OLLANTA MOISES HUMALA TASSO


ollanta_lula.jpg

Ollanta Moisés Humala Tasso (Lima, 27 de junio de 1962) es un político y militar retirado peruano. Es miembro fundador del Partido Nacionalista Peruano.

Es el candidato a la Presidencia de la República por la alianza electoral Gana Perú en las elecciones generales del Perú de 2011.

BIOGRAFÍA

Ollanta Humala es el segundo de siete hermanos, hijo de los ayacuchanos Isaac Humala Núñez y Elena Tasso de Humala. El padre, un ex dirigente cuasi socialista, es el ideólogo fundador del llamado etnocacerismo. De acuerdo con ello, Isaac dio a sus hijos nombres incaicos como Pachacutec, Ima Sumac, Cusicollur o Antauro. Según Humala padre, el de Ollanta —cf. el de la obra Apu Ollantay— quiere decir “el guerrero que todo lo mira”.

Estudió en el Colegio Peruano-Japonés La Unión de Lima. Comenzó su carrera militar en 1982, cuando entró al igual que su hermano Antauro a la Escuela Militar de Chorrillos “Crl Francisco Bolognesi”. En 1983 fue alumno de la Escuela de las Américas (SOA, por sus siglas en inglés), en el curso de combate para cadetes. En esa época el grupo clandestino estuvo bajo la observación del director de la escuela.

En 1991, con el rango de capitán, Humala prestó servicio en Tingo María (Huánuco) combatiendo los remanentes de Sendero Luminoso fue acusado de matar a peruanos en la zona roja, supuestamente conocido como el capitán Carlos. Presuntamente en 1992, en la zona de Madre mía, se cometió una serie de abusos contra la población civil, razón por la cual fue investigado por el Poder Judicial. Aunque años después, el caso fue cerrado por falta de pruebas. El testigo principal, Jorge Ávila se retractó de su declaración inicial.

No obstante, en marzo de 2011, en un juicio que se lleva a Amílcar Gómez, hombre de confianza de Humala, por intento de soborno a testigos del caso Madre mía, Rubén Gómez, uno de los implicados, declaró ante el juzgado que en 2006, Amílcar Gómez le pidió que convenza a su cuñado Jorge Ávila para que varíe su declaración, a cambio de dinero. Humala ha aceptado su cercanía con Amílcar Gómez, pero ha negado todas las imputaciones. Por su parte, Gómez entró en contradicciones ante el juzgado cuando se le preguntó sobre el tema.

En 1995, estuvo en una base militar de apoyo cerca a la frontera con Ecuador durante la Guerra del Cenepa aunque no combatió directamente.

Humala, siendo militar en actividad, se levantó en Locumba (Moquegua) junto a su hermano Antauro, contra el régimen de Alberto Fujimori. Este hecho ocurrió el 1 de octubre de 2000, el mismo día en que el ex asesor presidencial Vladimiro Montesinos fugaba del país en el velero “Karisma”. Luego de la caída del régimen fujimorista, Humala, sin embargo, se mantuvo rebelde; pero al poco tiempo solicitó una entrevista al presidente Paniagua para entregarse. Su abogado, Javier Valle Riestra, presentó un Hábeas Corpus en favor de su representado, el cual devino en una amnistía para Humala por parte del Congreso de aquel entonces.

Durante el posterior gobierno de Alejandro Toledo Humala regresó a sus funciones militares, primero como agregado militar en Francia y luego en Corea del Sur.

Entre el 2001 y el 2002, siguió una maestría en Ciencias Políticas en la Pontificia Universidad Católica del Perú y un curso acelerado de defensa nacional en el CAEN. Mientras estuvo en Francia aprovechó para seguir cursos de Derecho Internacional en La Sorbona de París (2003).

En diciembre de 2004 Ollanta Humala fue pasado al retiro, lo que dio origen a la sublevación de su hermano Antauro Humala, y posterior asalto a la comisaría de Andahuaylas.

EL LEVANTAMIENTO DE LOCUMBA-TOQUEPALA

El primer día de 2000 sus superiores le ascendieron a teniente coronel, pasando a comandar el Grupo de Artillería Nº 501 con base en Locumba, en el departamento sureño de Tacna, no lejos del límite con Chile. En los meses siguientes, el oficial etnocacerista contempló con creciente irritación la acumulación de abusos de la Administración del ingeniero Alberto Fujimori, fenómeno de las elecciones de 1990, autor de un autogolpe de Estado en 1992 y, tras ajustar la Constitución a la medida de sus intereses, reelegido por primera vez en 1995, que ahora, en las vueltas electorales de abril y junio, se hizo otorgar otro mandato de cinco años recurriendo a la manipulación y el fraude.

Con todo, lo que más indignaba a Humala, y como a él a otros muchos oficiales y soldados, eran los desmanes del todopoderoso asesor presidencial en el área de inteligencia, Vladimiro Montesinos Torres, un civil que, entre otras intromisiones no avaladas por ningún cargo institucional, venía injiriéndose en el funcionamiento interno de las Fuerzas Armadas, donde encontraba la complicidad corrupta del nuevo presidente del Comando Conjunto (CCFA) y comandante general del Ejército, el general José Villanueva Ruesta. El monumental escándalo de los infames vladivídeos -unas grabaciones dónde podía verse a Montesinos sobornando a congresistas de la oposición con toda naturalidad-, estallado en septiembre, que convulsionó al país y puso a Fujimori contra las cuerdas, indujo a Humala a pasar a la acción, levantándose contra sus superiores castrenses y gubernamentales.

http://www.youtube.com/watch?v=7nhbZlsEIyk


En la madrugada del 29 de octubre de 2000, pocas horas antes de que el asesor presidencial, sobre el que pesaba una orden de detención por unos delitos de corrupción, narcotráfico y asesinato, y que ya había puesto una vez tierra de por medio antes de regresar al Perú, escapara clandestinamente por mar con destino a Venezuela, el teniente coronel, su hermano Antauro, mayor en situación de retiro, un suboficial y un puñado de soldados tomaron como rehén en el Fuerte Arica de Locumba al general Carlos Bardales Angulo, jefe de la Sexta División Blindada y comandante de la guarnición, quien estaba considerado un alto oficial del círculo de Montesinos.

A continuación, captores y cautivo, a los que se unieron unas decenas de reservistas, veteranos de la Guerra del Cenepa y de la lucha antisenderista que habían servido a las órdenes de Antauro, se dirigieron a la localidad de Toquepala, donde tomaron una factoría minera. Desde las instalaciones y tras abrir canales de comunicación con varias emisoras de radio, Ollanta transmitió un manifiesto la nación. En su proclama rebelde, el oficial declaraba la “ilegitimidad” de Fujimori como presidente de la República y comandante supremo de las Fuerzas Armadas, quien desde el 28 de julio, fecha de la inauguración de su tercer mandato, “usurpaba” el poder y “lesionaba la dignidad del Perú”. Igualmente, arremetía contra la “cúpula montesinista” y los “generales enriquecidos con el tráfico de drogas y el contrabando de armas”, a la cabeza de los cuales situaba al general Villanueva, quien no obstante había sido destituido por Fujimori en la víspera.

En vista del “contubernio”, la “corrupción generalizada” y la “degradación en partido político” del Ejército, realidades que habían “roto la cadena legítima, reglamentaria y ética del mando”, él se consideraba “exonerado” de su “voto de subordinación y obediencia”. En virtud de ello, Humala declaraba su adhesión “como primera unidad del Nuevo Ejército Peruano (…) al clamor y lucha del Perú profundo, desconociendo toda autoridad a los delincuentes Alberto Kenyo Fujimori Fujimori, José Villanueva Ruesta y Vladimiro Montesinos Torres, obstruyendo así sus pretensiones de degenerar al pueblo y el Ejército peruanos”. Asimismo, informaba de su decisión de emprender “una marcha de remembranza etnocacerista a fin de educar a mis soldados en el calor del pueblo del que somos parte”. Tal marcha se realizaría “por todo el territorio patrio”, no haría uso de las armas más que “en caso de ser hostigados o atacados” y sólo depondría las mismas “cuando se legitimara la cadena de mando y hubiera un presidente legítimamente elegido por el pueblo, a quien jurar subordinación y valor”.

De la arenga y de los hechos en sí se desprendía que Humala, con su acto de sedición secundado por un minúsculo grupo de soldados, no pretendía plasmar el sueño de su padre, conducir al etnocacerismo al poder por la vía golpista, sino precipitar la caída de Fujimori, que ya había tenido que anunciar la convocatoria de unas elecciones anticipadas a las que no se presentaría. El exiguo pelotón rebelde, ya sin cargar con el general Bardales, quien recobró la libertad en unas circunstancias nada claras, y sufriendo un goteo incesante de deserciones, inició su recorrido, mitad fuga, mitad mitin a la carrera, por la inhóspita serranía andina, con una fuerte columna de tropas lealistas y una dotación de helicópteros pisándoles los talones. Los hermanos decidieron separarse; Ollanta siguió adelante con la sola compañía de tres soldados y en unas penosas condiciones, dado lo escarpado del terreno y la falta de provisiones.

El 3 de noviembre el Ejército comunicó que daba a Humala de baja en el servicio activo para procesarle por unos delitos de rebelión, sedición, insubordinación e insulto a superior al mando. Su situación personal era delicada y su futuro inmediato bastante sombrío, pero la “gesta de Locumba”, en lo sucesivo reivindicada por su autor como un levantamiento de carácter “institucional”, guiado por motivaciones patrióticas y que resultó muy positivo para el restablecimiento del Estado de derecho y la democracia en el Perú, no había sido en vano, ya que, ciertamente, iba a contribuir al desmoronamiento de Fujimori: el 20 de noviembre, desde Japón, el cuestionado presidente comunicó su dimisión por fax al Congreso, el cual reaccionó destituyéndole por “incapacidad moral” e invistiendo como sucesor interino al titular del poder legislativo, Valentín Paniagua Corazao.

Los hermanos Humala, cada uno por su cuenta y riesgo (a Antauro le fue mejor, ya que consiguió reclutar para su columna a nuevos reservistas), permanecieron en la sierra durante unas semanas más, tiempo en el cual Ollanta negoció con el nuevo Gobierno constitucional su rendición a la justicia militar para afrontar los cargos que se le imputaban. El teniente coronel hizo saber que reconocía al Gobierno Paniagua, el cual le mostró su disposición a amnistiarle una vez que depusiera las armas. El 11 de diciembre, no sin antes contactar con su hermano mayor Ulises y su esposa Nadine, que intercedieron por él ante las autoridades, Ollanta, en compañía de Antauro, se entregó en el pueblo de Calacoa, en el departamento de Moquegua.

Los hermanos y otros implicados en su testimonial rebelión fueron internados en la fortaleza-prisión del Real Felipe, en el Callao, pero el 22 de diciembre, cediendo a las presiones de la opinión pública y de conformidad con lo prometido a los sediciosos por el Ejecutivo, el Congreso les concedió una amnistía. Ollanta quedó exonerado de toda acusación y con sus derechos restituidos se reincorporó al servicio activo en el Ejército, que incluso le condecoró, otorgándole en 2001 la Cruz Peruana al Mérito Militar en grado de Comendador. Su primer destino tras la rehabilitación fue de tipo administrativo, en la Secretaría de Defensa Nacional (SEDENA), órgano inscrito en el Ministerio de Defensa, concretamente en su Dirección General de Investigación Tecnológica y Desarrollo.

CANDIDATURA PRESIDENCIAL DEL 2006

PRIMERA VUELTA ELECTORAL

En octubre de 2005 se convirtió en el líder del Partido Nacionalista Peruano, y anunció su postulación a la Presidencia del Perú en las elecciones generales del Perú de 2006. No pudo inscribir el partido ante el Jurado Nacional de Elecciones porque dicha entidad se la dio luego de la presentación de las planchas presidenciales, por lo que tuvo que unirse con el partido Unión por el Perú acompañándolo como vicepresidentes; el miembro del directorio del Banco Central de Reserva (BCR) Gonzalo García Núñez en la primera vicepresidencia y el abogado Carlos Torres Caro en la segunda.

En esas mismas elecciones también postuló su hermano Ulises, el cual es crítico de la postura de Ollanta. Lo mismo sucede con su padre, Isaac.

Humala tiene un fuerte liderazgo en la zona sur del país por su crítica al modelo neoliberal y a los partidos políticos tradicionales que, según él, no han logrado llenar las expectativas de la población.

El 5 de abril de 2006, Ollanta Humala cerró su campaña electoral en Lima con un mitin en el Paseo de Los Héroes Navales (centro de la capital), al día siguiente viajó a la ciudad de Arequipa, donde cerró sus actividades proselitistas a la espera de los resultados de las elecciones generales el 9 de abril.

Al 100% de los votos escrutados por la Oficina Nacional de Procesos Electorales se confirmó que la segunda vuelta sería entre Ollanta Humala y el candidato por el APRA, Alan García. Además el Jurado Nacional de Elecciones convocó la Segunda Vuelta Electoral para el 4 de junio.

 

SEGUNDA VUELTA ELECTORAL

El 4 de junio Ollanta Humala tuvo que enfrentar al candidato presidencial del APRA, Alan García en la segunda vuelta electoral. Ollanta Humala realizó actividades proselitistas en Trujillo, ciudad eminentemente aprista -la última semana de abril- donde fue pifiado y agredido, por seguidores de su rival. Comenzando mayo, visitó el departamento de Ayacucho y luego la ciudad de Puno. El último 9 de mayo se reencontró con el presidente boliviano Evo Morales en la localidad fronteriza de Copacabana y recibió el respaldo del citado mandatario.

Distintos medios de comunicación peruanos opuestos a Ollanta Humala, señalaron en determinado momento que el periodista canario Ramón Pérez Almodovar estaría haciendo de asesor al candidato presidencial para la segunda vuelta electoral, acusación que fue desmentida por el periodista, si bien admitió estar participando en la campaña.

El domingo 21 de mayo y tras largas coordinaciones, Ollanta Humala afrontó su primer debate presidencial ante el candidato del Apra, Alan García Pérez, la polémica que se transmitió por Televisión Nacional del Perú y se dividió en cinco puntos. Sin embargo, días antes se incautaron centenares de volantes de supuesta guerra sucia contra García, en una imprenta del Centro de Lima. Durante la intervención de la Policía Nacional del Perú y el Jurado Nacional de Elecciones, apareció en escena Isaac Humala, padre de Ollanta, quien dijo ser el abogado defensor de los impresores.

 

ALGUNAS DE SUS PROPUESTAS EN EL DEBATE FUERON:

 

    Reducción de los precios del combustible y gas

    Equilibrar el presupuesto nacional con el regional

    Renunciar al sueldo de Presidente de la República

    Extender la Jornada educativa con desayuno y almuerzo

    Revisión del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos

    Elevar el porcentaje de Fonocomún

 

Durante toda esta etapa de la campaña, Humala recibió la adhesión directa del presidente venezolano Hugo Chávez, que se traducía en todo tipo de frases de apoyo públicas a través de los medios de comunicación venezolanos y por otro lado, en ataques verbales a su contrincante. Según los analistas, esto tuvo un costo político en la carrera de Humala a la presidencia, pues los comentarios a favor de un candidato y en contra del otro eran percibidos como una “intromisión extranjera en un proceso electoral de un país soberano”.

 

DERROTA ELECTORAL Y FRENTE NACIONALISTA

 

El 4 de junio del 2006, luego que la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) difundió resultados oficiales, Ollanta Humala salió en conferencia de prensa a reconocer su derrota en los comicios frente a Alan García, sin embargo luego llamó a sus seguidores a formar el “Frente Nacionalista Democrático” que proponía la unión de los sectores sociales, para exigir al nuevo gobierno Aprista que cumpla sus promesas. Sin embargo, fue criticado por incluir en dicha coalición a sectores de izquierda radical representados por Patria Roja y el Movimiento Nueva Izquierda. Esto provocó la renuncia de al menos tres legisladores de Unión por el Perú, encabezados por su brazo derecho y ex candidato a la vicepresidencia de la República Carlos Torres Caro. La situación provocó la airada reacción de Humala quien lo calificó de desleal y traidor.

 

CANDIDATURA PRESIDENCIAL DEL 2011

PLAN DE GOBIERNO

Ollanta Humala postula a la presidencia del Perú en las elecciones generales del Perú de 2011, llevando como candidatos vicepresidenciales a Marisol Espinoza y Omar Chehade.

Para estas elecciones conformó la alianza electoral Gana Perú, coalición del Partido Nacionalista Peruano con diversos partidos de la izquierda tradicional. Los grupos de izquierda que forman parte de la coalición son el

·         Partido Comunista del Perú

·         Partido Socialista

·         Partido Socialista Revolucionario

·         Movimiento Político Voz Socialista y un sector importante de

·         Lima para Todos.

El líder del Partido Socialista, Javier Diez Canseco, declaró al respecto lo siguiente: Al programa que tenía el Partido Nacionalista, las fuerzas de izquierda hemos añadido nuestros puntos de vista. El PN planteó una nueva Constitución, y nuestra propuesta es que esta se elabore pero desde una Asamblea Constituyente. También hemos propuesto políticas agrarias fuertes, de seguridad alimentaria, de trabajo, de derechos sindicales, y de aumento salariales.

Se le ha criticado así mismo, por la asesoría que recibe de asesores brasileños presuntamente financiados por el Partido de los Trabajadores de Brasil.

Humala quedó en primer lugar en la primera vuelta realizada el 10 de abril. Debido a que no alcanzó superar 50% de los votos emitidos, pasó a segunda vuelta con la candidata Keiko Fujimori.

http://www.elecciones2011.onpe.gob.pe/resultados2011/1ravuelta/onpe/presidente/graf/rep_resultados_bar_pre_img.php?ambito=&dpto=&prov=&dist=&pid_img=906b0aa166af9546d533992b28f34154

PLAN DE GOBIERNO DE GANA PERÚ (SINOPSIS)

1.    Combatir la corrupción como método de gobierno y transformar el modo de hacer política restituyéndole el carácter de instrumento de la justicia.

2.    Practicar una forma republicana de gobierno, con mecanismos explícitos de evaluación y control constitucional de los gobernantes.

3.    Transformar el Estado con una nueva Constitución para hacerlo descentralizado y participativo; promotor del desarrollo social y de los derechos sociales universales; regulador de la economía de mercado; promotor de la institucionalidad democrática y de una gestión gubernamental descentralizada en base a regiones transversales, y defensor de la soberanía nacional.

4.    Forjar un nuevo modelo de desarrollo sobre la base de la construcción de una economía nacional de mercado abierta al mundo, que articule la costa, la sierra y la Amazonía del país, para aumentar los mercados locales y regionales internos, con trabajo digno y empresas nacionales competitivas, y con ello terminar con la segmentación productiva y la discriminación económica y social del país. Esta es la base para integrarnos al mundo.

5.    Desarrollar, basados en esta estrategia, el impulso creativo del pueblo peruano, que en todos estos años ha demostrado un gran espíritu democrático, de emprendimiento, de laboriosidad y de búsqueda de justicia e igualdad.

6.    Recuperar nuestros recursos naturales como el agua y la tierra, los bosques y la biodiversidad, el gas y los minerales para que contribuyan a la eliminación de la pobreza y desigualdad que afectan a millones de peruanos.

7.    Instaurar sistemas universales gratuitos y de calidad en educación y salud en la perspectiva de una seguridad social universal, a los cuales tengan acceso todos los peruanos sin discriminación alguna por ingresos o condición social.

8.    Mejorar la inserción del país en la comunidad internacional y promover el proceso de integración de América Latina, apoyando a la Comunidad Andina, al Mercosur y Unasur. Fomentaremos acuerdos comerciales que favorezcan la industrialización y el desarrollo del agro y de la agroindustria.

Esta será la tarea histórica de un vasto movimiento social, las fuerzas patrióticas, nacionalistas, de izquierda y progresistas, de un movimiento multicultural, civilizado y democrático, cuyo proyecto nacional reivindica los derechos de las mayorías excluidas de las libertades fundamentales de la vida, del acceso a la cultura, de la alimentación, de la educación de calidad, de la salud y de la justicia.

Somos parte de un gran movimiento de cambio contra el neoliberalismo excluyente que hoy recorre América Latina, con sus matices y sus problemas. Y queremos ser constructores de la casa sudamericana, para fortalecer la hermosa comunidad andina, para defender el espacio y el medio ambiente amazónicos y acercarnos a nuestros hermanos del cono sur.

http://es.wikipedia.org/wiki/Ollanta_Humala

http://www.ollantapresidente.pe/images/archivos/plandegobierno_ganaperu_2011-2016.pdf

http://www.partidonacionalistaperuano.net/

http://www.cidob.org/es/documentacion/biografias_lideres_politicos/america_del_sur/peru/ollanta_humala_tasso

 

Fraternalmente

Luis Romero

 

 

 

 

 

 

 

 

 

LUIZ INÁCIO LULA DA SILVA

lula-2.jpg

 

lula-1.jpg

 

Desde pequeño es conocido por el apodo de «Lula», diminutivo de Luís (o Luiz) muy común en Brasil, y que también significa calamar en portugués. De origen muy pobre a la presidencia de una nación. Lula se convirtió en una promesa para muchos desde 2003, año en que ganó la presidencia proclamando la llegada de una “nueva era” a Brasil. Quién es este hombre que con su triunfo se convirtió en un cambio de modalidad, no sólo para el Brasil sino también para toda Latinoamérica.

LA POBREZA COMO MANDATO

Luiz Inácio Lula Da Silva nació en Vargem Grande, actual Caetés, en el estado de Pernambuco, el 27 de octubre de 1945. Tiene siete hermanos -cuatro varones y tres mujeres- y él fue el séptimo. Se crió en una familia de labradores formada por Arístides Inácio da Silva y Eurícide Ferreira de Melo. Poco después de su nacimiento, su padre se mudó a San Pablo para trabajar como estibador en el puerto de Santos. En una biografía autorizada, Lula afirmó que su padre -al que recién conoció cuando tenía cinco años- “era un pozo de ignorancia”.

En 1952, con su madre y sus hermanos viajaron durante trece días en un camión atestado para Guarujá -en el litoral paulista-. En 1956 finalmente se instalaron en la capital de San Pablo, donde Lula, a los 12 años, comenzó a trabajar como limpiabotas y luego como ayudante en una tintorería. A los 14 años consiguió un puesto en una metalúrgica, donde trabajaba doce horas diarias. De igual forma se hizo de tiempo para realizar un curso de tornero mecánico del Servicio Nacional de Industria, que culminó en 1963.

A los 22 años se casó con María de Lourdes, una operaria textil, quien a los dos años quedó embarazada, pero ella y su bebé murieron durante el parto. Luego tuvo una hija, Lurian, con la enfermera Miriam Cordeiro, y en 1974 conoció a su actual esposa, Marisa Leticia, viuda y madre de un niño, con quien ha tenido tres hijos más.

UN CAMBIO DE MENTALIDAD

En 1966 comenzó a trabajar en las Industrias Villares donde, a pesar de ser un trabajador despolitizado, se inició en el sindicalismo debido a su hermano mayor, Frei Chico -ligado al Partido Comunista Brasileño-, quien fue arrestado y torturado por los militares. A partir de entonces Lula participó de forma activa de la vida sindical y en 1972 fue elegido primer secretario del sindicato de metalúrgicos de São Bernardo do Campo

En 1975 y 1978 fue elegido presidente del sindicato metalúrgico y lideró varias huelgas que aceleraron el final de la dictadura. En abril de 1980 encabezó un paro de 41 días en el que participaron 270 mil trabajadores paulistas y por el cual fue arrestado durante un mes. El 10 de febrero de ese mismo año, junto a otros sindicalistas, intelectuales y académicos, lanzó el manifiesto que fundaba el Partido dos Trabalhadores (PT), en medio de un renacimiento del debate político en la sociedad.

Lula y su partido se consolidaron como fuerza política. En 1983 fue uno de los fundadores de la Central única de Trabajadores (CUT). En enero de 1985, un colegio electoral designó a Tancredo Neves como el primer presidente civil de Brasil en 21 años, quien murió antes de tomar posesión. Asumió en su reemplazo José Sarney. En 1986 Lula se convirtió en diputado e integró la Asamblea Constituyente que restableció la votación libre y directa del presidente.

Las primeras elecciones se realizaron en 1989 y Lula obtuvo el segundo lugar, detrás de Fernando Collor de Mello, que ganó con el 53%, y que luego de un escándalo de corrupción renunció en diciembre de 1992. Su mandato fue completado por Itamar Franco, en cuya gestión, como ministro de Hacienda, Fernando Henrique Cardoso puso en marcha el Plan Real que terminó con la inflación crónica de Brasil.

En octubre de 1994 Lula se presentó por segunda vez como candidato a presidente y volvió a perder. Ganó Fernando Henrique Cardoso, del Partido da Social Democracia Brasileira, por, entre otras cuestiones, su éxito en el combate de la inflación. El PT obtuvo sin embargo dos gobernadores, cuatro senadores, 50 diputados federales y 92 estaduales.

Lula compitió nuevamente por la presidencia en 1998 y consiguió el 32% de los votos. Cardoso fue reelecto pero el PT conquistó tres estados. En las elecciones del año 2000 el PT ganó en más de 180 ciudades, abriendo paso a lo que se convirtió, dos años después, en un giro histórico para la política del país.

 

http://www.youtube.com/watch?v=kZejTFw79cg&feature=related

 

LUEGO DE LAS DERROTAS, EL TRIUNFO

Después de tres derrotas presidenciales consecutivas, Lula no estuvo dispuesto a abandonar su carrera política, por el contrario se hizo más fuerte, su terquedad y su capacidad para mantener la confianza de las bases del partido fueron sus principales armas.

Asumió la presidencia de Brasil en 2003, tras ganar las elecciones con el mayor número de votos de la historia democrática brasileña (52,4 millones de votos) alcanzando el 61% de los mismos. El 24 de octubre de 2003 recibió el Premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional.

Antes de su triunfo, Lula advirtió a todos que no estaba dispuesto a perder una cuarta elección. Así que puso en marcha una estrategia electoral totalmente renovada. En principio, realizó un notable cambio de imagen: pasó al traje y a la corbata, al cabello y a la barba con un aspecto más cuidado, además de cambiar el modo de cómo decía las cosas, haciendo que la sonrisa comience a habitar su rostro. Los asesores lograron mostrar una imagen del candidato más relajada, como esposo y padre afectuoso, capaz de exteriorizar sentimientos. 

A pesar de su cambio de imagen mantuvo lo esencial del discurso crítico de izquierdas, pero suavizó el tono. Aseguró a los empresarios locales y a los operadores financieros que no había motivos para temer al PT en el poder, ya que los principios del libre mercado no se cuestionaban, al igual que algunos procedimientos de estabilización económica aplicados por Cardoso, como la lucha contra la inflación y la colocación del real en el régimen de cambios variables.

Luego de confirmarse su victoria, festejada por muchos seguidores en São Paulo y otras ciudades, Lula proclamó la llegada de una “nueva era” a Brasil y convocó “a todos los brasileños, a empresarios, sindicalistas e intelectuales, para construir una sociedad más justa, fraterna y solidaria”. Anunció la formación de un gobierno de coalición abierto a los mejores y un pacto nacional contra la pobreza, la corrupción y la inflación.

En el Gobierno que formó Lula se destacaron las presencias de Ciro Gomes como ministro de Integración Nacional, Celos Amorim como titular de Exteriores (cargo que ya había ocupado en el Gobierno de Itamar Franco) y el cantante Gilberto Gil como responsable de Cultura. 

PROMESAS Y REALIDADES: RESULTADOS A PESAR DE TODO

El 1 de enero de 2003, en el acto de toma de posesión, Lula anunció las grandes líneas que iban a vertebrar su mandato en torno a la lucha contra la pobreza. Durante los primeros meses de su presidencia se puso en marcha el proyecto Hambre Cero, destinado a seis millones y medio de familias, para el que consiguió un millón de dólares en concepto de asistencia técnica de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO). Inmediatamente lanzó el Plan Nacional para la Erradicación del Trabajo Esclavo. Los fiscales especiales de trabajo han liberado a más de 13.000 trabajadores en estado de esclavitud o trabajo degradante desde 2003.

Al mismo tiempo, consiguió una subida del 20% en el salario mínimo nacional y lanzó una reducción de un 16% del gasto público, fundamentalmente a través de un programa de recortes en las pensiones y un aumento de la edad de jubilación de los funcionarios. A pesar de la oposición masiva de la función pública y de partes importantes de su propio partido, la reforma de la Previsión Social aprobada por el Parlamento sentaba las bases para un aparato de Estado más productivo, más justo y menos oneroso. Parecidas dificultades tuvo la reforma del Sistema Tributario Nacional, tramitada legislativamente como reforma constitucional ya que afectaba directamente los derechos recaudatorios de los estados federados.

El Plan de Acción para la erradicación del analfabetismo (el 14% de los brasileños) ha conseguido, en sus tres años de existencia, una reducción del absentismo escolar entre el 18 y el 29% de los jóvenes entre 5 y 17 años de edad. En cuanto a la enseñanza universitaria, el Programa Universidad para Todos (PROUNI) ofreció, en 2005, ciento doce mil becas de estudio en 1.412 instituciones en todo el país.

El programa Beca – Familia, destinado a cubrir las necesidades básicas de más de tres millones de núcleos familiares (hoy llega a más de nueve millones), está considerado como el mayor programa de transferencia de rentas del mundo y alcanzó unos recursos de dos mil trescientos millones de dólares en 2005.

Particular importancia tuvo el Plan Nacional de Reforma Agraria que contemplaba entregar granjas a 400.000 familias de campesinos sin tierras (de las que, en 2005, las han recibido solamente 70.000) y emitir títulos de propiedad a otras 500.000 familias de granjeros, ya asentadas, que no habían recibido del Gobierno la documentación acreditativa.

Un minucioso retrato de la realidad brasileña, divulgado a finales de noviembre de 2005 por el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística, muestra que Brasil es un país menos desigual. La tasa de pobreza de 2004 descendió un 8% comparada con el año anterior. En el campo de la salud, la tasa de mortalidad infantil bajó del 69% en 1980 al 26,6%, en 2004.

Todos estos resultados han sido conseguidos dentro del mantenimiento de la más estricta ortodoxia en el cumplimiento de las obligaciones internacionales de Brasil, la asunción milimétrica del servicio de la deuda externa entre ellas. Con esta decisión, Lula se ganó muy pronto el respeto de las instituciones financieras internacionales.

AUMENTO DE LA PRESENCIA INTERNACIONAL DE BRASIL. UN MECÁNICO INVITADO A DAVOS

En 2005, Lula es sorprendentemente invitado a participar en el Foro de Davos, la enseña del capitalismo globalizador. Acude, entre las críticas de muchos integrantes del Foro Social de Porto Alegre, para decir ante los dirigentes de la economía globalizada que “no es posible continuar un orden económico donde pocos pueden comer cinco veces al día y muchos pasan cinco días sin comer en el planeta tierra, que es preciso un nuevo orden económico mundial y que el resultado de la riqueza sea distribuido de forma más justa para que los países pobres tengan la oportunidad de ser menos pobres”.

http://www.youtube.com/watch?v=1QF1Y4Tl7tg

Durante su primer mandato, Brasil ha aumentado considerablemente su papel político en el escenario internacional. A pesar de todos sus problemas, ha hecho valer su posición de octavo PIB del mundo en tres frentes, todos ellos fundamentales en el marco de la lucha mundial contra la pobreza: la reforma de Naciones Unidas, el proceso de integración latinoamericana y las negociaciones de la Organización Mundial del Comercio (OMC). En el primer caso parece haber ganado el apoyo de México y Argentina para colocar a un país latinoamericano en el Consejo de Seguridad. En el segundo, Lula ha multiplicado viajes y esfuerzos para que todos los países de la región caminen hacia mayores niveles de democracia, desarrollo y cohesión social y aparece como el gran impulsor del MERCOSUR, y del acercamiento de este bloque al resto de América Latina y el Caribe.

En el contexto mundial, Brasil se ha convertido en el país que lidera el G-20 y forma un sólido bloque (G-3) junto con India y África del Sur, poniendo la intransigencia del mundo en desarrollo, en cuanto a los aranceles y las subvenciones agrícolas, frente a la intransigencia de los países industrializados, en defensa de la libertad del comercio industrial y de servicios. A la hora de escribir estas líneas, el combate parece haber terminado en tablas con un estrepitoso fracaso de la llamada Ronda Doha. A juzgar por las declaraciones de los máximos representantes europeos y norteamericanos, el Occidente industrializado se resiste a aceptar un diálogo que aúne los criterios de desarrollo sostenible con la liberalización del comercio, conceptos inextricablemente unidos en la realidad pero totalmente separados en la práctica negociadora de los países desarrollados.

Lula y la política de ‘Ayuda al Desarrollo’ del mundo occidental: ¿Quién puede enseñar a quién?

Lula fue uno de los once dirigentes de países en desarrollo que respondieron a la invitación de participar en un “diálogo alargado” con los líderes del G-8 en la ciudad francesa de Evian en 2003. Allí, el brasileño volvió a exponer su propuesta de crear un Fondo Mundial contra el Hambre, “realidad intolerable”, que podría financiarse con una tasa sobre el comercio internacional de armas y con un porcentaje de los pagos de deuda externa de los países emergentes a los desarrollados. Criticó a la Organización Mundial del Comercio por sus “resistencias a suprimir los subsidios multimillonarios a la agricultura”, y censuró igualmente el retraso de una cuestión crucial como era el “acceso a los medicamentos” por los países pobres, es decir el derecho de los gobiernos a suministrar medicamentos genéricos para tratar enfermedades como el SIDA, sin someterse a los precios fijados por las multinacionales farmacéuticas propietarias de las patentes. Aquella intervención reforzó su posición sobre la política de cooperación al desarrollo del mundo industrializado, plasmada desde 2000 en los llamados “Objetivos de Desarrollo del Milenio”. Mientras que sus líneas fundamentales coinciden con los ODM en cuanto al compromiso de reducir (de 1990 a 2015) a la mitad la proporción de personas en la indigencia y con hambre, su práctica es ligeramente distinta.

En lo que se refiere a los llamados “elementos transversales”, Brasil demuestra ser algo más que un ‘alumno modelo’. Los programas de educación básica y universitaria incluyen el indicador de género, las minorías indígenas reciben ayuda del Gobierno en la lucha por el reconocimiento de sus derechos y programas medioambientales como el PPDG, cofinanciado por una línea presupuestaria horizontal de la UE, han obtenido buenos resultados en la defensa de la Amazonia, únicamente ensombrecidos por las auditorías sobre su gestión financiera, actualmente en el centro de un contencioso político nacional e internacional.

Como hemos visto, la acción internacional de Brasil se conforma en torno a tres áreas prioritarias, todas ellas importantes en el combate contra la pobreza:

En el plano de la integración continental, fundamental para el desarrollo de América Latina, la actividad de Lula debería producir algunos avances significativos, sobre todo a través del llamado “consenso de Buenos Aires” y su papel de pivote entre los gobernantes de izquierda moderada clásica (Kirschner, Bachelet) y los populistas (Morales, Chávez). Su ejercicio de moderación en la crisis de las nacionalizaciones bolivianas puede repetirse en el seno del MERCOSUR y ayudar a que la integración de Venezuela en el bloque se convierta en un elemento de avance y no de retroceso. Las relaciones adquiridas con la debilitada Comunidad Andina de Naciones pueden consolidarse en algo parecido al inicio de un proceso de integración sudamericana que podría desembocar en una alternativa al ALCA, más realista que la retórica propuesta de Hugo Chávez.

En segundo término, el fracaso de las sesiones negociadoras de la OMC en julio han confirmado el liderato de Brasil y su capacidad de aglutinar en torno al G-3 las aspiraciones de los países en desarrollo de todo el mundo incluidos los africanos, a los que las grandes potencias industrializadas han intentado aislar y atraerse por todos los medios. Parece claro que no habrá total liberalización industrial y de servicios si los Estados Unidos, la UE y Japón no se toman en serio las propuestas agrícolas del G-20.

El ejemplo brasileño en la mejora de su cohesión social interna le capacita notoriamente para influir, tanto en la región como frente a la UE, en la articulación programática que este concepto, definido como el gran problema de América Latina en la cumbre de Guadalajara de 2004, tome en las estrategias de desarrollo de donantes y receptores. Hasta ahora, la declaración de Guadalajara sólo se ha visto traducida en un pequeño programa de la UE, EUROSOCIAL, y aún no ha producido programas de actuación específicos ni ha financiado proyectos concretos.

 

http://www.publispain.com/revista/biografia-de-lula-da-silva.htm

http://es.wikipedia.org/wiki/Luiz_In%C3%A1cio_Lula_da_Silva

http://www.webislam.com/?idt=5744

FRATERNALMENTE

LUIS ROMERO

PERÚ