BOLIVIANOS DETRÁS DE SEPARATISMO DE PUNO

PUNOBOLIVIA 

PARA FUSIONAR SUR PERUANO CON NOROESTE ALTIPLÁNICO

LA INTENCIÓN SEPARATISTA QUE EL PRESIDENTE REGIONAL HERNÁN FUENTES PRETENDE IMPLANTAR EN PUNO CON LA CREACIÓN DE LA REGIÓN FEDERAL AUTÓNOMA QUECHUA-AYMARA OBEDECERÍA A UN PLAN IMPULSADO POR GRUPOS RADICALES BOLIVIANOS QUE BUSCARÍAN A LARGO PLAZO FUSIONAR EL SUR PERUANO CON EL NOROESTE BOLIVIANO PARA LA CREACIÓN DE UNA REPÚBLICA AYMARA.SE DEBE INDICAR QUE EN EL PAÍS ALTIPLÁNICO, EL LÍDER AYMARA BOLIVIANO FELIPE QUISPE PROCLAMÓ EN EL 2004 LA REFUNDACIÓN DEL IMPERIO INCA (TAHUANTINSUYO), QUE ALCANZÓ SU APOGEO EN EL SIGLO XV Y QUE FUE LIQUIDADO A SANGRE Y FUEGO DURANTE LA CONQUISTA ESPAÑOLA.QUISPE INSTÓ EN AQUELLA OCASIÓN A LA FUSIÓN DEL SUR PERUANO CON EL NOROESTE BOLIVIANO PARA LA CREACIÓN DE UNA REPÚBLICA AYMARA. LA PROPUESTA FUE RECOGIDA POR ORGANIZACIONES INDÍGENAS PUNEÑAS QUE, EN COORDINACIÓN CON LA COORDINADORA ANDINA DE ORGANIZACIONES INDÍGENAS (CAOI), ONG ACUSADA DE INCENTIVAR ACTOS DE VIOLENCIA EN EL SUR DEL PAÍS, VIENEN IMPULSANDO SU CONFORMACIÓN EN NUESTRO PAÍS.LA ETNIA AYMARA ESTÁ EXTENDIDA ENTRE PERÚ, BOLIVIA Y CHILE Y ES PARA LOS ANTROPÓLOGOS EL CASO DE UNA NACIÓN SIN ESTADO. LA POBLACIÓN AYMARA SE REPARTE EN ESOS TRES PAÍSES, SUMANDO 1.6 MILLONES. PERÚ CONTARÍA CON UNOS 300 MIL DE ELLOS.A FIN DE FORTALECER ESTA POSIBILIDAD, LA CAOI REALIZARÁ EN MAYO LA CUARTA CUMBRE CONTINENTAL DE POBLACIONES INDÍGENAS, EN PUNO, DONDE ESPERAN LA PRESENCIA DEL PRESIDENTE BOLIVIANO EVO MORALES.ASÍ LO INFORMÓ EL DIRIGENTE DE LA CAOI, MIGUEL PALACÍN QUISPE, QUIEN SOSTUVO QUE PARA CONCRETAR LAS COORDINACIONES PREVIAS SE REUNIRÁN EN LA CIUDAD PUNEÑA EL 21, 22 Y 23 DE ENERO. 

http://www.larazon.com.pe/online/indice.asp?tfi=LRActualidad04&td=18&tm=01&ta=2009  

PATRIOTICAMENTE. DR LUIS ROMERO YAHUACHI

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BOLIVIA: contrainsurgencia y golpismo

BOLIVIA: contrainsurgencia y golpismo
Stella Callóni

En los próximos días Bolivia estará viviendo el intento de un “golpe suave” o “golpe fuerte”, si sus inspiradores necesitan una acción superior en el esquema contrainsurgente que Estados Unidos ha venido aplicando cotidianamente sobre el gobierno de Evo Morales, con el apoyo de la poderosa derecha fascista de ese país.

El prefecto de Santa Cruz, Bolivia, Rubén Costa realizará un referéndum por autonomía, lo que es ilegal e inconstitucional, lo que ha puesto a ese país y a América Latina en uno de sus momentos más peligrosos y amenazantes.

En ese escenario, se está jugando la única posibilidad que ha tenido el pueblo boliviano-mayoritariamente indígena- para salir de siglos de dominación, terror, discriminación, pobreza, abandono y recuperar sus derechos y su dignidad. Pero también se juega el futuro de América Latina en su conjunto, en un tiempo nuevo donde se advierte que “sí se puede” desafiar los mandatos de la dictadura mundial.

El 26 de abril pasado la Organización de Estados Americanos (OEA) convocó a una sesión extraordinaria en Washington, donde se reconoció en forma unánime que existe una institucionalidad democrática en Bolivia, y se reclamaron diálogos a los prefectos de la Media Luna (Santa Cruz, Pando, Tarija y Beni ) que no escuchan voces, leyes ni constituciones. Pero ésto, debe convertirse en una acción concreta contra todo golpismo.
El canciller boliviano, David Choquehuanca, planteó abiertamente las amenazas sobre su país, que persisten desde la llegada de Evo Morales al gobierno, quien asumió en enero de 2006.

La acción de Estados Unidos, que maneja todos los hilos de la guerra sucia y la desestabilización, es permanente, sin tregua. Esto se agravó aún más con el envío a ese país del embajador Philip Goldberg, un reconocido atizador de fuegos para separatismos y guerras fraticidas. Tenía el terreno abonado por su antecesor el ex embajador David.N.Greenlee, cuya historia en dos períodos en Bolivia es un tratado de injerencias, impunidades y crímenes.

Goldberg reconocido como un experto en agudizar conflictos étnicos o raciales y por su intervención y experiencia en las luchas étnicas desde Bosnia hasta después de la separación de la ex Yugoslavia, iba a ser clave para Bolivia. Nadie dudó de que su mano estaría detrás del intenso proceso separatista de Santa Cruz de la Sierra, escenario propicio para los planes de su gobierno, exacerbando los elementos de racismos y odios contra la población indígena, el esclavismo que impera y que fueron la base de las dictaduras y las imposiciones neoliberales, finalmente derrotadas por el pueblo boliviano en una lucha heroica en los últimos años.

En el pasado diplomático del embajador figuran sus asesorías en el departamento de Estado, entre ellas en el caso Haití y otras y su paso por Sudáfrica, Colombia, y Paraguay. Después de ser Ministro Consejero de la Embajada en Santiago de Chile del 2001 al 2004, Goldberg fue otra vez a los Balcanes al frente de la misión en Kosovo, donde trabajó para la separación de los Estados de Serbia y Montenegro hasta 2006.
Cuando llegó a Bolivia, en Santa Cruz los empresarios croatas allí afincados ( sus amigos) ya tenían conformado el movimiento “Nación Camba”, uno de cuyos principales dirigentes- con lazos empresariales en Chile y otros países- Branco Marinkovic, terminó dirigiendo el Comité Cívico del lugar, el mayor promotor de la desestabilización, con fuerte influencia en el resto de la Media Luna donde se concentran las mayores riquezas del país.

Que el terreno estaba bien abonado al interior de Bolivia y sus alrededores lo indican las denuncias previas a la asunción de Morales. Ya a mediados de 2004 la agencia de noticias Bolpress denunció que ante la perspectiva del triunfo de Morales, funcionarios de la embajada estadunidense en La Paz advirtieron a miembros de las Fuerzas Armadas y civiles bolivianos que Washington veía como “una amenaza a su seguridad” la posible llegada al gobierno de Bolivia de “un populismo radical», que podía violentar Sudamérica, y especialmente a la Región Andina. También se aseguró que esto podría dar lugar a una intervención «por invitación», como lo advirtió el entonces director de la institución Seguridad y Democracia, Juan Ramón Quintana, quien sostuvo que podría suceder una “intervención, mediada por el manto de las Naciones Unidas y la OEA en el escenario boliviano».

Otro signo externo amenazante fue la imposición de la inmunidad absoluta para las tropas de Estados Unidos a mediados de mayo de 2005, en Paraguay. Esas tropas estuvieron trasegando en maniobras por las fronteras de Paraguay, donde están ubicados- como una red- los cuarteles militares de ese país, en los mismos momentos en que Evo Morales llevaba adelante sus fuertes medidas, anunciadas en el programa de gobierno.

Las fuerzas especiales de Estados Unidos se desplazan en la frontera común con Paraguay en maniobras disimuladas en supuesta “Acción Cívica”, que es una vieja táctica contrainsurgente para asegurar el control de poblaciones, mientras se va dejando una inquietante infraestructura.

El trazado en Paraguay está listo para cualquier aventura militar en la zona, con los llamados “Emplazamientos Operativos Adelantados” (EOA) en lugares geopolíticamente claves, entre los que se incluye una enorme pista de más de tres mil 800 metros de largo en el cuartel militar paraguayo de Mariscal Estigarribia.
Esta pista fue construida por Estados Unidos desde la época del dictador Alfredo Stroessner (1954-1989) y modernizada en los últimos tiempos, asegurando la posibilidad de que en ese lugar estratégico -a sólo 250 Km de la frontera con Bolivia- puedan aterrizar los más grandes aviones de transporte con tropas, equipos de todo tipo y armamentos de guerra.

En agosto de 2005 el experto brasileño en geopolítica Leonel Almeida Mello, advertía que no podía descartarse que “ese cerco ( la presencia militar en Paraguay) sea una señal para hacer notar a Brasil que Estados Unidos no comparte su estrategia de liderar y fomentar la cohesión sudamericana incluyendo a líderes como Hugo Chávez o dialogando con Evo Morales”.

De acuerdo a su hipótesis “al establecerse en Paraguay el Pentágono piensa más en el imprevisible cuadro que hoy presenta Bolivia que es el centro del territorio sudamericano, el centro del equilibro del poder del subcontinente, hace fronteras con Brasil, Argentina, Chile y Perú. Cualquier conflicto en Bolivia amenaza a América Latina (…). Por eso creo que las denuncias de Rumsfeld (Donald) sobre infiltración chavista en Bolivia sólo consiguen inflamar más la situación. Es una lógica de guerra”.
Se refería a declaraciones del ex secretario de Defensa de Estados Unidos, Donald Rumsfeld, en una gira por la región, cuando denunció la “penetración venezolana y cubana” en Bolivia y sostuvo que el entonces candidato Evo Morales “seguía instrucciones de los gobiernos de Venezuela y Cuba” y por lo tanto quedaba en la “la lista negra” regional.

Para Goldberg tampoco era difícil “azuzar” las tensiones sociales agudizadas porque la oligarquía medieval boliviana vivía como una afrenta, que un indígena llegara al gobierno y se negaban a aceptar que no habían sido suficientes los más de 500 años de dominación para acabar con aquella presencia de profundas raigambres culturales propias y no contaminadas.

La influencia de los dirigentes de la “Nación Camba” (la Media Luna) se extendió y encendió fuegos, también en Cochabamba, donde la acción popular hizo fracasar los intentos de Manfred Reyes Villas, quien ilegalmente intentó forzar un referéndum autonómico para unir Cochabamba con Santa Cruz. Este ex capitán ligado a las dictaduras de Hugo Bánzer y García Meza, promovió la organización de grupos de jóvenes fascistas al estilo santacruceño y se produjeron trágicos incidentes con muertos y heridos, para terminar “refugiado” en Santa Cruz ayudado por Goldberg y la CIA.

El 24 de noviembre de 2006 Erbol-Agencias denunció que un grupo de empresarios y terratenientes de Santa Cruz envió una comisión a España para contratar mercenarios que tienen varias agencias en ese país. Esto fue confirmado por investigaciones de El Confidencial Digital, página de Internet, mediante entrevistas a las propias empresas de mercenarios en España que fueron contactados por dos emisarios enviados por empresarios y terratenientes de Santa Cruz para desarrollar una “opción de fuerza” en Bolivia.

El Confidencial documentó por lo menos tres reuniones de los directivos de una firma de seguridad con los clientes ´golpistas´. Según esos datos se disponía entonces de 650 combatientes, “antiguos miembros de unidades de élite, que están repartidos en zonas limítrofes a Bolivia”.

Se dijo también que “las hipótesis más atendibles sobre la identidad de los promotores de esa iniciativa conduce a Industriales y terratenientes que actuarían con el apoyo de algunos políticos de los departamentos de Santa Cruz, Beni y Pando”. Quedaron al desnudo los entretelones de encuentros de los líderes golpistas de Bolivia con el Partido Popular de España para apoyar la “guerra sucia”.

También hubo serias denuncias con datos concretos sobre la participación de la Agencia de Estados Unidos para Desarrollo Internacional (Usaid) y la National Endowment Foundation (NED), según datos de los servicios de inteligencia del Estado Boliviano y de otros analistas, en los planes golpistas lo que significó el reparto de millones de dólares a organizaciones de todo tipo, incluyendo estudiantiles, periodistas, partidos políticos, intelectuales, empresarios y otros, con objetivos precisos para hacer fracasar la Asamblea Constituyente, utilizando incluso fuerzas de choque, propiciar enfrentamientos, movimientos por las autonomías, paros “cívicos”, movilizaciones permanentes en las siete regiones del país, “violencia callejera” y otros hasta llevar al derrocamiento del gobierno. Esto es notable en la mayoría de los medios de comunicación masiva, activos protagonistas de las nuevas contrainsurgencias, que impulsan un enfrentamiento interno y una intervención externa.

El año 2007 fue muy difícil e incluso se produjeron los atentados dinamiteros contra el consulado de Venezuela y una residencia de médicos cubanos en Santa Cruz o el intento de atacar a un avión venezolano en el aeropuerto de esa ciudad, entre otros graves hechos a los que se sumaron otros atentados realizados por una pareja de estadunidenses y la detención de una funcionaria de Estados Unidos, que traía desde su país, nada menos que cajas de municiones para su “sede” diplomática, según dijeron sus jefes.

Ahora estamos en el escenario más cercano a aquellas denuncias, y de lo sucedido con los paros empresariales, huelgas de transporte y acciones que reproducían lo actuado contra el gobierno de la Unidad Popular del presidente Salvador Allende en Chile antes del golpe decidido por Estados Unidos y ejecutado por el ex dictador Augusto Pinochet, en septiembre de 1973.

El año pasado el presidente Morales denunció las conspiraciones de Estados Unidos y la oligarquía de su país contra su gobierno, durante la XVII Cumbre Iberoamericana de Santiago de Chile y exhibió ante los presidentes y jefes de Estado fotografías que mostraban al embajador Goldberg sonriendo en una foto junto a un “mafioso” y mercenario paramilitar colombiano Jhon Jairo Vanegas y el presidente de la Cámara de Industria y Comercio de Santa Cruz (Cainco), Gabriel Dabdoub.

También se denunció el apoyo a esta conspiración de fascistas españoles y otros europeos, bajo el impulso muy evidente del ex presidente José María Aznar.
El paro del autotransporte de Federaciones afiliadas a la Confederación Nacional de Choferes de Bolivia, a fin de 2007, con apoyo empresarial de Santa Cruz, fue uno de los fuertes intentos tanto como la llamada “rebelión” de los productores del campo en estos últimos meses que también intentaron parar el país, desabastecer y crear condiciones para el caos y el golpe.

Esto sólo es una síntesis de todas las acciones que el gobierno y el pueblo de Bolivia resistieron en estos dos últimos años destinadas a crear un conflicto que podría culminar en un golpe e inclusive en una intervención para la que se han creado las condiciones.

Golpear a Bolivia es crucial para el gobierno de George W.Bush, cuando es visible su derrota en Irak, después de cinco años de sembrar el terror (más de un millón de muertos) en ese país y cuando la situación económica en Estados Unidos es de extrema gravedad en un año eleccionario. Por eso acentúa todos los conflictos como el que Washington creó entre Ecuador y Colombia. Ahora se agrega otro factor que es el triunfo del ex-obispo Fernando Lugo en Paraguay, un país que Estados Unidos ha considerado siempre como un territorio propio.

Es América Latina, a través de sus gobiernos y sus pueblos, la que deberá actuar e imponer a organizaciones como la OEA, la defensa del gobierno de Bolivia, elegido por el pueblo de ese país en un hecho histórico.

Bolivia nos necesita a todos unidos, más allá de miserabilidades políticas o confusiones mediáticas.

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 FRATERNALMENTE DR. LUIS ANTONIO, ROMERO YAHUACHI

BALCANIZACION DE BOLIVIA

17 Enero 2007 0:28
Bolivia: Bush envía a su embajador de la Limpieza Étnica, por Wilson García Mérida
clasificado en: Actualidad.
Presentó sus cartas credenciales ante el presidente Evo Morales el pasado 13 de octubre; pero tres meses antes de su arribo a Bolivia, cuando aún se encontraba en Pristina desempeñándose como jefe de la misión de Estados Unidos en Kosovo, ya se decía que el nuevo Embajador norteamericano designado por George Bush para este país andino, Philip Goldberg, vendría para tomar partido en el proceso separatista que comenzaba a gestarse en pos de horadar al régimen boliviano.

El 13 de julio del 2006, el periodista de El Deber de Santa Cruz Leopoldo Vegas publicó un reportaje indicando que “en criterio de tres politólogos consultados después de conocer la decisión de la Casa Blanca, la experiencia que adquirió Goldberg en la región del este europeo donde se produjeron luchas étnicas después de la separación de la ex Yugoslavia puede ser utilizada en Bolivia, en ocasión de los cambios que pretende introducir el actual Gobierno”.

Uno de los entrevistados por Vegas fue el académico Róger Tuero, ex director de la carrera de Ciencias Políticas de la Universidad Autónoma René Gabriel Moreno (Uagrm) de Santa Cruz, quien asegura que los perfiles de cada embajador son determinantes para la diplomacia estadounidense. “No es por azar que este señor es trasladado de Kosovo a Bolivia”, señaló Tuero.

El embajador Goldberg es hoy uno de los principales sustentos políticos y logísticos del todavía Prefecto de Cochabamba Manfred Reyes Villa, quien gestó la peor crisis étnica, social, regional e institucional de la que nunca se tuvo memoria en la historia republicana de Bolivia.

¿Quién es Philip Goldberg?

De acuerdo al currículum vitae distribuido oficialmente por la Embajada de Estados Unidos en La Paz, Philip Goldberg participó desde los comienzos de la guerra civil yugoslava que estalló en la década de los noventa, hasta la caída y enjuiciamiento del presidente serbio Slobodan Milosevic.

Entre 1994 y 1996 se desempeñó como “oficial de escritorio” del Departamento de Estado en Bosnia, coyuntura en la cual estalló el conflicto entre los separatistas albaneses y las fuerzas de seguridad serbias y yugoslavas.

En ese mismo periodo se desempeñó como Asistente Especial del Embajador Richard Holbrooke, quien fue artífice de la desintegración de Yugoslavia y la caída de Milosevic. “En ese último cargo” —informó la Embajada— “fue miembro del equipo negociador estadounidense en la preparación de la Conferencia de Paz de Dayton y Jefe de la Delegación Estadounidense en Dayton”.

El Embajador Goldberg fue también funcionario político y económico en Pretoria, Sudáfrica, posteriormente funcionario consular y político en la Embajada de Estados Unidos en Bogotá, Colombia, donde comenzó a interesarse en la política latinoamericana.

Tras ejercer el cargo de Ministro Consejero de la Embajada de Estados Unidos en Santiago de Chile del 2001 al 2004, Goldberg retornó a los Balcanes para dirigir la misión estadounidense en Pristina, capital de Kosovo, desde donde apoyó el enjuiciamiento en el Tribunal de La Haya del ex dictador Milosevic (fallecido el 11 de marzo del 2006).

De Kosovo a Bolivia

Antes de su traslado a Bolivia, Goldberg trabajó desde Kosovo para la separación de los Estados de Serbia y Montenegro, que se produjo en junio del año pasado como el último resabio en la desaparición de Yugoslavia.

La desaparición de Yugoslavia se desarrolló durante una sangrienta década de guerra civil gestada a partir de procesos de “descentralización” y “autonomías” que se impusieron finalmente con la intervención militar norteamericana y la presencia de tropas de la OTAN y la ONU que ocuparon los Balcanes para pacificar esa región.

La guerra civil yugoslava tuvo como rasgo principal la llamada “limpieza étnica” que consistió en la expulsión y aniquilación de los tradicionales grupos étnicos que componían los territorios de Yugoslavia. El más cruel de este exterminio racial se produjo entre serbios y croatas.

Bolivia, a sólo tres meses de la llegada del Embajador Goldberg, comienza a sufrir un exacerbado proceso de racismo y de autonomías separatistas, como en los Balcanes, que se gestaron desde la ciudad oriental de Santa Cruz, donde gobierna una élite integrada, entre otros, por empresarios de origen croata que crearon un movimiento federalista denominado “Nación Camba”.

Uno de los principales líderes cruceños de aquel movimiento separatista es el empresario agroindustrial y socio de capitalistas chilenos Branco Marinkovic, quien asumirá el próximo mes de febrero la conducción del Comité Cívico de Santa Cruz, ente que motoriza este proceso ejerciendo presión movilizada contra el gobierno de Evo Morales.

La Autonomía Separatista

La “Nación Camba” de Marinkovic arrastra junto a Santa Cruz a los departamentos de Beni, Pando y Tarija (donde se encuentran los mayores reservorios de gas natural en Bolivia), cuyas poblaciones votaron a favor de las autonomías departamentales en un referéndum celebrado en julio del año pasado, conformando la llamada “media luna” que representa la mitad oriental del país.

Los departamentos occidentales de La Paz, Chuquisaca, Potosí, Oruro y Cochabamba votaron por el No a esa autonomía, manteniendo su vinculación directa con el gobierno central de Evo Morales y separados en los hechos de los cuatro departamentos autonómicos de la “media luna”.

Este separatismo “autonómico” —que deberá ser reconocido por la nueva Constitución Política del Estado en virtud a una Ley de Vinculariedad con la actual Asamblea Constituyente— se agravó con una decisión improvisada por el gobierno del ex presidente Carlos Mesa, en el 2004, cuando la “Nación Camba” había presionado mediante cabildos y huelgas cívicas para la elección en urnas de Prefectos (gobernadores departamentales). Anteriormente los prefectos eran designados directamente por el Presidente de la República manteniendo la unidad del Poder Ejecutivo, atribución que no podrá ejercer el nuevo presidente Evo Morales quien se ve obligado a gobernar casi en forma separada de los cuatro prefectos autonómicos.

En Cochabamba, Departamento que se halla exactamente al centro entre oriente y occidente —y donde comenzaba a gestarse una alternativa integradora al separatismo con el planteamiento de autonomías megaregionales en vez de las autonomías departamentales— su prefecto Manfred Reyes Villa, abusando su condición de autoridad electa, pretendió desconocer los resultados del Referéndum del 2 de julio y forzar ilegalmente una nueva consulta para anexar Cochabamba a la “media luna”, rompiendo el frágil equilibrio entre autonómicos y no autonómicos.

La razzia de Cochabamba

Pese a ser cosa juzgada en las urnas, Reyes Villa trató de forzar la realización de un nuevo referéndum autonómico para unir Cochabamba con Santa Cruz, movilizando a los sectores urbanos más conservadores de la sociedad cochabambina.
El movimento popular y sobre todo las organizaciones agrarias e indígenas de las 16 provincias de este Departamento, que venían exigiendo una cogestión campesina en la administración prefectural ante la forma excluyente, prebendal y corrupta con que Reyes Villa gobernaba desde la ciudad de Cochabamba (capital del Departamento), llegaron aquí para exigirle al Prefecto una rectificación de su política.

Más allá de atender el justo reclamo de las provincias, Reyes Villa promovió la organización de grupos fascistas juveniles, asesorados por la Unión Juvenil Cruceñista que opera en Santa Cruz, con el objetivo de “expulsar a los indios de la ciudad”. Así estalló la jornada trágica del 11 de enero, el pasado jueves, cuando se suscitó una violenta razzia que culminó con dos muertos y 120 heridos de gravedad, en su mayoría campesinos. Tras los luctuosos hechos, la Plaza 14 de Septiembre (sede de la Prefectura y símbolo del poder departamental) ha sido ocupada por más de 50.000 indígenas provenientes de las 16 provincias exigiendo la renuncia de Reyes Villa.

El día en que miles de “hijitos de papá” perpetraron aquella la razzia armados con cachiporras, bates de béisbol, palos de golf, tubos de fierro e incluso armas de fuego, Reyes Villa abandonó la ciudad y se dirigió a La Paz para reunirse con los cuatro prefectos autonómicos y con personeros de la Embajada norteamericana.

Pese a que el gobierno abrió todos los espacios de diálogo posibles, Reyes Villa se negó sistemáticamente a concertar con los representantes provinciales, “autoexiliándose” en Santa Cruz, desde donde pretende hoy convertir el problema en un explosivo conflicto nacional, amenazando contra la estabilidad y la democracia de este país presidido por un indígena.

La CIA y Reyes Villa

La influencia de la CIA y del embajador Goldberg en la conducta política de Reyes Villa (un ex capitán de Ejército ligado a las dictaduras de Banzer y García Meza) es inequívoca.

El prefecto separatista ha impedido sistemáticamente la solución pacífica del conflicto y su entorno desarrolla una sañuda campaña desinformativa que busca crear las condiciones para un enfrentamiento a escala nacional.

La Embajada norteamericana está desplegando una logística de adoctrinamiento colectivo en contra de la emergencia indígena, promoviendo un odio racial y separatista que se hizo patente en la jornada del 11 de enero, en concomitancia con organizaciones empresariales como la Cámara de Industria y Comercio (Cainco) de Santa Cruz, que apoya abiertamente a Reyes Villa y sus “asesores”.

Pero la injerencia norteamericana durante este conflicto no solamente se produce desde el frente ultraderechista, sino también mediante infiltraciones en el propio gobierno del MAS.

El pasado fin de semana el matutino La Razón de La Paz publicó una foto que revelaba el desvío de víveres y vituallas pertenecientes al organismo estatal de Defensa Civil (que son destinados a damnificados de desastres naturales) hacia las multitudes campesinas concentradas en la Plaza 14 de Septiembre.

Se estableció que un ex agente de la NAS (el órgano logístico y financiero de DEA norteamericana en programas antidroga) identificado como Juan Carlos Chávez, quien extrañamente oficiaba como asesor del Ministerio de Justicia, se inmiscuyó en Defensa Civil sin tener competencia para ordenar ese desvío de recursos estatales. La fotografía del hecho irregular tomada por extraños, fue curiosamente publicada por un medio de La Paz, distante a más de 650 kilómetros de Cochabamba. Chávez fue destituido en el acto y deberá aclararse cómo un ex agente de la DEA ejercía alta influencia desde el Ministerio de Justicia.

La campaña mediática de desprestigio contra la movilización indígena de Cochabamba es parte de una guerra sicológica al típico estilo de la CIA, y es un puntal en la estrategia separatista que encabeza desde Santa Cruz el todavía prefecto cochabambino Manfred Reyes Villa.

La balcanización de Bolivia parece estar comenzando.

——–

Wilson García Mérida es periodista del Servicio Informativo Datos & Análisis, y tiene residencia en Cochabamba. Su correo es: llactacracia@yahoo.com

Fuentes:
http://www.bolpress.com/art.php?Cod=2007011514&PHPSESSID=59c11815e9b51b66f3203e67e85589bb
http://www.llactacracia.org/node/64

http://www.servindi.org/archivo/2007/1547

Dr. LUIS ANTONIO, ROMERO YAHUACHI

BOLIVIA JOVEN INFORMA

EL “PLAN ALPACA”

Aníbal Aguilar Peñarrieta

A los 100 años de la pérdida de nuestra costa del Pacífico en 1979, un patriota boliviano, abogado laborista, consultor de la Organización Internacional de Trabajo (OIT) y Ministro de Trabajo, Previsión Social y Salud Pública, además de Canciller a.i. en la década de los años 53 al 64. Decano de la facultad de Derecho e internacionalista, defensor de los trabajadores bolivianos y asesor de organizaciones laborales, autor de las leyes del trabajo y de seguridad social en Bolivia, presentó una contundente denuncia, acerca de la existencia de un “Plan Alpaca y la carpeta Bolivia”. Congruente con esta denuncia, el 7 de marzo de 1979, el Dr Aguilar Peñarrieta inicia ante la Corte Suprema de la Nación un juicio contra el ex-presidente de facto Gral. Hugo Banzer y su sucesor, Gral. Juan Pereda Asbúm, y los ex-embajadores de Bolivia en Chile, señores Guillermo Gutiérrez y Adalberto Violand, por delitos cometidos en el ejercicio de sus funciones e influencias del poder, por el delito de traición a la patria, por la propuesta de canje territorial de los Lípez por un pequeño corredor en Arica (Hoy retomando como gran novedad por nuestros canciller Ignacio Siles del Valle, nacido en Valparaíso).

Aguilar Peñarrieta, tuvo la visión y oportunidad de denunciar en varios medios de comunicación como el Diario, Presencia, el Semanario “Aquí” dirigido por Luís Espinal y otros, la existencia de un “Plan geopolítico” denominado “ALPACA”. Posteriormente publica un libro en el exilio mexicano durante la dictadura de Luís García Meza, combinando sus labores de docente en la Universidad Obrera de Cuernavaca con la sistematización de importante información estratégica, en la cual denuncia sistemáticamente los detalles del Plan Alpaca, denuncia en el libro “narcotráfico Política” datos y documentos que aprueban la veracidad de sus afirmaciones.

La lectura de los documentos de la valiente denuncia en 2001, motivó que un grupo de patriotas bolivianos retome el ejemplo del Dr. Aguilar Peñarrieta, por lo cual impulsaron las redes ciudadanas “Gas para Bolivia”, en la lucha por impedir que el gas natural boliviano sea entregado a la voracidad de la geopolítica chilena, desde la opción a la entrega del gas a Chile por Jorge “Tuto” Quiroga (según Lagos la existencia de acuerdos concretos con Tuto) hasta octubre 2003. Con la salida de Goni, las reflexiones del Dr. Aguilar inspiraron la defensa de la patria, hoy vemos azorados como se concreta la entrega de GLP a Chile a precios inferiores del GLP consumido en Bolivia, el petróleo se regala a Chile, mientras se importa diesel de Chile por valor de 160 millones de Dólares.

¿QUE TRATA EL PLAN ALPACA” EN LA CARPETA BOLIVIA Y SU INCREÍBLE ACTUALIDAD?

Consiste en la penetración sistemática de ciudadanos chilenos de los cuales un buen porcentaje se concentraría en acciones de inteligencia estratégica, inspirados en la tesis de Augusto Pinochet. Recordemos que durante el año 1976 Banzer en el abrazo de Charaña, sello el acuerdo para el canje territorial.

EL PLAN COMPRENDE LOS SIGUIENTES ASPECTOS

1. Plan de penetración.

2. Relevantamiento del territorio, carreteras e información estratégica de Bolivia.

3. Destrucción sistemática de instituciones bolivianas.

4. Penetración en territorio boliviano, mediante canje territorial o penetración estratégica, para lo cual es necesario ganar a la población.

5. Intento de general conflicto interno y entre regiones en Bolivia para promover una intervención externa.

Fue increíble en esa oportunidad, que la denuncia del Dr. Aguilar fuera confirmada por el Gral. Juan Pérez Tapia, que en su condición de Secretario Permanente del CSDN, desarrolló los estudios que determinaron que la inteligencia estratégica había penetrado las siguientes instituciones:

UNIVERSIDAD Y TELEVISIÓN TARIJEÑA

COMPONENTES DEL PLAN ALPACA

Un año antes del célebre “abrazo de Charaña” y un mes antes de la reunión de Brasil o sea enero de 1974, los servicios secretos de espionaje y contraespionaje de las fuerzas Armadas Chilenas recibían una “Orden del Día” en la que se disponía la formación de una cúpula de inteligencia estratégica para planificar, dar seguimiento y dirigir todas las actividades de información estratégica de INTELIGENCIA exclusivas en Bolivia.

Esta primera medida daba el inicio de trabajo de espionaje que el gobierno de Pinochet iba a instalar en parte de los países del cono sur, particularmente en Argentina, Perú y Bolivia, con los cuales se desarrollaba en el marco del Plan Cóndor, acciones coordinadas, sin embargo, se organizaron otras acciones estratégicas para lograr el control de Bolivia.

En lo que se refiere a nuestro país, los estrategas del ejército y el espionaje chileno comenzaron a reclutar y entrenar aproximadamente a 500 personas, los cuales fueron escogidos entre los más prestigiosos técnicos y especialistas militares y civiles, empleándose en la preparación de estos “espías” a extranjeros de varias nacionalidades bajo, el asesoramiento y aval de un alto oficial de servicios especializados.

LOS ESTUDIOS DE CHILE, A LOS TERRITORIOS INTEGRALES DE BOLIVIA

Se asignaban el mecanismo secreto de información e Inteligencia chilena, para su efectiva labor, la suma de QUINIENTOS MIL DÓLARES MENSUALES, además de la cooperación de todos los servicios del Estado, para que se hagan estudios integrales en todos sus aspectos de las áreas territoriales, de mayor interés para Chile. Debiendo comprometer la investigación y determinación de áreas, población, clima, orografía, hidrografía, producción agropecuaria, minera, influencia y posibilidades de comunicaciones dentro de Bolivia y hacia Chile, región por región, lugar por lugar además de conseguir penetrar los ámbitos de alto, medio y bajo nivel de toda Bolivia.

Los trabajos integrales de estudio por parte de Chile hacia nuestro territorio se realizaron en las siguientes regiones: Departamento de La Paz, especialmente áreas de frontera, la región del Lago Titicaca, Los Lípez en Potosí y a la que la diplomacia chilena le da mayor prioridad para un trueque, Tarija, Oruro y Santa Cruz.

Para lograr estudios detallados del territorio boliviano, se utilizaron aviones especiales de vuelo a baja y gran altura, dotados con instrumentos sofisticados, para conseguir de esta manera más de 30 mil exposiciones de las regiones mencionadas, asimismo, se formaron más de cien grupos de investigaciones especiales mutidisciplinario, para que presenten estudios del potencial económico, político, social y los vectores GEOPOLITICOS de las regiones anotadas; grupos de militares de montaña examinaron detenidamente la cordillera Occidental, así como grupos mixtos de civiles y militares, mimetizando como comerciantes, Industriales, artistas, inversionistas y hasta contrabandistas, hicieron las investigaciones de nuestro territorio, población y factores psicosociales, determinaron más de 20 puntos de acceso a territorio boliviano sin correr peligro.

Los documentos informativos y técnico, fueron acumulados secretamente en 200 volúmenes con miles de gráficos, mapas, planos, croquis, fotografías, películas, además de abundante literatura técnica y especializada de las regiones bolivianas, que son continuamente procesadas (hasta el día de hoy, ver los viajes del Alcalde de Iquique a quien el SNC entregó mapas de carreteras).

EL PLAN EN MARCHA

El denominado Plan Alpaca Clave con que se conocía en los centros de información e inteligencia confidencial y la “Cartera Bolivia”, clave dentro de las esferas también secretas de la inteligencia y cancillería chilena estaba en marcha, aunque hacía falta contar con la colaboración de algunos bolivianos, para lo cual se pudieron tomar contactos a todo nivel, logrando la participación de unos pocos, quienes directamente o indirectamente desde diversas esferas de gobierno representaban a la quinta columna incrustada en lugares claves de nuestra economía, actividades de seguridad interna y grupos empresariales. La cooperación del gobierno dictatorial, entregando bolivianos a Chile, quienes se interrogaba no por temas políticos, sino sobre su conocimiento de Bolivia.

BOLIVIANOS ANTICHILENOS SON FICHADOS

Según el “plan alpaca”, se han efectuado más de medio miliar de filiaciones completas de bolivianos notables que tienen influencia en la opinión pública y que son contrarios al canje o trueque territorial, entre ellos se encuentra casi en su totalidad directores y periodistas de órganos y prensa escrita y oral. Así mismo, se ha promovido dentro el aspecto migratorio el ingreso Bolivia de 60.000 súbditos chilenos, diferentes niveles y capacidades, de los cuales hasta el pasado año se encontraban en territorio nacional cerca de 45.000. (Es impresionante ver que en la reforma constitucional sea a priorizado el tema de la nacionalidad artículo 38). El aspecto primordial del espionaje chileno: “La Colonia de chilenos integrales” para lograr penetrar en los diferentes campos de la actividad social, economía y social (según información posterior la reforma educativa, las universidades, maestría si diplomados han sido lugares privilegiados, apoyados por autoridades boliviana y grupos secretos de poder.

ESTUDIO DEL BOLIVIANO

Además de un estudio psicológico del boliviano, a quien lo considera lleno de complejos que deben ser explotados hábilmente, se propusieron desarrollar una labor sistemática de control y seguimiento de instituciones, la penetración en el área educativa, será de vital importancia, así como, el control de instituciones, entidades cívicas, grupo de poder económico.

En los últimos años, Chile se ha esmerado por desarrollar estudios antropológicos, lingüísticos, que permitirán consolidar las operaciones desde la década de los años 70. Increíblemente contando con grupos de poder bolivianos.

BASES PRINCIPALES DE LA ESTRATEGIA CHILENA

Preparar al pueblo chileno para la acción geopolítica, que ampliará su espacio vital terrestre y abrirá canales para salir del estrangulamiento físico con un avance pacífico a ricas zonas bolivianas o sea integrar la realidad económica de Bolivia a los requerimientos de Chile.

Praxiología Cientifica para la definición de tácticas y estrategias.

Desarrollar conceptos para que la cultura, el desarrollo y la historia dejen su carácter regional.

Conceptualización de que la democracia y el desarrollo, sólo son viables por el derecho al poder de las FFAA. constituidas en poder político.

Encausar las categorías estratégicas hacia Bolivia y que comprendan tiempo, espacio, movimiento, sorpresa, economía, libertad de desplazamiento, información efectiva y otros elementos. Debiendo entenderse como estrategia el estudio permanente y al fondo del espacio, el tiempo, la población, al la nación, la política internacional, la clase de armamentos y soldados, la región, el terreno, las épocas.

O sea que, el ejército chileno, sin ninguna batalla ni disparar un tiro, debe conseguir los fines políticos a que aspira a la nueva patria chilena.

Colocar dentro de Bolivia ojos y oídos a todos los niveles para un servicio de inteligencia e información militar y de espionaje completo y eficiente, en todas partes, para tener siempre datos veraces y frescos por canales diferentes.

Servicios de enlace en información separados, asimismo mecanismos de provocación destinados a confundir y dividir la opinión boliviana. (Que recientemente han tratado de promover un estado de guerra civil en Bolivia).

CONTROL ESTRATÉGICO Y FRACTURA TERRITORIAL DEL SUR BOLIVIANO.

Lo grave es que ellos con el “plan alpaca”, que para la cancillería chilena se llama “carpeta Bolivia” han logrado desgraciadamente avances más hay de lo previsto, en base a relaciones con el gobierno, Banzer, Tuto Quiroga con los acuerdos con Lagos sobre la salida del gas natural boliviano.

En realidad el general Banzer sustituyó el concepto de soberanía por el concepto propietarista “el estado soy yo”, pretendiendo tener bajo su mando absoluto a todos los ámbitos, se olvidó de los objetivos nacionales permanentes y de la soberanía nacional.

Se olvidó que Bolivia era una república y, contrariamente, el y la considero su finca y el que tiene una finca puede hacer cualquier cosa.

Cabe recordar que el general, dijo públicamente que el se hacía responsable de todo y cuando fue a la reunión de los “cien”, efectuada en Cochabamba,84 “bolivianos” doblaron la columna vertebral y felizmente 16 salvaron la dignidad de la patria.

En CONAMAR, fueron 300 los que directa o indirectamente cayeron en el ardit de Banzer Pinochet, llegando incluso a la desfachatez de apoyar públicamente a las pretensiones “chilenómas” indicando que “no se podía malograr la única oportunidad de Bolivia de volver al mar”. Una posición terrible por cierto, que si hubiera existido en ese entonces justicia y estarían todos en la cárcel.

Lo increíble, es que las últimas administraciones de éste 2000 al 2004, insisten en favorecer a Chile con la entrega de gas natural por vía Argentina o el envío de GLP a precios inferiores que en Bolivia, el plan alpaca continúa en marcha.

http://www.boliviajoven.org/texto_perpetuo/planalpaca.php

Dr. LUIS ANTONIO, ROMERO YAHUACHI

CHILE Y BOLIVIA: UN NUEVO PARADIGMA DE INTEGRACIÓN

Por Carlos Gutiérrez P.
Director Centro de Estudios Estratégicos

CARTA DE OPINIÓN

Nº 7 – 3 de Julio de 2006

I. UNA MIRADA RETROSPECTIVA CRÍTICA

La tradición occidental -hegemónica, en los dos últimos siglos, sobre temas estratégicos- nos dice que la guerra es la continuación de la política por otras vías; por lo tanto, adquiere el estatus de recurso legítimo de los Estados en la proyección de los llamados intereses nacionales.

La experiencia histórica, en cambio, nos dice que la guerra nunca ha resuelto un problema de fondo en el espacio de las relaciones interestatales; a lo que se agrega que las modalidades autoritarias y coercitivas, aplicadas al término de los conflictos, han seguido siendo fuente de nuevos problemas y han prolongado los conflictos en el tiempo, asumiendo representaciones culturales y simbólicas que se transmiten “hereditariamente” en los cuerpos sociales.

A esta modalidad de análisis hay que sumarle la tradición de la teoría de relaciones internacionales, basada en el realismo político, que se ha sustentado en la proyección del papel del Estado como un competidor más de una escena compleja y conflictiva, que genera tensiones naturales porque están en un estadio de disputa permanente por el choque de intereses y necesidades en un mundo acotado y escaso.

Sin lugar a dudas, bajo esta mirada, lo que prima es un mundo internacional hobbesiano, que requiere de la proyección de la fuerza para la defensa de un identificado y auto referente interés nacional que sería inmanente.

Quizás un ejemplo clásico de este paradigma lo constituye el largo conflicto franco-alemán. Desde finales del siglo XIX en que los territorios de Alsacia y Lorena (ricos en recursos primarios, necesarios para el auge industrial que vivían ambos países en la disputa de la segunda revolución industrial) se ubicaron como la fuente de conflicto fundamental de la propia guerra franco-prusiana de 1870, que se prolongó en la dos guerras mundiales. Entremedio, dependiendo de avance victorioso de las partes en cada guerra, era el estatus nacional que asumían estos territorios. Este conflicto se reprodujo en el cuerpo social respectivo, que no pudo ser detenido por los acuerdos políticos cupulares.

Sin embargo, la solución definitiva la encontró Europa por otro camino. Fueron los primeros pasos de la integración económica, que comenzó por el acero y el carbón, en la cual se privilegiaron las oportunidades comunes, los que abrieron el camino para que hoy se haya accedido a la integración de superestructuras políticas y culturales.

En cambio, en el conflicto chileno-boliviano del siglo XIX, fueron aquellas lógicas de predominio hobbesiano las que se impusieron.

Una guerra que tuvo un claro carácter de disputa económica, por intereses privados entonces hegemónicos, que se tradujo en un conflicto que adquirió fuertes ribetes nacionalistas y que, a su término, resultó en la anexión de territorios por parte de Chile, que no eran la razón principal de la disputa. En este caso, la incorporación de territorios adquiere la figura de botín de guerra, pasando a administrar una zona económicamente estratégica.

Esta situación de facto se legaliza a través de los acuerdos de 1904, que consagran la imposición de los términos por parte del vencedor. Está claro que la asimetría del acuerdo reproduce el estado de las fuerzas del momento, y prolonga históricamente una solución por la fuerza.

Bajo esta realidad, también hoy es discutible y factible la posibilidad de una revisión ponderada de este tratado. La dirección del esfuerzo debe encaminarse a un análisis nuevo que contenga la evolución histórica y la realidad contemporánea que está marcando el desarrollo de los pueblos. No puede estigmatizarse el destino de las sociedades con cargas históricas eternas, más cuando las tendencias principales están orientándose hacia las integraciones y cooperaciones.

Hay momentos y contenidos en que el revisionismo histórico no solo es posible, sino que incluso perentorio, para botar lastre y poder seguir caminando ágilmente en las tareas de alcanzar el desarrollo. La imbricación entre memoria y futuro debe ser dialógica, para asegurar el justo equilibrio de la condición humana.

II. PROBLEMAS DE DESARROLLO COMUNES

Desde la década de los sesenta se ha venido teorizando con mucha fuerza y sistemáticamente acerca de los problemas de desarrollo latinoamericano, llegando a contar con muchas entradas teóricas y respuestas políticas concretas.

Lamentablemente todavía no podemos decir que tenemos resuelto el dilema. Incluso, las actuales estrategias en la mayoría de los países de la región han puesto el énfasis político y mediático exclusivamente en resultados de crecimiento económico, confundiéndose con los índices de desarrollo, y estableciendo una relación dependiente y unívoca entre ambas, que ha llevado a la perversión de una lógica del crecimiento como un fin en sí mismo, alejado de una base material y humana de sustentabilidad.

Aún considerando las diferencias y asimetrías entre las estructuras económicas de nuestros países, y los niveles de crecimiento en las últimas décadas, seguimos teniendo un listado histórico de problemas comunes de desarrollo, que debieran plantearnos seriamente puntos de encuentro de diseños de políticas de largo alcance.

Podemos nombrar entre éstas:
a) Potencial natural considerable, con una explotación sumamente imperfecta y parcial.
b) Una marcada desindustrialización, que se suma a la histórica débil industrialización, que se manifestó como un fenómeno incompleto, incoherente y no acumulativo.
c) Falta de organización de los intercambios interiores. No se comercializan producciones locales que podrían ser complementarias y extremadamente útiles.
d) Una parte esencial de la vida económica depende de fuerzas de decisiones que les son exteriores. A esto se suma un aspecto cada vez más determinante como son los flujos de capitales.
e) La considerable importancia del contraste que existe entre la riqueza de una pequeña minoría y la miseria de la mayor parte de la población. La enorme concentración de la renta nacional en pocos grupos económicos.
f) La proyección de una oligarquía del poder económico sobre la política y las instancias mediáticas, generando la consecuente presión sobre modelos, decisiones y representaciones políticas.
g) Otra característica fundamental es la amplitud y diversidad de las formas del desempleo y subempleo, llegando en algunos casos a ser una realidad estructural. Esto genera escasa productividad de las poblaciones y estrechez del mercado interior.
h) Importantes sectores de la población con bajos y /o deficientes niveles de instrucción, que viven en pobres condiciones sanitarias.
i) Falta de articulación entre los diversos actores sociales. La escasez o ausencia de integración en las estructuras económicas, sociales y culturales fundamentales.
j) Disparidad del crecimiento demográfico, y una creciente urbanización caótica.
k) La permanencia de fronteras interiores y exteriores que obstaculizan flujos comerciales y humanos.

Este abanico de dificultades y obstáculos, que tiene distintas expresiones y gradualidades, es posible abordarlo bajo un nuevo prisma, que tiene que ver más con evaluaciones a escalas mayores que las estrictamente locales y que requiere una nueva propuesta frente a las políticas tradicionales de integración.

Cada vez más, a propósito de las dinámicas de globalización, los flujos e impactos materiales e inmateriales adquieren grados de inmediatez y descontrol territorial, que exigen respuestas de los actores estatales y sociales novedosas y esencialmente cooperativas, superando instancias burocráticas tradicionales.

III. UNA NUEVA MODALIDAD

El papel monopólico del Estado en las relaciones internacionales ha sufrido un desgaste creciente. Han entrado en escena actores sociales nacionales e internacionales, grupos de presión privados y públicos en las mismas escalas, etc. Todo esto ha configurado una realidad más dinámica y compleja, en muchos casos positiva, pues da cuenta de mejor forma de las complejidades de las redes societales.

Hoy los Estados deben tener más en cuenta el rol protagónico de sus pueblos y personas, en específico, como sujetos de derecho en los planos humano, económico, social y cultural, lo que redunda en poner al centro sus intereses.

Cada vez más las fronteras y soberanías cerradas dan paso a esquemas abiertos, que promueven la cooperación, la integración y la confianza mutua. Cada vez más hay una relación directa entre las contigüedades geográficas, asumiendo que los procesos y fenómenos que transcurren en la vecindad repercutirán directamente en la propia realidad local.

Ya no existen las posibilidades de procesos autárquicos ni de obstaculización de los desplazamientos en general, solo queda la alternativa de la conjunción de esfuerzos en los distintos niveles que permita la factibilidad del desarrollo en escalas supranacionales. Es un cambio de paradigma, que tiene como centro la comunidad de intereses de la persona humana, como singular genérico.

Analizar el conflicto chileno-boliviano bajo este prisma conceptual nos podría conducir en una dirección muy distinta a la actual, permitiendo abrir espacios a salidas compartidas para los problemas históricos.

IV. UNA NUEVA GEOGRAFÍA POLÍTICA

La realidad dominante, que nos está hablando de una reconfiguración de las inseguridades apremiantes para nuestros pueblos, traducidas en riesgos explícitos y latentes, nos demanda una interpretación nueva del territorio, donde el eje sufre un corrimiento desde los territorios burocratizados a los territorios incógnitos.

La dimensión territorial adquiere en la política, tanto nacional como internacional, un aspecto relevante, pues nos habla de las localizaciones específicas de planes y programas, que asumen toda la importancia que tiene la consideración de la realidad sobre la que se actúa.

El territorio burocratizado es el que obedece a la lógica de los estados, que es definido desde la perspectiva de limitaciones fronterizas, dentro del cual se ejerce a plenitud una soberanía estatal (aunque hoy mediatizada por su doble tensión entre lo global y lo local) y que se expresa en calidad de conflicto, en la medida que su integridad delimitada es puesta en cuestión por otra unidad estatal con las mismas características y ante un eventual interés común incompatible.

Esta dimensión de lo territorial actualmente no está tensionada, ya que por una parte las disputas fronterizas esenciales están resueltas y, por la otra, porque cada vez más el rol de los organismos supra estatales regionales tienen un papel más activo en prevenir y resolver este tipo de conflictos, quedando menos espacios de maniobra para acciones de fuerza como mecanismo privilegiado de solución.

Este mapa sigue estando configurado por los estados latinoamericanos, con una pérdida importante de la antigua geopolítica, y ha dado pasos a estructuras de integración subregionales, particularmente en el área económica atendiendo a sus propias sensibilidades geográficas y políticas (Pacto Andino, MERCOSUR y CARICOM).

En cambio aparece una nueva dimensión del territorio compuesto por tierras incógnitas que van quedando al margen de las integraciones de los nuevos flujos económicos y de desarrollo, donde se materializan las interacciones de riesgos para las personas, y que tienen como rasgo principal estar por sobre las delimitaciones estatales, generando una cualidad de fronteras porosas interestatales. Hay una definición que las caracteriza muy bien:

“Muchos territorios explorados, cartografiados, fotografiados en el último siglo o siglo y medio se han vuelto, de nuevo, inexplorados, inaccesibles, desconocidos, inseguros, misteriosos, hostiles a toda penetración exterior. Son regiones que se alejan, que se apartan del mundo, que se descartografían. Los dramas humanos que ahí se viven apenas son conocidos en el resto del mundo. La opacidad, es sin duda, uno de los rasgos más destacables de estas nuevas tierras incógnitas”.[1]

Aquí es donde radica el nuevo desafío para identificar y operar sobre estas tierras incógnitas, que nos va a remitir a realidades económicas, sociales y políticas. Hay que producir un cruce de los riesgos y las oportunidades con los territorios concretos, que arrojará dinámicas geográficas que impulsarán a los distintos estados a desarrollar políticas cooperativas, atendiendo a estas particularidades, pero por sobre todo al carácter interestatal de estas realidades.

Del mismo modo es que aparece un territorio que es factor de oportunidades, por cuanto enlaza variables que trascendiendo las fronteras administrativas políticas, es capaz de configurar una coherencia tanto económica, como cultural, social y humana. Es la configuración de micro regiones que debieran tener un tratamiento especial de cooperación interestatal, en cuanto a que la existencia de similares problemas y oportunidades, de pie para coordinar políticas trans-estatales, que genere un eje de desarrollo con capacidad de réplica.

Así es como aparece un nuevo mapa latinoamericano que nos habla tanto de los desafíos para identificar las inseguridades, como de las oportunidades para afrontarlas en base a la cooperación. Es un mapa más específico, sobre el cual se puede operar con herramientas más oportunas y eficientes; ya no es la generalidad de un hemisferio que no comparte absolutamente los mismos riesgos, intensidades, escalas, ni satisfactores y que tiende a perderse ante las imposiciones externas del poder hegemónico.

Esto mismo plantea desafíos inéditos para las organizaciones regionales, que más allá de asentar principios generalistas necesarios (como, por ejemplo, la definición del sistema democrático como el régimen político más acorde con la soberanía popular, los derechos humanos, económicos, sociales y culturales, etc.), se requiere canalizar apoyos, respuestas y políticas específicas. Así se podrían ir identificando y clasificando estas zonas de acuerdo a distintos anillos. Un primer anillo estratégico, ligado a percepciones geopolíticas y geoeconómicas, posteriormente se pueden identificar estos anillos menores relacionados con los riesgos específicos, como por ejemplo: para el tema de las migraciones; para el tema de tráficos ilegales de mercancías; para el tema de los desplazados y las contaminaciones o epidemias o desastres naturales.

Es por este sendero que debemos seguir avanzando, así los esfuerzos mancomunados, que significan entre otros racionalizar y hacer más eficientes los escasos recursos que disponemos, tendrán impactos más positivos en la resolución efectiva de las demandas de nuestras sociedades.

V. LA NECESIDAD DE LA DIPLOMACIA DE LOS PUEBLOS

Una nueva polémica en la política exterior chilena se ha alzado a propósito del viaje de un grupo de parlamentarios de la Concertación a Bolivia, que terminó en una pequeña declaración de buenas intenciones sobre las relaciones entre ambos países.

Las críticas que han surgido desde distintos sectores políticos reflejan los resabios del conservadurismo en nuestras relaciones vecinales, que en cambio se despejan absolutamente cuando se trata de buscar acuerdos con las grandes regiones del mundo en el campo económico. En la elite chilena han recibido con espanto la tesis de la “Diplomacia de los Pueblos” que ha planteado el gobierno boliviano como un camino estratégico en la búsqueda de nuevos espacios de diálogo y de soluciones en la centenaria entrampada política bilateral.

Nadie ha cuestionado que el Poder Ejecutivo y, particularmente, la Presidenta de la República, conduce la política exterior de nuestro país, pero de allí a sacar como conclusión que es el único pertinente de opinar sobre nuestras relaciones hay una distancia sideral. Justamente si se trata de profundizar cada vez más nuestra democracia, un apoyo importante es que representantes de otro pilar del Estado, como lo es el Poder Legislativo, también tengan una actitud más dinámica y pro activa para ampliar el espectro de los diálogos, los temas y hasta las sensibilidades políticas. Incluso aunque ésta tuviera diferencias sutiles o profundas con las que lleva adelante el Ejecutivo. El Parlamento chileno tiene definidos ámbitos de responsabilidad en la política exterior, y lo mejor para su aporte pasa efectivamente por un conocimiento más directo de las problemáticas centrales que hoy día se afrontan en ese aspecto.

De la misma forma es que debiera incentivarse que las relaciones, prioritariamente entre los vecinos, tuvieran un espectro mayor de actores en juego, como lo pueden ser justamente organizaciones sociales, culturales, académicas, deportivas, que aportan también una mirada y un lenguaje. Porque al fin y al cabo las relaciones son precisamente entre pueblos y personas y, en muchos casos, estos vínculos son un enorme aporte para generar mayor confianza en la elaboración de las políticas oficiales y legales. En este sentido entiendo esta diplomacia de los pueblos, para romper otro de los reductos del elitismo que encapsula estos espacios a burocracias especializadas retocadas de aires palaciegos y formatos de protocolos.

Una buena pregunta a responder sería cuánto más se podría avanzar en las relaciones entre pueblos, si el interés por ellas y las posibilidades de influir fueran justamente un patrimonio de todos los ciudadanos organizados, y adquirieran centralidad otras áreas relevantes para el desarrollo de los pueblos, donde el comercio fuera uno más y no el exclusivo acaparador de la atención y los esfuerzos ministeriales.

Por lo tanto lejos de transformarse en un problema, estas instancias deben constituirse en toda una oportunidad, porque tampoco puede olvidarse que la política exterior también es una política pública que debe estar abierta a la discusión nacional, abierta, transparente, contradictoria y que en tanto más participativa, de mejor manera pueda representar efectivamente un “sentir nacional”.

Bajo este mismo precepto, si bien siempre es más deseable que haya estabilidades y continuidades en las políticas, particularmente aquellas que requieren tiempos largos de solidificación, no es posible asumir como argumento, para rehuir el debate, un enlazamiento con principios pre-argumentativos e inmutables. Para el caso de Bolivia esto ha sido demasiado patente. Desde el comienzo de las discusiones se ha declarado irrevisable el Pacto de 1904, a pesar que se hizo en un contexto de inmediatez de la post guerra con toda la presión política evidente, así como el constante rechazo chileno de llevar este tema a legítimos organismos multilaterales, que siempre ha constituido un recurso de política internacional para la resolución de conflictos, más cuando hay mucha cerrazón entre las partes. Debemos asumir los cambios junto con los tiempos históricos, en tanto la política exterior también es una construcción que debe dar cuenta de los requerimientos y necesidades concretas, y no instalarse en una retórica del “interés nacional”, que se presenta como vacuo y particularmente sospechoso.

Si hoy día recurrimos al precepto de proteger el interés nacional en las relaciones con Bolivia, entonces tendríamos que concluir que es de la mayor importancia tener relaciones fluidas y expeditas, en base a que compartimos una frontera que está inserta en una región que tiene características comunes en el plano físico, económico, étnico, cultural y social, que tiene un gran impacto en las poblaciones de ambos países. La particularidad de las relaciones vecinales, es que las políticas tienen un doble efecto, en la escala nacional y en la escala regional. Las posibilidades de incentivar a nivel local un comercio fronterizo para una región que así lo requiere, producir controles compartidos frente a problemas de seguridad pública, tener protocolos comunes frente a desastres naturales propios de la zona, desarrollo de programas culturales y educativos multiétnicos, inversiones articuladas en infraestructura, se pueden acompañar de políticas generales en cuanto a estrategias de conectividad subregional, estrategias energéticas, intercambio comercial, políticas de cooperación en el ámbito de la defensa, etc., alejando así todos los fantasmas de la inseguridad y generar las condiciones materiales y subjetivas necesarias para una integración compleja y eficiente.

La diplomacia de los pueblos y las opiniones que éstos expresen, y en ese contexto entiendo la relación que generó este grupo de parlamentarios chilenos, debiera ser un camino que se incentivara y se reconociera. No está de más recordar la opinión que mayorías nacionales de distintos países hicieron presente frente a la invasión de Irak, que significó una importante ola de manifestaciones públicas multitudinarias, que no fueron escuchadas por los gobiernos que terminaron sumándose a la invasión estadounidense al margen de las Naciones Unidas. Allí, los respectivos poderes ejecutivos, hicieron patente esta tradición de ser los conductores de la política exterior y no se preocuparon del llamado “interés nacional”, y no tuvieron la sensibilidad de esos pueblos que sí dimensionaron los efectos negativos de una decisión basada en la tozudez y la mezquindad política de las elites.

Al final, algunos de ellos fueron y otros están siendo castigados por esos mismos pueblos que fueron desairados.

La preocupación principal del gobierno no debiera ser si se amplían las voces que participan e interrumpen el monólogo oficial, sino estar lejos de la voz de los ciudadanos cotidianos. La democracia de a poco deja de ser solo un recurso electoral. CEE

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[1] Nogué Font, Joan y Rufi, Joan Vicente: Geopolítica, identidad u globalización. Ariel Geografía, España, 2001, pág. 115.

FRATERNALMENTE. DR. LUIS ANTONIO, ROMERO YAHUACHI

http://www.cee-chile.org/index2.htm