaración Oficial del Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile, emitida el 10 de noviembre de 1965 a poco de los incidentes de Laguna del Desierto, decía lo siguiente en su punto número 5:

“Durante la entrevista presidencial de Mendoza, el Ministro Argentino de Defensa Nacional dio a conocer su preocupación por el mencionado patrullaje chileno. En atención a que en la región aludida no han sido colocados los hitos intermedios, se acordó que la Comisión Mixta de Límites Chileno-Argentina se dirigiera de inmediato a la zona a cumplir esa labor, previniendo así, además, la ocurrencia de cualquier incidente. Para que la Comisión Mixta pudiera trabajar sin entorpecimientos, de conformidad con los convenios vigentes, se convino en que Argentina no levantaría construcciones y dejaría subordinada la notificación al colono reclamante a la conclusión de los trabajos de la Comisión Mixta de Límites, suspendiéndose en consecuencia, el patrullaje chileno por no haber motivos para una protección especial…”.

Gendarmes argentinos, más de 90, movilizándose sigilosamente en “acciones de guerra” hacia Laguna del Desierto, donde iba a tener lugar la tragedia. Las fotografías fueron captadas con gran parafernalia y sobreactuación por los propios medios argentinos (Revista “Gente y Actualidad”, Buenos Aires, Nov. 1965).

Asesinato del Teniente Merino

Todo parecía miel sobre hojuelas hasta apenas llegado de vuelta a Santiago el Primer Mandatario. Al parecer, los acuerdos de Mendoza pusieron los pelos de punta a sectores nacionalistas de Argentina, que consideraban peligroso para sus aspiraciones territoriales en Palena, Laguna del Desierto y el Beagle toda clase de solución o entendimiento entre ambos países. Durante toda la visita, la prensa de Buenos Aires no paró de azuzar a la opinión pública en contra de Chile, alegando que mientras Frei Montalva se encontraba en Mendoza, territorio argentino correspondiente a la zona de Laguna del Desierto estaba siendo impunemente “invadido” por los chilenos.

De inmediato, dos oscuros uniformados argentinos de cuestionable reputación fueron instruidos para “garantizar el respecto a la soberanía” de su país: el General Osiris Villegas, Comandante de la V División de Ejército, y el General Julio Alsogaray, Jefe de Gendarmería Nacional. Casi simultáneamente, la Cancillería de Buenos Aires enviaba una protesta a La Moneda por la presencia de Carabineros de Chile en el territorio.

El 3 de noviembre, un espectacular pelotón de argentinos avanzando hacia el Oeste fue divisado desde el aire por el piloto chileno Ernesto Hein Águila, quien mantenía conectada la zona de Laguna del Desierto gracias a las modestas pistas de aterrizaje que con grandes esfuerzos y sin herramientas apropiadas, habían construido durante tres años los colonos Candelario Mancilla y su esposa Teresa, ambos chilenos. Como se recordará, Chile había conseguido gracias a la iniciativa personal y el sacrificio de varios ciudadanos patriotas la colonización de su territorio de Laguna del Desierto. Hein advirtió también la presencia de aviones cuadrimotores sobrevolando el Retén O’Higgins. Asombrado, viajó a Santiago el mismo día 3 para informar a la Cancillería y al Ministro de Interior, señor Bernardo Leighton.

El 5 de noviembre, llegaron para reforzar el grupo de chilenos el Capitán Bautista González y el Sargento 1° de Héctor Carrillo, con la intención de reportar cualquier situación sospechosa. Tras un día entero sin novedad, el sábado 6 se les hizo llegar orden a través del Carabinero Igor Víctor Schaf, de retirarse nuevamente a la casa de doña Juana. Hasta allá partieron el Capitán González y sus hombres, pero el Mayor Torres permanecía en el puesto con otros cinco hombres, entre los que estaban el Sargento Manríquez y el Teniente Merino. Como no se reportó novedad, el Mayor Torres creyó innecesario continuar presente en el lugar y ordenó a dos de los hombres traer caballos para desplazarse.

Desconcertados aún por la actitud argentina, las autoridades chilenas dispusieron que la Embajada de Chile en Argentina iniciara de inmediato negociaciones con el Ministerio de Defensa y la Cancillería de ese país. Pero, para sorpresa del Embajador Hernán Videla Lira, nuevamente las autoridades argentinas se mostraron afables y dieron por superado el asunto de Laguna del Desierto el día 6 de octubre por Declaración Conjunta, fijándose un plazo de 48 horas para que las fuerzas armadas de ambos países hicieran abandono del territorio en disputa y así pudiese trabajar en terreno la Comisión Mixta de Límites, sin presiones ni tensiones.

A pesar de las apariencias, sin embargo, el clima de guerra de Argentina entraba en ebullición.

El mismo día 6, cuando aún no se cumplían las 48 horas de plazo para abandonar el área, una numerosa patrulla de casi cien gendarmes argentinos, armados hasta los dientes y acompañados hasta de “corresponsales de guerra”, salió a la cacería de los Carabineros chilenos que aún quedaban en el sector, al mando del Mayor Torres.

En tanto, sólo cuatro Carabineros seguían allí, pues el resto había partido de vuelta con el Capitán Juan Bautista González. Les acompañaban en el puesto dos pequeños niños, hermanos menores del colono chileno Ismael Andrade Sepúlveda, que había partido de viaje a Argentina.

El resto es historia sucia. Hacia las 4:30 PM, uno de los niños comenzó a gritar por la presencia de unos hombres en la lejanía. Inconscientes del peligro, los Carabineros no reaccionaron a tiempo y se vieron rodeados de un enorme contingente argentino, fuertemente armados y en una actitud prepotente. Comenzaron a acercarse amenazantes hacia el Mayor Torres, quien estaba con la guardia abajo, de brazos cruzados, desarmado e incluso invitando tranquilamente a los gendarmes a acercarse a conversar. Pero los argentinos siguieron avanzado agresivamente y el Teniente Merino, al advertir la delicada situación, corrió hacia su superior, fusil en mano, para disuadir a los gendarmes que lo emboscaban.

No disparó tiro alguno pero. Sin una razón clara y con una saña asesina, su destino fue cerrado de certeros disparos a mansalva. Otra bala hirió al Sargento Manríquez, al intentar responder al fuego. Irónicamente, el cuarto Carabinero del grupo, Durán, tampoco pudo hacer nada al encontrarse con las manos llenas de masa al momento de la llegada de los argentinos, pues fue sorprendido haciendo pan amasado en la casa, en otra prueba de lo inconscientes que estaban los chilenos del peligro.

Al cesar los disparos, el cuerpo del Teniente Hernán Merino Correa, que había sido un ejemplo de vocación y servicio para toda una institución y que sacrificara la propia comodidad de su existencia por una causa soberana, yacía tendido sobre las hojas del frío bosque austral, muerto, ido de este mundo. Y, ante el asombro y estupor de los chilenos, un subalférez del grupo de gendarmes justificó a sus hombres, con el cuerpo del Teniente Merino a sus pies, rugiendo: “¡Ustedes tienen la culpa por no haberse ido antes de aquí…!”

Continuando con el increíble acto de matonería, los chilenos fueron tomados detenidos en su propio suelo patrio y llevado en avión hasta Río Gallegos y luego al Regimiento N° 181 de Combate del Ejército Argentino. Dos largos días pasarían allí antes de ser devueltos.

Reacciones en Chile: La Moneda cae al entreguismo

Inmediatamente después, al Retén Lago O’Higgins llegaban desde el Aeropuerto de Cerrillos de Santiago los hombres de un amplio contingente de Carabineros, con la orden de resistir un eventual ataque, pues las autoridades daban por hecho la posibilidad de un conflicto. Entre ellos, se encontraban el Coronel Adrián Figueroa y el Capitán Rodolfo Stange, posterior Director General de Carabineros y, precisamente, uno de los Senadores que años más tarde se opondría a las revisiones territoriales con Argentina. Se sabe que Stange esperó hasta el último minuto la orden de ataque desde La Moneda, la que jamás llegó.

Una serie de peligrosos sucesos comenzaron a poner más tensión al asunto en la zona. Años después, el dirigente nacionalista y miembro del Comité Patria y Soberanía, el Doctor Jorge Vargas, reconocería que al llegar urgentemente al lugar a sólo horas después de los incidentes, su avión comenzó a ser perseguido por naves aéreas argentinas y al menos una de ellas se habría accidentado en esta cacería, a pesar de que la Argentina jamás reportó algún incidente de este tipo.

Los restos del héroe chileno, en tanto, fueron trasladados hasta Santiago, tras ser desembarcados en Cerrillos. Fue recibido por altos funcionarios de Gobierno y de Carabineros.

Sólo unos días después de la invasión argentina, el 10 de noviembre de 1965, la Cancillería de Chile, en representación de la posición oficial del gobierno de entonces, ratificó la pertenencia legítimamente chilena del lugar a través de un extenso Comunicado Oficial y condenó enérgicamente los hechos del 6 de noviembre. Hubo total acuerdo.

En el punto 1º del comunicado, se lee textualmente:

“De conformidad con el Tratado de Límites del 23 de julio de 1881 y el Laudo Arbitral de S. M. Británica del 20 de noviembre de 1902, el territorio denominado “Laguna del Desierto”, situado ente el hito 62, en la ribera sur del lago O’Higgins, y el Monte Fitz Roy, es incuestionablemente chileno, como ha sido oficialmente reconocido por el Gobierno Argentino en varios documentos oficiales publicados en ese país”.
Y en su punto 11, remata:

“El avance de Gendarmería, violando territorio chileno, trajo además, como gravísima consecuencia, el incalificable ataque a cuatro carabineros que se aprestaban a regresar a su Retén, en cumplimiento de instrucciones recibidas. El Gobierno de Chile rechaza categóricamente la afirmación argentina de que estos cuatro hombres hubiesen abierto fuego contra el importante destacamento de Gendarmería que se aproximaba, veinte veces superior en número. Ocurrió precisamente lo contrario. Fueron los gendarmes los que dispararon contra nuestros Carabineros en una acción que no tiene excusas ni precedentes en la historia de nuestros conflictos limítrofes”.
Aquel comunicado fue firmado por el entonces Canciller de la República, don Gabriel Valdés Subercaseaux. Paradójicamente, sin embargo, en 1994 este mismo personaje ya estaba milagrosamente convertido en uno de los principales políticos pro-argentinistas del Congreso Nacional, apoyando la revisión de este mismo sector de frontera y en el tramo correspondiente a Campo de Hielo Sur. Por su parte, el hijo de Eduardo Frei Montalva, don Eduardo Frei Ruiz-Tagle, también en calidad de Presidente de la República, acató de inmediato el fallo de 1994 entregando formalmente el territorio, según veremos.

Insólitamente, sin embargo, La Moneda acordó con la Casa Rosada el retiro de las fuerzas para que fuese la Comisión Mixta la que determinara quién tenía la razón. Chile dio la orden inmediata de retiro a todos los Carabineros… La Argentina, jamás cumplió con esto.

Los funerales del Teniente Merino estuvieron acompañados de una ola de ira popular que recorrió como el rayo al país de punta a punta. Se pintarrajearon espontáneamente los carteles de las calles con nombres de próceres o ciudades argentinas y la indignación estuvo a punto de terminar en movilizaciones en varias ciudades. Las lagartijas americanistas, tan asiduas a discursillos de hermandad y argentinismo desatado en tiempos de bonanza, desaparecieron de la luz pública como almas que se lleva el Diablo, por varios meses.

(…)

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