APITERAPIA: CURACIÓN POR PICADURA DE ABEJAS

 

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“Lo que no te mata te fortalece”, dice el clásico refrán que de alguna manera sintetiza la astucia del hombre para sobrevivir a los embates de la vida y también, por qué no, para aprovechar cada producto de la naturaleza en beneficio propio. Tal es el caso de la apiterapia, rama de la medicina que aprovecha el veneno de las abejas para tratar diferentes enfermedades reumáticas, tales como la artritis reumatoide, osteoartritis, codo de tenista o la bursitis, entre otras. También las cardiovasculares como hipertensión, arritmias, arteriosclerosis y várices; en problemas de la piel como eccemas, psoriasis, verrugas, y en afecciones pulmonares tales como la obstrucción crónica pulmonar, el enfisema o el asma, entre otras.

 El comienzo de la apiterapia resulta difícil de precisar. Sus orígenes se remontan al antiguo Egipto, Grecia y China, y existen referencias a las propiedades curativas de la miel y otros productos de las abejas en los textos religiosos como la Biblia y el Corán. Por ejemplo, en la Biblia se menciona a la miel, en el Libro de los Proverbios del Rey Salomón, en el Éxodo, en el Libro de Samuel, en el Génesis, en el Libro de Ezequiel, en los Salmos y en el Libro de Job, entre otros apartados.

 

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                                Paciente con Rinitis Atrófica (Ocena)

                             recibiendo dos picaduras de abeja

El estudio más actual sobre la apiterapia, y sobre todo en cuanto a la utilización específica del veneno, fue iniciado por el físico australiano Philip Terc, que publicó sus resultados en el año 1888 en el Informe sobre una conexión peculiar entre las picadas de abejas y el reumatismo.

Su abordaje y trascendencia más contemporánea se debe a Charles Mraz, fallecido en 1999, que se desarrolló como apicultor en Vermont, Estados Unidos, durante los últimos 60 años.

A pesar de ser una terapia relativamente novedosa dentro de la medicina tradicional, la apiterapia va ganado lugar entre algunos profesionales de la salud que aplican está técnica con una abeja viva o en inyección. Esta terapia del veneno de las abejas se utiliza como tratamiento para disolver los tejidos con cicatrices, entre otro tipo de padecimientos como los arriba citados.

 

El componente activo más abundane del veneno es la melitina, la cual tiene una poderosa acción antiinflamatoria. Sin embargo, el veneno de abeja es una mezcla compleja de varios péptidos y proteínas, algunos de los cuales tienen efectos neurotóxicos e inmunológicos fuertes. En cuanto a su aplicación, debe reconocerse que no existe una práctica estandarizada para la administración del veneno de abeja. Algunos profesionales sustentan que la localización de la picada es importante, ya que para ellos el aguijón está asociado con un tipo de acupuntura en combinación con los efectos del veneno. Otros especialistas remarcan que la localización de la picadura no reviste importancia alguna.

Otra cuestión que difiere de acuerdo al criterio del profesional que lo aplique el tratamiento es el número de picadas. Algunos aplican desde unas cuantas hasta cientos. En cuanto a las contraindicaciones debe señalarse que este tratamiento puede causar dolor e inclusive puede terminar en la muerte si el sujeto es alérgico al veneno de abejas, lo cual puede producir un choque anafiláctico.            

ACTIVIDAD BIOLÓGICA DE LA APITOXINA

El valor terapéutico del veneno de abejas se debe principalmente a sus propiedades hemorrágicas y neurotóxicas. Los efectos del veneno son los siguientes:

– Dilata los vasos capilares, acelera e intensifica la circulación.

– Posee cualidades anticoagulantes: ejerce acción inactivante en la tromboplastina plasmática y tisular, y disminuye la actividad trombínica.

– Provoca fuertes efectos hemorrágicos (producidos por las globulinas).

– Influye en el sistema de la hipófisis y la corteza suprarrenal, y estimula la producción de corticosteroides endógenos.

– Es hipotensor (por eso, antes de inyectar al paciente es necesario inyectarle vitamina C o cafeína, así se previene la posibilidad de hipotonía).

– Posee acción neurotrópica, o sea, mejora el metabolismo del sistema nervioso central y periférico.

– Es capaz de eliminar la depresión de las glándulas suprarrenales, producida por la acción de hormonas esteroides.

– Posee efecto bacteriostático.

– Posee efecto anestésico local.

– Mejora el funcionamiento del hígado.

– Mejora la actividad del cerebro.

– Cura las afecciones del miocardio.

– Aumenta la actividad fibrinolítica de la sangre y puede usarse para eliminar el estado pretrombótico de pacientes arteroscleróticos y tromboflebíticos.

– Posee acción inmunológica en el tratamiento de las enfermedades reumáticas.

– Tiene acción hemolítica (producida por al hemolisina), leucolítica, plasmolítica y circulatoria.

– Aumenta los elementos nitrogenados en la orina.

– Acelera la respiración.

– Disminuye la colesterina.

– Incrementa los uratos.

– Aumenta el metabolismo: estimula diversos procesos metabólicos, como el metabolismo óseo (acelera la soldadura de fracturas), aumenta el suministro de oxígeno y proporciona calor adicional.

– Aumenta la eliminación de toxinas acumuladas.

– Destruye el crecimiento bacteriano.

– Aumenta considerablemente los movimientos peristálticos.

– Mata los infusorios y paramecios al momento en disolución de 1:10 000 pero estimula la multiplicación del paramecio en 1: 500 000.

– En condiciones experimentales es capaz de evitar el desarrollo de estados convulsivos.

– En dosis terapéuticas eleva la actividad del sistema hipofisoadrenal y moviliza las fuerzas protectoras del organismo.

– Expande los vasos sanguíneos en el cerebro y produce el desarrollo de diversos reflejos de defensa.

– Inhibe el edema y alivia el dolor; posee un polipéptido con actividad antiinflamatoria (100 veces mayor que la hidrocortisona).

– Es un activo agente inmunizante.

– Es radioprotector (inyectado en ratones protege contra dosis letales de radiaciones), por lo que puede servir para proteger contra las lesiones provocadas por las radiaciones utilizadas en el tratamiento del cáncer.

– Estimula el sistema inmunológico, que se manifiesta en la formación de células multinucleares, monocitos, macrófagos, linfocitos T y B, inmunoglobulinas (Ig) y cortisol; se observa la producción de IgE, la cual disminuye a medida que el organismo se desensibiliza espontáneamente.

– Reduce el contenido de proteína en el plasma sanguíneo por la variación de la permeabilidad de los vasos.

– Disminuye el ritmo cardíaco y la presión arterial, varía la fase de repolarización y reduce la conductividad atrioventricular.

– Posee propiedades antiarrítmicas: elimina las arritmias producidas por la excitación eléctrica y la inoculación de estrofantina.

– Influye efectivamente en el sistema nervioso, bloqueando la transmisión de estímulos a las sinapsis periféricas y centrales.

– Mejora la conducción de los impulsos de la fibra nerviosa y disminuye la desmielinización.

– Durante el tratamiento de enfermedades no se forman anticuerpos contra el veneno de las abejas y, por ello, el organismo humano no se acostumbra a éste: las picaduras repetidas o las inyecciones de la apitoxina en el organismo son cada vez más efectivas.

– En dosis próxima a las tóxicas es capaz de alterar los procesos de regulación normal, inhibe la actividad reticular descendente y ascendente, y ejerce una fuerte influencia sobre las regiones superiores del sistema nervioso central, en particular la corteza de los hemisferios.

Es la sustancia antibiótica más activa entre las conocidas. Es 500,000 veces más fuerte que cualquier otro antibiótico.

El efecto bactericida de una solución de veneno a 1% se obtiene en las concentraciones siguientes:

GRAMPOSITIVOS:

– 0.15 mg/ml para Staphylococcus aureus.

– 0.31 mg/ml para Streptococcus pyogenes.

-0.62 mg/ml para Streptococcus faecalis.

-2.50 mg/ml para Diplococcus pneumoniae.

GRAMNEGATIVOS:

– 0.62 mg/ml para Escherichia coli y Salmonella typhi.

– 0.15 mg/ml para Proteus vulgaris.

– 1.20 mg/ml para Klebsiella pneumoniae.

– 2.5 mg/ml para Haemophylus influenzae y Pseudomonas aeruginosa.

Grampositivos no esporulados:

– 0.31 mg/ml para Neisseria catarrhalis.

– 1.20 mg/ml para Cándida albicans.

Estos son sólo algunos de los beneficios que reporta el veneno de la abeja.

http://www.diariohoy.net/accion-verNota-id-76238-titulo-_Abejas_que_curan

http://www.apiterapia.com/Apitoxina.htm

FRATERNALMENTE

Luis Romero Yahuachi

CÉLULAS MADRE

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Introducción:

La mayoría de las células de un individuo adulto (nos estamos refiriendo al hombre y los mamíferos superiores) no suelen multiplicarse, salvo para mantenimiento de algunos tejidos como la sangre y la piel. Las células del músculo y de la grasa en condiciones normales no se dividen. Si engordamos, no es que tengamos más células, en realidad tenemos la misma cantidad de células, pero éstas han aumentado de tamaño.

 

Si una lagartija pierde la cola, le vuelve a crecer. En los mamíferos no ocurre así. Si un individuo pierde un miembro, no lo vuelve a desarrollar. Su capacidad de regeneración está limitada a la cicatrización. Sin embargo, en prácticamente todos los tejidos hay unas células que, aunque habitualmente no se dividen, en condiciones particulares pueden proliferar y regenerar ese tejido. Artificialmente se ha visto que estas células tienen capacidad de reproducirse y generar otros tejidos distintos, y reciben el nombre de células madre.

 

Muchos países aún no poseen leyes explícitas que regulen la investigación de células madre humanas.

En un futuro próximo, la investigación de las células madre podrá revolucionar la manera de tratar muchas otras “enfermedades mortales” como, por ejemplo, las lesiones vasculares cerebrales, la diabetes, enfermedades cardiacas y hasta, incluso, la parálisis.

 

Pero  

¿Qué son las células madre?

 

Las células madre son células cuyo destino todavía no se ha “decidido”. Se pueden transformar en varios tipos de células diferentes, a través de un proceso denominado “diferenciación”.

 

En las fases iniciales del desarrollo humano, las células madre, en el embrión, son “diferentes” a todos los tipos de células existentes en el organismo -cerebro, huesos, corazón, músculos, piel,…..

 

Los científicos están entusiasmados con la posibilidad de controlar el espectacular poder natural de estas células madre embrionarias para curar varios tipos de enfermedades. Por ejemplo, las enfermedades de Parkinson y de Alzheimer resultan de lesiones en grupos de determinados células del cerebro. Con la realización de un transplante de las células madre de un embrión a la parte del cerebro lesionada, los científicos esperan sustituir el tejido del cerebro que se perdió.

Las actitudes en relación al uso de células madre para fines de investigación y tratamientos médicos varían de un país a otro. En Alemania, por ejemplo, la extracción de células madre de un embrión humano es considerada ilegal.

 

Por otro lado, en Gran Bretaña, esto es legal pero se encuentra bajo una regulación rigurosa: los científicos británicos pueden utilizar embriones humanos para la investigación hasta 14 días después de la fecundación del óvulo. En este momento, el embrión es una bola hueca de células del tamaño aproximado de un cuarto de una cabeza de alfiler (0,2 mm).

 

¿De dónde proceden los embriones humanos?

 

Existen, actualmente por lo menos 100 000 embriones “de reserva” almacenados en congeladores por toda la Unión Europea.

 

Estos embriones fueron creados durante una fase de rutina en los tratamientos de esterilidad (FIV). Un solo ciclo del tratamiento de FIV incluye la fecundación simultánea de varios óvulos. A continuación, varios óvulos fecundados son reimplantados en la madre y los restantes son congelados, por si el primer intento de embarazo no alcanzara el éxito.

 

Si la mujer a la que se le practica la FIV se queda embarazada, la pareja puede optar por donar los embriones que no quieren para investigación o por eliminarlos.

 

Sin embargo, nunca llegó a ser tomada una decisión sobre el destino de algunos de los embriones almacenados. En los últimos 20 años, desde el inicio de la FIV, muchos de los donantes de óvulos y esperma cambiaron de casa, se volvieron a casar y cambiaron de nombre, o tal vez hayan muerto. Las clínicas de fertilidad pueden no encontrarlos. El destino de muchos embriones almacenados es por eso incierto.

 

Una segunda fuente de embriones, todavía más polémica, para el abastecimiento de células madre sería la creación de embriones únicamente para investigación o tratamiento. Nunca existió ninguna intención de implantarlos en una mujer. La creación de un embrión con esta finalidad es considerada por muchas personas (y por algunos gobiernos) éticamente errónea.

 

Sea como fuere, ya existen millones de espermatozoides y miles de óvulos no fertilizados congelados en clínicas de FIV en toda Europa. Si los espermatozoides fueran utilizados para fecundar a los óvulos, existirían más embriones todavía para obtener células madre y poder curar enfermedades.

         

Existe una última forma de obtener embriones humanos, basada en la utilización de la técnica de la clonación. Dicha técnica consiste en la creación de un embrión humano que contenga la composición genética completa de alguien que ya está vivo. Si fuera implantado en el útero de una mujer, el embrión podría técnicamente convertirse en un clon (una copia genéticamente igual) de esa persona. Si fuese utilizado para la investigación, el embrión proporcionaría células madre para la cura de enfermedades..

 

Otras fuentes de células madre humanas

 

Muchos científicos consideran que las células madre embrionarias son ideales para tratar enfermedades, una vez que se multiplican considerablemente y pueden diferenciarse de todas las células y tejidos del organismo. Sin embargo, para su obtención, los embriones con más de cinco días no son válidos.

 

Para evitar las barreras éticas y políticas que rodean la temática de las células madre extraídas de los embriones, los científicos están buscando fuentes alternativas.

 

Las fuentes para la obtención de células madre

El uso clínico principal de las células madre es como una fuente de células donantes, las cuales son usadas en el reemplazo de células durante las terapias de trasplante. Las células madre pueden ser obtenidas de varias fuentes:

 

ü     Embriones de repuesto: las células madre pueden provenir de embriones extra que han sido almacenados en clínicas de fertilidad y que no fueron utilizados por las parejas donantes para la concepción de niños.

 

ü     Embriones de propósito especial: estos son embriones creados por medio de fertilización in vitro (artificialmente en el laboratorio) para el propósito específico de obtener células madre.

 

ü     Embriones clonados: estos son embriones clonados en laboratorios por medio del método de transferencia somática nuclear, con el fin de cosechar sus células madre.

 

ü     Fetos abortados: los fetos de desarrollo temprano que han sido abortados contienen células madre, las cuales pueden ser cosechadas.

 

ü     Cordones umbilicales: este tejido post-parto posee potencial para la investigación.

 

ü     Tejidos u órganos adultos: se pueden obtener células madre de tejidos u órganos provenientes de adultos vivos durante la cirugía.

 

ü     Cadáveres: el aislamiento y supervivencia de células progenitoras neurales de tejidos post-mortem (hasta 20 horas después de la muerte) ha sido reportado y provee una fuente adicional de células madre humanas.

 

Las células madre embriónicas deben ser obtenidas cuando el embrión se encuentra en un estado temprano de su desarrollo, es decir, cuando el huevo fertilizado se ha dividido hasta formar aproximadamente 1.000 células. Estas células se separan y se mantienen en un envase de cultivo celular, deteniendo así el desarrollo embriónico que conlleva a la creación de un individuo. Es por esto que la investigación en células madre embriónicas es el tópico de debates éticos. El uso de células madre de adultos posa menos dilemas éticos. Sin embargo, las células madre de adultos pueden no tener el mismo potencial para usos médicos terapéuticos que tienen aquellas derivadas de los embriones.

 

La médula ósea de los adultos

Una fuente abastecedora de células madre podría ser la médula ósea de un adulto. Las células madre de la médula ósea de los adultos producen normalmente glóbulos rojos y células de la médula ósea.

 

Hasta hace poco tiempo, los científicos pensaban que era imposible que las células de la médula ósea pudieran “volver atrás en el tiempo” y se reinventaran a sí mismas para producir tipos de células completamente diferentes como por ejemplo, del cerebro, del tejido nervioso, del intestino o de la piel.

 

Sin embargo, científicos de los Estados Unidos identificaron, recientemente, una célula madre proveniente de médula ósea de adulto que creen que podrá desarrollarse en otro tipo de células. “Es algo extraordinario”, afirma el experto en células madres Austin Smith del Centre For Genome Research en Edimburgo, Reino Unido.

 

No sólo serían éticamente aceptables para la mayoría de las personas y gobiernos, las células madre retiradas de un adulto con su consentimiento, sino que mejoraría la vida de muchos pacientes. Imagine que padece de una enfermedad que está matando las células de su cerebro. Las células madre podrían extraerse de su médula ósea, y ser manipuladas posteriormente en el laboratorio para que se convirtieran en células cerebrales y volvieran a ser implantadas en su cerebro – no existiendo, así, rechazo inmunitario del transplante.

Es una perspectiva fantástica, en caso de que funcione. Los primeros resultados parecen prometedores, pero los científicos no tienen conocimiento de la versatilidad exacta de las células madre de la médula ósea. Aún así, están demasiado optimistas dados los resultados obtenidos hasta el momento.

 

Por fin, diferentes tipos de células madre podrían ser el mejor tratamiento para enfermedades diferentes, por eso, la mayoría de los científicos optaría por continuar la investigación de ambos tipos de células.

 

Sangre placentaria

La última opción como fuente de células madre es la sangre del cordón umbilical que normalmente es eliminada durante el parto. Las empresas se ofrecen ahora para recoger la sangre de la placenta y almacenarla, gratuitamente, por si el niño enfermase.

 

Estas empresas defienden que las células madre recogidas de esta manera pueden ser empleadas para tratar problemas sanguíneos como, por ejemplo, la leucemia y algunas perturbaciones genéticas e inmunitarias. En el futuro, la sangre del cordón umbilical podrá llegar a ser una fuente de células madre importantísima para curar lesiones vasculares, cerebrales, la diabetes, la enfermedad del Parkinson y la atrofia muscular.

 

La particularidad de la recogida de estas células madre es que éstas son retiradas sin afectar a la madre o al niño. Son compatibles también con el bebé en caso de que éste desarrolle alguna enfermedad y necesite células madre.

 

Además, estas empresas argumentan que la sangre del corazón umbilical del bebé también podría ser una fuente de células madre válida para los familiares del bebé – hermanos y hermanas, padres y abuelos.

 

¿Podrías permitirte dejarlos de almacenar por algunos miles de euros?

 

La clonación humana, los riesgos

 

El objetivo de la investigación de la clonación humana nunca ha sido el de clonar personas o crear bebés de reserva.

 

La investigación tiene como objetivo obtener células madre para curar enfermedades.

         

Claro que se han publicado los resultados de la investigación sobre clonación de animales y humana para obtener células madre y, al igual que el resto de los descubrimientos científicos, estas publicaciones están disponibles a nivel mundial.

 

Y era inevitable que un día este conocimiento fuera mal utilizado. Ahora, varias personas en el mundo propagaron su idea de clonar un bebé.

 

Estos individuos no trabajan para ninguna universidad, hospital o institución gubernamental. Por lo general, la comunidad científica a nivel mundial se opuso fuertemente a cualquier hipótesis de clonar a un bebé.

 

Según John Kilner, presidente del Centre for Bioethics and Human Dignity en los Estados Unidos, “La mayoría de las investigaciones publicadas demuestra que la muerte o la mutilación del clon son resultados muy probables en la clonación de mamíferos.”

 

Nadie sabe hasta que punto avanzó la clonación humana realmente en bebés. En Abril de 2002, el científico italiano Dr. Severino Antinori hizo un comentario improvisado a un periodista, afirmando que tres mujeres estaban embarazadas de un embrión clonado. A partir de entonces le apartaron de debajo de las luces del escenario y nunca más tuvo oportunidad de confirmar o negar ese comentario. Aunque no fuese verdad, o el intento hubiera fallado, da la sensación de que Antinori pretenda intentar clonar un bebé humano en un futuro próximo.

 

Los médicos evalúan los riesgos de la clonación humana como muy elevados.

 

“Someterse a la clonación por parte de los humanos no significa asumir un riesgo desconocido, sino perjudicar a las personas conscientemente”, afirma Kilner.

 

La mayoría de los científicos es de la misma opinión. La gran mayoría de los intentos de clonación de un animal dieron como resultado embriones deformados o abortos tras la implantación. Defienden que los pocos animales clonados nacidos presentan malformaciones no detectables a través de análisis o tests en el útero, por ejemplo, las deformaciones en el revestimiento de los pulmones.

         

En 1996, fue clonada la oveja Dolly. Fue el primer animal clonado a partir del ADN derivado de una oveja adulta en vez de ser utilizado el ADN de un embrión. Pero aunque Dolly tenga una apariencia saludable, se cuestiona la posibilidad de que envejeciera antes que una oveja normal. Además fueron necesarios 277 intentos para producir este nacimiento.

¿Quién aceptaría estos resultados en un experimento con bebés humanos?

 

Hay quién está de acuerdo con la clonación para la obtención de un bebé. Algunos incluso, pueden ser padres que perdieron un bebé y que quieren sustituirlo, o pueden ser personas que desean tener hijos pero que no lo consiguen de la manera tradicional. Por ejemplo, en caso de que un hombre no pueda producir esperma, puede hacer que su propio ADN sea introducido en el óvulo de su pareja, creando un clon de él mismo.

¿Recurrirían a la clonación si ésta fuese la única manera de tener un hijo?¿Y quién le gustaría que lo supiera?¿Conseguiría identificar a un bebé clonado?

 

http://www.bionetonline.org/castellano/Content/sc_cont1.htm

http://www.monografias.com/trabajos35/celulas-madre/celulas-madre.shtml

http://maestro.stemtechbiz.com

FRATERNALMENTE

LUIS ROMERO YAHUACHI

LA HALITOSIS

             HALITOSIS: MAL ALIENTO:COMPUESTOS ODORÍFEROS,    TRATAMIENTO,  ETIOLOGÍA,DIAGNÓSTICO EXÁMENES DE LA HALITOSIS… 

 INTRODUCCIÓN 

Una de las complicaciones frecuentes que podemos encontrar en las personas, y en un gran porcentaje, es el mal olor proveniente de la cavidad bucal. Este hecho, como todo mal olor que presente una persona, conlleva serias repercusiones, tanto en el ámbito personal, como social.  Los variados orígenes que puede presentar este hecho hace que exista en la comunidad un gran desconocimiento acerca del tema, y su alto grado de incidencia en la población hace necesario identificar el problema y buscar la forma en cómo solucionarlo. La halitosis es una manifestación de algún problema o alguna patología existente, por lo que es necesario, como odontólogos, identificar la causa, explicárselo a los pacientes, crear conciencia en ellos y, por último, solucionarlo. 

OBJETIVOS 

Objetivo General: – Definir el concepto de halitosis, su etiología, microbiología y tratamiento. 

Objetivos Específicos: – Identificar los parámetros y variables que permitan diagnosticar  la  halitosis.– Conocer los distintos exámenes complementarios que ayudan al diagnóstico de ésta.– Clasificar la Halitosis.– Identificar factores coadyuvantes de la Halitosis.

– Plantear un plan de tratamiento efectivo para solucionar la halitosis

 DEFINICIÓN Y EPIDEMILOGÍA DE HALITOSIS 

La halitosis es una complicación frecuente que se estima se encuentra en un gran porcentaje de la población general y que acarrea serios repercusiones personales y sociales. Se define halitosis como el olor anormal del aire espirado, aliento fétido, bromopnea o fetor ex ore. La halitosis no consiste en una enfermedad, sino en un síntoma o signo de posibles enfermedades, ya que es un problema que se evidencia hacia el exterior y es notado por otras personas. Su etiología es multifactorial, pero la halitosis es usualmente causada por el metabolismo de bacterias de la lengua, saliva o placa bacteriana. La mayoría de los casos de halitosis son de origen bucal, las superficies de la cavidad oral son las responsables del mal olor, más específicamente el dorso posterior de la lengua. Sin embargo, algunos casos son de etiología extraoral. Con respecto a su distribución, se ha encontrado que puede afectar por igual a ambos sexos, ya que no existe diferencia entre el porcentaje de hombres y mujeres afectados. Por otra parte, con respecto a la edad tampoco se han encontrado diferencias significativas entre jóvenes y adultos, observándose que es un problema que puede afectar sin distinción a los distintos grupos etéreos. Según Encina y Olivares (tesis de Pre-grado escuela de Odontología; 2002) se concluyó que: 

1. La prevalencia de halitosis en la población que consultó a la Escuela de Odontología durante el período Mayo –Agosto 2002 fue de un 33.9%.


 

2. La distribución en relación al sexo fue de un 65% para las mujeres y un 35% para los hombres, además el 100% se encontraba bajo los 59 años, estando la mayor cantidad entre 30 y 39 años y entre 50 y 59 años.


 

3. En el 100% de los pacientes la halitosis respondía a un origen bucal, de la cual un 70% presentaba una causa mixta (periodontal-lingual) y el 30%, sólo una de estas dos causas. En el 25% de los pacientes se encontraron otros factores bucales asociados.


 

4. En los pacientes con recubrimiento lingual el 100% de los casos presentaban un valor organoléptico positivo del mismo.


 

5. Existe una correlación positiva entre el mal olor captado organolépticamente y el incremento del valor de PSR

 6. En el 100% de los casos las mediciones organolépticas positivas se relacionaron con valores Halimeter por sobre las 200 ppb y las mediciones organolépticas negativas presentaron valores por debajo de las 200 ppb. 

MICROBIOLOGÍA y COMPUESTOS ODORÍFEROS 

Aunque la lengua y las condiciones periodontales han sido reportados como los factores de mayor inducción de halitosis, el principal agente causal del mal olor es la presencia de compuestos volátiles de sulfuro (CVS), entre estos se incluyen mayoritariamente el metilmercaptano, sulfuro de hidrógeno y sulfuros de dimetilo. Existen además otros compuestos volátiles que se han relacionado con la producción del mal olor oral como la cadaverina, putrescina y escatoles. Sin embargo, la relación entre estos compuestos y la lengua y condición periodontal aún no han sido completamente comprendidos. Las bacterias son imprescindibles en la producción de mal olor. Sólo las bacterias gram negativas anaerobias producen mal olor o CVS. Entre estas bacterias destacan Peptoestreptococs, Selenomonas, Centípedas, Bacteroides y Fusobacterium. Además se ha establecido que varias bacterias subgingivales como Treponema Dentícola, Porphiromona Gingivalis, F. Nucleatum, Eubacterium y P. Intermedia pueden producir grandes cantidades de metilmercaptano y sulfuro de hidrógeno a partir de péptidos que contienen grupos sulfuro.  La producción de CVS se ve favorecida bajo condiciones alcalinas, por lo que la halitosis se produce por la degradación proteolítica de sustratos proteicos, como péptidos que contienen cisteína, que es el principal productor de sulfuro de hidrógeno, o metionina, que produce mayoritariamente metilmercaptano. Otras especies bacterianas como la familia Enterobacteriaceae, también pueden ser responsables de la producción de mal olor, ya que se ha observado que estas bacterias producen una alta cantidad de cadaverina. Esta sustancia contribuye en menor grado al mal olor oral en comparación con los CVS y no se relaciona con la cantidad de CVS encontrados. El mal olor corresponde a una pequeña porción de CVS intraorales que se volatilizan cuando la saliva y los tejidos blandos exceden la saturación de CVS, luego de su absorción.Se ha determinado que las personas que se quejan de mal olor o que son diagnosticadas de halitosis, normalmente tienen valores más altos de bacterias que colonizan la superficie de la lengua, especialmente una proporción más alta de bacterias gram negativas. 

ETIOLOGÍA DE LA HALITOSIS 

La causa más frecuente e importante de halitosis se debe a la presencia de gases derivados del sulfuro que surgen del metabolismo de gérmenes anaerobios de la cavidad bucal, especialmente de lengua y labios.  La etiología, en general, comprende el origen oral, de las vías respiratorias, el origen digestivo, aquél asociado a condiciones sistémicas, y el de etiología inexistente. A continuación describiremos cada una de las causas antes señaladas. 

1.- De origen oral.  Se asocian como causas principales las alteraciones que afectan a la lengua, mucosas, encías, dientes y saliva. Salival: La saliva cumple la función de barrido mecánico junto con otras estructuras bucales higienizando la mucosa oral, lengua y dientes, lavando continuamente detritus y bacterias con potencial odorífero. Además es un solvente del ambiente oral químico, controlando el olor bucal. Por lo tanto, la reducción de la proporción del flujo salival y el estancamiento salival, contribuyen a la formación de la halitosis. A esto hay que sumarle el rol de buffer neutralizante de la saliva que favorece la producción del mal olor y el hecho que proporciona sustratos fácilmente oxidables, lo que provoca depleción de oxígeno, generando compuestos volátiles odoríferos.  Se puede presentar disminución de la salivación en los casfs de un aporte insuficiente de líquidos, stress, síndrome de Sjögren, después de hablar por largos períodos de tiempo, irradiación de la cabeza y cuello, con el avance de la edad y en la administración de algunos fármacos, como antihipertensivos, antihistamínicos y los usados en la enfermedad de parkinson, entre otros, y durante el sueño.   Periodontal: Se ha encontrado que en casos de gingivitis, periodontitis y abscesos periodontales intervienen bacterias que también están implicadas en la halitosis. En las bolsas periodontales, especialmente en las profundas, se encuentran colonias de bacterias anaeróbicas responsables de la emisión de compuestos volátiles odoríferos, entre los cuales destaca el Porphiromona gingivalis. Incluso, en estas bolsas es posible encontrar gran cantidad de sustratos proteicos esenciales para el metabolismo bacteriano. Debido a esto, se ha demostrado que los pacientes con enfermedad periodontal producen una halitosis más intensa que personas sanas periodontalmente. Lingual: Se ha determinado que el sito intraoral que genera mayor halitosis es el dorso de la lengua, producto de la estructura papilar y gran área superficial lingual que retiene grandes cantidades de leucocitos muertos, células epiteliales descamadas, bacterias, elementos sanguíneos y nutrientes procedentes de la saliva, dieta y mucosidades de la faringe, todo lo cual conforma una película conocida como recubrimiento lingual que es el foco principal de producción del olor oral.  Esta película es cuatro veces mayor en un paciente con enfermedad periodontal que en uno sano. La conjunción de un recubrimiento grueso con fisuras linguales profundas proporciona un nicho fértil para que proliferen bacterias anaerobias, las que a su vez disminuyen la tensión de oxígeno y se ven protegidas de la acción de arrastre salival, todo lo cual resulta en una mayor producción de agentes odoríferos y mal aliento. Lo anterior puede ser reducido, en pacientes sanos o con enfermedad periodontal, mediante la eliminación del recubrimiento lingual por el cepillado, raspado de la superficie dorsal de la lengua y por el uso de enjuagues con clorhexidina, los que producen un cambio en la flora microbiana que evoluciona, tornándose facultativa y menos odorífera.  Otras causas orales: Dentro de otras causas se encuentran las referentes a mucosas que incluyen a las aftas, herpes, úlceras y liquen; dentarias como son caries, pulpitis ulcerativa y necrosis pulpar de molares. Además se consideran a la gingivitis ulcero necrótica aguda, ulceraciones por diabetes, complicaciones posoperatorias de amigdalectomías o cirugías reconstructivas orales, cánceres bucales, candidiasis, alimentos impactados, retención de placa bacteriana por restauraciones sobre extendidas, tabaquismo y uso de aparatos protésicos mal higienizados. 

2.- Causa respiratoria: a) Vías respiratorias altas: Corresponden a cerca del 10% de los casos de halitosis. Entre éstas tenemos: 

– Alteración del flujo nasal de aire o mucus debido a pólipos, cuerpos extraños, anomalías craneofaciales, tumores nasofaríngeos y cicatrices por rinoplastías, los que dan lugar a la halitosis. 
 

– Sinusitis maxilar crónica de origen dentario y goteo posnasal de los senos paranasales de origen alérgico, que se vehiculiza hacia el tercio posterior de la lengua, generando mal aliento.

– Faringitis recurrente.

 – Amigdalitis, que corresponde a cerca del 5% de la halitosis.  b) Vías respiratorias bajas (pulmonar):  Por alteraciones infecciosas de los órganos bronquiales y pulmonares, como en el caso de tuberculosis, neumonía, bronquitis, enfisema y carcinoma del pulmón. 

3.- Digestiva: Puede deberse a: – Infección por Helicobacter pylori en las úlceras gástricas.– Reflujo gastroesofágico.– Carcinoma gástrico.– Síndrome de mala absorción.– Digestiones pesadas.– Fístulas gastrocólicas, donde hay un paso de gases del intestino grueso al estómago y de éste a la boca.– Hernia del hiato. Estos posibles factores son apoyados por pocos reportes por lo que no están totalmente aceptados.

4.- Condiciones sistémicas: Diabetes:  Cuando no está controlada, el aliento cetónico constituye una causa importante de halitosis. Nefropatías:  En nefropatías que provoquen uremia, se puede percibir un mal aliento con olor a amoníaco en pacientes que la padecen. Trimetilaminuria: Corresponde a un trastorno metabólico que resulta en un mal aliento debido a la acumulación en el sudor, orina, aliento y otros fluidos, de un metabolito de la colina que es la trimetilamina, ya que ésta no se degrada debidamente. Trastornos hepáticos y biliares: Los que otorgan un mal aliento como en el caso de la cirrosis hepática.  

5.- Causa inexistente: La quinta causa se debe a un fenómeno que presenta un pequeño porcentaje de la población que se denomina halitofobia, donde las personas “creen” presentar un mal aliento, siendo éste inexistente.                                    

DIAGNÓSTICO DE LA HALITOSIS 

Una vez realizada una acuciosa anamnesis general del paciente, así como un completo examen intraoral y extraoral, debe ser realizada una anamnesis particular para el diagnóstico de la halitosis, esta debe ir, además, acompañada de exámenes específicos que nos permitan confirmar o refutar el diagnóstico de halitosis y de corroborarlo, conocer su origen. La anamnesis específica se puede basar en un sencillo, pero detallado cuestionario desarrollado por Cambra, el cual es especificado a continuación: ¿Se nota usted mismo mal aliento?¿Lo notan otras personas?¿Cuánto tiempo hace que lo nota?¿Qué nivel de mal aliento le notan otras personas?¿A qué distancia le notan el mal aliento?¿Interfiere en su vida?¿Se protege con la mano?¿Realiza algún tipo de tratamiento o método defensivo?¿Cuál es su distancia de seguridad?¿Lo ha consultado con su médico?¿Lleva usted una vida estresada, profesional o privada?¿Acostumbra a comer ajos, cebollas, ajíes, especias, tomar alcohol, etc.?¿Tiene mal sabor de boca? 

Mujer:

 ¿Nota si el mal aliento empeora con el ciclo menstrual? 

Historia periodontal:

 ¿Se hace regularmente limpieza de boca?¿Se cepilla la lengua? 

Exploración oral:

 Placa dental acumuladaCálculo supragingivalPrótesis y restauraciones defectuosasAbsceso gingivalEstomatitisAspecto de la lenguaLengua rugosaGingivitisPeriodontitisBolsas periodontales Saliva:ConsistenciaCantidad  Luego de haber realizado la anamnesis especifica para la halitosis, es posible clasificar al paciente que ha resultado ser halitósico en uno de los siguientes grupos descritos por Cambra: 1) Paciente consciente de su problema: es el paciente más fácil de tratar, pues quiere resolver su problema y ellos buscan al clínico para resolver su problema. Es el tipo más frecuente 2) Pacientes que no saben que tiene halitosis: estos pacientes acuden por que son obligados por terceros. Se necesita ser cauteloso y poseer suma discreción y criterio además de respaldarnos por argumentos clínicos. 3) Pacientes que creen ser halitósicos sin serlos: también conocidos como halitofóbicos. Con ellos son valiosas las pruebas de medición objetiva. 

 EXÁMENES ESPECÍFICOS 

Previo a la realización del examen, el paciente debe ser instruido acerca de qué acciones puede y no puede realizar, de manera de objetivar el resultado del examen y evitar falsos negativos o falsos positivos. La mayoría de los autores sugiere el siguiente listado de condiciones preparatorias para el examen: 1.- No comer nada 8 horas antes de la visita y no beber nada 3 hrs. antes.2.- No cepillarse, ni usar instrumento de aseo bucal 8 hrs. antes de la visita.3.- No fumar ni beber alcohol 12 hrs. antes de la visita.4.- No utilizar mentas, ni enjuagues al menos 12 hrs. antes de la visita.5.- No comer ajo, cebolla o especias 48 hrs. antes.6.- No tomar antibióticos al menos 3 semanas antes de la visita.7.- No usar cosméticos o lociones el mismo día de la visita.8.- No masticar chicle al menos 8 hrs. antes de la visita. 

 Tipos de exámenes

1.- Organolépticos El paciente debe cerrar la boca por tres minutos, periodo durante el cual respira por la nariz. Después de esto el paciente debe espirar a través de la boca suavemente en la cara del examinador, para que se pueda oler los gases que son emitidos por el paciente. Para clasificar el mal aliento se han desarrollado diversas escalas, por Ej., Richter utilizó una escala de 0 a 5: 0= sin mal aliento1= mal aliento escasamente detectable2= suave mal aliento3= mal aliento moderadamente ofensivo4= mal aliento suavemente ofensivo5= mal aliento opresivamente ofensivo Ventajas: método popular, más cercano a la realidad del paciente, buena relación costo beneficios, capaz de percibir mal olor sin importar su origen molecular. Desventajas: incómodo para el paciente por tener que soplar en la cara del profesional, diferente criterio de evaluación entre distintos evaluadores, diferente umbral olfatorio de los examinadores.  

2.- Monitor portátil para medición de CVS 

Halimeter, ha sido el primer instrumento para ser utilizado para medir CVS en partes por billón (ppb). Debido a su pequeño tamaño, ser portátil, su técnica no invasiva y de fácil ejecución, su rapidez de resultado y capacidad para generar motivación, el Halimeter es ampliamente utilizado tanto en la consulta como en estudios de prevalencia. Según Tronzetich, el umbral de metil sulfuro concentrado en el aire para ser detectado por el Halimeter debe ser de 0,5 ng/ 10 mL., lo que corresponde a un tercio de lo que se requiere para el H2S. Utilizando el Halimeter, podemos clasificar la halitosis en: i. Ligera: 200 a 299 ppb ii. Moderada: 300 a 499 ppbiii. Severa: sobre 500 ppb.

3.- Halitest Este test permite correlacionar los valores de CVS generados dentro de la boca, específicamente, los emitidos desde el recubrimiento lingual. El Halitest corresponde a un medio de cultivo modificado, enriquecido con cisteína p metionina, adeeás de contener pequeñas cantidades de acetato, permitiendo el crecimiento de bacterias anaerobias. Este medio cambia de color cuando es expuesto a los CVS generados al interactuar bacterias anaerobias con la cisteína y metionina del medio de cultivo.  

4.- Cromatografía de gases La cromatografía de gases consiste en separar y analizar las diferentes sustancias según sus diferentes afinidades por un material absorbente. En el proceso, una mezcla gaseosa de las sustancias pasa a través de un cilindro de cristal que contiene el absorbente, que puede estar impregnado con un líquido no volátil que actúa como solvente (Ej. el nitrógeno), para uno o más de los componentes gaseosos. A pesar de su alta complejidad y costo, es el único que ofrece indicaciones reales a la presencia de CVS involucrados en el mal olor.  

5.- Detectores de quemiluminescencia. Un estudio reciente sobre las técnicas de medición actuales da cuenta del progreso obtenido de quemiluminescencia)nitrógena. Este detector, permi}e la medición precisa de los compuestos de nitrógeno como, indol y cadaverina. Esto permite determinar si estos compuestos están o no presente en, hasta ahora, concentraciones no detectables en el aliento.  

CLASIFICACIÓN DE LA HALITOSIS 

1.- Halitosis no asociada a patologías o transitoria: Es aquélla que se produce al haber ingerido comidas que tienden a producir mal olor, haber fumado de manera considerable o haber realizada otro tipo de actividades que producen mal aliento, pero sin tener estos pacientes una patología especÍfica que exteriorice, como signo, un aliento desagradable. Esta halitosis se caracteriza por permanecer solamente unas horas luego de que el factor causal lo produzca.  Algunos alimentos que pueden contribuir al mal aliento de origen transitorio son las bebidas alcohólicas (resecan la boca e impiden la acción antimicrobiana de la saliva), las dietas ricas en proteínas, como carnes, y los lácteos en adultos con intolerancia a la lactosa (se acumulan desechos proteicos que son aprfvechados por las bacterias pestilíferas); o ciertos productos que producen acidez, como el café, la salsa de tomate o los cítricos (en un medio ácido los gérmenes proliferan más rápido). También se describen como productores de mal olor alimentos como el pescado, que tienen gran cantidad de vitaminas y empeora el problema al ser consumido en grandes cantidades; el repollo, o la cebolla cruda y ajo porque contienen sustancias que se absorben, recorren el torrente circulatorio y se terminan exhalando por la boca.  

2. Halitosis asociada a patologías o patológica: Esta halitosis corresponde a aquellos casos en que sí existe algún tipo de patología que da como resultado el signo evidenciable de halitosis. Puede entrar en esta categoría una halitosis transitoria repetida e intensa. Para la halitosis patológica se han descrito varios orígenes, siendo los más importantes: a) Bucal: – Periodontal– Lingual b) Respiratorio:– Nasal– Pulmonar c) Asociado a condiciones sistémicas y procedencia gastrointestinal.  

Origen y etiología de la halitosis patológica

 Las estadísticas muestran que el 85% a 90% de los casos con halitosis, el mal aliento procede de la boca, y en el 10% a 15% restante, el mal olor procede de la nariz, es decir, al menos el 95% de los pacientes consulta por mal olor de origen buco-nasal, correspondiendo el 5% restante a causas pulmonares o sistémicas. 

Origen bucal Diversos estudios han asociado como principales causas orales de halitosis la presencia de recubrimiento lingual y enfermedades que afectan al periodonto. (Causas orales de halitosis son de un 87%, de los cuales 51% se asocian a recubrimiento lingual, 17% a gingivitis, 15% a periodontitis y 17% a la combinación de factores). Existen otros factores, que en menor o mayor grado pueden influir en el aliento de una persona, por ejemplo, el rol de la saliva. a) Rol de la saliva El flujo salival es de gran importancia para la manifestación clínica de un problema de mal aliento. El hecho de que frecuentemente se relacione la halitosis con la xerostomía y el sueño (su disminución dentro del ciclo circadiano, cese de masticación, etc.) demuestra su importancia de su rol en la halitosis. Diversos autores han encontrado que la reducción de la proporción del flujo salival y del estancamiento de la saliva son contribuyentes en la formación del mal olor oral. Esto lo debemos tener en consideración si pensamos que es un problema bastante frecuente, sobre todo en poblaciones de mayor edad. Algunos casos en que se puede encontrar déficit de salivación son: un aporte insuficiente de líquidos; hablar después de largos periodos de tiempo; situaciones de stress; algunos fármacos antihistamínicos, antihipertensivos y los que se utilizan para combatir el Parkinson; irradiación de cabeza y nuca, etc. La saliva tiene diversas funciones que ayudarían a explicar lo anterior. Dentro de estas funciones están el barrido mecánico, que en conjunto con la acción muscular de la lengua, cara interna de las mejillas y labios, determinan una acción de arrastre que higieniza los sitios accesibles de la mucosa bucal, lengua y dientes, lo que permite el lavado continuo de bacterias y detritus con potencial odorífero. La saliva también actúa como un solvente en el ambiente oral químico, lo que sirve para controlar el olor bucal; los compuestos volátiles disueltos en la saliva no huelen hasta que se hayan evaporado en el aire bucal. Por lo tanto, si se reducen sus concentraciones en la saliva por medio de la estimulación del flujo salival, será más difícil para la presión de vapor en la boca, causada por la inhalación o exhalación, evaporarlos en el aire bucal, por lo tanto ser percibidos. A pesar del rol benéfico de la saliva, ésta proporciona sustratos que son fácilmente oxidados y en el proceso facilitan la depleción de oxígeno. Esto facilita las condiciones para producir compuestos volátiles odoríferos. El pH es otro factor que se debe tener en cuenta en el desarrollo del mal olor, si se considera que la neutralidad y la alcalinidad favorecen la producción de mal olor. Un pH ácido previene la formación de los productos finales del metabolismo que producen mal olor, mediante la inactivación de enzimas requeridas para la degradación de aminoácidos. Se debe tener en cuenta, entonces, la acción buffer neutralizante de la saliva, teniendo presente que el pH salival medido en seres humanos es variable, y los rangos normales oscilan entre 5,7 a 7,6. Se puede decir que el pH normal de la saliva esta próximo a la neutralidad, registrándose una media de 6,75.  b) Relación entre mal olor y enfermedad periodontal Esta relación se ha estado investigando hace años. Se relaciona principalmente porque en la periodontitis intervienen bacterias que también están asociadas en la halitosis, aunque esto no indica que todas las personas que posean halitosis, poseen periodontitis, ya que existen pacientes con periodonto sano que sufren de halitosis. En los pacientes con periodontitis se detectan niveles más elevados de CVS que en individuos sanos (Yaegaki y Sanada, 1992). Respecto a esto, se ha demostrado que en los sacos periodontales más profundos se producen mayores cantidades de CVS que en los sacos menos profundos. También los niveles de CVS en el aliento se incrementan proporcionalmente con el número de localizaciones que sangran al sondaje. Por lo que existe una correlación positiva entre la cantidad de producción de CVS (mediciones de la boca entera y sacos individuales) y la severidad y extensión de la enfermedad periodontal. Estos sacos profundos están colonizados por bacterias anaeróbicas responsables de la emisión de CVS. También en estos sacos existe una gran cantidad de sustrato proteico esencial para el metabolismo bacteriano. También se ha demostrado que la saliva incubada de pacientes con enfermedad periodontal, produce olor más intenso que un paciente con periodonto sano. Al exponer los tejidos mucosos a los CVS, éstos incrementan su permeabilidad. Además, la mera exposición de los antígenos bacterianos como el LPS, que induce la inflamación gingival, no es suficiente para causar gingivitis, requiriendo el LPS la presencia de un agente preexistente para penetrar en el epitelio gingival sano. Debido a lo anterior, los CVS potencian la facilidad de penetración del LPS para originar inflamación. Tonzetich ha propuesto un modelo esquemático sobre la patogénesis de la periodontitis, el que es planteado de la siguiente forma: la placa supragingival aeróbica promueve una disminución de oxigeno, y las bacterias anaerobias crecen dentro del surco gingival. Después de esto, los CVS producidos por el aprovechamiento de proteínas por anaerobios, producen incremento de la exfoliación epitelial y de la permeabilidad, lo que permite el acceso de endotoxinas bacterianas y CVS al tejido conectivo subyacente. Producto de la inflamación y destrucción de colágeno por los CVS, resultan cantidades elevadas de péptidos y aminoácidos en el fluido gingival, lo que provee más sustrato para la producción de CVS por bacterias anaerobias. Todo lo anterior afirma la alta posibilidad de que un paciente con periodontitis sufra problemas de halitosis, por lo tanto, en un paciente con halitosis, es requisito fundamental un examen periodontal completo. c) Relación con lengua Diversos autores han identificado a la superficie del dorso posterior de la lengua, como el principal sitio intraoral de generación de CVS y mal aliento. Esto debido a la gran área de superficie lingual, y su estructura papilar que retiene cantidades considerables de células epiteliales descamadas y leucocitos muertos. En los 2/3 anteriores de la lengua no se generan tantos CVS, ya que el habla y la deglución ponen a esta zona en contacto con las rugosidades del paladar, lo que limpiaría la lengua. También se ha establecido que las bacterias anaerobias que son capaces de producir CVS, son recambiadas rutinariamente en este lugar. Como vimos anteriormente, algunos pacientes con enfermedad periodontal pueden sufrir de mal olor crónico, y en este subgrupo de pacientes, la película que cubre el dorso posterior de la lengua, conocida como recubrimiento lingual, es el foco principal de producción del olor oral. El recubrimiento lingual corresponde a un conjunto de sustancias, que incluyen elementos de la sangre y otros nutrientes (provenientes de saliva, dieta y mucosidades de la faringe), grandes cantidades de células epiteliales descamadas y bacterias. El recubrimiento lingual es cuatro veces mayor en un paciente con problemas periodontales que en un paciente periodontalmente sano.  

Los compuestos volátiles de sulfuro son los causantes de la halitosis. (metilmercaptano sulfuro de hidrógeno, disulfuro de dimetilo). Para producir el mal olor es necesario la presencia de bacterias (anaerobias gram negativas). Hay una relación directa entre la halitosis y la enfermedad periodontal).

 • 10 % de las personas tiene flujo salival bajo (aporte insuficiente de líquidos, hablar durante mucho tiempo, etc.).• Muchas veces el problema del mal olor se concentra en el dorso de la lengua, incluso en pacientes con periodontitis incipiente.• Cuando el flujo salival alcanza un nivel mínimo, como es en la noche, el mal olor se halla en un nivel máximo.• El 10 % de los casos de mal olor no proceden de la boca, sino de las vías nasales.• El 5 % de la Halitosis está relacionada con la patología amigdalar. Miyazaki et al. 1996 Relación directa entre los niveles de CVS y el grado de cubrimiento lingual con bacterias.  • El 84 % de las personas tendrá un grado de cubrimiento mínimo de la lengua (menor a 1/3 de la superficie lingual) o nulo.• El 13 % entre 1/3 y 2/3 de la superficie lingual.• El 3 % supera el grado de cubrimiento de 2/3 de superficie lingual.• Por lo tanto, la halitosis tiene origen en la boca en el 87 % de los pacientes y en casi la mitad de ellos la causa principal es el dorso de la lengua. 

TRATAMIENTO DE LA HALITOSIS 

 Protocolo de tratamiento: Definir si la halitosis es de origen oral o extraoral, mediante un adecuado examen y anamnesis: Se debe reconocer la duración, la evolución, el inicio, las características, el patrón de evolución y descripción de la halitosis, mediante un buen diagnóstico clínico e instrumental. Si la causa de la halitosis es extra oral, se deberá derivar al paciente al especialista indicado; si está asociada a enfermedades orales o a factores coadyuvantes locales, se debe incluir dentro del tratamiento: • Instaurar tratamiento periodontal• Uso de pastas y colutorios, capaces de convertir las formas volátiles de los CVS en formas no volátiles• Enseñanza de técnica de cepillado y de remoción de placa lingual  1.- Limpieza química: Se pueden utilizar distintos productos para el tratamiento, según su objetivo; los que se pueden clasificar en: 1. Para enmascarar: a base de mentol y regaliz, los cuales poseen un efecto transitorio y no alteran la causa del mal olor  2. Antibacterianos: cloruro de cetilpiridinio y cloruro de benzetonio: son amonios cuaternarios con actividad antibacteriana in vitro. In vivo, su actividad se ve limitada por el alto clearence en la cavidad bucal (no se adhieren a la superficie) se utilizan en colutorios unidos a otros compuestos químicos. 3. Aceites fenólicos aromáticos: (timol, eugenol) poseen actividad antibacteriana y antiinflamatoria. Destaca el triclosán, que es un compuesto aniónico que actúa en bajas concentraciones como bacteriostático y a mayores concentraciones, como bactericida; no posee sustantividad, pero su unión a compuestos como el gantrez o zinc permite un clearence más lento. 4. Clorhexidina: bisguanidina bicatiónica, antiséptico intrabucal más potente, alta capacidad antibacteriana y gran capacidad de sustantividad. El uso prolongado (por más de dos semanas) causa tinciones reversibles y alteraciones gustativas. Conversión de las formas volátiles de los CVS en no volátiles 1. Bicarbonato de sodio en pasta dental. 2. Cloruro de zinc: posee actividad antimicrobiana, reduce la degradación de elementos celulares en la saliva y disminuye la permeabilidad de las membranas al paso de los CVS.   Uso de productos que cumplen varios objetivos al mismo tiempo (combinaciones) • Triclosán + Cloruro de zinc• Triclosán + Alfa ionina • Clorhexidina en bajas dosis +lactato de zinc + cloruro de cetilpiridinio  Cambio de hábitos: El paciente debe evitar las comidas olorosas, reducir los intervalos de las comidas; debe llevar a cabo cambios en sus hábitos que favorezcan la oxigenación de la boca, tales como disminuir consumo de cigarrillos, alcohol, tomar agua, etc.  3.- Control mecánico: También se debe recalcar la técnica de cepillado, poniendo especial énfasis en la remoción de placa y recubrimiento lingual, ya sea con cepillo o con limpiadores linguales. Los beneficios generales de la limpieza lingual son:  1. Mejorar la capacidad del gusto2. Eliminar el cubrimiento lingual 3. Prevenir la formación de placa sobre los dientes , siendo una medida preventiva eficaz contra caries y enfermedad periodontal. La higiene lingual debe incluirse en los hábitos de higiene oral normales, con consideraciones diferentes en pacientes sanos o en pacientes con halitosis o enfermedades periodontales. Los efectos del cepillado o raspado lingual son importantes a corto plazo (mas o menos 4 horas), ya que se pierden rápidamente. Es por eso que se debe tener presente la necesidad de dar un tratamiento combinado, es decir mecánico-químico. En la primera fase (fase de choque), se debe utilizar un colutorio con una frecuencia de dos veces al día; luego de esto se puede reducir la frecuencia (fase de mentenimiento) a una vez diaria. Siempre debe usarse el raspador lingual antes del colutorio.Resultados del tratamiento La investigación ha demostrado que las concentraciones salivales de tiol (como mercaptano), precursor del olor bucal desagradable, pueden ser considerablemente reducidas, mediante el uso de soluciones o pastas que contienen peróxido de hidrógeno.  Tras el tratamiento, el paciente debe ser reevaluado, valorando tanto las pruebas organolépticas, como la emisión de gases postratamiento; medida mediante el Halimeter. De esta manera, se determina si el tratamiento ha sido efectivo tras 4 a 6 semanas, y, por tanto, se han identificado suficientes factores etiológicos involucrados, y éstos han sido controlados. Si no ha sido controlado el problema, se debe realizar una revisión del diagnóstico, tratando de identificar posibles causas no orales u orales inadvertidas. Una vez revisada la reevaluación, se debe proponer un plan de mantenimiento al paciente. Los controles periódicos deben quedar en manos del paciente, sobretodo si es capaz de identificar su propio mal olor. El paciente debe saber que la halitosis puede recidivar si no se realiza el correcto desarrollo del plan de tratamiento, un seguimiento y controles periódicos. Las evaluaciones es recomendable realizarlas cada tres meses, motivando y corrigiendo los errores en la técnica.  

CONCLUSIONES  

La causa más frecuente de halitosis se debe a la presencia de gases derivados del sulfuro, que surgen del metabolismo de gérmenes anaerobios de la cavidad bucal, presentes, especialmente, en lengua y labios. Dentro de las causas generales de la halitosis, tenemos las del origen bucal, del aparato respiratorio, del aparato digestivo, asociado a combinaciones sistémicas y las de etiología inexistente. Una de las principales causas de la halitosis es la mala higiene lingual, ya que el mal olor es directamente proporcional a la cantidad de placa acumulada sobre la lengua. Los enjuagues bucales son efectivos en disminuir los determinantes de la halitosis, aunque se debe instruir al paciente en técnicas de cepillado y de remoción lingual.  

BIBLIOGRAFÍA 

 • Cambra, J.J. “Atlas de Periodoncia”. Cap. 12. 3ª Ed. 2000.

• Encina, C. Olivares, I. “Prevalencia de halitosis en pacientes que consultan en la Facultad de Odontología de la Universidad de Valparaíso, durante el período Mayo- Agosto de 2002”. Tesis de Pregrado. 2002.

• Herrera, D. “La lengua, sus implicaciones en la salud bucal”. Dentaid. España. 1998.

• Schmidt, F. Misson, S. “The correlation between organoleptic mouth-odor ratings and levels of volatile sulfur compounds”. Oral surgery Oral medicine Oral patology. Vol. 45, pp 560-567, Abril de 1978.• Tonzetich, J. “Production and origin of oral malodor: A review of mechanisms and methods of analysis”. Journal of Periodontology. Vol 48, pp 13-9, 1977.

• Varios autores. ”La Halitosis, II simposium Dentaid”. Dentaid, España 1999.

 FRATERNALMENTE. DR. LUIS ANTONIO, ROMERO YAHUACHI

HÁBITOS DE HIGIENE BUCAL Y EL NIVEL SOCIO-ECONÓMICO DE NIÑOS

HÁBITOS DE HIGIENE BUCAL Y EL NIVEL SOCIO-ECONÓMICO DE NIÑOS ENTRE 15 Y 20 MESES DE EDAD
VOLUMEN 45 Nº 2 / 2007

Recibido para arbitraje: 24/05/2006
Aceptado para publicación: 13/06/2006

1. Mairobys Socorro. Od. Profesora Colaboradora. IIORV, Facultad de Odontologia. UCV.
2. Dilia Gómez. Od. Ministerio de Salud y Desarrollo Social.
3. José Torres. Estadístico. Instructor. IIORV. Facultad de Odontologia. UCV.
4. Ana María Acevedo. Od, MSc. PhD. Profesora Titular. Coordinadora de Investigación. Facultad de Odontologia. UCV.
5. Fátima Rojas-Sánchez. Od. MSD. Profesora Asociada. Jefe Laboratorio de Bioquímica, IIORV, Facultad de Odontología. UCV.

Abstract
Tooth brushing and dentifrice use have been undoubtedly reported by several studies as the primary oral hygiene practices carried out to reduce and control caries development, observing differences among social levels. Objective: The aim of this study was to associate oral hygiene habits with the social levels of children among 15 to 20 months. Methods: One hundred and twelve children were selected from 10 different daycare centers. The criteria of selection included, children among 15 to 20 months, apparently healthy, with a consent form signed by the parent and attending the daycare. Questionnaires assessed tooth-brushing patterns and fluoride dentifrice use considering other possible oral hygiene practices developed at the moment and reporting when these were initiated. A socioeconomic form was also completed for each child. Results: According to Graffar, only 39.3% belonged to the lower social class and the rest of the children (21.4%-39.3%) were classified within the middle and the higher social levels, respectively. The average age of introducing oral hygiene habits was 12.8 months. From the 112 children evaluated, 42 (37.5%) developed any oral hygiene routine, 19.0% of the children’s teeth were brushed or cleaned only with water, 76.2% of them used fluoridated dentifrice, and 81.3% of the mothers placed the dentifrice on the toothbrush. Conclusions: The results of this study showed the absence of a significant relationship between parents’ socioeconomic status and dental hygiene habits observed in children between 15 to 20 months of age. An important finding was that a high percentage of the children at this age did not show any oral hygiene habit, as well as, mothers played the most important role.

Key words: oral hygiene habits, children, socioeconomic status
Resumen
Numerosos estudios han reportado que el cepillado y el uso de cremas dentales fluoruradas constituyen uno de los principales hábitos de higiene bucal destinados a la disminución y control de la caries dental, cuya práctica podría variar según el estrato socio-económico. Objetivo: El propósito fundamental de éste estudio fue el de asociar la práctica de hábitos de higiene bucal con el estrato social en niños entre 15 y 20 meses. Materiales y métodos: Un total de 112 niños fueron seleccionados de 10 maternales ubicados en la Zona Metropolitana de Caracas. Los criterios de selección fueron: niños entre 15-20 meses, aparentemente sanos, cuyos padres entregaran debidamente firmado el consentimiento informado y que asistieran al maternal con regularidad. Se completo un cuestionario que registraría información acerca de los patrones de cepillado, el uso de cremas dentales fluoruradas y la posible práctica de otros hábitos de higiene bucal. Una encuesta socio-económica según los criterios de Graffar modificado por Méndez Castellano 1986 también fue registrada para cada niño. Resultados: De acuerdo con la encuesta socio-económica solo el 39,3% de los niños pertenecía a los estratos más bajos, el resto de los niños formaba parte de los estratos Alto-medio alto y medio (21,4%-39,3%) respectivamente. El promedio de la edad de inicio de alguna práctica de higiene bucal fue de 12,8 meses. De los 112 niños evaluados solo 42 (37,5%) tenían algún hábito de cuidado bucal, de los cuales solo 32 de ellos usaban cremas dentales fluoruradas que representaba el 76,2%. Por otra parte, el 19,0% se cepillaba solo con agua y 4,8% no incluía el cepillo en la limpieza de sus dientes. El 81,3% de las madres colocaba la crema dental en el cepillo y asistía al niño durante el cepillado. Conclusiones: Los resultados de este estudio indicaron la ausencia de una relación significativa entre la práctica de hábitos de higiene bucal y el nivel socioeconómico de los padres. Cabe mencionar como un hallazgo importante que un alto porcentaje de los niños a estas edades aun no se cepillan y las madres siguen jugando un papel fundamental en las rutinas de cuidado bucal.

Palabras clave: Hábitos higiene bucal, niños, nivel socioeconómico

Introducción
La odontología moderna está orientada a la prevención de las enfermedades más comunes que afectan a la cavidad bucal y desde el punto de vista preventivo, las acciones llevadas a cabo en infantes tendrá un efecto de por vida (1) por lo tanto, la mayoría de los estudios han sugerido la práctica de hábitos de higiene bucal para la preservación de la salud bucal desde los primeros años de vida, tomando en cuenta que la supervisión y asistencia de los padres durante la práctica del hábito posee gran relevancia. (2, 3, 4,5)

A nivel mundial, la disminución de la prevalencia de caries dental en la actualidad se ha debido a la amplia exposición a diversas fuentes de fluoruro entre las cuales podemos mencionar, los alimentos, las bebidas y las cremas dentales (4, 6, 7, 8,9) y no simplemente a la remoción mecánica de la placa utilizando el cepillo dental, técnica empleada para la prevención de la caries dental en infantes. (10) Tinanoff y col.4 sugieren que el cepillado regular debería promoverse como un método para distribuir el fluoruro, aunque cabe mencionar que el uso de cremas dentales fluoruradas en niños menores de 2 años sigue siendo un tema de gran controversia. (11,12) Entre otros hábitos de higiene bucal, se ha reportado que la cavidad bucal de los niños debe limpiarse antes de que erupcione el primer diente, la frecuencia del cepillado sugerido es de dos veces al día, utilizar el equivalente del tamaño de una arveja de crema dental fluorurada, asistir al niño durante la práctica del hábito y no administrarle suplementos fluorurados antes de los 6 meses. (13) Algunos estudios han expuesto que la higiene bucal es sinónimo no solo de la frecuencia del cepillado sino, también de la efectividad del mismo.(14) Ismael (15), expone que han sido pocos los estudios que han evaluado los patrones de hábitos de higiene bucal en niños a temprana edad. A pesar de esto, se ha reportado la existencia de cierta relación entre la práctica de hábitos de higiene bucal con fines preventivos, la edad y el estrato socio-económico. (10,16)

El propósito fundamental de este estudio fue asociar los hábitos de higiene bucal y el estrato social en niños entre 15 y 20 meses de edad del Área Metropolitana de Caracas.

Materiales y métodos
Población y muestra:
Se realizó un estudio transversal y se consideró como universo la población infantil de los maternales inscritos en el Ministerio de Educación, Cultura y Deportes y de la Fundación del Niño, del Área Metropolitana de Caracas. Previo a la selección del maternal, se le solicitó al Ministerio y a la Fundación el listado de maternales adscritos a ambas instituciones. Se solicitó a los directivos por escrito la aprobación que nos permitiera llevar a cabo la investigación en cada una de las instituciones seleccionadas, así como, una carta dirigida a las autoridades del maternal con el fin de que autorizara la realización de la investigación.

La selección de los maternales fue realizada a conveniencia por la dificultad de encontrar niños en las edades establecidas. Luego de seleccionado el maternal, se informó al director(a) sobre el objetivo del estudio y posterior a su aprobación se le solicitó la matrícula de los niños que cumplían con el rango de edad preestablecido para la investigación de 15-20 meses y su colaboración para contactar a los padres de éstos.

Posterior a la aprobación del Director(a) se fijó una reunión con los padres para informarlos sobre los objetivos del estudio y luego de obtener la aceptación se les pidió la autorización para que sus hijos participaran en el mismo. A los padres se les entregó un consentimiento informado escrito el cual debían leer, entender, firmar y entregar. Conjuntamente con el consentimiento informado se registró información en un cuestionario en relación a datos sobre la edad, el género, el lugar de nacimiento y los hábitos relacionados con la higiene bucal de sus hijos. La información sobre los aspectos socioeconómicos se obtuvo utilizando un cuestionario estructurado basado en los criterios de Graffar, modificado por Méndez Castellano (17), el cual consideró 4 indicadores para determinar el estrato social: profesión del jefe de familia, nivel de instrucción de la madre, principal fuente de ingreso de la familia y condiciones de alojamiento.

El total de maternales seleccionados para el estudio fue de 10, de las cuales seis estaban adscritos a la fundación, tres al ministerio y uno a la Alcaldía de Sucre y se identificaron ocho públicas y dos privadas. Los criterios para seleccionar a los niños fueron: edades entre 15 y 20 meses, aparentemente sanos, que asistieran regularmente al maternal y que los padres aceptaran y firmaran el consentimiento informado quedando la muestra conformada por 112 niños con edades comprendidas entre 15 y 20 meses de edad.

Análisis estadístico
Teniendo en cuenta el tamaño de la muestra, el tipo de variable, la expresión y ocurrencia de los resultados, se seleccionó como prueba estadística para evaluar el objeto de estudio el estadístico Chi-Cuadrado X². El valor del estadístico Chi-Cuadrado X² con dos grados de libertad se obtuvo un p-valor asociado al estadístico de contraste (p=0,077), es mayor que el nivel de significación fijado, p>0,05, en consecuencia se decide aceptar la hipótesis nula de que son independientes las variables en estudio.

Resultados
En la Tabla 1 se ilustra la distribución de la población según el género. Como podemos observar, la población seleccionada estuvo conformada por 112 niños de los cuales, 62 (55,4%) eran del género masculino y 50 (44,6%) del género femenino distribuidos entre los diferentes maternales adscritos a la Fundación, el Ministerio y la Alcaldía. El mayor número de niños evaluados provienen de maternales adscritos a la Fundación del Niño (63). En cuanto al peso promedio de los niños fue de 11,4±1,0 kg.

La ubicación de los niños que practican o no hábitos de higiene bucal de acuerdo al estrato social se muestran en la Tabla 2. Para efectos del estudio se combinó el nivel alto con medio-alto y el medio bajo con el bajo. Del total de 112 niños, el 21,4% se ubicó en el estrato Alto-Medio Alto, y en los niveles Medio y Medio-bajo se identificaron porcentaje similares de niños (39,3%). Al evaluar los hábitos de higiene bucal, porcentajes similares de niños reportaron practicar o no hábitos de higiene bucal (50%).

Es importante resaltar que el 78,6% de la población evaluada pertenece a los niveles medio y medio-bajo bajo. De esta población, el 51,8% reportaron no practicar hábitos de higiene bucal a diferencia del 26,8% que si reportó practicar algún hábito de higiene bucal. El 29,5% de los niños que no practicaban hábitos de higiene bucal pertenecían al estrato medio, medio-bajo a diferencia del 9,8% de ese mismo estrato que si lo realizaba algún tipo de hábito.

En la Tabla 3 podemos observar el número, porcentaje y género de los niños que practican algún hábito de higiene bucal; mencionando de igual manera la frecuencia, el momento del día, quien asiste al niño durante la práctica y si alguna vez ha asistido al odontólogo. De los 112 niños evaluados, el 62,5% (70) de los padres reportaron no practicar hábitos de higiene bucal en sus hijos, contra 37,5% de los padres (42) que sí practicaban algún tipo de hábito. Con relación a la frecuencia del hábito, los resultados demostraron que de los 42 niños sobre quienes si se practicaba alguna rutina de higiene bucal, 40 (95%) de ellos lo realizaban < 2 veces diarias y en solo 2 niños (5%) la frecuencia de cepillado fue mayor a 2 veces diarias.

Con relación al momento del día, 15 padres (35,7%) reportaron cepillar o limpiar en la mañana y 14 (33,3%) en la noche, 11 padres (26,2%) indicaron realizarlo en otro momento y solo 2 padres (4,8%) después de cada comida. De los 42 niños sobre quienes se practicaba algún hábito, en 34 de ellos (81,0%) era la madre quién realizaba el cepillado y solamente 1 niño, lo que corresponde al 2,4% fue cepillado por el padre. La edad del niño en la cual los padres iniciaron hábitos de cepillado fue de 12,8±2,6 meses. El porcentaje de niños que fue asistido por la madre en las prácticas de higiene bucal fue significativamente mayor (81,0%) al compararlos con el número de niños asistidos por el padre (2,4%), ambos padres (14,3%) y por el mismo niño (2,4%). El 98,2% de los padres reportó no haber llevado al niño al odontólogo.

Los datos relacionados con el número, los porcentajes, la frecuencia, el momento del cepillado, quien cepilla y la cantidad de crema dental reportada que es colocada en el cepillo de los niños se presentan en la Tabla 4, al igual que la edad de inicio de la práctica del hábito. De los 42 niños cuyos padres reportaron que realizaban algún hábito de higiene bucal, 32 (76,2%) de ellos acostumbraban a cepillarlos con cremas dentales fluoruradas.

En cuanto a la frecuencia del cepillado el 93,8% suelen cepillarlos 2 veces. El 40,7% de los padres reportaron cepillar a los niños en la mañana, el 3,1% después de cada comida y el 28,1% lo hace durante la noche y en otro momento. Las madres juegan un papel importante en el cepillado de los niños (81,3%) a diferencia de los padres (3,1%) y el mayor porcentaje de la cantidad de crema dental colocada sobre el cepillo corresponde a la cantidad recomendada por los profesionales de la odontología y que se corresponde al tamaño de una arveja (47,0%). Por último, el promedio de edad de inicio del cepillado dental fue de 12,4 meses.

La tabla 5 resume el número y porcentaje de niños sobre quienes se practica alguna rutina de higiene bucal que no incluye el cepillado con crema dental. Como podemos observar 8 (19,0%) de los 42 niños solo los cepillaban con agua o con agua y sal con una frecuencia de <2 veces al día. En cuanto al momento del día que reportaron el hábito, el 50% lo realizaba en la noche, el 12,5% en la mañana, 12,5% después de cada comida y 25,5% en otro momento. Igualmente que el cepillado realizado con crema dental, la madre realiza mayormente esta actividad (87,5%). Además del cepillado con crema dental o con agua y agua y sal, 2 padres reportaron realizarlos con toallas con una frecuencia de 100% <2 veces, 1 de las madres reportó realizar la limpieza en la mañana y otra en la noche.

Discusión
Son muy pocos los estudios realizados en Venezuela cuyo objetivo haya sido evaluar hábitos de higiene bucal y su relación con el estrato socio-económico en niños menores de 2 años. (18,19,20)

En esta investigación, debido a la complejidad que surgió para localizar niños en el rango de edad establecida por el criterio de inclusión (15-20 meses), la muestra fue seleccionada de instituciones del estado y a conveniencia, por lo que el mayor porcentaje de los niños estaban ubicados en los estratos medio y bajo. Tabla 2 Es importante resaltar que este no es un estudio nacional por lo que no podemos inferir que este es el comportamiento en el país, sino que es una población “sui generis” cuyo comportamiento corresponde a la población evaluada.

No se determinaron diferencias estadísticamente significativas cuando se compararon los datos relacionados con la presencia del hábito y el nivel socioeconómico (p>0,05). Una de las posibles explicaciones para la ausencia de relación entre las variables mencionadas pudiera ser la edad de los niños periodo durante el cual la madre está iniciando sus primeras incursiones de enseñanza de los hábitos de higiene bucal.

Otra posible explicación para la ausencia de diferencias pudiera ser los criterios utilizados para ubicar al niño en el nivel socioeconómico. El criterio utilizado para ubicar a los niños fueron los reportados por Graffar, modificado por Méndez Castellano (17) ampliamente utilizado por el Proyecto Venezuela en su estudio nacional; sin embargo, este considera 4 indicadores para determinar el estrato social: profesión del jefe de familia, nivel de instrucción de la madre, principal fuente de ingreso de la familia y condiciones de alojamiento los cuales pudieran enmascarar la presencia de diferencias significativas ya que se han reportados estudios donde existe una alta correlación entre el nivel educativo de la madre y la presencia de hábitos de higiene bucal en niños de estas edades.

Los resultados nos permitieron detectar que en el estrato más bajo de nuestra clasificación, un mayor número de niños aún no practicaba algún hábito de cuidado bucal, a diferencia del estrato medio que sí reportaba practicarlo. Estos resultados coinciden con los publicados por Franco y col.(21), quienes indicaron un inicio más temprano en la práctica de hábitos en el estrato; estos resultados fueron corroborados por Hinds y Gregory (22), en Inglaterra, quienes publicaron una asociación similar en su estudio en niños de 18 meses de edad.

La edad promedio de inicio de alguna rutina de higiene bucal de los niños evaluados en nuestro estudio fue de 12,8±2,6 meses, pero solo un pequeño porcentaje de los 112 niños practicaban hábitos de cuidado bucal (37,5%), lo que pudiera deberse a la resistencia del niño al cepillado a esta edad, al nivel educativo de la madre reportado en la encuesta y a la poca importancia que le dan los padres a la salud bucal de sus niños, hecho que se refleja en los datos obtenidos, donde solo el 1,8% de los padres afirmó haber llevado al niño al odontólogo. Suzuki (23), revela de igual manera que la actitud de los niños menores de tres años en cuanto al hábito del cepillado dental es negativa y son pocos cooperativos durante la práctica.

Resultados de nuestro estudio indicaron que entre los distintos hábitos que fueron reportados, el cepillado dental utilizando cremas dentales constituyó el más practicado por los padres (76,2%) en comparación con otros hábitos tales como cepillado con agua y limpieza dental con toallas (23,8%). Por otra parte, el 47,0% de las respuestas relacionadas con la cantidad de crema dental colocada correspondió al tamaño de una arveja (Tabla 4). Esta decisión fue tomada por iniciativa propia de la madre en un 84,3% de las veces y las madres reportaran tres razones por las que debían colocar esta cantidad, la de economizar la crema dental, el tamaño del cepillo que al ser infantil impedía colocar mas crema dental y evitar que el niño se tragara la crema dental. Resultados reportados por el Instituto de Estadística de Québec, indicaron que aproximadamente el 45% de los niños a los 17 meses de edad usaban crema dental y el 43% colocaba la cantidad de crema dental que corresponde al tamaño de una arveja.

Es importante resaltar, que en cuanto a la frecuencia del cepillado el 93,8% de los niños suele hacerlo menos de 2 veces al día, frecuencia confirmada por el estudio de Franco 19, el cual observó que un 93,5% de los niños se cepillaba con la misma frecuencia.

En términos del momento del cepillado y quien asiste al niño durante la práctica de hábitos de higiene bucal, indudablemente es la madre quien supervisa al niño y lo ayuda (81,3%), lo que da a entender que son las más preocupadas en lo que concierne a la salud general del bebé y de la salud bucal en particular, característica que fue observada también en el estudio de Franco (19), donde las madres asistían al niño la mayor parte de las veces. También debemos hacer énfasis en que, el momento del día comúnmente reportado para la práctica del cepillado dental usando cremas dentales fue la mañana (35,8%) y para el momento en que se práctica algún otro hábito de cuidado bucal predominaron las horas de la noche (50%) patrón que no podemos explicar basándonos en los resultados obtenidos.

Existen diferencias numéricas en cuanto a la práctica de hábitos de higiene bucal al establecer comparaciones entre los niños con los más altos y los más bajos estratos sociales. Un gran porcentaje de los niños a estas edades aun no se cepillan y las madres siguen jugando un papel fundamental en las rutinas de cuidado bucal.
Tabla 1
Distribución de la población según el género

Tabla 2
Asociación entre la higiene bucal y el estrato
socio-económico de los niños evaluados

Tabla 3
Número y porcentaje de los niños que practican algún hábito de
higiene bucal, frecuencia, momento del día, quien asiste
al niño durante la práctica y asistencia al odontólogo

Tabla 4
Número y porcentaje de niños que se cepillan con crema dental, frecuencia,
momento del cepillado, quien cepilla al niño y
cantidad de crema colocada en el cepillo

Tabla 5
Número y porcentaje de niños que practican alguna rutina
de higiene bucal que no incluye cremas dentales fluoruradas

Reconocimientos
Los autores de este estudio desean agradecer al Consejo de Desarrollo Científico y Humanístico por el financiamiento parcial de este estudio (PG 10-30-5239-2005). Igualmente, agradecemos a la empresa Colgate-Palmolive por el financiamiento parcial de este proyecto. Finalmente, y por eso no los menos importantes, deseamos agradecer muy profundamente a los niños, padres y personal administrativo de los maternales y guarderías; así como al Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, Fundación del Niño y Alcaldía de Sucre por su colaboración sin la cual no hubiese sido posible la realización de esta investigación.

Recomendaciones
Como primera recomendación los autores sugieren la necesidad de realizar un estudio con un mayor número de niños, con el objeto de comprobar si los hábitos identificados en este estudio se corresponden con los hábitos practicados por los niños venezolanos de estas edades. La segunda y ultima recomendación es realizar estudio longitudinales para evaluar la presencia de hábitos y su asociación e influencia en la aparición de la caries dental y como contribuye el estrato socio-económico en la salud bucal.

Referencias

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LACTANCIA MATERNA Y MALOCLUSIONES DENTALES EN PREESCOLARES DE LA GRAN CARACAS

LACTANCIA MATERNA Y MALOCLUSIONES DENTALES EN PREESCOLARES DE LA GRAN CARACAS
VOLUMEN 45 Nº 2 / 2007

Recibido para arbitraje: 02/08/2005
Aceptado para publicación: 02/11/2005

1. Blanco-Cedres Lucila. Doctora en Salud Pública. Profesora Titular de la UCV, Facultad de Medicina /
2. Guerra María E. Especialista en odontología infantil. Profesora Agregado de la UCV, Facultad de Odontología /
3. Rodríguez Sebastián. Estudiante de 5to año de Odontología, la UCV. Pasante del IVIC. Mención Honorífica a la Investigación, Sociedad Venezolana de Odontopediatría, 2005.
RESUMEN
El objetivo del presente trabajo es establecer la relación entre el período de lactancia materna y la presencia de maloclusiones dentales, a partir de un estudio transversal en una muestra de 226 niños preescolares de la Gran Caracas. Las mediciones odontológicas fueron realizadas por un odontólogo previo entrenamiento y calibración. El análisis estadístico se basó en la prueba chi-cuadrado y el modelo de regresión logística. Los resultados muestran que más de la mitad (58%) de los niños fueron lactados por 6 meses o más. Así mismo, los niños lactados por un período menor de 6 meses presentaron de 3 a 15 veces el riesgo de presentar malocluciones dentales al compararlos con los niños lactados por 6 meses o más. Como conclusión se plantea que la alimentación al seno materno por 6 meses o más constituye un factor de protección de las maloclusiones dentales.

Palabras Claves: Amamantamiento, tipo de perfil, tipo de oclusión.

ABSTRACT
The objective of the present investigation was to establish the relationship between breastfeeding and the presence of dental malocclusions. A transversal investigation was carried out based on a sample of 226 from the Gran Caracas. A dentist of the department of Pediatric Dentistry of the UCV, previous training and calibration conducted the observations and dental measurements. The statistical analyses were based on the chi-square distribution and the logistic regression model. More than half of the children were breastfed for 6 months or more (58%). The relative risks for children breastfed for a period of lees than 6 months compared with the children breastfed for 6 months or more fluctuated between 3 and 15 for the presence of dental malocclusions. Breastfeeding for 6 months or more prevents dentomaxillofacial anomalies.

Key words: Breastfeeding, type of profile, type of occlusion.

INTRODUCCIÓN
En marzo 2004 la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (U.N.I.C.E.F) presentaron la “Estrategia Mundial para la Alimentación del Lactante y del Niño Pequeño”, destacando a la lactancia materna como fundamental para la supervivencia infantil (1). Es indudable que el amamantamiento es la medida más eficaz y menos costosa para evitar la desnutrición y las enfermedades infecciosas durante los primeros meses de vida. Por otra parte, estudios odontológicos realizados en la última década tienden a indicar que la falta de la lactancia materna o un período corto de ésta se asocia con la presencia de maloclusiones dentales (2-6).

Al nacimiento la respiración es el primer estimulo funcional, siendo el amamantamiento el segundo. Durante este último, el complejo movimiento muscular que el niño debe efectuar con la mandíbula y lengua predominan sobre los otros huesos y músculos cráneo-faciales, contribuyendo éstos estímulos primarios al buen desarrollo de los maxilares. El amamantamiento favorece al maxilar inferior para avanzar de su posición distal con respecto al superior a una posición mesial. Es el llamado primer avance fisiológico de la oclusión (3). De esta manera, se evitan retrognatismo mandibulares y se obtiene mejor relación entre el maxilar y la mandíbula. Con la ejercitación de los músculos masticadores y faciales en el acto de lactar disminuye el 50% de cada uno de los indicadores de maloclusiones dentarías (resalte, apiñamiento, mordida cruzada posterior, mordida abierta, distoclusión, rotaciones dentarías) (4-9).

Dada la importancia de favorecer el crecimiento y desarrollo estomatognático y por ende, prevenir las anormalidades dento-maxilofaciales se realiza una investigación en una población de niños de la Gran Caracas, a fin de dar a conocer la repercusión de la lactancia materna en la prevención de maloclusiones dentales.

MATERIALES Y MÉTODOS
La presente investigación es un diseño transversal de la población de niños de 3 a 6 años de edad en preescolares de la Gran Caracas. La muestra corresponde a niños seleccionados aleatoriamente de un listado de preescolares inscritos en el Ministerio de Educación y Deportes en el período escolar 2004-2005.

El tamaño de la muestra se estimó considerando el estadístico: “porcentaje de niños amamantados por 6 meses o menos que presentan hábitos orales viciosos de succión y deglución, el cual según hallazgos de un estudio realizado en niños preescolares de Caracas 7 se estimó en 64,2%. De allí que, para una estimación con un error máximo admisible de 0,79%, y un error de tipo I del 5%, se estimó una muestra de aproximadamente 220niños. La muestra definitiva estuvo conformada por 226 niños; 112 niñas y 114 varones. 11,5% de 3 años de edad, 25,2% de 4 años, 34,1% de 5 años y 29,2 de 6 años.

La observación y medición odontológica la realizó un docente especialista en odontología infantil de la Facultad de Odontología de la Universidad Central de Venezuela (UCV), previo entrenamiento y calibración por medio de técnicas ortopédicas funcionales y ortodoncicas.

Para la recolección de datos se utilizó un instrumento adaptado de la historia clínica de la Cátedra de Odontología Pediátrica de la UCV, éste fue sometido a prueba para su posterior ajuste.

Para la recolección de información se reunió a los padres y representantes de los niños seleccionados, explicándoles las técnicas de observación y medición odontológica. Aquellos niños cuyos padres y representantes accedieron voluntariamente a participar fueron examinados.

A todos lo niños se les realizó un examen odontológico, para recolectar componentes clínicos relacionados con el desarrollo de los maxilares. Además, se les tomo impresiones dentales de ambos maxilares con hidrocoloide irreversible, con el fin de elaborar modelos de yeso piedra, para tomar medidas del paladar en sentido transversal, longitudinal y su profundidad. También se observó el tamaño, la forma de la arcada y la alineación dentaría. En cuanto a la relación intermaxilar, se tomó en cuenta la relación molar de acuerdo a la edad. Así mismo, se tomaron fotografías de frente y perfil con el fin de obtener información sobre tipo de perfil y simetría facial. Se consideraron dos tipos de perfil: perfil convexo: presencia de un overjet mayor de 10mm; y perfil normal para la edad.

En el análisis estadístico de la información se utilizó la prueba Chi-cuadrado, así como el modelo de regresión logística; utilizando para ello el paquete estadístico SPSS 10 (10).

RESULTADOS
El 91,6% de los niños recibieron lactancia materna por algún período de tiempo; con los 58% amamantados por 6 meses o más; observándose una mediana de tiempo de lactancia de 6 meses. El 54,2% de las niñas fueron lactadas por 6 meses o más; un menor porcentaje de varones fueron amamantados por este tiempo (45,8%). Sin embrago, estas diferencias no alcanzaron significación estadística.

La tabla 1 presenta la clasificación de los parámetros odontológicos según el período de amamantamiento. Sistemáticamente se presenta una asociación significativa entre lactar por 6 meses o más y un perfil normal para la edad, paladar con características normales para la edad, normoclusión y mordida anterior normal.

Tabla 1
Variables odontológicas según período de lactancia materna

Riesgos relativos multivariantes para las maloclusiones dentales controlando por edad y presencia de hábitos orales viciosos, obtenidos a través del modelo de regresión logística se muestran en la tabla 2. El impacto del tiempo de lactancia sobre cada uno de ellos fue altamente significativo. Los lactados 6 meses o menos muestran 15 veces el riesgo de distoclusión, 4 veces el riesgo de exhibir paladar profundo, 3 veces el riesgo desarrollar una mordida anterior abierta y 3 veces el riesgo de presentar perfil convexo, cuando se comparan con los lactados por 6 meses o más.

Tabla 2
Modelo de regresión logística: riesgos relativos multivariantes
para variables odontológicas

DISCUSIÓN
Los resultados obtenidos indican la existencia de una fuerte asociación entre un período de amamantamiento menor de 6 meses y la presencia de un perfil convexo, mordida abierta, distoclusión y paladar profundo. Exhibiendo los lactados por menos de 6 meses entre 3 y 15 veces mayor riesgo, ajustados por la edad y la presencia de hábitos orales viciosos, de presentar maloclusiones dentales cuando se comparan con los lactados por 6 meses o más. Siendo la distoclución la anomalía con el riesgo más alto.

Diversos estudios realizados en niños urbanos muestran que la distoclusión y el perfil convexo guardan asociación con el período de lactancia menor de seis meses (7-9). El amamantamiento le suministra al bebe la maduración y organización de los músculos para una óptima maduración neural en la ejecución de la función masticatoria; cuando ésta es deficiente, los músculos pterigoideos externos, que son los propulsores mandibulares, actúan muy poco, manteniendo a la mandíbula en posición distal. Los orbiculares permanecen abiertos y débiles durante la alimentación a biberón y perderán su tono muscular, trayendo como resultado que la boca esté abierta y la mandíbula se desplace hacia atrás. La alimentación a biberón contiene los movimientos fisiológicos mandibulares de mesialización, los cuales deben efectuarse a partir del nacimiento; fuerzan la mandíbula hacia la faringe y esta presión anormal acompañará el correspondiente cambio articular temporo mandibular6. La distoclusión es el producto de varios factores, herencia y estímulos ambientales, donde uno de los más inmediatos es la posición fisiológica distal de la mandíbula al nacer, que puede mantenerse durante todo el período de dentición temporal y permanente. Los factores son: hábitos viciosos, como succión del pulgar, inhibición del crecimiento del mandibular, actividad masticatoria insuficiente, respiración bucal, postura incorrecta durante el sueño y, alteraciones del desarrollo en el arco de la mandíbula sin dejar de destacar los factores genéticos (6).

Hallazgos de otras investigaciones indican una relación entre la mordida abierta y el período de lactancia materna (7-9). La mordida abierta es ocasionada por diversos factores, uno de los ellos es la interposición de la lengua entre ambas arcadas en el momento de tragar por persistencia de la deglución infantil o por el hábito nocivo de succión del dedo u otro objeto. El objeto interpuesto entre ambas arcadas, rompe el equilibrio dentario y bucal normal, produciendo presiones contrarias a las fisiológicas que anulan el mecanismo normal y natural, y cuya continuidad trae como consecuencia la deformación cráneo-facial (9). La deglución atípica por interposición lingual o labial se presenta en niños lactados por un período menor de seis meses (7-9). La misma se considera como una persistencia de la deglución infantil, por falta o ausencia de amamantamiento, lo cual no permite la maduración normal de la función y trae como resultado la incorrecta postura de los órganos bucales, ocasionada por la alimentación a biberón. El orbicular de los labios es el único músculo que cierra la boca en su posición anterior, manteniendo la curva de la arcada dentaría y sostiene las fuerzas internas bucales. Al permanecer los labios separados por una tetina o chupa más gruesa, dura y larga que el pezón materno, su tono muscular reduce y rompe el equilibrio linguo-vestibular, predisponiendo el espacio bucal anterior a permanecer abierto (11).

El paladar profundo ha sido objeto de varias investigaciones, por ser un rasgo común en pacientes que presentan trastornos funcionales, tales como respiración bucal y deglución atípica. Carlos Guardo (1981) plantea que: “La presión lateral de los tejidos y masas musculares, va generando en los huesos jóvenes, una disminución de diámetros transversales y atresias, que acompaña también a bóvedas palatinas estrechas y altas, comúnmente llamadas ojivales” (12). Esto se debe a que la boca está en relación directa con funciones tales como la respiración, amamantamiento, succión, deglución y masticación; por otra parte la boca está rodeada por poderosos grupos musculares que juegan un papel importante en el desarrollo del macizo craneofacial y en el funcionamiento armónico del aparato bucal, de allí que las alteraciones funcionales perturban la morfología de los maxilares. La presente investigación mostró asociación entre la presencia de paladar profundo y un período de lactancia materno menor que 6 meses independiente de factores como la edad del niño, sexo y la presencia de hábitos orales viciosos. Hallazgos similares se han reportado en la literatura, aunque sin el control de factores asociados (7-9).

Los resultados de la presente investigación contribuyen a precisar con más detalle la relación entre el período de amamantamiento y las variables asociadas con la prevención de patologías en el desarrollo de los maxilares, en una población de preescolares de la Gran Caracas. Es indiscutible que la lactancia materna es la medida más eficiente y menos costosa para evitar enfermedades infecciosas y desnutrición durante los primeros meses de vida. En este sentido, la OMS y la U.N.I.C.E.F en marzo de 2004, presentaron la “Estrategia Mundial para la Alimentación del Lactante y del Niño Pequeño”, la cual se establece como un plan de importancia inestimable para que los gobiernos fomenten los entornos que estimulen a las mujeres a adoptar decisiones informales acerca de la alimentación de sus hijos1. En la República Bolivariana de Venezuela, el Ministerio de Salud y Desarrollo Social en la Resolución Nº 444, Gaceta Oficial Nº 38032 del 28 de septiembre de 2004, estableció la protección, promoción, apoyo e impulso en todos los establecimientos de Salud la política y práctica de la lactancia materna. Desde el punto de vista estomatológico, el cumplimiento de esta estrategia y resolución contribuirá al estímulo de la maduración de las funciones del aparato bucal en la prevención de las maloclusiones dentales, las cuales ocupan los primeros lugares de los problemas de salud en Venezuela 8. En conclusión, la lactancia materna por un período de 6 meses o más previene las maloclusiones dentales.

AGRADECIMIENTO
Esta investigación fue financiada en su totalidad por el Consejo de Desarrollo, Científico y Humanístico de la Universidad Central de Venezuela. CDCH: No 09-11-4881-2001.

REFERENCIAS

1. OMS. Estrategia Mundial: La lactancia materna fundamental para la supervivencia infantil. Disponible en: http://www.who.int/mediacentre/news/releases/2004/pr19/es [marzo, 2004]

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3. Planas P. (1987) Rehabilitación neuroclusal. Capitulo VIII en Salvat Editores S.A.(ed); 2da. ed.; Barcelona , España.

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12. Guardo A, Guardo C. (1981) Ortodoncia. Capítulo III. Editorial Mundi. Buenos Aires, Argentina.

CELULAS MADRES EN ODONTOLOGÍA

Son células que poseen la capacidad de autorenovarse en forma ilimitada y pueden dar origen a diferentes tipos celulares. Este tipo de células pueden hallarse en el embrión o en tejidos adultos.

Los tejidos adultos como la médula ósea, la pulpa dental, el ligamento periodontal, el tejido adiposo, el cerebro, el corazón y los músculos, contienen células madre. Sin embargo el contenido de SC varía de un tejido a otro. Las SC embrionarias (SCE) humanas pueden ser aisladas a partir de fetos en estadíos tempranos (etapa de blastocito, fase celular interna) y se pueden diferenciar in Vitro, en varios tipos celulares, incluyendo células hematopoyéticas, miocitos cardíacos y esqueléticos, y adipocitos.

Actualmente las fuentes más usadas para extraer céluals madre de tejidos adultos son las células madre mesenquimales (MSC) humanas, que están presentes en el estroma de la médula ósea, constituyendo una población totalmente diferente de las células madre hematopoyéticas, y su papel es contribuir a la regeneración de los tejidos mesenquimáticos (hueso, cartílago, músculo, ligamento, tendón, tejido adiposo y estroma). Se ha podido aislar, cultivar y diferenciar MSC humanas, con rasgos típicos de osteocitos, condrocitos o adipocitos, respectivamente.

A pesar de las investigaciones realizadas in Vitro, en animales de experimentación y en humanos, la terapia de células madre para la recuperación de tejidos, aún presenta muchos interrogantes. Entre ellos: ¿cuál es la fuente ideal de células madre?, ¿Es benéfico transplantar células madre con algún grado de diferenciación? ¿Es útil la aplicación de factores de crecimiento a las células cultivadas in Vitro? ¿Existe una verdadera integración de estas células transplantadas al tejido receptor? ¿Pueden las células transplantadas recuperar la función del tejido huésped sin producir efectos adversos?

Buscando solucionar estos interrogantes, otras disciplinas que han surgido también a partir del proyecto genoma humano, buscan mejorar las posibilidades de aplicación clínica de esta nueva terapia. La Terapia Génicaes (http://recursostic.javeriana.edu.co/doc/genica.pdf) una herramienta poderosa para modificar las células madre, con el fin de utilizarlas en el tratamiento de una variedad de enfermedades humanas. De modo similar, la Bioingeniería (http://recursostic.javeriana.edu.co/doc/bioingenieria.pdf) es utilizada junto con la terapia de células madre, en la neoformación de diferentes tejidos.

Las SC aisladas de hueso o de pulpa dental podrán ser usadas en un futuro, para reparar el hueso craneofacial o regenerar tejido dental,en pacientes con enfermedades degenerativas, traumas, enfermedades infecciosas, síndromes y/o maloclusiones esqueléticas . La investigación de células madre en odontología, está dirigida hacia la regeneración de del órgano dental completo, y hacia la regeneración de tejidos del complejo craneofacial (creación de cóndilos mandibulares, formación de pequeños segmentos de hueso, y creación y transplante de grandes segmentos de hueso mandibular, entre otros).

http://recursostic.javeriana.edu.co/doc/stem_cells.pdf