OPERACIÓN CHAVÍN DE HUÁNTAR

   “CUANDO REINA LA PAZ E IMPERA LA CALMA, EL PUEBLO OLVIDA A DIOS Y DESPRECIA AL SOLDADO. CUANDO VIENE LA GUERRA Y CUNDE EL PELIGRO, EL PUEBLO IMPLORA A DIOS Y LLAMA AL SOLDADO”.  

Corría la noche del martes 17 de diciembre de 1996 en la ciudad de Lima. En el exclusivo barrio de San Isidro el embajador Morihisa Aoki recibía en su residencia a los huéspedes invitados a celebrar el natalicio de su majestad el Emperador del Japón. Ministros, edecanes, embajadores, congresistas, historiadores, catedráticos, se reunían con una sonrisa en los labios a presentar sus respetos a las más altas autoridades de gobierno del país del sol naciente. Sin embargo a pocas cuadras del lugar, un grupo de siniestros personajes que no habían sido invitados, rastrillaban sus armas y en silencio repasaban cada paso de su plan. El objetivo: Capturar al presidente de la república, (que a último momento se disculpo y no asistió) a los mandos militares, y políticos, dejar sin autoridades ni reacción al gobierno, y luego liberar a sus líderes de la cárcel. Una de las horas más oscuras de la historia de esta castigada república andina estaba por iniciarse. El golpe sería durísimo, y el mundo conocería estos acontecimientos como “La crísis de los rehenes”. 

EL DIABLO NO DESCANSA 

A pesar de las devastadoras derrotas militares que había sufrido el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA), pudieron reunir 14 jóvenes a quienes se organizó en un comando denominado “Edgar Sánchez”. Con estos hombres (entre los que había dos mujeres) se preparó durante varios meses el plan de asalto a la residencia del embajador del Japón, todo bajo las ordenes del terrorista Néstor Cerpa Cartolini. La acción terrorista estuvo impecablemente ejecutada y consiguió tomar como rehenes en un primer momento más de 600 personas, entre los que estaban la madre y uno de los hermanos del entonces presidente Alberto Fujimori, el Canciller de la república Francisco Tudela Van Breugel, el Viceministro de agricultura Rodolfo Masuda, el Ministro de Agricultura Rodolfo Muñante, el general Máximo Rivera Díaz General PNP jefe de la DINCOTE ( Dirección Nacional contra el Terrorismo) 2 cónsules, 5 ministros, 6 ministros consejeros,24 embajadores, 26 miembros de la fuerzas armadas entre generales, coroneles y edecanes, 6 congresistas de la república etc, en suma, un desastre para el país y un fiasco para las fuerzas de seguridad.Para la toma de la residencia los terroristas consiguieron infiltrar un vehículo hábilmente acondicionado como una ambulancia.  Encañonaron al vigilante de la casa ubicada en la zona posterior a la residencia y después de hacer detonar una carga explosiva que derribo un muro, entraron gritando y haciendo disparos. La sorpresa fue total y demoledora.  Si bien hubo un error muy grave en las fuerzas de seguridad al no tomarse las medidas disuasivas y necesarias para resguardar a los importantísimos funcionarios y dignatarios que asistirían al evento, también fue evidente que el protegido de Alberto Fujimori, Vladimiro Montesinos Torres usaba los servicios de inteligencia como el brazo armado de una mafia, que chanteajaba, corrompía, sobornaba, perseguía políticos opositores y robaba sin preocuparse para nada de la seguridad nacional ni de conseguir la información mínima necesaria para evitar tragedias de esta magnitud. Esta imprevisión criminal ya se había notado dramáticamente en la guerra del Cenepa en 1995. Sin embargo Fujimori decidió que este delincuente debía seguir a la cabeza del SIN, con el beneplácito de varios generales corruptos que asociados en una mafia vergonzosa, se dedicaron a asaltar a su propio país en sus horas mas negras. Las exigencias terroristas eran simples, terribles, y de alcances siniestros, se pedía la inmediata liberación de los principales líderes del MRTA presos y facilidades para trasladarse a la selva peruana. Aunque el gobierno peruano se negó en un principio, Fujimori viajo hasta Cuba para negociar con Fidel Castro el “asilo” a un grupo de estos delincuentes, que hipotéticamente serían liberados en compañía de los secuestradores de la residencia japonesa. A pesar de todo; un grupo de oficiales con talla de héroes, ya se estaba preparando a las horas de ocurridos estos hechos, para reclamar con su sangre, y su heroísmo, el derecho a devolver la honra, la esperanza, y la fe a su país. El mundo aplaudiría su hazaña, pero la historia los recordará con el nombre de “Comandos Chavín de Huántar”. 

LOS COMANDOS

Presionados por los acontecimientos y por el ridículo que habían hecho las fuerzas de seguridad, Fujimori y su “general victorioso” Hermoza Ríos ordenaron la organización de una fuerza militar capaz de hacer frente a esta crisis.  Los hombres elegidos fueron seleccionados rigurosamente. Debían tener entrenamiento comando, de preferencia con experiencia en combate real y expertos en su especialidad. Así, se unieron varios FOES de la marina de guerra, algunos de ellos veteranos de la guerra del Cenepa, en la que participaron con miembros del ejército y la FAP en la exitosa toma de Base Sur y de Cueva de los tallos, además de sostener duros enfrentamientos en Coangos y Tiwinsa sin recibir una sola baja. También estaban los heroicos integrantes de la DIFE del ejército con toda una pleyade de héroes y casi 20 años de experiencia en acciones de guerra, desde la nítida victoria de Paquisha contra Ecuador, pasando por la guerra del Cenepa, y la derrota de Sendero Luminoso. Ahora con sus compañeros de la GRUFE de la fuerza aérea se prepararon minuciosamente para dar la estocada final al MRTA. Los entrenamientos, la preparación, el análisis de inteligencia y la excavación de los túneles fueron minuciosamente planeados. Después de muchos días de ensayar cada paso del ataque en una réplica de la residencia del embajador japonés, los comandos rivalizaban en hacer cada vez más rápido y mejor sus movimientos. Este entrenamiento permitió probar decenas de formulas de ataque y ensayar la manera perfecta de rescatar a los rehenes sin sufrir bajas. Poco a poco estos 140 oficiales, resueltos a “VIVIR VENCIENDO O MORIR MATANDO” adoptaron a sus compañeros como su segunda familia, compartiendo profesionalismo y sacrificio.  A las 2:30 de la tarde del 22 de abril de 1997 los comandos tomaron posiciones de combate en los túneles esperando la explosión que daba inicio al asalto final. Intercambiaron miradas deseándose suerte. Agazapados en el más absoluto silencio, ninguno de ellos dudo en la victoria final.  

LA ESTRATEGIA 

1.-La vida de los rehenes es la prioridad absoluta.2.-No solo se sorprendería a los terroristas, se sorprendería al mundo. El secreto por tanto sería absoluto. 3.-Sólo se asaltaría la residencia de fracasar las negociaciones con los subversivos. 4.-Se buscaría sin embargo la participación de los rehenes hasta donde fuera posible para labores de inteligencia, tanto pasiva como activa.5.-Se construiría una réplica de la casa del embajador para ensayar una hipotética solución militar. 6.-Se “infiltraría” y se sembraría la residencia con micrófonos, así como se vigilaría de día y de noche a los terroristas para conocer sus rutinas. 7.-Se asaltaría el objetivo desde todos los puntos posibles, incluyendo el asalto subterráneo y el aerotransportado (Se cambió después por un ataque menos complicado usando escaleras)8.-Para agotar psicológicamente al grupo terrorista y camuflar el sonido de las excavaciones se usarían parlantes y música a todo volumen, según modelo tomado del asedio y captura al dictador panameño Manuel Antonio Noriega. 9.-Sólo se usarían granadas de estruendo no letales, pistolas reglamentarias del ejército Browning 9mm BDA, subfusiles Herstal P-90, y Heckler&Koch MP-5, fusiles AK-47, Uzis, y Galils, según el arma que acomode mejor a cada oficial. Adicionalmente cada comando estaría equipado con máscaras antigas, chalecos blindados, gafas protectoras, y en el casco una cinta adhesiva color verde intenso para distinguirse en un golpe de vista.  10.-Se ordeno repartir entre los rehenes camisas blancas, enviadas discretamente “por los familiares”. En realidad las enviaban los estrategas militares.  

LAS ARMAS DEL TERRORISMO  

En general este grupo terrorista estaba tan bien equipado como cualquier soldado regular de un ejército latinoamericano común, y estas armas estaban pensadas no sólo para soportar un largo asedio, sino además para rechazar el hipotético ataque de un vehiculo blindado. Cada uno de los integrantes del MRTA poseía:  -Un fúsil Kalashnikov AK-47 -Pistolas de cacerina de distintos tipos-Grandas Tipo “piña” y “palta”.-Cuchillos de combate-Equipos de comunicación “walkie talkie”-Una máscara antigasAdemás: -Por lo menos un RPG-7 (Rocket Propeled Granade) “bazooka” antitanque rusa.– Minas para sellar puertas.-Trampas improvisadas “cazabobos” para ventanas.  Uno de los objetivos del asalto sería entonces impedir mediante la sorpresa y la velocidad, el uso de estas armas en espacios tan restringidos como el interior de una vivienda. Pocas cosas sobreviven a la explosión de un proyectil RPG, mucho menos, dentro de una habitación. En esas condiciones los expertos europeos y norteamericanos consideraban que un 20% de muertos entre los rehenes serían una cifra “aceptable”.

  !!!PREVENIDOS TODOS…….VAMOS POR USTEDES!!! 

El 22 de abril de 1997 muchos de los rehenes no sabían nada. Jugaban tranquilamente alguna partida de damas, ajedrez o Ludo, sin sospechar que especialistas de la marina de guerra colocaban desde uno de los túneles subterráneos, una potente carga de explosivo plástico C-4, en el piso mismo donde dos equipos de fútbol “tupamaros” disputaban un ardoroso partido de fútbol. Ya pasados 126 días de aburrido asedio, el líder terrorista había anunciado el cese de las visitas médicas y por tanto la radicalización y el endurecimiento extremo de las condiciones de vida de los cautivos, dando el pretexto preciso para la intervención militar. Es en ese momento que se toma decisión de entrar a sangre y fuego para proteger la vida de los forzados huéspedes del MRTA.Sin embargo otros rehenes como el vicealmirante Giampietri sabían perfectamente lo que se venía. Ya lo habían tomado por loco al verlo conversar con flores, cuadros, y guitarras. Sin embargo, el marino, viejo zorro en tácticas de inteligencia estaba buscando micrófonos ocultos. Por favor pónganme “la cucaracha” dijo al rezarle a un crucifijo. Al día siguiente escucho desde los parlantes reventar la alegre tonada mexicana. Las órdenes las recibía en un beeper. Lo había logrado. Luego se dedicó a buscar colaboradores. El 22 de abril, minutos antes del asalto recibió el vibrante mensaje que estaba esperando hacía meses: “PREVENIDOS TODOS…….VAMOS POR USTEDES”. El militar y otros rehenes comenzaron a pasar la voz. “El rehén de enlace nos dijo con la voz bien baja: tranquilos, tranquilos que ya vienen a sacarnos dentro de tres minutos. Sigan haciendo sus cosas con normalidad. Después le indicó a Eduardo Pando que abriera la puerta de la habitación. Yo salí al pasillo y no vi ningún emerretista. (Samuel Matsuda congresista)*“Tres minutos antes alguien nos dice “parece que vienen por nosotros, quédense tranquilos” yo no hice caso. Creí que era un chiste de humor negro” (padre Juan Julio Witch, sacerdote)*“Quédate donde estas y no te muevas, y ustedes, ayúdenme a abrir la puerta, ya llegan a sacarnos” (Jorge Gumucio Embajador de Bolivia). Nerviosos cautivos se tendieron en el suelo, cerraban los ojos, alguno rezaba bajito. Pero en el fondo, más de uno pensó que podía no ser verdad.  

OPERACIÓN CHAVÍN DE HUÁNTAR  

La explosión que rompió tan violentamente la tranquilidad de la tarde de ese 22 de abril, no solo hizo pedazos a 6 emerretistas, sino además sorprendió al gobierno japonés, a los periodistas, a algunos rehenes y al mundo entero.  “Al oír la explosión, lo primero que pensé fue: mi vida terminó” ( Morihisa Aoki embajador del Japón “)*“La explosión en la llamada cancha de fulbito-justo debajo mio-no la sentí porque quede inconciente. Cuando desperté estaba a cuatro metros de donde me encontraba originalmente, en una oscuridad total. Estaba boca abajo y ni siquiera podía verme las manos”. (Juan Mendoza Marsano)* Como venidos del infierno los comandos comenzaron a emerger del fondo de la tierra y desde afuera del edificio, su vociferante carga no se detuvo en la puerta, la volaron y entraron disparando. En la terraza lateral los rehenes alcanzaron a abrir la puerta blindada. Sucesivamente comenzaron a escapar, uno de ellos era Francisco Tudela. Sin embargo, un terrorista al verlo salir lanza una granada y le dispara hiriéndolo en la pierna. Es allí donde el comandante Valer corre a defender al canciller, recibiendo una ráfaga a la altura del estomago. Sin dejar de hacer fuego, el valeroso comando logra que Tudela se ponga a salvo, pero ya estaba gravemente herido. Los otros oficiales, que seguían llegando, logran abatir al terrorista.  “El terrorista me ve rampando en la terraza y arroja una granada que estalla en el aire, de haber estallado en el suelo me hubiera matado instantáneamente. En cambio, sólo siento un pellizcón en la espalda; se me clavaron siete esquirlas” (Francisco Tudela, canciller)  “Supimos que la operación empezaba cuando oímos un helicóptero. En ese momento comenzaron las explosiones, las paredes se abrieron y vimos entrar a los comandos” (Jorge Gumucio embajador de Bolivia)* “Inmediatamente después de la explosión vi a un efectivo militar emerger en medio del humo. Se cercioró que éramos rehenes y nos pidió calma. Después abrió la puerta y dijo que saliéramos. (Samuel Matsuda, congresista)*  

 Segundos apenas después del estallido inicial, las tropas de élite surgieron corriendo desde el cráter dejado por esta explosión, barriendo a balazos las escaleras donde se encontraban Cerpa Cartolini y otro emerretista. Acompañados del segundo equipo comando que venía a la carrera desde la destrozada puerta principal subieron sabiendo que cada segundo podía significar un rehén muerto.

 Sin embargo en el segundo piso los terroristas ofrecieron resistencia:  “En el segundo piso, el ingreso fue verdaderamente impresionante: Los accesos corredores y puertas estaban preparadas con explosivos para impedir nuestro ingreso. La primera explosión que hicimos por ese lugar produjo el estallido de las trampas preparadas por los terroristas, lo que origino la caída de una pared, creándose una nube de polvo y gases tóxicos, volaron pedazos de ladrillo y cemento lanzando a un equipo de comando hacía atrás y el resto del grupo tuvo que retroceder unos metros. Pero allí dentro del equipo que retrocedió por la explosión escucho bramar a mis hombres con ese sentimiento que sólo tienen los hombres decididos y que llevan dentro de sí valores tan sublimes que los hacen grandes en esos momentos:  

ADELANTE CARAJOO!!! VAMOS COMANDOOOS ADELANTEEEE!!! 

Los hombres se levantaron como una ola incontenible y a la carrera fueron desapareciendo por la brecha abierta momentos antes, era verdaderamente emocionante ser testigo de ello, de este equipo que se lanzaba contra las granadas y el fuego enemigo, muere en ese ataque el capitán Jiménez por un trozo de metralla en la garganta e impactos de bala, perdió una pierna el comando Cruz, pero seguían avanzando, todos fueron heridos, los diez de este equipo, en mayor o menor intensidad”. “Otro comando encontró una ruma de muebles en el corredor del primer piso, sabía que podía estar minada sin embargo no le quedo alternativa y los retiro lo más rápido posible pues de ello dependía la vida de los rehenes, se encontró con lo temido, una explosión no le permitió continuar, otro compañero derribó a un terrorista que resistía, mientras que el herido pasaba a su lado arrastrándose como podía en busca del médico. Así, con heridos y dos caídos, ganamos la residencia y cumplimos nuestra misión”. (General de brigada José Williams Zapata, comandante en jefe de la operación, combatiente.)  Finalmente los comandos logran neutralizar el último foco de resistencia enemigo haciendo fuego desde el techo hacia el interior de la residencia de la residencia. Este tiroteo marcaría el final de la operación comando más exitoso en Latinoamérica.  Luego en un acto de desprecio y triunfo, las tropas arriaron la bandera del MRTA, entonaron el himno nacional y celebraron el final de la crisis.  Al costo de un rehén y dos valerosos comandos EP caídos, una veintena de heridos de diversa consideración entre las fuerzas del orden, y los 14 emerretistas abatidos, las fuerzas armadas peruanas se anotaron una victoria espectacular, que sería reconocido entre los rescates mas exitosos de rehenes dentro de la historia mundial, solo comparable en cuanto a objetivos conseguidos al raid israelí en Entebbe o al de los SAS británicos en la embajada irani en 1980.  

“COMANDOS PREPARADOS NO SÓLO PARA LUCHAR CONTRA EL ADVERSARIO, SINO PARA DAR LA VIDA POR LA VIDA”

(Uno de los lemas de la escuela de comandos)La gente en las calles comenzó a aplaudir cuando vieron a los cautivos salir en libertad. Luego muchos no pudieron reprimir la emoción y se volcaron a saludar el paso de los rehenes que se dirigían a encontrar con sus familias en el Centro Cultural Peruano Japonés. Finalmente en libertad, muchos rompieron a llorar al reencontrarse con los suyos, con los hijos, con la esposa. Después de 126 días de dolor, incertidumbre, y muerte en el alma, la angustia llegaba a su fin.  Dicen que los hombres no deben llorar, pero yo lo hice, lloré de emoción al sentir la libertad. Y mi llanto fue de hombre”(Marco Miyashiro Coronel PNP) “Abrace a mi padre gritando, y sentí que nunca más lo iba a soltar” (declaraciones de hija de uno de los rehenes a la televisión)  “Es realmente cuando ves de nuevo a los tuyos después de un momento así, que realmente valoras la vida, y por ellos bien vale la pena vivir”. (Jorge Gumucio embajador de Bolivia) El balance final fue 71 rehenes liberados, (de un total de 72) el MRTA castigado y derrotado definitivamente y un durísimo mensaje al terrorismo.  El vocal de la corte suprema Carlos Giusti, único rehén muerto, dejó además del recuerdo de hombre intachable, el recordatorio de como inocentes deben pagar los errores de gobiernos que permiten mafias macondianas o son cómplices de ellas.  Finalmente la crisis de los rehenes dejo también una esperanza, y una lección de valor bravura y heroísmo, el comandante Juan Valer Sandoval y el capitán Raúl Jiménez caído en cumplimiento de su deber, su juramento, y su palabra de comando: “Dar la vida por la vida”. 

UNA VICTORIA HISTÓRICA CONTRA EL TERROR QUE HOY CUMPLE ONCE AÑOS

HONOR Y GLORIA A LA OPERACIÓN DE COMANDOS CHAVÍN DE HUÁNTAR  

http://angamos.blogspot.com/2005/01/operacin-chavn-de-huntar.htmlhttp://www.youtube.com/watch?v=eZWH2fUFZvUhttp://www.youtube.com/watch?v=WoPrQ3yshE4&feature=relatedhttp://www.larazon.com.pe/online/indice.asp?tfi=lrespecial01&td=22&tm=04&ta=2008  

DR. LUIS ANTONIO, ROMERO YAHUACHI

CHILE APOYO A GRAN BRETAÑA EN LA GUERRA DE LAS MALVINAS

Entrevista al ex-General de la FACH Fernando Matthei Aubel

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General de la Fuerza Aerea Fernando Matthei Aubel, miembro de la Honorable Junta Militar desde 1977-1989 despues de la partida del Gen. Leigh. Estuvo involucrado en ayudar a nuestros aliados Britanicos durante la guerra de las Falklands en 1982.

El próximo domingo 2 de abril se cumplirán 20 años del comienzo de la guerra de las Malvinas. En el conflicto, desencadenado tras la invasión de soldados argentinos a las islas Falklands ordenada por el general Leopoldo Galtieri, murieron 700 soldados transandinos y 255 británicos. El episodio, que por lo absurdo sigue siendo un pasaje traumático de la historia reciente argentina, forzó a la Junta Militar que gobernó ese país entre 1976 y 1983 a renunciar y convocar, elecciones.

Dos décadas después quedan muy pocos secretos por develar sobre la guerra. Uno de los principales tiene que ver con la amplia colaboración que las Fuerzas Armadas chilenas encabezadas por el general Augusto Pinochet brindaron a los militares ingleses a lo largo de los dos meses y medio que duró el conflicto. El general Fernando Matthei, ex comandante en jefe de la Fuerza Aérea de Chile y miembro de la Junta Militar entre 1977 y 1989, revela en esta extensa entrevista -realizada en julio del ’99 en el Centro de Investigación y documentación de la Universidad Finis Terrae- gran cantidad de detalles inéditos de esa ayuda, la forma en que se gestó y la gran cantidad de equipamiento y armas que el régimen militar chileno recibió a cambio.

Margaret Thatcher, la ex Primer Ministro británica, ya había agradecido públicamente la colaboración chilena en 1999, en un intento por influir sobre la opinión pública de su país y demostrar que el general Pinochet, por esos días detenido en Londres, había sido un aliado clave de Inglaterra durante la guerra. Sin embargo, no entregó ninguno de los datos explícitos que esta vez proporciona Matthei (ver recuadro).

Durante la detención de Pinochet en Londres, Margaret Thatcher dejó en claro que en 1982 el gobierno chileno ayudó a los ingleses en el conflicto con Argentina.

¿Cómo se gestó esa ayuda y qué papel le correspondió jugar a usted?

En primer lugar, debo decir que la guerra de Las Malvinas -y eso es grave- nos tomó a todos por sorpresa. Me enteré de ello leyendo El Mercurio por la mañana. Sabíamos que estaba la posibilidad y cómo se fue desarrollando, pero jamás pensé que los argentinos serían tan locos. Años después conversamos con un amigo que fue comandante en jefe de la Fuerza Aérea Argentina -Omar Grafiña Rubens- y él tampoco lo supo allá. Recién se había retirado y estaba como sucesor el brigadier mayor Arturo Basilio Lami Dozo. Incluso durante una reunión en la que había participado, lo dejaron fuera y trataron las cosas por su cuenta. Debo reconocer que fue un secreto muy bien guardado por parte de los argentinos. Nadie lo supo. Tomaron a los ingleses completamente por sorpresa, y a nosotros también…

¿Cuál fue su reacción y la del gobierno?

Tomar nota y estar alerta. Dos días más tarde se presentó mi oficial de inteligencia, el general (Vicente) Rodríguez (ex jefe del Servicio de Inteligencia de la Fuerza Aérea) informándome que había llegado un oficial inglés enviado por el jefe del Estado Mayor de la Real Fuerza Aérea británica. Le dije que lo recibiría. Se trataba del Wing Commander (comandante de escuadrilla) Sidney Edwards, un personaje que no parecía inglés para nada y que hablaba español perfectamente (ver nota).

¿Cómo lo describiría?

Era un hombre joven, de unos 35 a 40 años. Sumamente activo y nervioso, desplegaba un montón de adrenalina. Venía con una carta de Sir David Great, el comandante en jefe de la Fuerza Aérea inglesa, para ver en qué podíamos ayudarlo. Tenía plenos poderes para coordinar conmigo cualquier cosa que pudiéramos hacer juntos, lo que a mí me pareció muy interesante. Me dijo que tenía plenos poderes para negociar, y que lo que a ellos más les apremiaba era información de inteligencia. Los ingleses no se habían preocupado para nada de Argentina. Sabían todo lo inimaginable sobre Unión Soviética, pero de Argentina no sabían nada. Edwards me preguntó en qué podíamos ayudarlos. Le contesté que no me mandaba solo y que hablaría con el general Pinochet.

¿Habló con Pinochet sobre este “ofrecimiento”?

Conversé con él en términos muy generales, informándole que teníamos una gran oportunidad. A nosotros no nos interesaba que los argentinos les pegaran a los ingleses, porque entonces -ya lo había dicho Galtieri- seríamos los siguientes. Recién estábamos digiriendo el discurso de la Plaza de Mayo, en el cual -rugiendo ante las multitudes- había manifestado que Malvinas sería sólo el comienzo. Parecía Mussolini.

¿Ese discurso los había dejado preocupados?

Nos preocupó que después de las islas apuntaran hacia acá. Después de todo, ellos calificaban que territorios nuestros también les pertenecían. En general, Pinochet estuvo de acuerdo en que yo trabajara con los ingleses, siempre que no se supiera, y ambos estuvimos de acuerdo en que por ningún motivo debía enterarse de ello ni siquiera el Ministerio de Relaciones Exteriores.

¿Al Ejército y a la Marina no le había llegado de la parte inglesa una solicitud similar?

Nada.

¿Por qué cree que los británicos optaron por la Fuerza Aérea?

Buena pregunta. A mí me conocían, porque había sido agregado aéreo en Inglaterra entre diciembre de 1971 y enero de 1974.

Aprovecharon los vínculos personales con usted…

Yo había estado visitando sus industrias de material de guerra y tenía contactos con los altos mandos británicos. Mientras estaba allá, firmé contratos por seis aviones Hawker Hunter, y compramos también seis aviones de caza Vampire. Me conocían, teníamos una relación fluida. Estando en Londres, cuando me tocó ir a la Unión Soviética, les pasé a los ingleses una copia del informe que redacté para la Fach sobre lo que había observado en materia de armamentos. Ellos sabían que era su amigo, pese a que Chile -recuerde que estábamos en la Unidad Popular- lo consideraban parte del bloque del Este. También influyó el hecho de que yo hablara inglés, que hubiese volado en alguna oportunidad en una unidad de ellos y que conociera de la Real Fuerza Aérea hasta lo que ellos mismos no conocían. En resumen, tenían bastantes referencias mías y por eso me llego a mí la petición.

¿Qué hizo después de reunirse con Pinochet?

Con el general Pinochet quedamos en mantener esto en absoluto secreto, y luego volví a reunirme con Sidney Edwards, informándole que tenía carta blanca en el asunto y que operaríamos de acuerdo con mis criterios. Edwards me dijo que tanto el agregado de Defensa inglés -un marino- como la Embajada Británica no sabían de su existencia y que no debían enterarse. Edwards viajó entonces a Inglaterra para analizar qué podíamos hacer nosotros y a su regreso trajo autorización para que les diéramos información de inteligencia.

¿Qué recibiría Chile a cambio?

Ellos nos venderían en una “libra” -entre comillas- aviones Hawker Hunters, los cuales se traerían de inmediato a Chile por avión. Y también un radar de larga distancia, misiles antiaéreos, aviones Camberra de reconocimiento fotogramétrico a gran altura y también bombarderos. El material era muy importante, sobre todo los aviones de reconocimiento, porque en la Fuerza Aérea chilena no teníamos ninguno. Vuelan muy alto, como los U-2 norteamericanos y tienen unas inmensas cámaras fotográficas. Además, mandarían un avión de inteligencia, comunicaciones y espionaje electrónico. Se trataba de un avión Moondrop a chorro, parecido al 707 de pasajeros, pero transformado.

¿Cómo reunía información de inteligencia sin contar con equipos sofisticados?

Nosotros habíamos transformado aviones más livianos en nuestra propia industria y con equipos propios, pero no volaban con la altitud necesaria, porque eran aviones turbo hélices chicos, del tipo 99 Alfa. Habíamos transformado dos, con unos equipos llamados Itata, desarrollados en conjunto por la Marina y la Fuerza Aérea. Dichos equipos, montados a bordo de estos aviones bimotores livianos, podían detectar todas las señales de radar, analizarlas y clasificarlas. Pero las señales de radar -al igual que la luz- se proyectan en línea recta, sin quebrarse. Y no se captan a menos que se vuele a unos 40 mil pies de altura. Como primera medida, entonces, los ingleses mandaron ese avión, con el cual realizamos un reconocimiento completo a nuestro lado de la frontera. Hacíamos vuelos a gran altura sobre territorio chileno, pero captando señales del otro lado que nuestros equipos no eran capaces de captar por la cordillera y la baja altura.

¿Cómo puede llegar un avión de esas características y tamaño hasta el aeropuerto de Pudahuel o cualquier base aérea, sin que nadie se dé cuenta?

Ese avión venía como cualquier aparato civil, con un plan de vuelo normal.

¿Y los argentinos no lo detectaron en su espacio aéreo?

Es que no pasó por Argentina. Todos estos aviones llegaron a través de la Isla de Pascua y Tahiti.

¿Y los espías argentinos?

No había espías argentinos, tal como nosotros no teníamos espías en Argentina. Con este avión se hacían vuelos a gran altura sobre territorio chileno, captando señales del otro lado. Los nuestros, en cambio, debido a la Cordillera y al tipo de aviones que eran, no podían volar tan alto como para captar las señales.

¿Quiénes pilotearon el avión?

Los ingleses, aunque iba un par de observadores nuestros a bordo. Nos pasaron la información necesaria sobre los equipos argentinos, pero nada que nosotros no supiéramos ya. Ese vuelo no nos sirvió, pero se realizó y para la historia es bueno saberlo. No arrojó informaciones que ya no tuviéramos, lo cual en cierta forma era bueno. Los ingleses quedaron impresionados por lo que vieron, por nuestros sistemas de escucha en el sur y por el radar de gran alcance que teníamos detrás de Punta Arenas.

¿Con ese radar espiaban al otro lado?

En un cerrito habíamos instalado un radar de 200 millas de alcance comprado en Francia. En tierra teníamos puestos de escucha en varias partes, que captaban todas las señales y comunicaciones radiales argentinas. También habíamos desarrollado en Punta Arenas, cuando llegué a la comandancia en jefe, un puesto de mando blindado bajo tierra, bien protegido, al cual llegaban todas las informaciones graficadas y clarísimas, como un teatro. En ese puesto se reunían todas las informaciones captadas por el radar grande y los más chicos, y por los escuchas. Allá se instaló Sydney Edwards.

¿Cómo transmitía Edwards esos datos a sus superiores?

Tenía un equipo de comunicación satelital directa con la Marina Real británica en el comando central de Northwood, cerca de Londres. Lo que pasaba aquí, de inmediato lo sabían los ingleses.

Inglaterra no podría haber encontrado un mejor aliado

Imposible. Nosotros avisábamos, por ejemplo, que desde una base determinada habían salido cuatro aviones en dirección a tal parte, que por su velocidad parecen Mirage. Una hora antes de que llegaran, los ingleses ya estaban informados de su arribo.

¿A usted le iban informando sobre lo que se entregaba a los ingleses?

Yo tenía otras cosas que hacer, pero al final de cada día me informaban lo que había ocurrido.

¿Alcanzaba a contarle a Pinochet el desarrollo de los acontecimientos?

Nunca le contaba nada. Empecé a no contarle por una sola razón: si “saltaba la liebre”, quería que Pinochet estuviera en condiciones de jurar que él no sabía nada. De esa forma, podría decir que el culpable era el imbécil de Matthei y que lo echaría de inmediato. Nosotros siempre vamos a ser vecinos de Argentina, por eso no podíamos echar a perder para siempre esas relaciones.

Imagino que, de todas formas, los argentinos sospechaban.

Antes incluso de que llegara Edwards, ya había conversado con el agregado aéreo argentino. Le dije que pidiera autorización a sus jefes, porque quería mandarlo para allá con un mensaje. Delante de otras personas, le pedí que transmitiera a Lami Dozo, el comandante en jefe de la Fuerza Aérea Argentina, lo siguiente. Primero, que nunca en mi vida pensé que podían ser tan idiotas. Teniendo todas las posibilidades en mi cabeza, ésta fue la única que no ingresé en mi computador mental. Segundo, que ante esta situación le garantizaba que la Fach nunca atacaría por la espalda a Argentina. Tenía mi palabra de honor de que Chile no atacaría, bajo circunstancia alguna. Tercero, que cuando hay un incendio en la casa del vecino, el hombre prudente agarra la manguera y vierte agua en su propio techo. Por eso, en este momento haría todo lo posible por reforzar la Fuerza Aérea de Chile y su defensa, porque no hacerlo sería un acto irresponsable de mi parte.

Pero eso equivalía a alertarlos…

Significaba que compraría aviones, radares y misiles donde me fuera más fácil y rápido obtenerlos, es decir, en Inglaterra. Lo demás no se lo dije, obviamente, y nunca lo habría dicho si no fuera porque pasó toda esta lamentable situación que vivió el general Pinochet en Londres. Me habría quedado en silencio para siempre. Ahora le damos el crédito al general Pinochet, pero yo… no es que se lo haya escondido a propósito, sino de buena fe, porque tenía que estar en condiciones de culpar a otro si pasaba una trampa como esa. Pinochet, o el gobierno chileno, no se podían “fregar” por este motivo. Uno está dispuesto a hacer esas cosas.

Las negociaciones entre usted y Gran Bretaña tomaron en algún momento un cariz político?

Nunca hicimos un planteamiento político. Ambas partes estábamos de acuerdo en que no queríamos “political commitments” (compromisos políticos) de ningún tipo. No había una mayor alianza, se trataba estrictamente de que “el enemigo de mi enemigo es mi amigo”. Tan sencillo como eso: oportunismo.

Puro pragmatismo.

Llámelo como quiera, pero ésa fue la situación. No hubo mayores compromisos por ambos lados. Ni siquiera recibí una condecoración británica u otro tipo de reconocimiento.

¿Cuánto duró esta situación?

Se extendió durante toda la guerra. Nosotros nos quedamos con el avión, con los radares, los misiles y los aviones. Ellos recibieron a tiempo la información y todos quedamos conformes…

¿Hasta luego y muchas gracias?

Claro. Y a Sidney Albert Edwards lo despidieron al día siguiente por motivos de índole personal y entonces lo echaron. Después supe que estuvo metido en el tráfico de armas a Croacia (ver recuadro ).

Mientras sucedía todo esto, ¿alguien más de la Fuerza Aérea y de las otras ramas de las Fuerzas Armadas se enteró de lo que usted estaba haciendo?

La Fach, en general, tampoco sabía demasiado. Lo único que se dio cuenta la Fuerza Aérea fue que había llegado armamento y equipos nuevos. Llegaron en aviones de transporte ingleses, a través de la Isla de Pascua. Un día, por ejemplo, apareció un Hércules C-130 que decía Fuerza “Area” de Chile. Se trataba de un avión que tenía el mismo número de uno de los nuestros y al cual sólo le faltaba la letra “e” de Aérea. Eso llamó la atención. Estaba pintado con los colores de la Fach y tenía que llevar el radar a Balmaceda, donde se instalaría para tener visión hacia las instalaciones argentinas en Comodoro Rivadavia (ver mapa). Cuando terminó la guerra lo saqué de ese lugar, porque no era mayormente útil y lo trasladé a otro -donde funciona hasta el día de hoy- para vigilar el tráfico hacia la Antártica.

¿Cuándo terminó la guerra, informó más detalladamente al general Pinochet?

Sí. Ahí le conté a Pinochet que le habíamos comprado todo ese equipo a los ingleses, a sólo dos “chauchas”. Tenía que saberlo. Me miraba con una cara… Pero no le conté todo con detalles.

¿Por qué cree que la colaboración chilena terminó por saberse?

La destapó la señora Margaret Thatcher, pues ella obviamente lo sabía. El mismo Sidney Edwards me dijo que la Thatcher estaba muy agradecida porque conocía en detalle la ayuda prestada por Chile. En julio del ’99, ella le dio públicamente las gracias a Pinochet por haber ayudado a Inglaterra durante la guerra. Pinochet, en todo caso, no tenía mucha idea. Conocía el tema en forma general, aunque sabía que nosotros habíamos operado y que yo había pedido autorización en términos muy amplios.

Episodios clave
La reveladora entrevista al general Fernando Matthei que publica en este número Reportajes de La Tercera fue realizada en julio de 1999 por la historiadora y doctora en Historia de la Universidad Complutense de Madrid, Patricia Arancibia Clavel. Junto a ella participaron la periodista Isabel de la Maza y el investigador Jaime Parada.

Patricia Arancibia Clavel dirige el Centro de Investigación y Documentación en Historia de la Universidad Finis Terrae. La entidad, enfocada desde 1990 a recoger testimonios clave de los protagonistas de la historia reciente de Chile, ha acumulado una serie de registros grabados con personajes como el general Augusto Pinochet y el almirante José Toribio Merino, entre muchos otros.

La entrevista con Matthei publicada hoy no es sino un extracto de la serie de conversaciones que el ex comandante en jefe de la Fach sostuvo con Patricia Arancibia Clavel, y fue publicada con la autorización del general.

Comandos en Punta Arenas
La única prueba tangible de que Chile algo tuvo que ver con Inglaterra durante el conflicto fue el episodio de un helicóptero británico que cayó a tierra cerca de Punta Arenas, y cuyos tripulantes fueron rescatados por uniformados chilenos…

Un día llegó Sidney Edwards a confesarme que un helicóptero inglés había caído en territorio chileno. Le pregunté qué había pasado, en vista de que habíamos acordado que ellos no efectuarían operaciones militares hacia Argentina desde territorio chileno, y que ningún avión inglés que hubiera operado contra Argentina aterrizaría en Chile. Ese era el acuerdo fundamental al que habíamos llegado.

¿Qué había sucedido?

Ellos organizaron una operación -no de comandos, sino de “súper” comandos- para destruir los aviones Super Etandard franceses de la Marina argentina, que eran los que portaban los misiles Exocet. Los ingleses sabían que los argentinos tenían seis Exocet y ya habían comprobado su efectividad: con uno solo liquidaron al destructor Sheffield, un día después de que ellos hundieron al Belgrano. Pero los comandos que habían mandado para allá se perdieron, sin encontrar nada mejor que aterrizar en Chile. Lo hicieron al oeste de Punta Arenas, cerca de un camino, en el claro de un bosque. En seguida, decidieron incendiar la nave y aunque nadie los había visto descender, el humo se propagó en dos minutos, llegaron los carabineros, en fin.

¿Qué ocurrió con los comandos?

Tras quemar el helicóptero desaparecieron, comunicándose con Sidney Edwards por radio para saber qué hacían. Le contesté que llegaran hasta un determinado punto de nuestra base aérea, donde los esperaba un oficial de inteligencia nuestro. Allí les darían una tenida de civil y los pondrían a bordo de un avión Lan Chile o Ladeco hacia Santiago, para que desde aquí tomaran otro hacia Inglaterra. Eso fue exactamente lo que se hizo. Deberían haber quedado internados acá, porque esa es la ley, pero les propuse otra salida. Por eso, la señora Thatcher también mencionó la salvación de vidas humanas.

¿Los argentinos no se enteraron del incidente?

Sí y nosotros tuvimos que darles largas explicaciones, jurando “de guata” que nada sabíamos. No sé si nos creyeron o no, pero la verdad es me enojé muchísimo con los ingleses y tuve que poner la cara con Pinochet, diciéndole: “Mire lo que hicieron estos imbéciles”. El general tuvo que llamar al Ministerio de Relaciones Exteriores y el Ministro tuvo que dar explicaciones.

¿Quién era el ministro en 1982?

René Rojas Galdames. Al comienzo ambos estuvimos de acuerdo en que Relaciones Exteriores no lo supiera, pero en este caso tuvimos que confesar -no toda la operación, sino que los ingleses habían cometido un error-. Pudimos jurar de buena fe que no estábamos al tanto de la operación.

Un conflicto traumático
¿Cómo era la relación de la Fach con la Fuerza Aérea Argentina durante el período previo al conflicto de las Malvinas?

Buena y franca, en general. Después en Argentina vino todo el mea culpa, la Junta cayó…

¿Usted se encontró después con alguno de ellos?

No, pero después tuve buenas relaciones con el general Ernesto Crespo (ex comandante en jefe de la FAA entre 1985 y 1989, y jefe de las unidades de combate durante las Malvinas). También fui invitado oficialmente a Argentina a visitar su Fuerza Aérea. Nosotros dijimos una sola cosa: “Lo sucedido en esa época fue el resultado de la locura adquirida por algunos señores en su país, pero eso no tiene nada que ver con las relaciones permanentes. Estuvimos casi en guerra, ambos lo sabemos, pero fue una locura. Cerremos ese libro y empecemos nuevamente a construir. Como Fuerza Aérea, tanto ustedes como nosotros hicimos todo lo posible para que no hubiese guerra. Fueron los otros quienes armaron este lío, especialmente la Marina y el Ejército. Parchemos el asunto”.

¿Cuán traumática fue la guerra para los militares argentinos?

Cuando viajé a Argentina invitado por Crespo, constaté que había una animosidad muy grande de la Fuerza Aérea argentina contra el Ejército y la Marina de su propio país. Fueron arrastrados a un conflicto por las otras instituciones, a un conflicto con el cual no estaban de acuerdo como Fuerza Aérea, siendo al final los únicos que realmente pelearon. Perdieron la tercera parte de su Fuerza Aérea y a muy buena gente, mientras el resto -fuera del Belgrano, al cual torpedearon por andar paseando- no tuvo bajas. El Ejército peleó mal, hizo el ridículo. La animosidad que existía en la Fuerza Aérea Argentina no era contra los chilenos, sino contra las instituciones hermanas. Expresaron que todos se habían condecorado, pero que ellos no habían querido hacerlo por desprecio a los otros. Estaban muy molestos. Entendieron que nosotros habíamos cumplido con nuestro deber, siendo absolutamente necesario ante una situación de ese tipo. Una cosa es la amistad y las buenas relaciones con Argentina, que siempre he buscado, pero antes viene mi responsabilidad por defender a Chile. Lo entendieron de lo más bien y, como siempre lo dije, nunca hubo un mayor resentimiento.

Los primeros indicios
La colaboración chilena con las fuerzas británicas durante la guerra del ’82 había dado pie a muchas interpretaciones y versiones sin confirmar. Sin embargo, la primera en admitir públicamente la alianza Santiago-Londres no fue otra que Margaret Thatcher, la ex Primer Ministro británica que decidió, bajo su gobierno, recuperar las islas y declarar la guerra a Argentina.

Su revelación surgió el 9 de octubre del ’99, durante la conferencia anual del Partido Conservador británico. La “Dama de Hierro” decidió tomar la palabra para defender al general Augusto Pinochet, a punto de cumplir un año detenido en Londres. Junto con condenar la actitud del gobierno laborista de Tony Blair y del juez español Baltasar Garzón, decidió revelar cómo el régimen militar chileno le había ayudado durante la guerra de las Malvinas. La razón: imponer en la opinión pública de su país la idea de que Pinochet había sido un aliado clave de Inglaterra, y que a los aliados no se los mantiene cautivos.

En un extenso discurso, reveló algunos detalles de la colaboración chilena en el conflicto: “Chile es nuestro más viejo amigo en Sudamérica. Nuestros vínculos son muy estrechos desde que el almirante Cochrane ayudó a liberar Chile del opresivo dominio español. El debe estar hoy revolcándose en su tumba al ver cómo Inglaterra respalda la arrogante intromisión hispana en asuntos internos chilenos. Pinochet fue un incondicional de este país cuando Argentina invadió las islas Falklands. Yo sé -era Primer Ministro en esa época- que gracias a instrucciones precisas del Presidente Pinochet, tomadas a un alto riesgo, que Chile nos brindó valiosa asistencia. Yo no puedo revelar los detalles, pero déjenme narrarles al menos un episodio”.

“Durante la guerra, la Fuerza Aérea Chilena estaba comandada por el padre de la senadora Evelyn Matthei, quien está aquí esta tarde con nosotros. El entregó oportunas alertas de inminentes ataques aéreos argentinos que permitieron a la flota británica tomar acciones defensivas. El valor de esa ayuda en información de inteligencia se probó cuando faltó. Un día, cerca ya del final del conflicto, el radar chileno de largo alcance debió ser desconectados debido a problemas de mantenimiento. Ese mismo día -el 8 de junio de 1983, una fecha guardada en mi corazón- aviones argentinos destruyeron nuestros buques Sir Galahad y Sir Tristram. Eran barcos de desembarco que trasladaban muchos hombres y los ataques dejaron entre ellos muchas bajas.

“En total unos 250 miembros de las fuerzas armadas británicas perdieron la vida durante esa guerra. Sin el general Pinochet, las víctimas hubiesen sido muchas más”.

Luego de la finalización de las Guerra de las Malvinas, que enfrentó a Argentina e Inglaterra por la soberanía de las islas, la versión de que Chile había colaborado con los europeos estuvo siempre presente, hasta que se convirtió en una historia oficial en 1999.

En dicho año, el ex Comandante de la Fuerza Aérea de Chile, Fernando Matthei reconoció haber ayudado a Inglaterra y contó detalles de las operaciones, luego de que Margaret Tatcher agradeciera públicamente la ayuda chilena, develando el secreto, no muy bien guardado. En 2005 Matthei volvió a ratificar que apoyó a los ingleses y dijo que en las mismas circunstancias volvería a hacer los mismo.

Articulo de La Tercera, S.A.

http://www.geocities.com/chilenationalist/Matthei-Aubel.html

http://granimpetu.com/articulos/la-ayuda-chilena-a-inglaterra-en-la-guerra-de-las-malvinas/

FRATERNALMENTE.

DR. LUIS ANTONIO, ROMERO YAHUACHI.1

CHILE ES EL DUODÉCIMO PAÍS DEL MUNDO QUE MÁS INVIERTE EN ARMAS

Gastó entre 2003 y 2007 casi lo mismo que países como Pakistán y EEUU. Venezuela apenas llegó al 62% del desembolso que hizo el gobierno de Santiago.

Carolina Martín.

 

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En ascenso. La carrera armamentista en Latinoamérica alcanza niveles insospechados, aunque siempre desiguales.
 

Los gastos militares de Chile en los últimos cinco años (2003-2007) se han multiplicado por más de trece, y han colocado al país del sur en el puesto número doce del ranking mundial de los principales gobiernos importadores de armas, muy cerca de naciones como Pakistán o Estados Unidos (EEUU) –en los puestos once y diez, respectivamente–, indicó el último informe del Instituto Internacional de Investigación para la Paz (SIPRI por sus siglas en inglés), con sede en Suecia.

Chile habría dado así un salto cuantitativo en esta clasificación mundial quinquenal, pues en el período anterior –entre 1998 y 2002– se situó en un más discreto puesto número treinta y ocho (veintiséis puestos por debajo del actual).

Según SIPRI, esta notable variación en su gasto militar se debe sobre todo a la recepción en 2006 y 2007 (la era Bachelet) de 10 nuevos aviones caza F-16C de EEUU, 18 aviones de combate F-16 y cuatro fragatas de segunda mano de Holanda, y de tres fragatas de segunda mano de Reino Unido.

El documento refleja que Chile debe recibir en los próximos meses más material militar de Canadá, Francia, Israel, España y el Reino Unido.

EL PRIMERO DE LA REGIÓN

Chile se convierte así, con un gasto de US$ 2 mil 283 millones (en 2003 el monto fue de US$ 175 millones), en el primer país de América del Sur en inversión militar, muy por delante de Venezuela, país que ocupa el segundo lugar en la región y el puesto número veinticuatro en el resto del mundo.

El gobierno de Hugo Chávez es otro de los que han incrementado de forma espectacular su gasto militar (lo ha multiplicado por 109), pasando de gastar US$ 13 millones en 2003 a US$ 1417 en 2007. En ese período el 92% de las importaciones de armas de Venezuela vinieron de Rusia, incluida la recepción de aviones de combate SU-30MKs y helicópteros Mi-35, Mi-26 y Mi-17.

En el ranking de SIPRI, Perú se sitúa en el puesto número treinta y cuatro del mundo y en un modesto cuarto lugar en la región, por detrás de Brasil y por delante de Argentina (56), Colombia (61), Ecuador (77) o Bolivia (108).

Perú, desde 2001, recibió cuatro fragatas Lupo que adquirió a Italia en 2005 por US$ 60 millones, y actualmente está negociando la reparación de varios aviones Antonov.

PETRÓLEO POR ARMAS

Los fuertes incrementos en las compras de armamento de Chile y Venezuela tienen su explicación. En el primer caso se debe al aumento de ingresos procedentes de la venta del cobre, que han ayudado a las fuerzas armadas de ese país a financiar su programa de modernización, con el que Santiago espera en 2010 tener fuerzas armadas equiparables a las de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), señaló el SIPRI.

En el caso de Venezuela, la mayor inversión en armamento se explica por el aumento de los ingresos procedentes del petróleo, lo cual hace suponer que Caracas, en los próximos años, seguirá escalando puestos en el ranking mundial de países importadores de material militar, dado que el precio del barril de petróleo ya superó hace tiempo la barrera de los US$ 100.

SIPRI posee, desde 1950, una importante base de datos sobre las compras y ventas de armamento entre los estados, organizaciones internacionales y grupos armados paramilitares. Anualmente, además, publica un ranking de dichas transacciones militares a nivel mundial que compara con los gastos de los últimos cinco años.

RANKING 2003-2007

Clasificación mundial de países según su gasto en armamento. En millones de dólares. (Fuente_ SIPRI)

1. CHINA 13,464

2. INDIA 9,105

3. UAE 7,467 4. GRECIA 7,170

5. COREA DEL SUR 5,536

12. CHILE 2,283

24. VENEZUELA 1,417

32. BRASIL 818

34. PERÚ 801


¿Quién vende, quién compra?

Los cinco países que entre 2003 y 2007 vendieron más armamento a terceros fueron Estados Unidos, Rusia, Alemania, Francia y Reino Unido. Entre todos ellos suministraron el 80% del material militar.

Se estima que EEUU vendió un estimado de unos 80 aviones de combate F-15 y F-16 a Chile, Israel, Polonia, Corea del Sur y Emiratos Árabes. Rusia, por su parte, suministró 51 aviones de combate MiG-29SMT, Su-27SK y SU-30MK a Algeria, China, India, Malasia y Venezuela.

Los principales destinatarios de las armas pesadas que se venden en el mundo son China, India, Emiratos Árabes, Grecia y Corea del Sur. Ellos representan el 36% de las importaciones. SIPRI estima que en los próximos años Taiwán estará entre esos cinco primeros puestos.

http://www.larepublica.com.pe/content/view/215258/483/

FRATERNALMENTE. Dr. LUIS ANTONIO, ROMERO YAHUACHI

BALCANIZACION DE BOLIVIA

17 Enero 2007 0:28
Bolivia: Bush envía a su embajador de la Limpieza Étnica, por Wilson García Mérida
clasificado en: Actualidad.
Presentó sus cartas credenciales ante el presidente Evo Morales el pasado 13 de octubre; pero tres meses antes de su arribo a Bolivia, cuando aún se encontraba en Pristina desempeñándose como jefe de la misión de Estados Unidos en Kosovo, ya se decía que el nuevo Embajador norteamericano designado por George Bush para este país andino, Philip Goldberg, vendría para tomar partido en el proceso separatista que comenzaba a gestarse en pos de horadar al régimen boliviano.

El 13 de julio del 2006, el periodista de El Deber de Santa Cruz Leopoldo Vegas publicó un reportaje indicando que “en criterio de tres politólogos consultados después de conocer la decisión de la Casa Blanca, la experiencia que adquirió Goldberg en la región del este europeo donde se produjeron luchas étnicas después de la separación de la ex Yugoslavia puede ser utilizada en Bolivia, en ocasión de los cambios que pretende introducir el actual Gobierno”.

Uno de los entrevistados por Vegas fue el académico Róger Tuero, ex director de la carrera de Ciencias Políticas de la Universidad Autónoma René Gabriel Moreno (Uagrm) de Santa Cruz, quien asegura que los perfiles de cada embajador son determinantes para la diplomacia estadounidense. “No es por azar que este señor es trasladado de Kosovo a Bolivia”, señaló Tuero.

El embajador Goldberg es hoy uno de los principales sustentos políticos y logísticos del todavía Prefecto de Cochabamba Manfred Reyes Villa, quien gestó la peor crisis étnica, social, regional e institucional de la que nunca se tuvo memoria en la historia republicana de Bolivia.

¿Quién es Philip Goldberg?

De acuerdo al currículum vitae distribuido oficialmente por la Embajada de Estados Unidos en La Paz, Philip Goldberg participó desde los comienzos de la guerra civil yugoslava que estalló en la década de los noventa, hasta la caída y enjuiciamiento del presidente serbio Slobodan Milosevic.

Entre 1994 y 1996 se desempeñó como “oficial de escritorio” del Departamento de Estado en Bosnia, coyuntura en la cual estalló el conflicto entre los separatistas albaneses y las fuerzas de seguridad serbias y yugoslavas.

En ese mismo periodo se desempeñó como Asistente Especial del Embajador Richard Holbrooke, quien fue artífice de la desintegración de Yugoslavia y la caída de Milosevic. “En ese último cargo” —informó la Embajada— “fue miembro del equipo negociador estadounidense en la preparación de la Conferencia de Paz de Dayton y Jefe de la Delegación Estadounidense en Dayton”.

El Embajador Goldberg fue también funcionario político y económico en Pretoria, Sudáfrica, posteriormente funcionario consular y político en la Embajada de Estados Unidos en Bogotá, Colombia, donde comenzó a interesarse en la política latinoamericana.

Tras ejercer el cargo de Ministro Consejero de la Embajada de Estados Unidos en Santiago de Chile del 2001 al 2004, Goldberg retornó a los Balcanes para dirigir la misión estadounidense en Pristina, capital de Kosovo, desde donde apoyó el enjuiciamiento en el Tribunal de La Haya del ex dictador Milosevic (fallecido el 11 de marzo del 2006).

De Kosovo a Bolivia

Antes de su traslado a Bolivia, Goldberg trabajó desde Kosovo para la separación de los Estados de Serbia y Montenegro, que se produjo en junio del año pasado como el último resabio en la desaparición de Yugoslavia.

La desaparición de Yugoslavia se desarrolló durante una sangrienta década de guerra civil gestada a partir de procesos de “descentralización” y “autonomías” que se impusieron finalmente con la intervención militar norteamericana y la presencia de tropas de la OTAN y la ONU que ocuparon los Balcanes para pacificar esa región.

La guerra civil yugoslava tuvo como rasgo principal la llamada “limpieza étnica” que consistió en la expulsión y aniquilación de los tradicionales grupos étnicos que componían los territorios de Yugoslavia. El más cruel de este exterminio racial se produjo entre serbios y croatas.

Bolivia, a sólo tres meses de la llegada del Embajador Goldberg, comienza a sufrir un exacerbado proceso de racismo y de autonomías separatistas, como en los Balcanes, que se gestaron desde la ciudad oriental de Santa Cruz, donde gobierna una élite integrada, entre otros, por empresarios de origen croata que crearon un movimiento federalista denominado “Nación Camba”.

Uno de los principales líderes cruceños de aquel movimiento separatista es el empresario agroindustrial y socio de capitalistas chilenos Branco Marinkovic, quien asumirá el próximo mes de febrero la conducción del Comité Cívico de Santa Cruz, ente que motoriza este proceso ejerciendo presión movilizada contra el gobierno de Evo Morales.

La Autonomía Separatista

La “Nación Camba” de Marinkovic arrastra junto a Santa Cruz a los departamentos de Beni, Pando y Tarija (donde se encuentran los mayores reservorios de gas natural en Bolivia), cuyas poblaciones votaron a favor de las autonomías departamentales en un referéndum celebrado en julio del año pasado, conformando la llamada “media luna” que representa la mitad oriental del país.

Los departamentos occidentales de La Paz, Chuquisaca, Potosí, Oruro y Cochabamba votaron por el No a esa autonomía, manteniendo su vinculación directa con el gobierno central de Evo Morales y separados en los hechos de los cuatro departamentos autonómicos de la “media luna”.

Este separatismo “autonómico” —que deberá ser reconocido por la nueva Constitución Política del Estado en virtud a una Ley de Vinculariedad con la actual Asamblea Constituyente— se agravó con una decisión improvisada por el gobierno del ex presidente Carlos Mesa, en el 2004, cuando la “Nación Camba” había presionado mediante cabildos y huelgas cívicas para la elección en urnas de Prefectos (gobernadores departamentales). Anteriormente los prefectos eran designados directamente por el Presidente de la República manteniendo la unidad del Poder Ejecutivo, atribución que no podrá ejercer el nuevo presidente Evo Morales quien se ve obligado a gobernar casi en forma separada de los cuatro prefectos autonómicos.

En Cochabamba, Departamento que se halla exactamente al centro entre oriente y occidente —y donde comenzaba a gestarse una alternativa integradora al separatismo con el planteamiento de autonomías megaregionales en vez de las autonomías departamentales— su prefecto Manfred Reyes Villa, abusando su condición de autoridad electa, pretendió desconocer los resultados del Referéndum del 2 de julio y forzar ilegalmente una nueva consulta para anexar Cochabamba a la “media luna”, rompiendo el frágil equilibrio entre autonómicos y no autonómicos.

La razzia de Cochabamba

Pese a ser cosa juzgada en las urnas, Reyes Villa trató de forzar la realización de un nuevo referéndum autonómico para unir Cochabamba con Santa Cruz, movilizando a los sectores urbanos más conservadores de la sociedad cochabambina.
El movimento popular y sobre todo las organizaciones agrarias e indígenas de las 16 provincias de este Departamento, que venían exigiendo una cogestión campesina en la administración prefectural ante la forma excluyente, prebendal y corrupta con que Reyes Villa gobernaba desde la ciudad de Cochabamba (capital del Departamento), llegaron aquí para exigirle al Prefecto una rectificación de su política.

Más allá de atender el justo reclamo de las provincias, Reyes Villa promovió la organización de grupos fascistas juveniles, asesorados por la Unión Juvenil Cruceñista que opera en Santa Cruz, con el objetivo de “expulsar a los indios de la ciudad”. Así estalló la jornada trágica del 11 de enero, el pasado jueves, cuando se suscitó una violenta razzia que culminó con dos muertos y 120 heridos de gravedad, en su mayoría campesinos. Tras los luctuosos hechos, la Plaza 14 de Septiembre (sede de la Prefectura y símbolo del poder departamental) ha sido ocupada por más de 50.000 indígenas provenientes de las 16 provincias exigiendo la renuncia de Reyes Villa.

El día en que miles de “hijitos de papá” perpetraron aquella la razzia armados con cachiporras, bates de béisbol, palos de golf, tubos de fierro e incluso armas de fuego, Reyes Villa abandonó la ciudad y se dirigió a La Paz para reunirse con los cuatro prefectos autonómicos y con personeros de la Embajada norteamericana.

Pese a que el gobierno abrió todos los espacios de diálogo posibles, Reyes Villa se negó sistemáticamente a concertar con los representantes provinciales, “autoexiliándose” en Santa Cruz, desde donde pretende hoy convertir el problema en un explosivo conflicto nacional, amenazando contra la estabilidad y la democracia de este país presidido por un indígena.

La CIA y Reyes Villa

La influencia de la CIA y del embajador Goldberg en la conducta política de Reyes Villa (un ex capitán de Ejército ligado a las dictaduras de Banzer y García Meza) es inequívoca.

El prefecto separatista ha impedido sistemáticamente la solución pacífica del conflicto y su entorno desarrolla una sañuda campaña desinformativa que busca crear las condiciones para un enfrentamiento a escala nacional.

La Embajada norteamericana está desplegando una logística de adoctrinamiento colectivo en contra de la emergencia indígena, promoviendo un odio racial y separatista que se hizo patente en la jornada del 11 de enero, en concomitancia con organizaciones empresariales como la Cámara de Industria y Comercio (Cainco) de Santa Cruz, que apoya abiertamente a Reyes Villa y sus “asesores”.

Pero la injerencia norteamericana durante este conflicto no solamente se produce desde el frente ultraderechista, sino también mediante infiltraciones en el propio gobierno del MAS.

El pasado fin de semana el matutino La Razón de La Paz publicó una foto que revelaba el desvío de víveres y vituallas pertenecientes al organismo estatal de Defensa Civil (que son destinados a damnificados de desastres naturales) hacia las multitudes campesinas concentradas en la Plaza 14 de Septiembre.

Se estableció que un ex agente de la NAS (el órgano logístico y financiero de DEA norteamericana en programas antidroga) identificado como Juan Carlos Chávez, quien extrañamente oficiaba como asesor del Ministerio de Justicia, se inmiscuyó en Defensa Civil sin tener competencia para ordenar ese desvío de recursos estatales. La fotografía del hecho irregular tomada por extraños, fue curiosamente publicada por un medio de La Paz, distante a más de 650 kilómetros de Cochabamba. Chávez fue destituido en el acto y deberá aclararse cómo un ex agente de la DEA ejercía alta influencia desde el Ministerio de Justicia.

La campaña mediática de desprestigio contra la movilización indígena de Cochabamba es parte de una guerra sicológica al típico estilo de la CIA, y es un puntal en la estrategia separatista que encabeza desde Santa Cruz el todavía prefecto cochabambino Manfred Reyes Villa.

La balcanización de Bolivia parece estar comenzando.

——–

Wilson García Mérida es periodista del Servicio Informativo Datos & Análisis, y tiene residencia en Cochabamba. Su correo es: llactacracia@yahoo.com

Fuentes:
http://www.bolpress.com/art.php?Cod=2007011514&PHPSESSID=59c11815e9b51b66f3203e67e85589bb
http://www.llactacracia.org/node/64

http://www.servindi.org/archivo/2007/1547

Dr. LUIS ANTONIO, ROMERO YAHUACHI

EL DESPERTAR DEL HOMBRE

EL DESPERTAR DEL HOMBRE

SAMAEL AUN WEOR

“QUIEN SE APODERA DEL CARBUNCIO ROJO TENDRA EL ELIXIR DE LARGA VIDA
LA MEDICINA UNIVERSAL Y EL PODER PARA TRANSMUTAR EL PLOMO EN ORO”

PREFACIO

Ser un desorientado no es difícil, es uno más en el montón, es una unidad que consume, es un esclavo al servicio de las tinieblas: vicios, placeres, tristezas, desolación y muerte.

En este pequeño libro encontrarás orientación para saber quién eres. La sabiduría Gnóstica te da el punto de partida, la palanca que pedía Arquímedes para mover el Universo; Ese punto de apoyo es tu propio cuerpo, aprende a conocerlo y moverás el universo.

La educación que recibirnos es totalmente material, por medio de ella adquirirnos el conocimiento básico para nuestro comportamiento en sociedad y el manejo de las cosas que el hombre acepta como conocidas.

Nuestro organismo tiene cinco sentidos, estos sentidos son nuestros informantes, son los instrumentos que tenemos a nuestro servicio para conocer.

El conocimiento intelectivo corresponde a la lectura que acumulamos en nuestra memoria para servimos de él y en parte transforma nuestro organismo físico y nos abre el camino para adquirir una recia personalidad. Los sentidos físicos pueden mejorar nuestra personalidad, pero nada pueden hacer en favor de los poderes del Maestro Interno.

Nosotros los Gnósticos nos valemos de esos cinco sentidos, pero mejorándolos para que los informes que nos suministren sean exactos. Además usamos siete sentidos más que nos permiten conocer el vehículo en que andamos (cuerpo físico), conocer a fondo las funciones de este vehículo y aprender a gobernarlo. Cuando somos dueños de este cuerpo en lo físico, moral y espiritual ya poseemos el punto de apoyo, por medio del cual podemos mover el universo.

En este pequeño libro se habla de los tres factores de la revolución de la conciencia, esos tres factores nos permiten libertar nuestra conciencia. Para nosotros la conciencia corresponde a la vida vivida a través de cientos de existencias en el peregrinaje que hace el espíritu en la materia, pasando por tres reinos: mineral, vegetal, y animal.

Las religiones le dan el nombre de ALMA a esta sabiduría que tenemos almacenada en los 33 cañones de la columna vertebral.

MEJORAMIENTO DE LOS SENTIDOS EXTERNOS E INTERNOS

Cuando el hombre llega al estado humano, adquiere el don del libre albedrío para poder elegir voluntariamente e involuntariamente el bien y el mal, pero sus sentidos son totalmente erróneos debido a los defectos adquiridos a través de su existencia. A estos defectos les dan el nombre de pecados algunas religiones, esos defectos hacen defectuosos nuestros sentidos, es decir nuestros informantes. Así, el mentiroso hace que sus sentidos no puedan ver la realidad tal como es y hace que cada ladrón juzgue por su condición y la Biblia dice: “PRENDEN AL IMPIO SUS PROPIAS INIQUIDADES”

Nosotros para mejorar nuestros sentidos hacemos una lista dc nuestros defectos, una vez conocidos, los analizamos y nos damos cuenta que podemos vivir sin necesidad de ellos.

El hombre o la mujer iracundos pueden darse cuenta que toda su personalidad mejora si son capaces de combatir la ira. La ira es odio y el que odia peca contra el HIJO que es Amor, de modo que jamás la persona que odie podrá sentir la gracia del AMOR, con la cual podemos manejar las fuerzas de la naturaleza.

El que miente peca contra el PADRE que es Verdad y jamás podrá recibir las dádivas que el PADRE da, como la PAZ, SABIDURÍA, etc. Entre más mienta, más imperfectos serán sus sentidos, mas se aleja del ser al cual busca.

Se habla también sobre la castidad científica, es decir, el aprovechamiento de la ENERGIA CREADORA en su totalidad. La sabiduría Gnóstica le enseña a transformar su propia simiente en luz y fuego. Con la LUZ de ese FUEGO, podemos salirnos del laberinto que hemos formado a través de nuestras mal orientadas existencias. Podemos formar al Cristo Interno en nuestro corazón y conquistar el camino ANGELICO o DEBICO o por lo menos, llegar a hacer un Superhombre.

Si un zoospermo tiene el poder de producir un organismo tan complicado como es el cuerpo humano, que no hacemos con los millones que nos reservamos para darnos vida a nosotros mismos. Aquí conocemos la Sabiduría de la transubstanciación de la Santa Unción y el Tercer Factor de servicio a la humanidad con el cual producimos Darma (moneda diametralmente opuesta al Karma) Este capital nos permite curar enfermos y hacer milagros incalculables. Lee este librito, lector ocasional y puedes estar seguro que ha llegado a tus manos una Sabiduría que puede convertirte en Superhombre, que te da poder para romper todas las cadenas que te atan a vicios y p1aceres, caminos que conducen a la devastación.

Aquí tienes el punto de apoyo que pedía Arquímedes para mover el universo.

Julio Medina Vizcaíno
Movimiento Gnóstico Cristiano Universal.

http://www.gnosishoy.com/libros/basicos/buscar.php?ur=5

FRATERNALMENTE. Dr. LUIS ANTONIO, ROMERO YAHUACHI

BOLIVIA JOVEN INFORMA

EL “PLAN ALPACA”

Aníbal Aguilar Peñarrieta

A los 100 años de la pérdida de nuestra costa del Pacífico en 1979, un patriota boliviano, abogado laborista, consultor de la Organización Internacional de Trabajo (OIT) y Ministro de Trabajo, Previsión Social y Salud Pública, además de Canciller a.i. en la década de los años 53 al 64. Decano de la facultad de Derecho e internacionalista, defensor de los trabajadores bolivianos y asesor de organizaciones laborales, autor de las leyes del trabajo y de seguridad social en Bolivia, presentó una contundente denuncia, acerca de la existencia de un “Plan Alpaca y la carpeta Bolivia”. Congruente con esta denuncia, el 7 de marzo de 1979, el Dr Aguilar Peñarrieta inicia ante la Corte Suprema de la Nación un juicio contra el ex-presidente de facto Gral. Hugo Banzer y su sucesor, Gral. Juan Pereda Asbúm, y los ex-embajadores de Bolivia en Chile, señores Guillermo Gutiérrez y Adalberto Violand, por delitos cometidos en el ejercicio de sus funciones e influencias del poder, por el delito de traición a la patria, por la propuesta de canje territorial de los Lípez por un pequeño corredor en Arica (Hoy retomando como gran novedad por nuestros canciller Ignacio Siles del Valle, nacido en Valparaíso).

Aguilar Peñarrieta, tuvo la visión y oportunidad de denunciar en varios medios de comunicación como el Diario, Presencia, el Semanario “Aquí” dirigido por Luís Espinal y otros, la existencia de un “Plan geopolítico” denominado “ALPACA”. Posteriormente publica un libro en el exilio mexicano durante la dictadura de Luís García Meza, combinando sus labores de docente en la Universidad Obrera de Cuernavaca con la sistematización de importante información estratégica, en la cual denuncia sistemáticamente los detalles del Plan Alpaca, denuncia en el libro “narcotráfico Política” datos y documentos que aprueban la veracidad de sus afirmaciones.

La lectura de los documentos de la valiente denuncia en 2001, motivó que un grupo de patriotas bolivianos retome el ejemplo del Dr. Aguilar Peñarrieta, por lo cual impulsaron las redes ciudadanas “Gas para Bolivia”, en la lucha por impedir que el gas natural boliviano sea entregado a la voracidad de la geopolítica chilena, desde la opción a la entrega del gas a Chile por Jorge “Tuto” Quiroga (según Lagos la existencia de acuerdos concretos con Tuto) hasta octubre 2003. Con la salida de Goni, las reflexiones del Dr. Aguilar inspiraron la defensa de la patria, hoy vemos azorados como se concreta la entrega de GLP a Chile a precios inferiores del GLP consumido en Bolivia, el petróleo se regala a Chile, mientras se importa diesel de Chile por valor de 160 millones de Dólares.

¿QUE TRATA EL PLAN ALPACA” EN LA CARPETA BOLIVIA Y SU INCREÍBLE ACTUALIDAD?

Consiste en la penetración sistemática de ciudadanos chilenos de los cuales un buen porcentaje se concentraría en acciones de inteligencia estratégica, inspirados en la tesis de Augusto Pinochet. Recordemos que durante el año 1976 Banzer en el abrazo de Charaña, sello el acuerdo para el canje territorial.

EL PLAN COMPRENDE LOS SIGUIENTES ASPECTOS

1. Plan de penetración.

2. Relevantamiento del territorio, carreteras e información estratégica de Bolivia.

3. Destrucción sistemática de instituciones bolivianas.

4. Penetración en territorio boliviano, mediante canje territorial o penetración estratégica, para lo cual es necesario ganar a la población.

5. Intento de general conflicto interno y entre regiones en Bolivia para promover una intervención externa.

Fue increíble en esa oportunidad, que la denuncia del Dr. Aguilar fuera confirmada por el Gral. Juan Pérez Tapia, que en su condición de Secretario Permanente del CSDN, desarrolló los estudios que determinaron que la inteligencia estratégica había penetrado las siguientes instituciones:

UNIVERSIDAD Y TELEVISIÓN TARIJEÑA

COMPONENTES DEL PLAN ALPACA

Un año antes del célebre “abrazo de Charaña” y un mes antes de la reunión de Brasil o sea enero de 1974, los servicios secretos de espionaje y contraespionaje de las fuerzas Armadas Chilenas recibían una “Orden del Día” en la que se disponía la formación de una cúpula de inteligencia estratégica para planificar, dar seguimiento y dirigir todas las actividades de información estratégica de INTELIGENCIA exclusivas en Bolivia.

Esta primera medida daba el inicio de trabajo de espionaje que el gobierno de Pinochet iba a instalar en parte de los países del cono sur, particularmente en Argentina, Perú y Bolivia, con los cuales se desarrollaba en el marco del Plan Cóndor, acciones coordinadas, sin embargo, se organizaron otras acciones estratégicas para lograr el control de Bolivia.

En lo que se refiere a nuestro país, los estrategas del ejército y el espionaje chileno comenzaron a reclutar y entrenar aproximadamente a 500 personas, los cuales fueron escogidos entre los más prestigiosos técnicos y especialistas militares y civiles, empleándose en la preparación de estos “espías” a extranjeros de varias nacionalidades bajo, el asesoramiento y aval de un alto oficial de servicios especializados.

LOS ESTUDIOS DE CHILE, A LOS TERRITORIOS INTEGRALES DE BOLIVIA

Se asignaban el mecanismo secreto de información e Inteligencia chilena, para su efectiva labor, la suma de QUINIENTOS MIL DÓLARES MENSUALES, además de la cooperación de todos los servicios del Estado, para que se hagan estudios integrales en todos sus aspectos de las áreas territoriales, de mayor interés para Chile. Debiendo comprometer la investigación y determinación de áreas, población, clima, orografía, hidrografía, producción agropecuaria, minera, influencia y posibilidades de comunicaciones dentro de Bolivia y hacia Chile, región por región, lugar por lugar además de conseguir penetrar los ámbitos de alto, medio y bajo nivel de toda Bolivia.

Los trabajos integrales de estudio por parte de Chile hacia nuestro territorio se realizaron en las siguientes regiones: Departamento de La Paz, especialmente áreas de frontera, la región del Lago Titicaca, Los Lípez en Potosí y a la que la diplomacia chilena le da mayor prioridad para un trueque, Tarija, Oruro y Santa Cruz.

Para lograr estudios detallados del territorio boliviano, se utilizaron aviones especiales de vuelo a baja y gran altura, dotados con instrumentos sofisticados, para conseguir de esta manera más de 30 mil exposiciones de las regiones mencionadas, asimismo, se formaron más de cien grupos de investigaciones especiales mutidisciplinario, para que presenten estudios del potencial económico, político, social y los vectores GEOPOLITICOS de las regiones anotadas; grupos de militares de montaña examinaron detenidamente la cordillera Occidental, así como grupos mixtos de civiles y militares, mimetizando como comerciantes, Industriales, artistas, inversionistas y hasta contrabandistas, hicieron las investigaciones de nuestro territorio, población y factores psicosociales, determinaron más de 20 puntos de acceso a territorio boliviano sin correr peligro.

Los documentos informativos y técnico, fueron acumulados secretamente en 200 volúmenes con miles de gráficos, mapas, planos, croquis, fotografías, películas, además de abundante literatura técnica y especializada de las regiones bolivianas, que son continuamente procesadas (hasta el día de hoy, ver los viajes del Alcalde de Iquique a quien el SNC entregó mapas de carreteras).

EL PLAN EN MARCHA

El denominado Plan Alpaca Clave con que se conocía en los centros de información e inteligencia confidencial y la “Cartera Bolivia”, clave dentro de las esferas también secretas de la inteligencia y cancillería chilena estaba en marcha, aunque hacía falta contar con la colaboración de algunos bolivianos, para lo cual se pudieron tomar contactos a todo nivel, logrando la participación de unos pocos, quienes directamente o indirectamente desde diversas esferas de gobierno representaban a la quinta columna incrustada en lugares claves de nuestra economía, actividades de seguridad interna y grupos empresariales. La cooperación del gobierno dictatorial, entregando bolivianos a Chile, quienes se interrogaba no por temas políticos, sino sobre su conocimiento de Bolivia.

BOLIVIANOS ANTICHILENOS SON FICHADOS

Según el “plan alpaca”, se han efectuado más de medio miliar de filiaciones completas de bolivianos notables que tienen influencia en la opinión pública y que son contrarios al canje o trueque territorial, entre ellos se encuentra casi en su totalidad directores y periodistas de órganos y prensa escrita y oral. Así mismo, se ha promovido dentro el aspecto migratorio el ingreso Bolivia de 60.000 súbditos chilenos, diferentes niveles y capacidades, de los cuales hasta el pasado año se encontraban en territorio nacional cerca de 45.000. (Es impresionante ver que en la reforma constitucional sea a priorizado el tema de la nacionalidad artículo 38). El aspecto primordial del espionaje chileno: “La Colonia de chilenos integrales” para lograr penetrar en los diferentes campos de la actividad social, economía y social (según información posterior la reforma educativa, las universidades, maestría si diplomados han sido lugares privilegiados, apoyados por autoridades boliviana y grupos secretos de poder.

ESTUDIO DEL BOLIVIANO

Además de un estudio psicológico del boliviano, a quien lo considera lleno de complejos que deben ser explotados hábilmente, se propusieron desarrollar una labor sistemática de control y seguimiento de instituciones, la penetración en el área educativa, será de vital importancia, así como, el control de instituciones, entidades cívicas, grupo de poder económico.

En los últimos años, Chile se ha esmerado por desarrollar estudios antropológicos, lingüísticos, que permitirán consolidar las operaciones desde la década de los años 70. Increíblemente contando con grupos de poder bolivianos.

BASES PRINCIPALES DE LA ESTRATEGIA CHILENA

Preparar al pueblo chileno para la acción geopolítica, que ampliará su espacio vital terrestre y abrirá canales para salir del estrangulamiento físico con un avance pacífico a ricas zonas bolivianas o sea integrar la realidad económica de Bolivia a los requerimientos de Chile.

Praxiología Cientifica para la definición de tácticas y estrategias.

Desarrollar conceptos para que la cultura, el desarrollo y la historia dejen su carácter regional.

Conceptualización de que la democracia y el desarrollo, sólo son viables por el derecho al poder de las FFAA. constituidas en poder político.

Encausar las categorías estratégicas hacia Bolivia y que comprendan tiempo, espacio, movimiento, sorpresa, economía, libertad de desplazamiento, información efectiva y otros elementos. Debiendo entenderse como estrategia el estudio permanente y al fondo del espacio, el tiempo, la población, al la nación, la política internacional, la clase de armamentos y soldados, la región, el terreno, las épocas.

O sea que, el ejército chileno, sin ninguna batalla ni disparar un tiro, debe conseguir los fines políticos a que aspira a la nueva patria chilena.

Colocar dentro de Bolivia ojos y oídos a todos los niveles para un servicio de inteligencia e información militar y de espionaje completo y eficiente, en todas partes, para tener siempre datos veraces y frescos por canales diferentes.

Servicios de enlace en información separados, asimismo mecanismos de provocación destinados a confundir y dividir la opinión boliviana. (Que recientemente han tratado de promover un estado de guerra civil en Bolivia).

CONTROL ESTRATÉGICO Y FRACTURA TERRITORIAL DEL SUR BOLIVIANO.

Lo grave es que ellos con el “plan alpaca”, que para la cancillería chilena se llama “carpeta Bolivia” han logrado desgraciadamente avances más hay de lo previsto, en base a relaciones con el gobierno, Banzer, Tuto Quiroga con los acuerdos con Lagos sobre la salida del gas natural boliviano.

En realidad el general Banzer sustituyó el concepto de soberanía por el concepto propietarista “el estado soy yo”, pretendiendo tener bajo su mando absoluto a todos los ámbitos, se olvidó de los objetivos nacionales permanentes y de la soberanía nacional.

Se olvidó que Bolivia era una república y, contrariamente, el y la considero su finca y el que tiene una finca puede hacer cualquier cosa.

Cabe recordar que el general, dijo públicamente que el se hacía responsable de todo y cuando fue a la reunión de los “cien”, efectuada en Cochabamba,84 “bolivianos” doblaron la columna vertebral y felizmente 16 salvaron la dignidad de la patria.

En CONAMAR, fueron 300 los que directa o indirectamente cayeron en el ardit de Banzer Pinochet, llegando incluso a la desfachatez de apoyar públicamente a las pretensiones “chilenómas” indicando que “no se podía malograr la única oportunidad de Bolivia de volver al mar”. Una posición terrible por cierto, que si hubiera existido en ese entonces justicia y estarían todos en la cárcel.

Lo increíble, es que las últimas administraciones de éste 2000 al 2004, insisten en favorecer a Chile con la entrega de gas natural por vía Argentina o el envío de GLP a precios inferiores que en Bolivia, el plan alpaca continúa en marcha.

http://www.boliviajoven.org/texto_perpetuo/planalpaca.php

Dr. LUIS ANTONIO, ROMERO YAHUACHI

CUANDO CHILE ESTUVO A ESCASOS MINUTOS DE LA GUERRA

El diferendo por las islas australes Picton, Nueva y Lenox pudo terminar en una “carnicería”, recuerdan oficiales de la época. Argentina confiaba en la superioridad de sus armas, pero Chile tenía preparada una resistencia feroz, que sólo se detuvo a último momento.

PABLO SOTO GONZÁLEZ

En los meses de noviembre y diciembre de 1978, los niños de Puerto Aysén se acostumbraron a una escena poco común para la zona: cazabombarderos surcaban periódicamente los cielos, irrumpiendo con el ruido de sus motores en la apacible vida de este pueblo de 15 mil habitantes de la XI Región.

Otras señales indicaban que una situación de máximo peligro estaba cerca, aunque los pequeños jamás se dieron cuenta de que la guerra estaba golpeando la puerta.

En los colegios, se repetían una y otra vez ejercicios de evacuación, y los techos de los hospitales fueron pintados con cruces rojas para ponerlos a resguardo de potenciales bombas.

Todos los padres de familia con instrucción militar fueron movilizados a la frontera, a cavar trincheras y esperar la guerra, pero las mamás, al igual que hizo el gobierno de la época, se esforzaban para evitar que la alarma se apoderara de las vidas.

Allí, en el sur de Chile, el país se preparaba para resistir la embestida argentina, durante el periodo de conflicto más crítico de nuestra historia reciente que, de haberse concretado, pudo transformarse en el peor escenario de guerra que recuerde América Latina.

Mientras en Santiago la cancillería, a cargo de Hernán Cubillos, hacía esfuerzos para evitar una guerra que parecía inminente, en el sur se ultimaban preparativos para impedir que Argentina saliera indemne de una guerra que ellos mismos amenazaban con iniciar.

El conflicto por las islas Picton (96 kms2), Nueva (103 kms2) y Lenox (144kms 2) en el canal Beagle, entraba en ese entonces en su etapa decisiva, luego de que Argentina desconociera el laudo arbitral de Gran Bretaña que favoreció a Chile y que, en cambio, lo declarara “insanablemente nulo”.

La postura Argentina de buscar un nuevo escenario de negociación, a pesar de haber desconocido un laudo que ellos mismos se habían comprometido a aceptar, chocó con la firmeza chilena, que se basaba en que el país no estaba dispuesto a perder ni un centímetro de su territorio.

EN EL FRENTE CHILENO, UN PATRIOTISMO QUE DESBORDABA

En Punta Arenas, en el extremo sur de Chile, los preparativos de defensa eran vertiginosos. La capital regional y pueblos cercanos, vivieron de cerca la posibilidad de guerra, y estaban dispuestos a enfrentar el conflicto en forma decidida.

El coronel de Ejército Sergio Silva, a cargo del regimiento Pudeto, tenía bajo su mando a alrededor de 3 mil hombres, una fuerza desplegada en la frontera desde Porvenir a Punta Arenas.

En esa época, Silva tenía 44 años –hoy tiene 70- y recuerda la actitud con que la población enfrentó el conflicto. “Nos juntamos con la población, se les habló en el gimnasio de Punta Arenas y se les dijo que el que quería podía tomar sus cosas e irse, porque había un peligro de guerra. Pero todos quisieron quedarse y participar. Había un patriotismo muy grande”, relata.

Con un escenario internacional adverso al gobierno que encabezaba Augusto Pinochet y con restricciones a la venta de armas a Chile, las fuerzas chilenas enfrentaban a un rival superior en cuanto al equipamiento y tecnología bélica, pero existía clara conciencia entre el mando militar respecto de la ventaja en la capacidad de su personal.

Según los cálculos de los estrategas chilenos, Argentina iniciaría el conflicto con un potente ataque aéreo a blancos estratégicos para mermar la capacidad chilena. En esa época, la fuerza aérea trasandina era su flanco más fuerte, como quedaría en evidencia en la posterior guerra de Las Malvinas, donde a pesar de una estrepitosa derrota con los británicos , se anotaron algunos éxitos en el aire.

Después, los argentinos intentarían invadir con blindados, momento en el que se encontrarían con la resistencia chilena.

Como contraposición, Chile esperaría ese primer golpe, pero un momento dado, la idea era avanzar y conquistar territorio enemigo, para después negociar potenciales canjes. Las versiones sobre esa estrategia nunca han sido oficializadas, pero oficiales de la época concuerdan en esta posibilidad, que incluso consideraba la ocupación militar chilena de la isla grande de Tierra del Fuego.

Para contrarrestar las limitaciones para adquirir material bélico –regía entonces la enmienda Kennedy que restringía la venta de pertrechos a Chile-, las fuerzas chilenas recurrieron a la inventiva.
El coronel Silva recuerda que se crearon diferentes sistemas, como “la moto cazatanques”: “Cada moto podía llevar cuatro cohetes desechables, que de pegarle bien a un tanque, lo liquida de inmediato, porque lo daña en las orugas”.

“Ellos tenían una fuerza aérea más grande que la nuestra, pero aquí también se trataba de entrar por tierra. El problema lo tenían ellos por la zona fangosa. Había un solo camino de Punta Arenas a Río Gallegos y ese era el único acceso que tenían los blindados. Con un solo acceso, es más fácil de lo normal poderlos detener”, explica Silva.

Jorge Feliú, quien en ese entonces era teniente coronel y jefe del Departamento Logístico de la V División de Ejército de Punta Arenas, explica el fervor que se vivía: “En el regimiento Pudeto hacían colas para que les pasaran uniformes y armas. Había mucho patriotismo”.

Feliú, que en esa época tenía 43 años –hoy tiene 69-, cuenta algunos errores de los argentinos que afectaron la moral de sus tropas. “Llegó a Río Gallegos una columna de camiones llenos de ataúdes. Si se está a punto de entrar en conflicto y aparecen unos ataúdes, la moral se va al suelo”, explica.

ARGENTINOS ALARDEABAN CON LA GUERRA

Al otro lado de la frontera, los preparativos se hacían con aspavientos. Se consideraba que Chile era un rival de armas inferior, y varios de los miembros de la Junta de Gobierno que encabezaba Jorge Rafael Videla lo desautorizaron en más de una ocasión.

En momentos en que parecía que todavía la paz era posible, los “duros” de la administración trasandina se encargaban de imponer sus ideas de que la guerra era inevitable.

A diferencia de Chile, donde los preparativos de guerra se hicieron en medio de gran reserva para no alarmar a la población, los argentinos se movilizaron en medio de sonoras concentraciones al grito de “el que no salta es un chileno”, con oscurecimientos en sus principales ciudades, varias de ellas inalcanzables para el rango de vuelo de los envejecidos aviones de guerra de la fuerza aérea chilena, que estaba una generación atrás de la argentina.

El triunfo argentino ante Holanda en el Mundial de Fútbol de 1978, no hizo sino exacerbar los ánimos nacionalistas, que se dispararon con las declaraciones de las autoridades de la época.

Al referirse a la supuesta facilidad con que vencerían a los chilenos, algunos jefes militares argentinos incluso llegaron a hablar de “tomar champaña en La Moneda” para después ir a “orinar a Valparaíso”.

Sus colegas chilenos recordarían, años después, el costo de esa soberbia tras la derrota en la guerra de Las Malvinas.

De estallar la guerra, Chile tenía la certeza de que era más que probable que se incorporaran Perú y Bolivia, alimentados por el deseo de reivindicar territorios que perdieron en la Guerra del Pacífico. Es lo que se conoce en términos militares como Hipótesis Vecinal 3, o HV3, que implica librar una guerra en tres flancos.

Frente a esta posibilidad, las autoridades chilenas resolvieron mantener el poderoso contingente que actúa como disuasivo en el norte y no mover ni uno solo de sus efectivos.

El flanco sur, sin embargo, fue reforzado desde la zona central del país, con numerosos efectivos que eran llevados en vuelos que despegaban a diario. Así, el número de efectivos llegó a ser respetable en el sur, aunque los argentinos seguían teniendo una amplia superioridad numérica.

Según cifras de la época, Chile tenía un contingente de 80 mil hombres, contra los 135 mil de Argentina, que en sus cálculos más alegres sostenía que era capaz de movilizar a 500 mil efectivos.

EL “DÍA D” ARGENTINO, LA GRAN BATALLA QUE NO FUE

En las islas Picton, Nueva y Lenox, la infantería de marina Chilena se había hecho fuerte, a la espera de un desembarco que los argentinos amenazaban con concretar. Teniendo en cuenta las características de esta fuerza, que tiene una naturaleza ofensiva, era lógico pensar que los chilenos no esperarían mucho después de recibir el primer golpe.

“Habría sido una carnicería”, han declarado responsables militares de la época.

En el mar, la escuadra chilena aparecía en mejor pie que el resto de las fuerzas chilenas en comparación con las argentinas. Con tres cruceros, cuatro destructores, dos fragatas y tres submarinos, tenía la mejor dotación para oponerse a cuatro destructores, cuatro fragatas, dos corbetas, cuatro submarinos y el crucero Belgrano. Este último, sería hundido después, durante la Guerra de Las Malvinas.

Argentina tenía, eso sí, un arma que podía resultar desestabilizadora: el portaaviones “25 de mayo”. Sin embargo, las tempestuosas aguas australes dificultaban las maniobras de esta nave, que llevaba a bordo aviones de combate que, en otras circunstancias, podían haber causado grandes daños a las fuerzas chilenas.

Bajo el mando del almirante Raúl López Silva, la escuadra nacional se había preparado durante un año para vencer a los argentinos, por lo que cuando se supo que el ataque era inminente, recibieron la orden de salir a encontrar y frenar ese avance.

La fecha del ataque era clara: 22 de diciembre de 1978, a las 22 horas.

“El momento más difícil fue cuando anunciaron que al día siguiente se iba a iniciar el ataque. Nosotros estábamos ahí mismo, así que sabíamos como era el asunto”, dice el coronel (r) Silva.

Coincide el coronel (r) Feliú: “Poco antes del 22 de diciembre estábamos todos preocupados, sabíamos lo que podía haber sucedido”.

En el mar, donde probablemente comenzaría a definirse la guerra, los marinos chilenos vieron que la hora pasaba y que la agresión nunca llegó.

Varias versiones circulan para entender por qué la mecha de la guerra se apagó a último momento. Una de las más conocidas dice que la escuadra argentina se vio sorprendida por una tormenta en el mar que dejó muy maltrecha a su tripulación como para garantizar el éxito de la embestida inicial.

Otra versión, que circula en medio militares chilenos, dice que los argentinos se enteraron de que había submarinos nacionales en el área en que pasarían, por lo que vieron en ese momento la posibilidad cierta de ver notoriamente reducida su fuerza de mar por un ataque sorpresa.

La versión oficial argentina, sin embargo, dice que horas antes de iniciar el ataque se recibió la orden de frenar la ofensiva y aceptar la mediación del Papa Juan Pablo II.

El jefe de la escuadra, almirante López Silva, contaría después la frase con la que se despidió de su tripulación una vez que le guerra se alejó: “Les dije que, si bien el año 78 nos exigió estar muy lejos de nuestras familias y de nuestros amores, también nos permitió el privilegio de estar muy cerca de la gloria”.

ESPÍAS ARGENTINOS CAPTURADOS EN SUELO CHILENO

Durante la época de mayor tensión con Argentina, muchas versiones se multiplicaron hasta el nivel de mito. Algunas hablaban de enfrentamientos menores entre dos enemigos que llevaban meses apuntándose, pero no hay registros claros acerca de la intensidad de estas escaramuzas.

En cambio, hay hechos concretos, como la captura de espías argentinos en suelo chileno.

El coronel Sergio Silva, a cargo en esa época del regimiento Pudeto en Punta Arenas, cuenta de primera fuente el episodio: “Tuvimos prisioneros argentinos, entre ellos un oficial, a cargo de una patrulla”.

“Él se pasó con una patrulla del límite, por ahí cerca de Punta Arenas y Porvenir se les pescó. Se capturó a la patrulla y a un oficial. Eran 7 hombres. Fue sin tiroteo. Se les rodeó, y se les capturó. A la patrulla se le llevó al regimiento y al oficial también”, recuerda Silva.

“El oficial argentino contó todo. Era de inteligencia. Contó la distribución de las tropas, todo. Y después, cuando lo entregamos, dijo que lo habían torturado, pero era mentira. Pasando al otro lado, lo dieron de baja”, cuenta el coronel Silva.

http://www.emol.com/especiales/tratado_chileargentina/guerra.htm

Dr. LUIS ANTONIO, ROMERO YAHUACHI